En la aldea de la hoja:

La vida pasaba rápido en el mercado de konoha, la gente iba y venía con sus compras, regateaban precios, los vendedores peleaban unos con otros y en el ambiente se respiraba un aire de total relajación, no habían tenido ataques desde hacía tiempo y todo parecía prosperar.

Neji Hyuuga caminaba por el mercado con sus compañeros de equipo, Gay sensei los citó para un entrenamiento, pero decidió comer antes y ahora tenían que ir por él a uno de los puestos de comida.

Neji odiaba a toda esa gente, no eran más que campesinos que no se comparaban a él en fuerza ni en ingenio y de todas formas el tenía que ser un segundón en su familia, ser de la rama secundaría era un martirio, uno que nunca iba a olvidar porque lo llevaba tatuado en la piel, así como lo tendrían sus hijos y eso parecía enfurecerlo todavía más.

No pasó mucho cuando una persona se chocó con él, el golpe fue tan fuerte por la cantidad de personas, que hizo que la persona cayera al piso por el impacto. Neji observo un poco a la persona, era una mujer, tenía un aspecto andrajoso, nada del otro mundo, una tonta que había manchado su ropa con su suciedad.

-Fíjate por donde caminas pordiosera.

-Neji! No seas grosero con la chica, solo fue un accidente. Dijo Ten-ten. La mujer tirada se tensó al oír el nombre del hombre con el que chocó.

-Neji…tu eres Hyuuga Neji? Del clan Hyuuga?. Preguntó la desconocida.

-¿No es bastante obvio que soy un Hyuuga? Le dijo mirándola directo a los ojos, mostrando sus grandes orbes blancas.

-Eres Neji Hyuuga sí o no?. Dijo ella ya molesta.

-sí lo soy. Y se volteó para seguir su camino, no era la primera vez que alguien se sorprendía al conocer a alguien de tan alto grado ninja y de una extirpe tan pura, así que no le dio importancia a la chica.

-Neji Hyuuga, si te digo que conozco el paradero de tu prima Hinata además de el traidor de Sasuke Uchiha podré tener un momento a solas contigo para hablar?. Neji se congeló, hacía tiempo daba por muerta a su prima, no podría haber sobrevivido con sus heridas y sola en el bosque, pero esta chica (claramente extranjera) decía tener información de Hinata, no era algo que fuera a desperdiciar.

Con la cortesía de un caballero, giro sobre sus pies, se inclinó hacía la chica ofreciéndole su mano para que se levantara.

-si tienes información de mi querida prima Hinata te concederé todo el tiempo que necesites. Dicho eso se fue con la desconocida hacía la mansión Hyuuga, tal vez a su tío le interesara oír lo que esta chica tenía que decir.

La cabeza de Hinata era un mar de confusión, desde que había salido de la villa hasta este punto casi un año después, todo en la vida de Hinata era confusión; sus sentimientos para con Sasuke habían crecido a niveles que ella nunca hubiera sospechado, su entrenamiento y sus capacidades como ninja eran enormes, había aprendido tantas cosas de el equipo de Sasuke y de Él mismo que ahora se sentía tan capaz como cualquier otro ninja o un poco más. Ya que ahora que estaban solos, Sasuke le entrenaba con técnicas que no utilizaba a menudo cuando alguno de su equipo observaba (entiéndase "alguien" como Suigetsu).

Pero ahora ella no podía dejar de pensar en el futuro, qué era lo que debía hacer, Su siguiente paso hacía la madurez y la autorrealización.

Volver a la villa definitivamente estaba en sus planes, tenía que volver y defender su honor que a estas alturas su padre o su primo habrían manchado, restituirse como ninja de la villa de la hoja y también estaba Sasuke…qué iba hacer con Sasuke?. Él no quería regresar, él quería destruir la aldea, y ella lo quería demasiado como para alejarse de él.

Tenía que convencerlo para que no atacara la villa y volviera con ella, tal vez si ella intercedía por él lo aceptaran de nuevo.

