SIN ALMA
Capítulo XXXIX
"Una cuenta pendiente"
Una corriente de envidia y admiración sacudió a los cazadores presentes en el evento, cuando Lázarus Stark, con su uniforme de general en jefe de los ejércitos de América, hizo su entrada en el salón de actos del Centro de Coordinación de Extracciones. No era por él, a pocos pasos, su pareja, escoltado por dos leales de su guardia, asistía al discurso de motivación haciendo que muchos de los presentes comprendiesen la sorprendente decisión que tomara el líder mundial el día del funeral de Alezeia Verne.
El Primero, en su nuevo cuerpo, vestido totalmente de negro, era objeto de todas las miradas. No se le había visto en público desde el funeral de estado, incluso se habían disparado todo tipo de rumores, había quien decía que se había suicidado, otros que había vuelto a enfermar. El que estuviera allí era una concesión de Lázarus a los medios de comunicación, pero el líder mundial no había contado con el bullicio que provocaba su sola presencia entre los asistentes al discurso.
No iba a dejar que esa panda de insectos se comiesen con la mirada a su Pegasus. Ordenó a la escolta que se retiraran al despacho del Director General de Extracciones y que lo esperasen allí con su pareja, con la escusa para la concurrencia, de que Pegasus Sade aún estaba algo deprimido por el secuestro de su hija.
Jensen suspiró aliviado al verse solo en el despacho. Solo, no recordaba el último momento en que estuvo solo. Se miró al espejo que ocupaba toda la pared de la entrada del despacho. El jodido parche de su sien. Cada fibra de sí mismo le pedía que lo arrancara (Misha se las pagaría por haber olvidado un par de ellos en casa de Jane) y que robara un helicóptero para huir de allí. Pero no debía hacerlo, antes debía detener el Control de Plaga, sólo faltaban cuarenta y ocho horas.
- Es difícil pillarte lejos de Lázarus, Pegasus – la voz juvenil de Jason Burton lo sacó de su lucha interna – tu amo tiene suerte, aunque por otra parte es lógico que sólo el líder del mundo pueda tener a otro Primero de puta.
- Me estás ofendiendo Burton - advirtió el pecoso, dando un paso atrás al observar la aturdidora en manos del cazador – deberías ser más sensato o tendrás problemas.
- Me gustaba ese cuerpo, y el salvaje que había dentro, era muy divertido ver cómo peleaba el desgraciado cuando lo dominaba – el Coordinador rió seguro de poder poseer al Antiguo – vamos, puedo ser tan buen amante como Lázarus, aún quedan un par de horas de discurso, podemos divertirnos.
- Si sales de aquí y me dejas en paz, haré como que no te he escuchado – ofreció el hombre vestido de negro.
- Uh, es cierto, ese parche te impide condicionarme y no te lo puedes quitar o Lázarus se enfadará – rió el cazador mientras balanceaba amenazadoramente la aturdidora – venga, Pegasus, tú y yo sabemos lo que te gusta que te sometan y el salvaje, ni te imaginas lo que disfrutaba el cabrón cuando Jared y yo lo domesticábamos. Lástima que no pueda contártelo
- Si, lástima – la mueca llena de ironía del supuesto Primero no alarmó lo que debiera a Jason.
Al contrario, el cazador se cansó de hablar, acorraló a quién creía que era Pegasus y lo sujetó por la camisa de seda negra para poder besarle El "sin alma" le dio un rodillazo haciéndole doblarse en dos y le quitó la aturdidora.
El nuevo Coordinador se levantó furioso dispuesto a dar su merecido a quien creía el débil e indefenso juguete de Stark, se llevó una sorpresa. La mueca escalofriante que acompañaba al zumbido de la aturdidora al cargarse sí alarmó ahora a Jason Burton "Tú eres el puto salvaje".
Corrió hacia la puerta a pedir ayuda. Jensen se quitó el parche, le lanzó la aturdidora a los pies haciéndole caer.
- Tú y yo tenemos una cuenta pendiente – susurró el hombre de los bosques estrangulándolo con su propio cinturón.
SA-SA-SA
El tumulto llegó hasta el estrado dónde Lázarus Stark apenas llevaba un tercio de su discurso. Intentó parar el murmullo creciente, pero uno de los guardias de la escolta de Pegasus llegó al pie del escenario, visiblemente afectado.
- Su pareja, señor, Pegasus Sade, ¡Se ha vuelto loco!
Creyó que exageraban hasta que vio con sus propios ojos el cuerpo del Coordinador General de Extracciones, que yacía decapitado en el suelo de su propio despacho, con la barra aturdidora atravesándole el vientre de lado a lado. En la papelera, la cabeza, con los ojos aún abiertos y una horrible expresión de terror en sus facciones, parecía contemplar a Lázarus.
- ¿Dónde está? - rugió el amo del mundo
- No lo sabemos señor, debió condicionar a los guardias. Había desaparecido ya cuando llegamos.
La ira estremeció al Líder mundial. Pegasus había desobedecido su orden. Meses enteros procurando que no quedara solo ni un segundo, tirados por la borda por culpa del idiota de Burton. Si Pegasus no lo hubiera matado, lo habría hecho él mismo por permitir que se quitara el jodido parche.
Se oyeron más carreras y voces en los pasillos. "¡señor! ¡está acorralado en los baños del Centro!". Corrió hacia allí. Más de veinte de sus hombres rodeaban la entrada sin dar un paso más. Lázarus entró solo en los aseos. Oyó un susurro a sus espaldas.
- Fue él Lázarus, él mató a Alezeia – el hombre más poderoso del mundo no pudo evitar que el terror le secara la boca, aguardó a que Pegasus continuara – quería poseerme, intentó forzarme, no le dejé. Me dijo que él preparó el accidente. No fue un accidente, fue un sabotaje.
Lázarus se volvió. La única persona en el mundo a la que amaba (a su manera) estaba en un rincón, en cuclillas, observando sus manos manchadas de sangre. Sin el parche, pero no le estaba condicionando, no huía. Se acercó a él, arrodillándose, sujetando su rostro, malinterpretando el dolor que rebosaba su mirada.
- Merecía morir, pero no has sido nada discreto amor mío y voy a tener que mostrarme severo contigo de cara al público. ¿Lo entiendes?
El otro asintió. Los enfermeros del hospital de la Torre de Cuarzo se hicieron cargo de Pegasus. Lo sedaron y se lo llevaron en una camilla. El acto público se suspendió hasta nuevo aviso. Para el Líder mundial ahora carecía de importancia hasta el mismo "Control de Plaga".
