"Estrellas De Oriente"
En Contra del Destino
Michiru Está jugando un doble juego, solamente así explicaríamos su comportamiento inusual ¿podrá ser posible que haya traicionado sus principios y a Haruka para salvarse a sí misma? La última Estrella ha aparecido, se encuentra dormida en… ¡Cristal! ¿Quién es el ángel perdido. Hoy presentamos:
30. Doble Juego
Faltaba una Estrella. Y ahora que Michiru tenía acceso a las otras tendría que echar a andar su maquiavélico plan para recupera la penúltima estrella. Miró el cristal donde Sazuke guardaba las Estrellas. Vio al chico acercarse, parecía todavía muy enfadado más que molesto por la muerte de sus cuatro bestias. Hizo una mueca de desdén y se siguió de largo
-Sazuke necesito un favor
-Y yo calor… tengo frío… siempre tengo frío
-Ven te calentaré si me ayudas
Y el joven regresó sobre sus pasos, sabía que a diferencia del Club del Terror Michiru cumplía sus promesas. Club del terror, así nombró a Rini, Johan, Kael, Ryan y Meteoro. Estaba tan enojado y se sentía invadido en su intimidad, todo el día andaban paseándose por allí tocando sus cosas y dejando su asqueroso olor a humano. Frunció el ceño sentenciando a Michiru de que si se atrevía mentirle la pagaría muy caro, la escuchó.
-Bueno vamos y que sea rápido tengo cosa que hacer
-Sí – sonrió Michiru
Como supuso en el departamento no se encontraba Haruka. Convenció a la nana de llevar los niños a la residencia Fox pero como el tiempo apremiaba y la mujer tardaba tanto en prepara a los niños no quiso esperar, tomó a Cristal de la cintura.
-A donde vamos tía – decía la niña encantada por la loca carrera en la que parecía estar
-A casa de un amigo
-¡Señorita! – se oía la voz de la nana buscándola
-Sazuke vámonos
-Odio secuestrar niños – Refunfuñaba el chico poniendo en marcha el auto
Cuando Kael regresó a l mansión su sorpresa fue tan mayúscula que no pudo evitar alterarse. Gritó y estuvo a punto de tomar de la camisa a la niña para echarla fuera de su casa pero Michiru acudió a protegerla. Volvió a bramar molesto y sin miramientos golpeó a Michiru dejándola en el suelo
-Tía – gritó Cristal aterrada
-Cómo te atreves a traer un mocoso a mí casa… Llévatela a biotecnología o a casa de tu madre
-Es que es el primer lugar donde Haruka la buscará…Aquí estamos a salvo
-Quítala de mi vista
-Horrible – le agredió la niña cuando ya se iba. Kael regresó sobre sus pasos echo una verdadera furia pero Michiru se abrazó a la criatura dispuesta a protegerla con su vida
-No quiero verla – sentenció Kael – Y te espero en el estudio
Michiru se llevó a la niña a una de las habitaciones de la parte superior donde Kael poco o nada habitaba. Le explicó a la niña que por unos días se quedarían allí y que seguramente al rato vendría Haruka
-Y te preguntará si te quieres quedar aquí
-No – contestó con presura la niña – Mejor veme a visitar a la casa
-Mira, óyeme… No nos quedaremos aquí, te irás conmigo a una linda casa como la que dibujaste el otro día
-¿irá mi nana?
-Sí
-¿Irá Haruka?
-Sí, nos alcanzarán después – le limpiaba las manitas llenas de tierra
-¿Irá Kael?
