Capítulo dedicado a Alemar107, Ale aquí tienes tu reto, te lo dejo como regalo de cumpleaños con muchísimo retraso. El último capítulo de Mágica navidad también está dedicado a ti y a ese niño guapísimo que tienes pero soy tan desastre que a la hora de subirlo se me olvido ponerlo pero que sepas que es tuyo.
RETO 22: OJOS VENDADOS
El teléfono, que Harry se había empeñado en colocar en el piso que compartían, sonó a las 3 de la mañana. Ron se despertó descolocado y se sentó en la cama despertando a Hermione por el movimiento, sin acordarse de que esa noche se había quedado a dormir con él.
Fue ella la que se levantó corriendo a contestar ya que el pelirrojo seguía sin reaccionar. Volvió a los pocos minutos y comenzó a vestirse rápidamente.
-Era Kingsley, Harry ha tenido un accidente en la misión, tenemos que ir a Grimmauld Place.
-¿A Grimmauld Place? ¿No debería estar en San Mungo?
-Él me ha dicho que vayamos allí. Vístete, yo voy a avisar a Ginny.
Tardaron 20 minutos en vestirse, recoger a Ginny y llegar allí. Kingsley les abrió y les guió hasta la cocina.
-¿Cómo está Harry? ¿Dónde está?
-No te preocupes ahora podréis verlo, está arriba en la habitación de Sirius. Pero primero quiero hablar con vosotros.
-Durante la misión, Harry se encontró con un enjambre de Byllywig y sufrió varias picaduras –Hermione fue la única que comprendió lo que ocurría –La picadura de Byllywig provoca mareos seguido de levitación.
-Pero, ¿se va a poner bien?
-Sí, Ginny. No tiene efectos secundarios, en cuanto se acabe el veneno en su organismo volverá a la normalidad. He calculado el tiempo y por la cantidad de picaduras yo diría que va a estar un mes levitando.
-¿Podemos llevarlo al apartamento?
-El problema es que estamos en medio de una operación contra uno de los últimos grupos de mortifagos que quedan y no sería conveniente que nadie más se enterara porque Harry está indefenso contra un ataque. Y su desaparición durante un mes también sería sospechosa.
-Entonces, ¿qué podemos hacer?
-Sólo se me ha ocurrido que alguien que lo conozca bien se haga pasar por él. Voy a ser directo, Ron creo que tú eres quien más lo conoce y el que mejor podría suplantarlo. Si tú estás dispuesto, claro.
-Lo haré –El pelirrojo no dudó en contestar.
-He hablado con tu entrenador, sin decirle lo que realmente ocurría, y me ha dicho que como todavía no ha comenzado la temporada no hay ningún problema en que desaparezcas, incluso me ha dado la coartada para que no sea sospechoso. Oficialmente, esta madrugada has partido hacia un lugar secreto para someterte a un entrenamiento especial –El pelirrojo asintió convencido.
-¿Quién más lo sabe?
-Sólo nosotros, sería conveniente que no lo supiera ni vuestra familia, cuanto más secretismo haya mayor seguridad. Harry se quedará aquí y yo me ocuparé de que no le falte de nada. Podéis venir a visitarlo sin problemas, a nadie le extrañará que Harry venga a Grimmauld Place acompañado de su novia y su amiga. Y ahora vamos a verlo.
Subieron hasta la habitación, quedando impresionados al ver a Harry levitando por ésta, le habían colocado cuerdas para que pudiera moverse y llegar a las cosas. Se quedaron sorprendidos cuando vieron varias correas que cruzaban la cama.
-Es para atarme por las noches y que pueda dormir –Harry les sonreía mientras se agarraba a una cuerda para mantenerse a sólo un palmo del suelo, Ginny se abalanzó sobre él abrazándolo fuertemente y besándolo en los labios.
