Inuyasha solo esperaba que su plan saliera bien. Aunque después de todo, dar clases de Física para que la linda e inocente Ahome se hiciera pasar por su novia no había sido tan malo. Su disfraz de novio le había servido para sacar unos cuantos gozos.


Disfraz de novio

By Reina Momo

Capitulo Cuatro

Te amo todo el día

— ¡Hola!

Lo fulminé con la mirada apenas se detuvo a nuestro lado. Houyo miró a la pareja confundido y, por cortesía, los saludó también.

— ¿Podemos? –señaló los asientos que sobraban. El "¡Por supuesto!" de Houyo se sobrepuso con mi negación, creando confusión en la chica- Genial.

Se sentó a mi lado y la chica junto a Houyo. Inuyasha me miró divertido. Parecía que mi molestia era diversión para él.

— ¿Ahome, no vas a presentarnos? –Preguntó el idiota-

Suspiré e intente que la rabia y la confusión no se reflejaran en mi voz.

— Houyo, él es Inuyasha. Inuyasha… él es Houyo.

—Encantado –dijo Houyo, siempre sonriente-

— Lo mismo digo. Ahora me toca a mí. Chicos ella es Kikyo. Kikyo, ella es Ahome… y Houyo.

Ella nos sonrió y con su mano atravesó la mesa para tomar la de Inuyasha.

— ¡Vaya! ¿Desde hace cuando que están saliendo? –preguntó Houyo. Inuyasha lo congeló con su mirada-

— No somos novios. Ella es una amiga… bah…amiga –me miró y me mostró sus blancos dientes en una perfecta sonrisa. Luego se volvió a Houyo que esperaba su respuesta- ya sabes, Houyo, sexo y esas cosas.

La chica se carcajeó y se mordió el labio inferior.

— Oh, que desagradable eres, Inuyasha –le dije. No entendía su comportamiento y eso me molestaba aún mas-

— ¿Por qué?

— No hables así de Kikyo –le dije- Es descortés de tu parte darnos a entender que la usas.

— Él no me usa.

Habló por primera vez. Su voz era aguda y suave. No me gustó porque hubo cierto atisbo de frialdad y burla en ella. Y yo que la defendía…bueno, mejor me callaba.

—Como digas…

Me hundí en mi asiento y apoyé mi cabeza sobre la pared de ladrillos. Dejé que la conversación fluyera entre ellos y no emití sonido alguno mas que suspiros.

— ¿…Ustedes están saliendo? –preguntó la áspera vos de Inuyasha. ¿Para que si ya sabia la respuesta? Solo metía el dedo en la llaga-

Lo miré a Houyo y él me miró a mí. Le pisé el pié debajo de la mesa y sonreí. Iba a hacerlo, aunque me diera algo de vergüenza.

Inuyasha no iba a salirse con la suya y Houyo se pondría feliz.

— Si –contesté-

Me arrodillé en el asiento para poder inclinarme sobre la mesa y capturar los labios de Houyo con los míos en un dulce roce.

Estaba segura que Inuyasha nos miraba atónito y me sentí bien. Luego me arrepentí por usar a Houyo. Me sentí fatal cuando lo liberé y vi sus ojos azules brillar.

— Que tiernos… -soltó con falsedad Kikyo-

— Oh ese beso fue algo frío –acotó el muy terco-

— yo lo sentí bien… -Houyo me miró tímidamente pero yo no pude mantenerle la vista-

— Puede ser, debería estar en tu lugar para saberlo.

— ¿Y tu de donde conoces a Ahome, Inu? –Preguntó Kikyo-

Inu, Ja Ja Ja Ja.

— Somos amigos ¿Verdad? –me miró con una gran sonrisa. Yo le di un sorbo de mi trago antes de contestar. Me tomó de la mano y la beso-

— Si, yo que se…voy al baño.

Me levanté del asiento. Inuyasha se echó hacia atrás para dejarme pasar.

Fantásticamente en el baño no había una sola mujer. Me miré en el espejo y suspire con pesar.

Ese Inuyasha se estaba desubicando. ¿Para qué venía? No lo entendía. ¿Se quería hacer ver o qué?

Me sentí muy mal porque no sabía que iba a decirle a Houyo acerca de aquél beso. Supuse que se había percatado de la complicidad en mi roce cuando le toqué el pié. Rogaba que fuera así.

Cerré los ojos y largué otro suspiro. Me apoyé en el lavabo y levanté mi cabeza hacia el ventilador aún con mis ojos cerrados.

De repente sentí unos brazos en mi cintura y una lengua en mi cuello. Abrí los ojos horrorizada y en el espejo vi en reflejo de Inuyasha junto al mío.

— ¿Qué haces? ¿Estas ebrio, loco o eres medio tonto? –Levanté el hombro para que se alejara pero él apoyo su mentón en él y me miró a través del espejo-

— ¿Por qué lo besaste si me dijiste que no te gustaba?