Salió de su tienda un poco tarde ya que se había quedado pensando en sus cosas. Con un chequeo rápido del área con su Byakugan, supo que estaban solos, que Sasuke estaba en el campo de entrenamiento y que parecía que ese día iba a ser soleado.

Empezó a tomar los utensilios de cocina para preparar algo para ella y Sasuke, cuando este se acerco a ella desde lejos, bañado en sudor y sin su camiseta dejando ver su torso bien formado, con algunas cicatrices que, en palabras de Hinata hacían que se viera más "sexy" de lo que ya era, ella no pudo ocultar un sonrojo de su cara y él no pudo ocultar una sonrisa al darse cuenta que él era el causante de ese sonrojo.

-¿Qué haces?

-um iba a empezar a cocinar, lamento haberme levantado tan tarde estaba algo cansada.

-¿cansada? Si estas cansada no deberías de cocinar. Ve a cambiarte, iremos al pueblo que esta aquí cerca y comeremos algo, yo invito.

-mmm, n-no te preocupes por mi, estoy bien y no me molesta hacer la comida para ambos.

Sasuke se arrodilla hasta su altura y se acerca tanto que sus bocas están a centímetros de tocase.

-Es imposible que no me preocupe por ti y por tu salud, me importas demasiado. El sonrojo de ella aumento de un ligero rosado a un intenso rojo que competiría con el tomate mas maduro.

-Y-y-y-yo emm…

-Desde que llegaste no has tendido un solo día libre y déjame decirte que te lo mereces, y a mi también me vendía bien un descanso.

-Yo solo me pongo ropa mas cómoda (vestía sus ropas de entrenamiento) y nos vamos.

-perfecto yo iré a tomar un baño al lago y te veo aquí en unos minutos.

Al poco tiempo después Hinata salió de la tienda con ropas casuales que la harían pasar por una chica común más que por una ninja. Sasuke ya la esperaba, había dejado su ropa usual (el traje blanco que usaba cuando estaba con Orochimaru) y ahora usaba un traje negro muy parecido al short y camisa negros que usaba cuando vivía en la aldea de la hoja; no es que ella lo notara mucho en ese entonces, pero el pasaba mucho tiempo con cierto rubio que para ella era muy importante.

Con su condición física tan buena no tardaron mucho tiempo en llegar al pequeño poblado donde hacían las compras.

Sasuke inmediatamente fue a una tienda de armas ninja con la intención de sustituir algunos shuriken que había roto hacía solo unos pocos días entrenando con Hinata.

Ella lo esperó fuera del establecimiento deleitándose en ver como Sasuke hablaba con el dueño del local sobre armas y lo mejor en equipo ninja.

Ella se encontró sonriendo solo por ver la cara de fascinación de él al encontrar un arma que era de su completo agrado.

Ya no lo podía negar más, los sentimientos que tenía para con Sasuke eran más que un encaprichamiento, más que un simple enamoramiento pasajero, ella realmente quería a Sasuke de una forma fuerte y profunda, los sentimientos que experimentaba por él eran tan fuertes que no tenían punto de comparación con los pequeños sentimientos que tuvo alguna vez por Naruto, ahora se daba cuenta que lo que sentía por Naruto no era más que admiración y un leve amor escolar, estos sentimientos que tenía por Sasuke eran millones de veces más fuertes, él la había salvado de una muerte segura en el bosque, le dio alimento la entreno como su igual, no como un ser inferior como siempre lo hacía su padre y le mostró una parte de él que a nadie le mostraba, con ella, él siempre era atento, cuidadoso, exigente en los entrenamientos tal vez, pero eso la ayudó a mejorar, además que él ya le había expresado sus sentimientos, el le había dicho que ella le importaba mucho y que no la quería solo para pasar un rato, y el hecho de que Sasuke Uchiha hubiera dicho esas palabras tenían un significado muy especial para ella.

