Inuyasha solo esperaba que su plan saliera bien. Aunque después de todo, dar clases de Física para que la linda e inocente Ahome se hiciera pasar por su novia no había sido tan malo. Su disfraz de novio le había servido para sacar unos cuantos gozos.
Disfraz de novio
By Reina Momo
Capitulo Siete
Inuyasha
La vi y no pude evitar creerla deliciosa con ese vestido.
Incapaz de articular palabras, me respondió con una tímida sonrisa.
No podía creerlo, se había sonrojado de vuelta ¿Qué le pasaba? ¿Acaso sería tan inocente? A mi parecer eso estaba a la vista ya que se avergonzaba con cada acercamiento y cada insinuación mía.
No es por nada, pero siempre tuve a las chicas a mis pies. Yo nunca rechazaba las propuestas de sexo de chicas hermosas y por lo general las chicas no se abstenían a mí.
Pero Ahome era distinta, o por lo menos no era de la clase de chicas con las que yo trataba.
Era infantil y dulce, aunque también era gritona y caprichosa. Tenía un carácter fuerte cuando le convenía pero enseguida se volvía inofensiva. Por lo general me reía mucho cuando estaba con ella. Era graciosa por que era distraída y atolondrada y decía lo primero que se le cruzaba en la mente. Además me entretenía mucho ver como se sonrojaba cada vez que me acercaba. Y esto lo había descubierto hace poco, en realidad.
Sin duda, lo que me dejo pensando demasiado fue el dichoso episodio en la facultad. ¿Ella no sería virgen? No lo creía…para ser una chica "tonta", era linda; con alguien tenía que haber estado en sus dieciocho años.
Aunque…no se… jamás podría saberlo… ¿O si?
¡Ja! Se me cruzaban mil ideas para averiguarlo pero no creo que dieran resultado. Ella no caería, por lo menos, no tan fácil.
Sin embargo ¿Quién decía que no podría intentarlo?
Sería cruel si lo hacía. Si la usaba sería un desalmado. Y esto instantáneamente me recordó las palabras del niño tonto ese, de Houyo. Realmente no eran mis intenciones usarla, no quería porque no me parecía digno para ella.
No podía compararla con Kikyo de ninguna manera. ¡Kikyo era un fuego! Y Ahome virgen y reservada.
Además de ser dos polos opuestos obviamente en otras cosas. Ahome era una chica inteligente —menos en física…— y Kikyo…digamos que era "inteligente" para otras cosas.
Sin embargo Kikyo me había ayudado, de alguna manera, a superar todo el dolor del pasado. Aunque a veces se hacía insoportable, le debía mucho mi "salud mental". Aún así, sus métodos no fueron los más puros.
Y Ahome tenía que recordarme todo aquella tarde con aquella estúpida foto…
Levanté de nuevo el disfraz de enfermera y sonreí. ¿Cómo le quedaría a Ahome? Oh, Dios lo que daría por vérselo puesto para mí.
Maldición, esta chiquilla me estaba sacando de quicio… ¿Por qué?
— ya te dije que no –respondió. Se metió dentro del probador y me miró desde allí sin cerrar la cortina-
No entendía porque me tentaba en entrar con ella en ese mediano probador y hacerle tantas cosas… de seguro era por el vestido, oh si.
Que risa me daba. Luego tendría que telefonear a Kikyo…
—Anda…-suplique- solo para ver como te queda, luego si no te gusta yo puedo arrancártelo –le guiñe un ojo y noté de nuevo aquel sonrojo, fruto de las miradas de la gente a nuestro alrededor. Me fulminó con sus ojos y cerró la cortina de golpe-
Al ver colgado el vestido sobre la cortina lo tomé y se lo di a la muchacha que nos atendía para luego pagarlo. Ella me insistió en unos zapatos verdes para mi "novia" y sin remedio los acepté. Después de todo, no sabía si Ahome usaba ese tipo de zapatos, por lo menos ahora los tendría.
Cuando salió del probador le pedí que me escogiera un traje y así lo hizo. Llevé uno negro con camisa blanca y corbata verde oscura.
Cuando salimos de la tienda ella preguntó.
— ¿Y por qué todo esto?
— ¿Cómo que por qué? –repregunté confundido. Ella puso los ojos en blanco-
— ¿Para qué quiero un vestido? Yo no uso vestidos –entornó los ojos y continuamos caminado hacia el coche-
—Pues ahora usarás. Vaya…pensé que te lo había dicho –pensé en voz alta- bueno…mira, este viernes hay una especie de reunión o cena con los directivos del taller. Se supone que allí te presentaré como mi novia –chasqueé la lengua alucinado. ¡Ja! Lo que sería el rostro de mi viejo-
Reí para mi mismo y cerré los ojos. Cuando los abrí me vi caminando solo. Giré mi cuerpo para ver a Ahome a unos pasos detrás de mí completamente inmóvil y mirando al suelo. Gracias a la cuadra poco iluminada en la que nos encontrábamos no pude ver su rostro, pero su voz me indicó que estaba nerviosa.