-No, él se queda pero si quieres nos irá a visitar – sonrió mientras la niña fruncía su naricita
-Señorita, el señor quiere verla ya
-Sí voy – se puso más nerviosa, conociendo qué sangre corría por las venas de Cristal sabía que no se quedaría sola – Mira no puedes salir de la habitación… mandaré te quedes con alguien. Volveré pronto – pero la niña no se quedó muy satisfecha
Kael estaba cada día más insoportable, era como si se hubiera vuelto lo opuesto a lo que ella conoció. A veces, lo reconocía, le tenía miedo, su maldad no tenía precedentes, la crueldad y el sadismo del que hacía gala hubiera aterrado al mismísimo Vlad El Empalador. Se sentó a la mesa y aguardó por lo que tuviera que decirle
-Tu madre me demandó por secuestro y violación… Según ella te retengo en mi casa a la fuerza. Ve y demuéstrale lo contrario y de paso la invitas a la fiesta de compromiso
-Ya hablé con ella
-Hazlo de nuevo – rechinó los dientes – Odio me contradigas… Y no vuelvas a traer otro mocoso aquí
-Es temporal
La comida transcurrió con tranquilidad y en cuanto pudo Michiru se fue a ver a la criatura. La niña había encontrado un pequeño tesoro en qué divertirse, un montón de piedritas que aflojo de la pared y ahora jugaba tranquilamente. Exhaló un suspiro, esperaría por Haruka y en cuanto ella se convenciera de que la voluntad de Cristal era permanecer con ella enviaría a la niña con Sazuke… eso si él quería seguir sintiéndose bien…
-Señorita – entró corriendo la mucama – El señor Fox y el señor Tenoh se van a agarrar a golpes
-Voy… Quédate con la niña y a menos que te llame no se muevan de aquí
Haruka seguía peleando con los dos guardias de seguridad de Kael. Lo acusaba de secuestro y exigía le devolviera a la niña antes que llamara a la policía, pero Kael no hacía mas que reírse.
-Haruka – saludó Michiru
-Dame a la niña sé que ustedes se la llevaron
-Deja te explico – pidió Michiru – La niña no quiso volver contigo… no sé que le hiciste pero no quiere regresar contigo… Igual si la convences llévatela
-Si pero para eso saca una cita con mi secretaria quieres
-Yo lo resuelvo Kael – y el hombre la mató con la mirada. Michiru avanzó hacia Haruka pero Kael la sujeto de la muñeca una mueca de dolor se reflejó en el rostro de la joven – Me lastimas, suéltame – musitó cuidando que Haruka no escuchara
-No te permitiré te quedes a solas con ese hombre
-Tu padre me dijo que yo podía resolver este inconveniente… Me haces daño Kael – por fin la soltó. Michiru se frotó la muñeca adolorida – Haruka ven pasa
Luna tenía otra cita con Meteoro, y Artemis estaba rojo de la ira que sentía. La gata seguía diciéndole se traba de una reunión amistosa de compañeros pero Artemis sabía perfectamente que sus citas implicaban transformaciones humanas. De repente Luna se estaba dejando convencer por las ideas de Meteoro. Hasta creía ya se portaba como él. Y es que recordaba perfectamente cómo en el Milenio de Plata traicionó a sus propias protegidas para así tomar ventaja en el dominio de las zonas exteriores… Meteoro siempre fue tan arrogante y avaricioso. Luna refunfuñó, era una salida amistosa
-Y desde cuando quieres ser algo que no eres
-¿Me has espiado Artemis?