— ¿Qué haces en el baño de mujeres? –pregunté molesta-

— Vine para preguntarte.

— ¿Estas ebrio?

— No se… -me besó el cuello de nuevo y me giró para que lo mirara directamente a los ojos- A veces me gusta que me desafíen ¿lo sabias?

— ¿Quién te desafía? –Lo empujé pero no logre que se moviera ni un centímetro-

— Tú. No quieres besarme a mí pero lo besas a él.

— ¿Qué te importa? –me reí-

Inuyasha hablaba y yo preguntaba, eso era todo.

— No entiendo por qué prefieres besarlo a él y no a mí –entornó los ojos. Esto se trataba de su reputación-

— A ver… -suspiré- Yo no entiendo por que vienes a NUESTRA mesa como si nada y empiezas a preguntar si estamos saliendo o no. me obligaste a hacerlo.

— Hubieras dicho la verdad.

—Te hubieras quedado con tu gatito en TU mesa.

Me liberé de sus brazos y me alejé lo mas que pude de él dentro del baño.

— Me estaba aburriendo, por eso vine. Además… Kikyo es medio tonta, ya sabes…buena para algunas cosas…iba a pasarla bien luego del bar, pero mientras tanto necesitaba diversión. Y disculpa que te lo diga pero Houyo es un tonto.

— Es educado, que es distinto. No como tú.

—…Eres graciosa cuando te enojas –Dijo después de una pausa y rió como un idiota- pones mil caras.

— Tu eres un idiota siempre. No te soporto –puse los ojos en blanco-

— Mentira, te caigo bien porque te diviertes conmigo.

— Mentira, me caes mal porque eres un mal educado, grosero e insensible.

— No me conoces –me contestó con frialdad-

— No dejas que te conozca de otra forma. No ayudas mucho –me dieron ganas de encender un cigarrillo aunque no fumara- En fin…-me acerqué y le di unas palmaditas en la mejilla- nos vemos.

— ¿Te vas a ir con tu novio?

— Oh si. Vamos a jugar esta noche, claro que si –respondí con todo el sarcasmo que podía expresar-

— ¿Quieres que juguemos nosotros aquí y ahora? –me ofreció de la forma mas inocente. Era un depravado sexual-

— ¡No! –Le saqué la lengua y salí del baño-

Afuera me encontré con Kikyo y Houyo hablando de sus cosas. Le pregunte a Houyo si podíamos irnos ya por que me sentía cansada, y era cierto. Nos despedimos de Kikyo apresuradamente antes que volviera Inuyasha y marchamos hacia el auto.

Llegamos a mi casa rapidísimo y antes de que me bajara del auto me dijo:

— ¿Te incomodaron esos chicos no?

— Oh…Inuyasha siempre es así de inoportuno. La chica me cayó mal…le gusta que la usen. Pero la pasé bien antes de que vinieran –le sonreí con total sinceridad- lamento…lamento lo del beso…

—…Esta bien… -me sonrió y no estuve segura de que fuera realmente franco-

—Gracias –me bajé del auto y me metí en casa-

Esa noche fue la primera vez que soñé con Inuyasha.

A la mañana siguiente no recordé de que iba el sueño, tan solo sabía que él era el protagonista. Me propuse no pensar en ello puesto que las imágenes en mi mente eran confusas y no quería sacar conclusiones estúpidas.

Este fin de semana me la pasaría con Inuyasha. Se había ofrecido a venir a mi casa a explicarme física y de paso arreglar sobre nuestro "noviazgo".

Luego de almorzar me puse a hacer galletas. De seguro a Inuyasha le gustarían, además yo no cocinaba mal.

Para cuando estuvieron listas no me quedó mas remedio que luchar contra mi hermano para que no se las comiera. Aún así había conseguido robarse unas cuatro galletas. ¡Tenía mas fuerza que yo y casi me pasaba en altura!

Caminé sonriente hacia la puerta cuando el timbre sonó. Allí estaba esperando Inuyasha con su habitual postura despreocupada y su mirada de desdén.

— Adelante –me hice a un lado para dejarlo pasar y luego cerré la puerta-

— ¿Pudiste resolver alguno de esos ejercicios? –Me preguntó refiriéndose a nuestra charla por teléfono en donde le había explicado como eran los ejercicios más o menos-

— Nada de nada –fruncí los labios mientras nos dirigíamos a la cocina-

Nos sentamos uno al lado del otro en la mesa de la cocina y saqué mis apuntes y la hoja con los ejercicios. Inuyasha soltó una carcajada al verlos.

— Dios mío… -negó con la cabeza- veamos burrita, empecemos por este – su dedo señalo el ejercicio tres y entonces comenzó a hablar-

Tener a Inuyasha de profesor era bastante…raro. Me explicaba una y otra vez y cada tanto perdía los estribos. Podría jurar que hasta le salía humo de la cabeza. Avanzamos cinco ejercicios de los quince que tenía aunque todos ellos los había resuelto él en un intento de explicarme con distintos ejemplos.

