SIN ALMA

Capítulo XIX

"Corre hombre de los bosques"

Jared despertó en el helicóptero de camuflaje. Uno de sus hombres lo había desatado y curaba la torcedura de su pierna con un aparato de ultrasonidos.

- ¿qué ha ocurrido Piaff? ¿Cómo he llegado hasta aquí?

- ¿Ya ha despertado jefe? Dimos contigo gracias a tu ECU. Activamos el dispositivo de rastreo y te hemos rescatado – dijo el hombre orgulloso de un trabajo bien hecho.

- Gracias – el jefe de los cazadores trató de ocultar su ansiedad y preguntó - ¿y los demás? ¿y el salvaje?

- Jason pensó que era más seguro comenzar a domesticarlo antes de irnos.

El fornido cazador hubiese cogido al tal Piaff y lo habría reducido a una masa sanguinolenta a base de puñetazos. No supo cómo logró contenerse, pero ahora tenía que trazar un plan seguro antes de actuar por mucho que su instinto lo empujara a correr al rescate.

SA-SA-SA

Los dos cazadores sujetaron al salvaje contra el suelo. Una nueva descarga de la aturdidora lo volvió a dejar paralizado un par de segundos para conseguir sacarle la camisa. Volvió a debatirse con violencia cuando pasó el efecto de la aturdidora y Jason le aplicó una nueva descarga.

De esa manera consiguieron desnudarlo y atarlo de cara a uno de los árboles que rodeaban el pequeño claro. Jason cambió la posición "aturdir" por la posición "castigo"

- Bien Hombre de los bosques – susurró con amenazante ironía – vamos a enseñarte modales.

Los otros cazadores asistieron divertidos a las descargas que, ahora sí, hacían gritar al "sin alma". El jefe del grupo reía al aplicar el instrumento de tortura a los riñones del prisionero. Aunque se cansó pronto. "¿Quién me toma el relevo un rato?" preguntó ofreciendo el instrumento de tortura a los presentes. El cazador acarició el apósito que cubría su oreja destrozada, disfrutando del castigo que sus dos compañeros infligían al cuerpo desnudo del salvaje.

Seguía siendo condenadamente atractivo, casi diría que más que hace un par de años. "Volved a la nave y traed una jaula para llevárnoslo" ordenó a sus subalternos cuando también se cansó de ver cómo golpeaban al "sin alma".

Cuando sus hombres se alejaron lo cogió por el cabello "Tú y yo vamos a saldar cuentas, no te imaginas las ganas que te tengo, desgraciado" Le golpeó la cabeza contra el tronco del árbol.

- Te mataré – gimió el prisionero – lo juro, te mataré.

- Puede ricura, pero ahora voy a divertirme un poco contigo – dijo mientras arañaba bruscamente la espalda del hombre atado, levantando la piel en un reguero sanguinolento mientras Jensen sofocaba un grito de dolor.

La media hora que tardaron en volver con la jaula, pasó como un suspiro para el cazador, es cierto que el tiempo pasa rápido si te diviertes. Además había añorado aquel cuerpo, aquel trasero, seguía pensando que era un desperdicio que nadie pudiese disfrutarlo, era un cuerpo digno de ser follado por el mismísimo Lázarus Stark, y ahora lo disfrutaba él. Y cómo. Jason embestía dentro del prisionero que juraba una y otra vez que lo mataría.

Los dos cazadores llegaron acompañados de Jared que no pudo contenerse y alejó al rubio del prisionero con un puñetazo y un "¿qué mierda crees que estás haciendo, Burton?" ante la sorpresa de sus acompañantes que no intervinieron.

El altísimo joven, recuperado totalmente de su lesión ordenó a sus hombres que se lo llevasen de allí antes de romperle la cara a golpes "Sacadle de aquí, espero que no halla dañado tanto la mercancía como para hacernos perder el dinero del contrato"

- ¿y tú, jefe? - los dos cazadores sujetaron a Jason alejándolo de Jared

- Intentaré evaluar los daños mientras volvéis con el maletín de primeros auxilios, no tardéis

- De acuerdo jefe.

Apenas los perdió de vista, desató a Jensen que tercamente se enfrentó a él. "Ahora no es el momento, créeme, tenemos que irnos lo más rápido posible, deja que vea qué te ha hecho". El salvaje haciendo honor a su condición no le permitió tocarle así que le dio el mono naranja que habían traído con la jaula, "Al menos vístete", El otro se lo tiró a la cara "Póntelo tú"

- En serio, me encanta que sigas siendo un cabezón de cuidado - le dijo en el lenguaje de los bosques pillándolo por sorpresa – pero es mejor que correr desnudo campo a través

Sin acabar de confiar del todo, el magullado "sin alma" se puso la prenda con cierto disgusto. Jared sacó de la jaula el maletín de primeros auxilios y una mochila. Activó un localizador, lo introduzco en un insecto espía y lo envió en perpendicular al helicóptero

- Corre hombre de los bosques – le dijo al desconfiado hombre de los bosques, sonriendo tranquilizador.

Partió dando ejemplo, debía poner tierra de por medio aún, pues no sabía si su sabotaje tendría el efecto deseado o se darían cuenta antes de lo que esperaba. El pecoso, en contra de lo que se podía esperar por el maltrato sufrido, lo alcanzó y sobrepasó en cuestión de segundos "Corre hombre de hielo" retó al pasar a su lado.