-Y si así fuera… No puede estar deseando lo que nunca tendrás
-No pretendo ser humano y Artemis no me sigas… Pareces novio celoso – gruñó la gata
Artemis volvió a casa con Mina, para llorar sus penas en el regazo de la joven. Mina negó con la cabeza, a veces Artemis era muy torpe y hoy no estaba mostrando gran inteligencia para impedir que ese gato pinto le arrebatara al amor de su vida. Llenó el tazón de leche y acercó un caramelo para que el gato se animara. Pero fue peor, lloró tanto que llenó el vacío tazón de leche
-Más te tardaste en tomarte la leche que en llenarlo de lágrimas – decía Mina observando – Por favor Artemis deja de llorar, se trata de ganarte a Luna no hacerle la guerra
-Yo la quiero… Ayúdame Mina, tú le hiciste la guerra a Rei y mira…
-Bueno es que mi estrategia fue para expertos… además Luna es más romántica que Rei… Y déjalo en manos de Mina
-Bueno – se limpió la nariz con el pañuelo de Mina y ella soltó una gran carcajada
Meteoro empezaba a aburrirse. Luna hoy, no contenta con siempre hastiarlo estaba platicándole sus desventuras con ese gato "soquete" Su cejita humana tintineaba mientras la vena saltaba en un tic de impaciencia. Pensó en hacerle algo como matarlo y venderlo en trocitos a Fox Corp. Luego pensó que eso sería perder su tiempo. Suspiró fuertemente y apenas recobraba la calma cuando vio la peor de sus pesadillas: Mina Aino
-Se ven simpáticos de humanos – Y Mina se abrazó al "hombre – gato"
-Gracias – se cohibió Luna – De seguro ese gato chismoso te dijo
-Oh ¿De qué me hablas? Invité a Ryan a comer pero tal parece que lo olvidó así que decidí entrar aquí y mira con quién me topé… ¿O creíste Luna que no te reconocería?
-Creo que tú también me has seguido – y la risita nerviosa de Mina lo reafirmó
Meteoro ya no hallaba cómo deshacerse de Mina. De pronto su cerebro se iluminó y corrió a buscar un teléfono para recordarle a su "estúpido" discípulo que había dejado plantada a su novia
-Qué raro – decía el chico – no recuerdo esa cita
-Si la recordaras ella no me estaría estorbando en la mía… Ven pronto…
Y en menos de media hora aquella triste cita se volvió una caótica doble cita pues Mina empezó a entrar a todas las tiendas para comprarle ropa y accesorios a su hermosa amiguita humana
-Me…
-Me quiero morir – decía Meteoro golpeando su cabeza humana contra la pared
-Eso –contestó Ryan dispuesto a matarse antes que morir lentamente de aburrición
Cedió a las peticiones de Michiru. Dejaría a la niña hasta el lunes y si para entonces ella seguía con la idea de no volver a casa le permitiría hablar con ella sin miramientos y hasta llevársela aún contra la propia voluntad de la niña. Haruka no estaba muy convencida, temía que para el lunes hubieran desaparecido con todo y niña, pero Michiru le estaba dando su palabra de que no se irían. Así que el lunes a primera hora se presentó en la Mansión Fox
-Dame a la niña
-Cristal… Haruka vino por ti – y la niña pegó un tremendo grito de terror escondiéndose detrás de Kael – Ves no quiere ni acercarse a ti…
-Me parece – comenzó a decir Kael – que maltratas a la pobre niña… No quiero saber cómo están los bebés… te demandaré por maltrato infantil… Son mis sobrinos también
-Nunca le he puesto la mano encima a esa niña… ¿O acaso alguna vez has visto a la niña lastimada sin motivo? – y miró de reojo la muñeca de Michiru vendadahubieran desaparecido con todo y niña pero Michiru le estaba dando su palabra de que no se ir a los niños
-Mira, por qué no hacemos esto… déjala con nosotros hasta que se le pase, hasta ha tenido pesadillas
-Cualquiera que vea la fea carota de Kael las tendría – y el hombre enfureció, estuvo apunto de irse sobre la rubia pero Michiru alcanzó a detenerlo – Ven aquí Cristal dime por qué no deseas volver conmigo
-Me gusta mucho mi tío Kael y mi tía Michiru, tú me caes mal y me maltratas mucho… gritas y gritas y me regañas y nunca me mimas o cuidas, mi tía me abraza y me cuida mucho…
-Te prometo que ya no te gritaré y te prometo abrazarte y mimarte más – los ojos de Haruka se volvieron vidriosos
-A ver – Kael tomó a la niña de los hombros – Decide ¿Te vas con Haruka o te quedas aquí conmigo?