No pudo evitar una sonrisa al admitir mentalmente que el le atraía, le gustaba y desearía poder tener una personalidad más extrovertida para poder ir a decírselo, pero ella no se lo diría…al menos no ahora y enfrente de un vendedor de armas, sería en otro momento más…intimo.

Sasuke salió de la tienda, y se detuvo un momento para admirar la expresión de Hinata, parecía contenta (porque sonreía) , tenía un leve sonrojo en sus mejillas, pero lo que más le llamó la atención era que su rostro reflejaba algo que el podía llamar: paz interna, algo que ella nunca había reflejado nunca y claro ella había sido expulsada de la villa en la que creció, Naruto la había rechazado y su padre la quería muerta, ella no tenía razones (igual que él) para tener paz, pero era Hinata pensó, ella no era del tipo de persona que guardan rencores, no, ella era del tipo que persona que siempre perdona, que aman la vida y disfrutan de las pequeñas cosas de la vida, así como también de las cosas enormes y el verla así sonriente y con ánimos de pasear, lo hizo sentir bien.

Al acercarse a ella la tomó de la mano y la llevó hacía un puesto de comida que había cerca de ahí, le mostró las armas nuevas y tomaron sus alimentos de forma casual, hablando de cosas sin importancia solo era un momento a solas para conocerse mejor.

Pasearon por el pueblo todo el día tomados de las manos, fueron al parque a descansar un rato y Sasuke le compró una pulsera de oro blanco con algunos adornos que colgaban en oro rosa, a pesar de que ella no quería que él gastara su dinero en ella

(Aunque el gesto le pareció de lo más tierno) él solo disfrutaba de su compañía y de sentirse tan cómodo con ella, él jamás se sentía cómodo con nadie, pero por alguna razón con ella era distinto, siempre con ella todo era distinto y no dudó en darle un ligero beso en los labios cuando recibió el regalo.

Ya en la noche fueron a un restaurante y ordenaron la comida para llevar, regresaron al campamento e hicieron una fogata para tener luz y calor mientras cenaban.

-Sasuke-san disfrutó del día?

-sí, me divertí como hacía mucho no lo hacía. Admitió.

-podríamos visitar más seguido ese poblado, cuando hablaba con una de las personas del mercado me dijo que en 3 días les llegaría más mercancía, podríamos ir y ver si también llegaron más armas.

-no creo que podamos… al menos yo no puedo. Nuestro informante Daisuke, el que estaba en la aldea de la hoja, esta cerca de llegar, tal vez mañana o pasado, nosotros nos iremos a la guarida para reunir a todos los mercenarios y planear el ataque a Konoha.

-¡vas a seguir con eso? Yo-yo-em…qué hay de mi?.Él no pudo ocultar el malestar que sintió al pensar en separarse de ella.

-Tú…tú no deberías acercarte a la aldea, pronto no será un lugar seguro.

-¿y los demás? Ahí hay gente que te quiere, piensa en Naruto, el todavía está buscándote para llevarte a la aldea con él.

-uhmm…Naruto…el no sabe lo que quiere, además ahí no hay nadie que me importe, ahí solo están las personas que destruyeron a mi familia, y esa gente va a pagar.

-y si te digo que en cuanto tú te vayas yo me iré a Konoha, ¿te detendrías?.

-tú no iras allá.

-¿porqué no? ¿Quién me lo impide? ¿tú?. Tú me acabas de decir que te vas a ir y me vas a dejar…

-no puedo llevarte conmigo, voy a una guarida llena de gente mala, no lo entiendes, no podría protegerte todo el tiempo y estoy seguro que si te llevara todos tratarían de lastimarte, yo no voy a ponerte en ese peligro, no puedo.

-¿pero sí me dejaras aquí sola?

-no, hablé con una persona en el pueblo, renta un pequeño departamento allí estarás bien hasta que yo vuelva por ti.

-¿y que tal si no vuelves?¿ para qué fue todo el entrenamiento que me diste si no lo voy a usar?. Lo siento mucho Sasuke pero yo soy un ninja de la aldea de la hoja, cuando tú te vayas yo regresaré a nuestra aldea, seré restituida y lucharé contra cualquiera que intente amenazar mi villa.