-Aquí está la poción que tienes que tomar, es poción multijugos modificada, una nueva invención. Ya no hay que preocuparse de tomarla cada hora, sólo tienes que tomar una dosis ahora y cuando Harry este bien te daré el antídoto y volverás a ser tú –Ron se la tomó de un trago, convirtiéndose en un clon de Harry, tomó las ropas que le dio Kingsley y se fue, arrastrando los pantalones, a cambiarse a otra habitación.
Estuvieron un rato hablando con Harry y luego se despidieron prometiendo que volverían al día siguiente.
A Ron no le costó mucho convertirse en Harry. Al principio tenía miedo de que se le notara en el ministerio pero había seguido las instrucciones de Kingsley y todas las mañanas se encerraba en su cubículo para que nadie le molestara y se ponía a leer el periódico o a preparar jugadas hasta la hora de la salida, entregándole a Kingsley todos los informes que le llegaban.
Lo que peor llevaba era el no poder acercarse a Hermione, teniendo que mantener siempre una distancia prudencial. Además, casi siempre tenían que ir con Ginny, a la cual tenía que llevar de la mano, ya que habría sido raro que Harry y Hermione hubieran salido mucho los dos solos.
Cada vez que iba al apartamento de las chicas y Ginny los dejaba a solas, él intentaba acercarse a besar a Hermione pero ella siempre se apartaba diciendo que no podía, que era como besar a Harry y que no podía hacer eso.
La prueba de fuego fue en la madriguera, en la comida de los domingos. Puso la escusa de que estaba en medio de una investigación que le estaba dando muchos problemas y que estaba muy cansado. Como Molly estaba demasiado ocupada despotricando contra Ron por haberse ido sin avisar no le puso muchos problemas cuando se marchó justo después de comer.
Habían pasado tres semanas y todo estaba saliendo bien, nadie tenía sospechas. Ron pasaba todo el tiempo que podía en casa de las chicas pero a nadie le parecía raro que Harry estuviera tanto tiempo con su novia y amiga en vez de estar sólo en casa.
Kingsley les había preparado un traslador hasta Grimmauld Place para que no fueran tan notorias las entradas y salidas de la casa.
Esa noche se habían quedado solos Ron y Hermione, Ginny había ido con Harry avisando de que no volvería hasta el día siguiente. Estaban viendo una película en el salón después de cenar.
Hermione estaba absorta con la historia pero Ron a quien no podía dejar de mirar era a ella, en esas tres semanas no le había dejado ni darle un beso y su grado de desesperación estaba llegando a límites alarmantes.
Decidido a intentarlo, una vez más, se acercó despacio y la besó suavemente en el cuello.
-Ron, para –Hermione se había apartado rápidamente de él. El pelirrojo, ahora moreno, bufó frustrado.
-Joder, Hermione. Que llevo tres semanas sin ni siquiera poder besarte.
-¿Te crees que no lo sé? Yo también lo echo de menos. Pero no puedo, es como si no fueras tú, no puedo besarte si tienes el aspecto de Harry.
-Pero sigo siendo yo, y me duele que me rechaces –La castaña le abrazó fuertemente.
-Lo siento, pero no puedo evitarlo, cuando te acercas a mí veo a Harry y no puedo evitar apartarme –A Ron una gran sonrisa le cruzó el rostro, brillándole la mirada.
-Tengo una idea –Se levantó de un salto y cogiéndola de la mano la llevó hasta su habitación.
La sentó en la cama y rebuscó por todos los cajones hasta dar con un pañuelo oscuro, lo dobló formando una tira y se acercó, con una pícara sonrisa, a vendarle los ojos.
-Si no me ves no habrá problema –Hermione se mordió el labio dudosa pero acabó asintiendo, ella también tenía muchas ganas de volver a estar con él. La había malacostumbrado a hacerlo a diario y todo ese tiempo sin tenerlo se le estaba haciendo interminable.
Ron no perdió el tiempo y la besó suavemente, pero ella no tardó en apartarse, frustrándolo.