-Contigo – sonrió la niña con alegría
Haruka de nuevo cedió. Y es que en cierta forma lo de Hotaru la dejó tan mal que nunca prestaba atención a la niña y a veces se portaba como un verdadero monstruo negándose a leerle un cuento o abrazarla cuando tenía frío. La niña y Kael se marcharon y Haruka rompió en sollozos. Michiru la abrazó para confortarla y dentro del abrazo metió una carta en el bolsillo de la joven corredora. Haruka detuvo su llanto observando con suspicacia lo que hacía. La violinista hizo un movimiento negativo con la cabeza y posó su dedo en sus labios pidiéndole guardara silencio. Sonrió afable y Haruka estuvo segurísima que era muy infeliz allí.
De acuerdo con la carta se presentó a las seis en las afueras del parque número diez. Estuvo buen rato esperando pero no veía a Michiru. Un auto se estacionó frente a ella. De él descendió la pequeña Cristal contenta. Abrazó a Haruka con alegría y el auto arrancó sin mayor explicación. La niña estaba sana y no parecía recordar mucho sobre haber dicho que quería más a Kael que a Haruka. Hasta fruncía la naricita de solo escuchar el nombre.
-Pero no te hicieron nada
-No – agitó su cabeza en negativa – tía Michiru dijo que viviríamos juntas si decía que me quedaba con ella
-Sí, un día, te lo prometo – sonrió. No importaba las preguntas ahora estaba satisfecha con saber que su sobrinita estaba a salvo
Unas cuadras adelante Sazuke recogía a Michiru. En cuanto la subió al auto resopló como toro furioso. Michiru sonrió y observó que todavía funcionaba muy bien su brazalete puesto que no usaba su grueso abrigo. Empezó a quejarse que apestaba a niño y que no volvería a cuidar a otro ni dejar que vivieran donde él.
-¿Por qué no duermes? ¿Por qué estás frío? ¿Por qué estás blanco? Puros por qué
-Vamos – la risa de Michiru estalló
-Te ves más linda cuando sonríes – comentó aún molesto
El terror se apoderó de la gente que pasaba por el almacén. Los cristales estallaron en un mismo tiempo y las explosiones en interior como exterior siguieron una tras otra como bombas programadas. Vinieron los gritos ensordecedores, ruidos de alarmas que por los estallidos se activaban, las sirenas y finalmente aquel mar de sonidos se ahogó en uno volviéndose silencio. Rei retrocedió, aunque se había convertido ya en Sailor Marts tenía miedo. Apretó los puños con fuerza intentando que sus sentimientos generaran valor dentro de su ser. Un nuevo estallido y Lita apenas pudo salvarla de un pedazo de cristal que venía directo contra ella.
-¿Qué sucede? – preguntó Lita asustada
-No lo sé
-Es el terror completo – y sin más tiempo se transformó en Sailor Scout
Pronto las explosiones cesaron y la gente que huía despavorida comenzó a caer al piso sin aparente sentido lógico. Ambas Scouts voltearon su vista a la azotea del edifico y la sombra de la muerte se dejó ver entre aquel manto de terror. Sailor Saturn invocando a sus poderes saciaba su hambre de muerte. Volvió a girar su arma mortal incendiándolo todo. Marts invocó a su poder haciendo que les sirviera como campo protector contra el fuego de destrucción invocado por Saturn. Silencio. Y la guerrera del fuego miró los penetrantes ojos de la niña, vio la muerte, la soledad y el frío que reside en los cuerpos sin alma. Su ceño se frunció pues sabía que Hotaru había muerto hace mucho tiempo.
-Detente – gritó Júpiter aún guardando esperanzas falsas
-¡Cuidado! – y Marts apenas logró moverla pues la contestación de Saturn fue un ataque directo contra la guerrera del trueno
-No es posible
-No podremos detenerla – susurró Marts quien de antemano conocía el poder de la guerrera de la destrucción.
