SIN ALMA
Capítulo XVI
"Cazador cazado"
Los dos helicópteros de la misión de extracción, sobrevolaban silenciosamente la cordillera rastreando la zona dónde se había grabado al objetivo la última vez. Jason iba dispuesto a cogerlo a como diese lugar. Aunque en las diez misiones anteriores con el mismo objetivo también llevaba la misma disposición.
Callahan estaba muy nervioso. Aún no se había recuperado del todo del último intento de cazar a ese "sin alma", era como si cada vez supiese algo más, como si con cada intervención su ferocidad aumentase. Tenía cita la semana siguiente para eliminar la enorme cicatriz que iba desde su hombro hasta debajo de su pecho derecho. La que ese salvaje le dejó de recuerdo cuando lo llamó por su nombre al huir la última vez.
Su jefe les acompañaba, era la primera vez que intervenía en la caza de ese objetivo desde la espectacular huida hacía dos años de la misma silla de quirófano dónde se le iba a hacer el cambio. Después de aquello, Jared Tristán Padalecki se había convertido en la presa favorita de la prensa sensacionalista. Se le había visto en compañía de los Primeros, se decía que había sido reprogramado más de cincuenta veces, se rumoreaba que era algo más que el asistente personal de Pegasus Sade y probablemente el rumor más sangrante era que había obtenido su puesto de coordinador mundial de extracciones a cambio de favores sexuales a Lázarus Stark.
Sus empleados sabían que todo eran puras especulaciones, ellos habían visto a su jefe en acción, y si había obtenido ese puesto era por que estaba capacitado para él. Además, fuera cual fuese su vida privada, seguía siendo el mejor jefe y el mejor cazador que conocían, tenían la absoluta confianza de que esa vez conseguirían atrapar al "hombre de los bosques"
SA-SA-SA
Misha estaba raro, muy raro, desde que Jared lo llevara a conocer a Pegasus Sade, el "sin alma" domesticado estaba sorprendentemente melancólico.
- ¿Te hizo algo? ¿te condicionó? Me tienes preocupada cariño – Jane no sabía cómo sacarlo de su mutismo – sabías lo que Jared se veía obligado a hacer, y aunque no nos guste, el chico sabía que era necesario...
- Jane
- No me digas que no me importa el chico Misha, lo conozco desde que nació ¿crees que sólo me importa porque es hijo de Karen? Cuando mi Cliff murió, de la misma enfermedad que su padre, y tan sólo seis meses después, Jared vino a verme cada día, durante meses Misha, a ver cómo estaba, a ver si necesitaba algo y sólo tenía diez años.
- Lo recuerdo
Jane sintió el remordimiento adueñarse de ella, claro que el "sin alma" lo recordaba. Jared había evitado sin saberlo, en infinidad de ocasiones que la veterinaria pagase su dolor por la pérdida de su hijo, con el hombre que ahora amaba sin fisuras.
- No tengo corazón – dijo abrazándole avergonzada
- Eso no es cierto, tú no sabías lo que sabes ahora - "y si llegas alguna vez a saber quien soy me odiarás, pues sabrás que tu marido murió por mi culpa" se sintió como un auténtico hombre de hielo ¿estaba usando a las personas que le importaban para cambiar el mundo o para obtener su venganza?
SA-SA-SA
Los sensores térmicos señalaron la presencia de seis individuos adultos cazando ciervos. Enviaron cámaras-insecto, y descubrieron que uno era el objetivo. Jared ordenó abandonar los helicópteros y rodear al grupo de "sin alma". Estaba anocheciendo y quería aprovechar la oscuridad y las gafas de visión nocturna para tener ventaja y evitar el derramamiento de sangre.
Jason Burton se acercó a su jefe "no nos han descubierto, ataquemos ahora, será fácil". Padalecki lo miró como se mira al que dice una idiotez y el rubio cazador se sintió ofendido volviendo a su puesto. Los salvajes desollaban y troceaban la caza junto a una fogata, todos salvo uno, el jefe, junto a un árbol en las sombras.
El "hombre de los bosques" escudriñaba la oscuridad como si sus ojos de gato compartieran con los de dicho animal la facultad de ver tras las tinieblas. Estaba tenso, sentía que era observado. Se dio la vuelta y Callahan creyó que lo había escuchado u olido, o algo pues fue como si lo mirara a los ojos. El pánico se apoderó de él, no entendía porqué esa criatura, cada vez que lo había tenido frente a él había tratado de matarlo. "Quieto" siseó Jared, si alguien se movía antes de tiempo aquello podía acabar mal
Jason no soportó más la tensión y lanzó una granada de gas a la hoguera. Callahan disparó sus dardos tranquilizantes contra el objetivo, pero ya no estaba dónde había disparado. Lo último que vio fueron unos brutales ojos verdes. El salvaje sujetó la chaqueta del cazador con una mano mientras con la otra le seccionaba la garganta de un único y efectivo golpe de machete. Durante unos segundo y sin variar de expresión el "sin alma" mantuvo al hombre herido mortalmente frente a sus ojos, lo dejó caer como un fardo y se lanzó en medio de la batalla que se había iniciado en el reducido claro del bosque.
El líder de los salvajes no era el único preparado para repeler un ataque, los demás también plantaron cara a los cazadores aunque sin llegar a matar a nadie más. Dos de ellos saltaron sobre Jared haciéndole perder la aturdidora y dejándolo al creer que estaba fuera de combate. En cuestión de un par de minutos la operación de extracción demostró ser un fiasco, con cinco cazadores fuera de combate y dos muertos, Jason dio la orden de retirada al ver a Jared inconsciente.
Los cinco cazadores restantes huyeron hacia los helicópteros, mientras un machete con bastante mala intención se llevó media oreja de Jason antes de clavarse en un árbol. El rubio cazador trató de descubrir a su atacante, pero no se detuvo a devolver el golpe. El helicóptero se elevó entre las copas de los árboles mientras el jefe de los salvajes desclavaba su arma de un tronco.
Jared recuperó el sentido para ver cómo los prisioneros eran atados por unos salvajes que sabían usar las aturdidoras. Trató de levantarse y uno de ellos le dio una descarga. "quieto hombre de hielo". Permaneció de rodillas mientras el hombre de los bosques se acercaba limpiando la sangre de la hoja del machete en el pantalón, probablemente robado a algún cazador en otra extracción. Levantó la mirada sin poder evitar un escalofrío ante la fiereza del "sin alma". No hizo ademán de reconocerlo, ante el respetuoso silencio de sus hombres, el "hombre del bosque" levantó al jefe de los cazadores por la pechera de la chaqueta, tal y como apenas unos minutos antes había hecho con Callahan. Jared Tristán Padalecki sonrió tranquilo y cerró los ojos "ha llegado mi hora"