-Quítate las gafas –No podía concentrarse si estas le estaban rozando a cada momento.
Ron se levantó entre frustrado y divertido y las dejó sobre el escritorio.
-Harry está cegato perdido –Se quejó Ron viendo como se le nublaba considerablemente la habitación. Hermione rió suavemente.
Se acercó hasta ella y la besó de nuevo, tumbándola despacio en la cama.
-No sabes las ganas que tenía de besarte –Escuchar la voz de Harry la descolocó.
-No hables –Ron bufó molesto pero continuó besándola.
Hermione había dudado al principio, los labios que la besaban eran mucho más finos que los que ella tanto conocía, los que había recorrido tantas veces. Pero la forma de besar era la misma, y decidió centrarse en eso en vez de en el cuerpo que le era desconocido.
Acabó tumbada en la cama, mientras el chico se tumbaba encima de ella y le besaba el cuello. El peso tampoco era el mismo, era mucho menor y no la cubría de la misma manera, se sintió desprotegida e insegura, ese cuerpo no se acoplaba al de ella.
Siempre había pensado que Ron y ella encajaban como dos piezas de un puzle, aún y con la diferencia de estatura. Ella estaba hecha para refugiarse en sus brazos. Y el perder esa sensación la abrumaba aún y sabiendo que era el mismo chico el que la besaba.
Le quitó la camiseta y besó su escote, bordeando el sujetador, del cual no tardó en deshacerse y aprisionar sus pechos con las manos.
Durante años había pensado que tenía los pechos demasiado grandes y, en cierta medida, había envidiado a Ginny y a Luna ya que ellas podían dejar de ponerse sujetador y usar camisetas con grandes escotes en la espalda o llevar vestidos palabra de honor sin problemas. En cambio, ella siempre tenía que volverse loca buscando la manera de que el sujetador no se le viera cuando usaba un vestido.
Ron había logrado aplacar esa manía diciéndole que eran perfectas para sus manos, que estaba hecha a medida para él. Pero las manos que ahora la acariciaban no podían abarcarla.
La forma de acariciar era la misma pero las manos eran más pequeñas y suaves, y estaban mucho más frías. Ron siempre tenía las manos calientes.
Y ella no podía concentrarse, porque añoraba manos grandes y ásperas, caricias fuertes que la hacían sentir pequeña y segura.
Sin saber muy bien cómo, se encontraba desnuda, y unos dedos se perdían jugando en su intimidad mientras una lengua se paseaba por sus pechos. Estaba apenas excitada y no sabía cómo hacer para concentrarse, aunque no lo viera las diferencias seguían siendo grandes.
Sintió como le abrían las piernas y gimió de placer cuando la lengua se perdió entre sus pliegues, sólo su chico podía besarla de esa manera sabiendo en cada momento lo que tenía que hacer para que ella explotara. Toda la excitación que había acumulado durante tres semanas se cernió de golpe sobre ella.
-Te necesito… ahora… -El chico no lo dudó y se enterró de un solo golpe en ella, embistiéndola hasta el fondo.
Hermione se abrazó fuertemente a él, notando que podía abarcarlo completamente en sus brazos pero decidiendo ignorar este hecho.
Las embestidas eran fuertes pero le seguía faltando algo, como si Ron sólo estuviera llegando hasta cierto punto.
-Más… Ron más… hasta el final.
-Mione, ya estoy hasta el final, ya no puedo entrar más.
Hermione abrió los ojos sorprendida, aunque la venda le impidió ver nada, comprendiendo lo que pasaba.
-Si no hay más… "materia" yo no puedo hacer nada –Su voz tenía un tono presuntuoso.
"Pobre Ginny" fue lo primero que se le pasó por la cabeza, y luego se sonrojó fuertemente al darse cuenta de lo que acababa de pensar.
Oyó una risita y las embestidas se reemprendieron. Una mano se coló entre sus cuerpos, acariciándola, intentando suplir así lo que ella necesitaba.