— ¡¿Qué?! –sus gritos me tomaron desprevenidos y me sobresalté-
¿Acaso estaba molesta? Esta chiquilla era mas inestable que…
— ¿Por qué gritas? –le pregunté claramente molesto por sus chillidos-
— ¿Cómo que este viernes? ¡Me tendrías que haber avisado antes! –volvió a gritar-
— Me olvidé… -me rasqué la cabeza y miré el cielo oscuro con mirada pesada- ¿Qué pasa, ya te enojaste? ¿Es que acaso te vino que estas así de histérica? Que mala noticia.
Oh, oh. Error. Nunca le digas a una mujer que su estado de ánimo se debe a su ciclo menstrual…
Me di cuenta de mi error y me hice unos pasos hacía atrás cuando ella avanzó hacia mí. No por favor, no quería escuchar esos bramidos agudos de nuevo. Piedad por favor.
— ¿Te crees muy listo, verdad? –su sonrisa cínica me obligó a negar rápidamente con la cabeza. No es que me diera miedo así transformada, claro que no, yo era todo un hombre- Pues yo tengo una peor noticia: NO estoy indispuesta.
Tomo mi remera con su puño y me forzó a acercarme a ella. ¿Por qué demonios las mujeres se enojaban tanto con Andrés?
— ¡Andrés, Andrés, Andrés, el que viene una vez al mes! –canté y corrí por la vereda cuando ella pegó un grito realmente enfadada. Me lanzó una botella de plástico que estaba por allí tirada pero no logro pegarme- ¡Que mala puntería!
Yo tomé un cascote bastante grande del suelo y aún divertido se lo mostré.
—No te atreverías… -me dijo y yo asentí-
Obvio que no iba a golpearle con semejante roca, tan solo iba a asustarla. Entonces fue ella quien se alejó de mí corriendo. Yo la seguí y sin intención de lastimarla arrojé la roca.
Ahome rió en cuanto la solté y se acerco a mí rápidamente. Sin embargo, el ruido de cristales rotos apagó nuestras risas y luego el grito de un hombre indignado al final de la calle.
Automáticamente dirigimos nuestras vistas hacia donde había provenido el sonido y nos encontramos con el parabrisas destrozado de un auto nuevo. Puse cara de horror al pensar que podría haber sido el mío. En fin… mala suerte.
— ¡Oigan ustedes dos! –oímos al hombre aproximarse hacia nosotros.
Estaba seguro de que si él hubiese tenido unos cuantos años menos me habría provocado para pelear-
— Oh-oh –escuché decir a Ahome-
— ¡Ven aquí…! –le tomé la mano y la obligué a correr-
— ¡Vuelvan!
No pude contener mi risa cuando en medio de la corrida volteé mi cabeza para ver al viejo "correr" detrás de nosotros. Su cara era la viva imagen de la furia y la indignación.
Me di cuenta que la mano de Ahome era cálida y muy suave. En realidad, era agradable. Tuve que tirar de ella para que anduviera mas rápido. Si que era lenta…
Doblamos en la siguiente cuadra y al ver que el viejo ya no nos seguía nos metimos rápidamente en mi auto y yo lo arranqué lo mas rápido posible.
Me detuve en una calle cercana a la principal y lejos de la del destrozo para poder reír a gusto. Ahome no había parado desde que comenzamos a correr.
— ¡Pobre viejo…! –Jadeé- ¡Dios, su cara!
— Si… - Ahome recostó su cabeza en el asiento y me miro aun riendo- Y se parecía a Mario Bross –comentario que me hizo reír aún más-
— ¿Lo dices por el bigote? ¡Que niña…!
La imité pero yo cerré los ojos alucinado. Es que hacía mucho tiempo que no me reía de verdad, por travesuras como esta. Hacía mucho que no me divertía así. No supe distinguir si fue el momento o la compañía de Ahome, la que me hacía decir y hacer ciertas cosas. Como un dúo perfecto, quizás.
A su lado yo me divertía y hasta por momentos volvía a ser el mismo de antes.
Era extraño que sintiera cosas desconocidas en este momento. No es que fuera nada raro, pero pensé que ciertos sentimientos se habían agotado para mí.
Pues, dejando de lado el sentimentalismo, arranqué el auto de nuevo y conduje los cuarenta minutos hacia nuestra ciudad.
¡Hola! Como se habran dado cuenta este capitulo esta narrado desde la perspectiva de inuyasha. lo hice nada mas porque me parecio "necesario" un capitulo que muestre como es que piensa mas o menos..
me alegra que el capitulo anterior les haya gustado mas que el ootro. este capitulo es mas corto.. pero igual tengo pensado publicar mas seguido. en vez de una semana...
¡acuerdense de dejarme su opinion!
buena vida.
Reina Momo