Marts invocó al fuego para realizar un ataque contra Saturn y Júpiter invocó al trueno entonces sus poderes se conjugaron creando uno tan poderoso como los rayos de la niña. Pero su sorpresa fue mayúscula al ver cómo ese rayo se deshacía antes de llegar a la niña. Y ella sonreía perversamente, la muerte se cernía sobre las Scouts
-Llama a Sailor Moon – casi su voz se había vuelto inaudible – Y vete – Marts se colocó frente a Júpiter dispuesta a defenderla
-No te dejaré – gritó Júpiter – Siempre juntas
-No esta vez
Y Saturn dejó ir su ataque. Aquel rayo morado se impactó directamente en Marts. Júpiter contestó con un trueno pero de nuevo el ataque se desvanecía antes de llegar a Hotaru. Ahora Júpiter veía con furia a su amiguita mientras su respiración agitada le impedía realizar un nuevo ataque. Marts yacía en el suelo inconsciente. Levantó Saturn su mortal arma, daría fin a los días de aquellas Scouts. El rayo creció en lo alto hasta que rápidamente se dejó ir sobre las jóvenes. Júpiter se adelantó al rayo pues sabía que no podía esquivarlo con su compañera, prefería recibirlo a permitir que ella muriera. Cual fue su sorpresa al ver que se desviaba provocando una nueva explosión a otro edificio. Miró los ojos de la niña y la maldad guarnecida en ellos la atemorizó. Retrocedió sabiendo que la única escapatoria era la muerte.
-No te lo permitiré – gritó Venus quien llegaba a la acción
Su rayo chocó contra un pedazo de edificio. Saturn tuvo que moverse pues el derrumbe se vino enseguida. Venus sonrió satisfecha de haberla asustado.
-Sailor Júpiter saca a Marts yo me haré cargo
-No podrás, es Sailor Saturn
-Y soy tu líder… es una orden ¿O te pedí opinión? Obedece
-No te dejaré
-¡Obedece! – gritó furiosa
Júpiter se apuró a realizar la orden. Saturn había encontrado un edifico más alto donde quedar para observar la destrucción que causaba. Sus ojos se fijaron en las dos Scouts que intentaban escapar pero Venus no permitiría las atacara. Sin más se preparó para llamar a su elemento. De nada sirvió.
-No lo lograremos – gritó Júpiter impotente de no poder luchar contra tal fuerza
-Salgan de aquí… Salgan – ya sabía que nada detendría a Saturn
Y Saturn levantó de nuevo su Hoz. Esta vez sabían que no jugaría. En medio del cielo, entonces, una luz incandescente brilló cegándolas completamente. Cuando la luz dejó de brillar vieron a una nueva Sailor. Sus hermosas alas de ángel daban la impresión de estar viendo una visión. Su traje plata con destellos dorados brillaba reflejo de las mínimas luces que recibía. Una estrella rojo cobre apareció frente al pecho de la guerrera desconocida y su tiara se iluminó con tal fuerza que Júpiter tuvo que bajar la mirada un par de veces. Y los truenos y relámpagos resonaron por todo el centro de Tokio. Saturn retrocedió pero no pudo hacerlo mucho pues la nueva Sailor la elevó dejándola flotando.
-Vuelve a dormir Sailor Saturn – masculló la nueva Sailor
Pero alguien que entre las sombras se escondía no permitiría que el poder de la nueva Sailor despertara antes de tiempo. En una señal logró que el rayo de una misteriosa arma al otro lado interceptara las energías de la guerrera misteriosa. Entonces Saturn sonrió sabiendo que ahora estaría a salvo.
-Desapareció – gritó Júpiter asombrada
-Vaya – frunció el ceño. Venus supo por el gesto de la Sailor desconocida que eso no era parte del truco
-¿Quién eres? – gritó la joven líder
-Yo soy el ángel perdido que reside en un corazón puro…
Y desapareció.