El chico terminó en pocos minutos y ella le siguió poco después, de manera mucho más suave de cómo lo hacía normalmente. Se salió de ella y se tumbó a su lado. Pero, esta vez, Hermione no se tumbó sobre él sino que se giró dándole la espalda y se ovilló, quitándose la venda sin abrir los ojos. Evitando por todos los medios ver el cuerpo de Harry desnudo a su lado.
-¿Estás bien? –Ron la abrazó por la espalda.
Hermione asintió levemente, pero el abrazo no la reconfortó, todo lo contrario. Una lágrima se escurrió por su mejilla.
-Hermione, cariño, me estás preocupando. ¿Qué está mal? –La voz dulce de Harry no hacía más que incrementar su desasosiego.
-Sólo necesito estar sola. Además, no creo que a Ginny le haga gracia encontrarte aquí cuando vuelva –A ella no le gustaría si la situación se diera al revés.
El chico se vistió, sabiendo que ella necesitaba espacio, la besó suavemente en la frente y se marchó, haciéndole prometer que le llamaría si le quería para algo.
Conforme dejó el apartamento, Hermione rompió a llorar. No entendía que era lo que le pasaba, pero un gran vacío se había instalado en su pecho y no podía dejar de llorar.
Se dio una ducha caliente y cambió las sábanas, acostándose de nuevo acurrucada y tapada hasta la cabeza.
Sólo quería a Ron de vuelta, que la atrapara entre sus grandes brazos y la consolara. Quería volver a sentirse segura. Esa noche se durmió mientras las lágrimas seguían cayendo por su rostro.
El resto de la semana pasó en la misma rutina que las anteriores. Ron se preocupó mucho al día siguiente pero dejó de insistir cuando Hermione le dijo que lo único que pasaba era que le quería de vuelta.
La primera sonrisa verdadera apareció en su cara el miércoles, cuando Kingsley les llamó para avisar de que Harry ya estaba bien y que fueran para tomar la contrapoción.
Para no tener problemas con la ropa, Ron se puso uno de sus pantalones de deporte y una camiseta. Pero en el cuerpo de Harry parecía que no hubiera dejado a los Dursley y todavía llevara la ropa de su primo Dudley.
Llegaron a Grimmauld Place y ya les estaban esperando en la cocina, Harry sonriendo feliz de mantener sus dos pies en el suelo.
Kingsley le dio la contrapoción y Ron la bebió de un trago, creciendo y llenando la ropa, cambiando de nuevo a su cuerpo.
Hermione los sorprendió a todos saltando sobre él y enrollando las piernas en su cintura, besándole apasionadamente.
Ron la abrazó sosteniéndola y Hermione sonrió contra su boca, sintiendo que volvía a estar en casa. El pelirrojo se separó y la miró pletórico.
-Harry ¿por qué hoy no te quedas con mi hermana?
Los otros rieron mientras Ron se metía en la chimenea, sin soltar a su chica, dispuesto a recuperar todo el tiempo perdido.
N. de A:
Muchas gracias a Copia Pirata, Susy Snape, MariaSimmenthalBlack, Kyte, montse, icecreammanrupert (triplemente), LilixBlack, nat granger, Anilec, Alemar107 y chapiscruz por los reviews tan estupendos que me habéis dejado, realmente son el motor para que siga escribiendo.
También quiero agradecer a todos los que me agregaron a alertas o a favoritos, me hace mucha ilusión que lo hayáis hecho.
Y ahora contesto a los anónimos: Kyte (No todos los capítulos pueden tener Lemon, aunque casi todos lo tengan jeje, me gusta la idea del tanga como invento muggle y que los magos no lo conozcan. No quiero tardar mucho en actualizar Mágica navidad pero no sé cuándo será), montse (Me alegro de que te gustara tu regalo) y chapiscruz (Me alegro de que te gustara, gracias por el review).
Muchos besos a todos y gracias por leer, nos vemos en el próximo.