— ¿Entendiste? –pregunto apoyando su frente en su mano, y recostando el pecho sobre la mesa. Cerró los ojos-

— Eh…si

Mentí en un intento de parecer inteligente. Él me miró con incredulidad y me señaló otro ejercicio.

— Haz este –me entregó el lápiz y yo miré el ejercicio desesperada.

Lo miré esperando que no estallara de ira.

— ¿Estas enojado? –pregunte reprimiendo una sonrisa. Hablé con cautela-

— ¿Por qué? ¿Por qué eres una cruza entre una perra y un burro? Digamos que… nada, eres una tonta. –yo me reí-

— ¿Vas a tenerme paciencia?

— Solo si prometes someterte a mis deseos sexuales, dulzura –le solté un golpe en su musculoso brazo- bromeaba. Anda, niña tonta, empecemos de nuevo.

Soltó un largo y profundo suspiro y comenzó con su explicación otra vez.

En realidad, no podía distinguir la razón de mi desentendimiento. No sabía si no entendía porque era difícil, o si no entendía por que no estaba prestando atención.

No se, mi mente vagaba por otros lados. Mas precisamente en la persona que tenía junto a mí. En vez de mirar la hoja en donde su lápiz señalaba, enfocaba mi vista en su rostro. En su boca, en sus labios separarse a cada rato, al hablar, al suspirar, cada movimiento que hacía me atraía. Luego me concentraba en sus ojos, sin duda lo mas cautivante en él — y lo único puesto que era un arrogante—. La intensidad y la profundidad en ellos eran como un imán para mí. Fue de tanto explorarlos que caí en la cuenta de que jamás, en nuestro corto plazo juntos, había visto alegría en ellos. Sus sonrisas de ningún modo combinaban con la tristeza que emanaban sus ojos, con el recelo de ellos. Me pregunté si estaría sacando imaginarias conclusiones, quien dice que por ahí estaba viendo fantasmas en donde no los había.

Dejé de pensar en ello y esta vez sí me concentre en sus palabras. Capté un par e intenté relacionarlas. No era tan difícil, solo necesitaba practica. Sonreí e hice el ejercicio seis. Inuyasha lo miró y me corrigió tan solo algunas unidades.

— Uy esto me harta –me reí— ¿Quieres comer algo?

—Oh si – bostezó y se estiró en la silla-

Escuché que algo caía al suelo pero no le di mucha importancia, simplemente me acerqué a la mesada y recogí la bandeja con las galletas. Me volví para preguntarle si deseaba tomar algo, me contestó que prefería el café y puso los ojos en blanco con yo le mostré mi peor cara de asco ante la bebida.

Cuando hube preparado el café dejé su taza al frente suyo y me senté con mi vasito de leche. Inuyasha reprimió una sonrisa al verme tan infantil.

— ¡Oh, a la pequeña de la asco el café! –Pellizcó suavemente mis mejillas y deposito un beso en la punta de mi nariz- ¿Por qué te sonrojas?… ¿Te pongo nerviosa? – Se volvió a acercar a mí y situó una mano en mi nuca. Creo que mi sonrojo fue mayor por que su típica sonrisa torcida apareció en su rostro a centímetros escasos del mío-

—Para nada –me separé de él. Me levanté de mi silla y me senté sobre la mesada-

Fue entonces cuando vi el pequeño objeto que había oído caer. Me agache detrás de la silla en la cual estaba sentado Inuyasha y tomé su billetera. Se abrió cuando tomé una de sus solapas y pude ver sus billetes y tarjetas de crédito. Un papelito voló e intenté atraparlo. Milagrosamente lo hice y me fije en ello.

Era una foto y en ella se encontraba el una chica. Era pelirroja con muchas pecas en su rostro y expresión muy alegre. Sus ojos verdes parecían mirarme con picardía desde la roca en la cual estaba sentada. Su sonrisa era inigualable, era perfecta, hermosa e inocente. No tendría más que dieciocho años.

Dejé la billetera frente a Inuyasha y giré la foto. Allí rezaba la siguiente frase: "Te amo todo el día. Lime"

¿Quién era aquella joven?


¡Hola! aca les traje otro capitulo...ojala les haya gustado. Bueno, esta semana andube algo ocupada con cosas de mi casa y bla bla bla. Igual tengo capitulos hechos :o.

Como siempre, voy a agradecerles sus opiniones, que cada vez, y POR SUERTE, son mas. :) Gracias.. y gracias por los elogios x)

me gustaria saber si alguien me podria explicar q es eso de los "alerts" eso de autor, story y q se yo. es que no se muy bien de que se trata y me tiene intrigada. ya sabe, PEQUEÑO FAVOR.

¡Y haganme engordar de reviews!