Kael se sentía mareado, cobraba conciencia a intervalos como si aquello fuera una sacudida dentro de su cabeza. Era una pesadilla. Despertó atormentado por un recuerdo vago, como cuando se ha soñado algo tan espantoso que aún despierto permanece en el recuerdo. Con la mano buscó a Michiru pero la oscuridad era tal que solamente podía sentir un cuerpo a su lado. Se incorporó aún frotándose la frente. No recordaba haber bebido pero tampoco podía recordar mucho de lo que había hecho las últimas horas. Respiró profundamente
-¿Qué tienes? – se notó la voz adormilada de una chica
-Un mal sueño supongo
Y quizá hasta la cruda. Se frotó el arco de los ojos. Intentó buscar el último recuerdo. Estaba en un antro, entre luces y música veía aproximarse hacia él a Michiru, estaba muy molesta y después el recuerdo se volvía vago. La luz de la lámpara de noche se encendió y Kael se dio cuenta que quien dormía a su lado no era Michiru sino Serena
-Rini – su asombro no podía disimularlo
-¿Te sientes bien?
-Creo no… Quizá bebí de más – y es que sabía que revelar sus torpezas para con sus amantes era la muerte
Fue al baño a mojarse la cara. Estaba tan confundido que no podía hilar bien sus recuerdos. Era como si toda su vida fueran trozos rotos mal pegados dentro de su cerebro. Se miró al espejo fijándose en el rasguño que tenía cerca de la nariz. El recuerdo se volvió más completo, agredió a Michiru y ella en busca de defenderse lo rasguñó. Luego Rini intercedió calmando los ánimos. ¿Pero a qué hora decidió que Serena era buen prospecto para él? ¡Tenía 15 años! Y él los suficientes como para saber que solamente era una niña caprichosa en busca de la pasión instintiva.
-¿Te sientes bien? – entró Rini al baño
-Sí, bebí mucho – sonrió forzadamente
Miró por el espejo a la hermosa muchachita. Y a pesar de su belleza y ese cuerpo escultural que le otorgaba el derecho a ser llamada mujer su rostro infantil revelaba los pocos años de vida. Ella lo abrazó en un delicado juego por buscar encender su pasión. Entonces algo dentro de él hizo que los recuerdos vinieran como ráfagas centellantes. El antro… él y ella… Se deshacía por poseerla y sin miramientos la besaba con locura. Las luces parpadeaban al ritmo de la música, perdía los colores entre aquel juego de emociones y pasiones. Recorría con sus manos ese escultural cuerpo mientras ella enloquecida lo besaba sin cesar. Tomó aire necesitaba sentir que aún había algo de real en la locura que esa niña le creaba. Y ella desabotonó su camisa sin permitir que cesara su imaginación en esa locura de amor nocturno… Luego vio a Michiru… y las escenas se contagiaron de colores distorsionados mientras los aromas se confundían con los sueños
-¿Y Michiru? – frenó las caricias de la niña
-Supongo que en su casa… No sé… ¿Importa?
-No – miró esos ojos rojos que por alguna extraña razón lo enloquecían
Apenas amaneció se levantó con sigilo de la cama, escaparía de allí como hacía siempre con sus amantes furtivos, pues al final solamente buscaba con ellas apagar el deseo, saciar una sensación humana más que el verdadero amor. Tomó sus pantalones de debajo de la cama y en vista de que no encontraba los calcetines decidió irse así.