Sasuke se quedó en silencio un largo tiempo pensando en todas sus opciones.

-No puedo Hinata, no puedo dejar a un lado la única cosas que me mantenía vivo, yo juré que vengaría a mi familia, no puedo dejar a un lado lo único que me dará paz y me dará una muerte honorable.

-¿por eso es por lo que sigues con esto?¿por qué quieres morir el día que hagas la invasión?.

-yo no tengo nada por que vivir, yo soy un monstruo, soy el asesino de mi hermano, el asesino de mucha gente, yo no tengo nada.

-¿qué hay de mí? ahora estamos unidos, no me puedes dejar, yo-yo…yo no sobreviviría sin ti.

-y yo no quiero estar lejos de ti tampoco pero no puedo, no puedo soltar el ancla que me mantiene cuerdo y me ata a este mundo, tengo que hacerlo. Perdóname.

Hinata se tensó, el nunca pedía perdón a nadie, nunca, y la forma en como lo había hecho con tanto dolor, ella sabía que el no le pedía perdón a nadie…excepto a ella.

Aquel hecho, la hizo sentir importante en la vida de Sasuke, pero ese perdón también lo tomó como una despedida, él se despedía de ella porque él sabía que no iba a sobrevivir el ataque. Ella no podía permitir eso, él era todo su mundo ahora e iba a luchar él, aunque eso significara que tendría que luchar contra él.

Mientras ella analizaba todo lo que hablaron, él no dijo más y se fue a la casita de campaña a dormir un rato, ella se quedo algunas horas más pensando Sasuke y solo en él.

Cuando llegó a la casita él ya estaba dormido, como siempre el futon de ella esta a lado de el de él ( porqué él lo había dispuesto así desde hacía varios meses).

Ella estaba tan cansada que no tardó mucho en quedarse dormida a su lado también.

Hinata despertó de su sueño horas después ya que oyó ruidos cercanos que la despertaron. Era Sasuke, se movía intranquilo en sueños y parecía que tenía una pesadilla horrible .

-hace meses que no tiene pesadillas. Pensó ella.

Él respiraba con dificultad y parecía que de verdad estaba sufriendo, ella no pudo ignorar más su dolor, y se acercó a despertarlo.

Tomó su cara con las manos y le hablo casi en susurros.

-shh-shh Sasuke, es solo una pesadilla, despierta, todo va a estar bien.

Él entre la pesadilla oyó la voz de Hinata que lo llamaba y no pudiendo ignorar su voz despertó, topándose con los bellos ojos blancos de ella y al momento olvidó cual había sido su mal sueño.

Pero antes que pudiera decirle algo, ella se cercó a el y le dio un beso en los labios, el beso era lento y pausado pero muy intenso, Sasuke pensó que no había nada mejor que eso y correspondió el beso con la misma intensidad que ella.

-yo voy a estar aquí siempre y te cuidare de tus pesadillas. Le dijo cuando se separaron por un poco de aire.

-debería ser yo el que cuide tu sueño.

-déjame ser tu ancla Sasuke, yo te ataré a este mundo si me permites hacerlo. Y con esas últimas palabras lo volvió a besar con mucha más intensidad.

El fuego empezó a recorrerlos a los dos como lava fundida que se extendía hasta cada una de sus células, alentándolos a más.

con un poco de nerviosismo, ella metió una de sus manos a la camisa de él para poder acariciar su bien formado pecho. Él entendió eso como una señal de más, Sasuke ardía en deseo pero alejó su boca unos centímetros de la de ella.

-¿estas segura que quieres seguir?

-sí. Fue lo único que salió de sus labios porque volvió a besarlo ya que también el deseo llenaba su mente.

no podía pensar en nada más que en expresarle de esa forma cuanto le importaba, cuanto lo necesitaba y cuanto sufrirían ambos si se alejaran.


