LOS PERSONAJES DE ESTA HISTORIA PERTENECEN A STEPHENIE MEYER.
CAPITULO 2:
Bella POV
Suspirando salir de la casa de mi madre, había venido a decirle mi decisión, había decidido irme a Forks, y empezar des de cero, no le gusto mucho la noticia, lo sabía, aunque había intentado disimular, la conocía demasiado bien. A mí también me dolía tener que irme tan lejos de ella, pero era algo que necesitaba hacer, por mí. Baje calle abajo por la calle principal mientras pensaba, había empaquetado todas mis cosas y ya estaban en el camión de mudanzas, había vendido la casa de mi abuela después de mucho pensármelo, me daba pena venderla, mi madre había vivido allí durante toda su infancia, y yo también, pero era demasiado grande para una sola persona, y tenía un jardín enorme, el cual no me daba tiempo a cuidar, y era una pena, por eso había decidido venderla, para tener el recuerdo de esa casa de tal y como estaba cuando vivía mi abuela, con un jardín cuidado y hermoso, lleno de flores y arbustos cortados de diferentes maneras.
Mañana cogería un avión hace Seattle, en Forks no había aeropuerto, para llegar hasta la casa de Juan tendría que coger un taxi, o quizás comprarme un coche de segunda mano, teniendo en cuenta que era un pueblo pequeño, necesitaría un coche para moverme con libertad. Sí, eso haría me compraría un coche, el año pasado me había sacado la licencia de conducir. Que ilusión.
[…]
Estaba entrando en un concesionario de coches de segunda mano, ya había llegado a Seattle, el vuelo había sido normal, lo malo era que había tenido que hacer escala. Entre en el concesionario y un hombre mayor de aspecto agradable me estuvo enseñando coches, la verdad es que ninguno me convencía del todo, hasta que me enseño una Chevy roja, bastante antigua, pero tenía su encanto y era accesible para mí económica, me gustaba.
[…]
Estaba delante de la casa que había heredado de Juan, estaba al final del pueblo, en una esquina, apartada de ojos indiscretos y era bastante hogareña. Tenía dos pisos, en la planta baja, había un salón, un comedor y una cocina, y en la segunda planta, había dos habitaciones y un lavabo. En una de las habitaciones, había una pared entera llena de libros, un escritorio, un par de cuadros y un ventanal enorme. Toda la casa estaba acomodada y era muy del estilo de Juan, pero para mi gusto demasiadas antigüedades, así que más tarde cuando hubiese quitado el polvo de toda la casa, y arreglado el pequeño jardín que rodeaba toda la casa, me iría de compras. Ahora me iría a la tienda del pueblo para comprar algo para comer y productos de limpieza, y de paso pasaría por la tienda de antigüedades para echarle un vistazo.
Me había pasado todo el fin de semana limpiando la casa a fondo, pero ahora echando un vistazo en general, había quedado estupenda, incluso parecía más bonita que antes. Había cortado toda la yerba de alrededor de la casa corta, arrancado las malas yerbas, y plantado flores. Había barnizado la madera de la fachada de la casa, el comedor y la sala de estar. Y pintado la especie de "Biblioteca" de un beige clarito muy bonito, y el dormitorio de tonos marrones claros. El lavabo y la cocina como tenían azulejos solo he tenido que limpiarlos. Había limpiado todos los muebles y apartados unos cuantos para llevar a la tienda, uno era un mueble que estaba al lado del mueble principal en el salón, tenía unos cuando cajones, y una licorería encima, y para mi gusto opacaba demasiado el salón, y como tampoco bebía, no me serbia de nada, también había apartado, un mueble bastante grande que había en el comedor, estaba vacío, no había nada dentro, lo que me extraño, pero a lo mejor era una de sus últimas adquisiciones. También un armario, que me costó mucho bajarlo la planta baja, pero en la habitación ya había uno, y de los dos el que menos me gusto fue este. Todavía me quedan algunas cosas por desempaquetar pero la mejoría ya está guardada. Me decidí a ducharme, cenar e irme a dormir, mañana iría al centro comercial a comprar cosas para la casa.
Me desperté, baje a almorzar, y subí a vestirme, me puse unos tejanos claros ajustados, una camiseta de manga larga verde bastante pegada y con escote en v, me puse unas manoletinas del mismo color que la camiseta, cogí la chaqueta y me dirige al centro comercial. Estive alrededor de dos horas dando vueltas y comprando cosas, compre una sobrecama preciosa, en tonos marrones y blancos, unas cuantas sabanas ya que las de Juan las tire, al igual que el resto de cosas más personales, un par de cojines para encima de la cama, una alfombra, varias cortinas para las ventanas de la casa, compre cosas para mi higiene, dos camisetas y unos zapatos con tacón, pero no demasiado exagerados, material de oficina para la tienda, una funda nueva para el sofá de la sala, ya que no me gustaba el color del que tenía en casa, unos cuantos libros que me avían gustado y como pase por delante de una tienda de comestibles, hice la compra para el resto de la semana.
Llegue a casa, comí y puse todas las cosas que había comprado en su sitio, estaba bastante satisfecha con el resultado que había quedado.
Después de cenar, me tumbe en el sofá, y mientras veía la tele pensé que mañana iría a la tienda, la pondría toda en orden, y llamaría a los clientes para informarles los cambios. Llevaba varios días sin trabajar y eso no podía ser, vale que por ahora tenía dinero, pero no se podía confiar, antes o después se acabaría. Cansada de pensar tanto me decidí por apagar la tele e irme a dormir.
Hoy me había despertado con mucho entusiasmo, lo contrario del tiempo, hacia un día de tormenta, está lloviendo a cantaros, suspirando baje a desayunar, me había despertado un poco tarde, por lo que decidí esperar a ver si para de llover e ir por la tarde a la tienda. Al final había parado de llover, por lo que me duche, me puse espuma en el pelo y me lo seque con el secador, me vestí con mis vaqueros favoritos, eran azules oscuro pero con zonas como desteñidas, una camiseta negra de tirantes que enmarcaba bastante el pecho que tenia, que no era mucho, y unos botines negro de tacón más bien alto que llegaban cuatro dedos por encima del tobillo, cogí una chaqueta gris de lana, que abrigaba bastante, y llegaba por la cintura, cogí las llaves salí y cerré la puerta, y entonces caí en la cuenta de que no había cogido las llaves del coche, mire al cielo, no parecía que volviese a llover así que me decidí a ir andando a la tienda, solo estaba a unos cinco calles de allí, tampoco era para tanto.
¿Qué os ha parecido el capitulo?
Os adelanto que en el próximo capítulo aparecerán los Cullen, y también os digo que Edward no será tan dulce como en Crepúsculo, pero tiene sus razones. Espero vuestros comentarios!
Cuidaros!
Sanddra! :)