-Buenos días – sonrió el portero observando que el muchacho había vuelto a las andadas
Tenía media hora tocando pero no esperaba Michiru abriera. Ni siquiera podía recordar cómo termino en brazos de la niña, menos podría explicarle a su novia que eran cosas que solían pasarle. La puerta se abrió y Michiru se recargó en el marco de la puerta cruzando los brazos a la altura del pecho
-Lo siento
-Se supone nos casaremos… Podías haber esperado por lo menos a la fiesta de compromiso – renegó la joven – No me guardas el mínimo respeto…
-Puedo explicarlo – y el chico metió el pie impidiendo que Michiru cerrar la puerta. Pero la joven furiosa con su actitud de casanovas golpeó con toda su fuerza su pie. Kael lanzó un lastimero quejido – No puedo recordar lo que ha sucedido – y ahora cojeaba para terminar bien su día
-¿De verdad? – volvió a recargarse en el marco de la puerta
-Sí – gimoteaba – solía pasarme esto de niño y conforme crecía se acabaron mis estados de Ausencia pero hace unos días regresaron y primero era esas ideas paranoicas y ahora esto
-Kael no puedes tenerlo todo en la vida
-En mi sano juicio no saldría con una mocosa – gritó el joven
Y en su arrogancia Kael se perdió. Pretendió ser más que el pálido reflejo de su padre pero al final terminó convertido en una extensión de él. El destino le tendió una trampa y aunque Michiru se riera de él no encontraba mejor explicación, sin embargo Michiru la tenía. En su intento de gloria y omnipotencia se dejó llevar, se convirtió en ese ser que siempre temió ser. No era él quien había realizado aquellas acciones pero sin embargo era una parte latente que residía en su alma, una parte que permitió salir pues resultaba más satisfactorio saciar sus deseos que vivir bajo normas
-No puedes estar cambiando de bando – repitió Michiru – Tienes que decidir si confías en mí
-¿Pretendes que cierre los ojos a la realidad?
Pero Michiru se lo advirtió muchas veces. Su padre lo estuvo manipulando todos esos años para que hoy la Estrella que residía en su alma lo llenara de odio convirtiéndolo en ese monstruo. Kael se acomodó el cabello. Era difícil luchar por ideales muertos, seguir un camino de justicia y nobleza que solamente ayuda a los demás a destruirte mas nadie dijo que fuera sencillo crear nuestro propio destino. Por un momento quiso creer que podía salir airoso solo y que si aprovechaba oportunidades podía tenerlo todo y era esas pasiones oscuras y siniestras las que se apoderaron de su ser…
-No te interesa por quién pases
-Te amo – gritó desesperado
-Si de verdad me amaras buscaría un destino para ambos…
-No me puedes pedir que lo deje todo por ti – interrumpió el hombre – Yo no soy el malo de este cuento y solamente intento sacar lo mejor de la vida
-Sabes que esta plática no tiene sentido
Y Kael regresó a Fox Corp. Se sentó de nuevo en su silla de presidente. Sintió la gloria, acarició el poder y la omnipotencia brillo en su ser. Él era Dios. Decidir abandonar aquel glamoroso sueño por amor no sonaba tentador. Hoy podía decir que todo lo que él deseara lo obtendría… Al final su padre no le quitaba a Michiru, también a ella la tendría… Pero Michiru le pedía olvidara su grandeza por amor…
-Ni siquiera sé por qué te cuestiono si mi decisión siempre estuvo tomada – y los ojos del reflejo del espejo brillaron con magnificencia
-Yo te impulso – contestó el reflejo – Soy yo quien doy sentido a tu patética existencia…
Y entonces los ojos nítidos y humanos de Kael se transformaron en dos carbones incandescentes que reflejaban la muerte de su alma por sus propias pasiones.
Sazuke y Luz esperaban ansiosos porque Hotaru pudiera recordar quienes eran. Pero los efectos secundarios de "Resurrección" seguían siendo tan fuertes como en los primeros experimentos. La niña estaba desubicada, se mostraba fría y poco ecuánime, sus reflejos eran lentos y torpes sin contar que no mostraba emoción alguna y si Sazuke no hubiera visto el proceso de "Resurrección" hubiera jurado que no era humana. La niña volteó la vista a Luz y después regresó a Sazuke como si buscara un poco de normalidad en los dos seres.
-No, definitivamente peló gallo – comentó Luz perdiendo las esperanzas
-Un momento – y el rostro de Sazuke se iluminó de alegría – Y si le pedimos ayuda a Michiru… Puedo explicarle a grandes rasgos cómo funciona y ella podría devolverle algo de humanidad
-O empeoramos todo… ¿No te has fijado cómo se porta Kael con ella? No, es un riesgo muy alto esto lo debemos resolver tú y yo
Y el chico refunfuño. Luz lo miró con ternura, pero era cierto los efectos de "Resurrección" les quitaban humanidad a los seres. Hotaru siempre estaba tan helada como Sazuke y conforme los días corrían se quejaba más del clima frío, tenían un instinto asesino muy desarrollado y en sí no ejercía ninguna función fisiológica como comer o ir al baño… Entonces Luz lo pensó muy bien, si Sazuke y Hotaru mostraban signos parecido ¿No cabía la posibilidad que también Sazuke hubiera sido invadido por "Resurrección"?
-No puedo recordar nada más allá de eso – repitió furibundo
-Pero hablaste de un sueño
-No, fue un recuerdo y ya
Luz prefirió no comentarle su teoría. En cuanto terminó su trabajo fue a los archivos de "Resurrección" para buscar antecedentes a la prueba piloto realizada en Hotaru Tomoe. Para media tarde, cuando ya salía del trabajo se dirigió a casa de Michiru o donde habitaba cuando Kael no estaba con ella.
-Tengo algo importante que decirte
-¿Sobre qué? – Michiru estaba muy ocupada
-Sazuke… Su nombre era Sazuke Roternou y murió hace diez años en un supuesto accidente en las industrias de Biotecnología de Londres… Un mes después operaron el proyecto fase Tres intentando revivirlo… y lo lograron… Sazuke no tiene ni idea que es un muerto viviente
-¿Zombi? – la atención de Michiru se ocupó en su totalidad
Cerró el libro escuchando atentamente la teoría "Resurrección" Y los ojos de Michiru se abrieron enormemente. Siempre creyó que de alguna forma la alteración en los seres que rodeaba Fox Corp se debían a las Estrellas y sin embargo hoy Yael le daba una pista nueva: Resurrección. ¿Podría ser posible que Sazuke hubiera logrado crear vida?
-Piensan extender un virus… Se trata de un método para apresurar la madurez de la última Estrella, creo… La Estrella que reside en un corazón puro y mantiene dormido el poder del ángel eterno… el ángel perdido
-No es posible – pero si lo pensaba bien lo era. Rini estaba detrás de Fox Corp. colaborando directamente con Johan, Rini sabía perfectamente dónde y cuando despertaría cada Estrella… La historia del Hijo del Sol detalladamente… Y seguía faltándole un pedazo en aquel rompecabezas ¿Por qué permitirle al Hijo del Sol vivir cuando ella sería destrucción hasta para la propia Rini?
-Porque la guerra entre los dos amantes evitará la muerte del Universo… Dos fuerzas opuestas que absorberán el brillo de las espadas… El brillo del odio de la humanidad – contestó Mireya
-Pero ni a Johan ni a Rini les importan tales cosas – musitó
-A menos que haya algo más detrás… ¿Qué es exactamente el poder del ángel perdido? Porque hasta donde sé no es el nombre sustituto o sinónimo del Hijo del Sol
-Lo sé – y sus pensamientos se perdieron en su mente
En el Próximo Capítulo:
--Un extraño virus ha sido propagado pro Tokio.
--Altera las conciencias humanas…
-- ¡Haruka ten cuidado, no sueñas! No vayas a matar a Michiru…
-- Lita debe decidir si dejará llevarse por el amor a Jordane o por Joshua.
C O N T I N U A R Á…