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Muy temprano ese día Sasuke observaba dormir a Hinata, ella estaba boca abajo (abrazando una almohada con sus manos y con la cabeza en dirección a él) cubierta por una manta que él deliberadamente había bajado para apreciar mejor su espalda, no pudo evitar el pensar en la noche pasada. Cuando había estado con Orochimaru él lo llevaba a muchos bares y lugares donde le pagaba a mujeres que muy dispuestas estaban siempre a acostarese con él, pero esta vez fue completamente diferente, con las otras el había alcanzado la culminación, pero después le quedaba una sensación de vacío y suciedad que hacía que el aborreciera el acto y lo evita, hasta que su maestro lo obligara de nuevo. Pero con Hinata era tan diferente, con ella se sintió en paz, el haberlo hecho con ella se sentía simplemente bien y el hecho de haber sido el primero en su vida hacia que se sintiera privilegiado y único. él estaba completamente saciado, pero no podía dejar de pensar en que otras formas más le haría el amor y no pudo evitar el acercarse a su espalda y besarla desde la nuca haciendo un camino de besos más hacía abajo, hasta que se topó con la manta que la cubría, tenía que alejarse un poco de ella o si no la tomaría de nuevo y ella estaba cansada, con sueño y él sabía que estaba un poco adolorida, por lo que se pudo unos pantalones y salió de la casita, no sin antes darle un ligero beso en los labios a la persona más importante en su vida.

Hinata despertó cuando unos cuantos rayos del sol se colaron por la apertura que hacia de puerta en la casita, se tomó su tiempo para desperezarse sin abrir los ojos y disfrutar de la mañana, ella se sentía tan bien, todo lo que había pasado la noche anterior había resultado mejor que como ella había imaginado, su cuerpo estaba algo adolorido, pero no era nada de que preocuparse, ahora solo quería desayunar y besar a Sasuke…o talvez besar a Sasuke y después desayunar. Trató tocarlo moviendo su mano hacía el lugar donde debería estar él, pero solo encontró vació. Rápidamente se incorporó sentándose en el futon tomando la manta que la cubría con una mano para que no se deslizara por completo y volteo alrededor de la casita en busca de Sasuke, él no estaba.

-Nuestro informante Daisuke…esta cerca de llegar, tal vez mañana o pasado…

-su informante llegó y él se fue?...no… él no haría algo como eso, no después de lo de aye.

Hinata se apresuró a buscar su ropa y salió en busca de Sasuke. Al momento de salir se dio cuenta que no estaba en el campamento, su corazón empezó a latir con fuerza como si quisiera salirse de su pecho.

-debe estar entrenando. Trató de calmarse a si misma y corrió descalza hasta el campo de que usaban de entrenamiento. Tampoco estaba ahí. Empezó a sentir que le faltaba el aire.

-¿y si se fue?. Solo quedaba el lago por revisar, se dirigió a el y cada paso que daba hacía que su corazón se contrajera de dolor un poco más. El lago estaba vacío y sus fuerzas la abandonaron, logró sentarse en una roca cerca de la orilla y gruesas lagrimas salían de sus ojos sin el menor esfuerzo. No lo podía creer, él no era de ese tipo de hombre, del que usa a las mujeres y luego las tira. ¿Y si sí lo era? Y si sí era de ese tipo de hombre y todo lo que le dijo eran mentiras?...no…él no podía, tenía que confiar en él si quería seguir con Sasuke, pero…

-¿donde esta? Casi como si oyera su suplica sus ojos se fijarón en el centro del lago, en donde se habían formado unas pequeñas burbujas. No paso mucho cuando del fondo del lago un Sasuke empapado hasta los huesos salía por un poco de aire. Sorió al ver a Hinata en la orilla del lago, pero su sonrisa se desvaneció al momento de ver como sus lagrimas caían al suelo.

-se arrepintió de haberse entregado a mi?. Fue lo primero que penso. Vino al lago pensando que estaría sola aquí. fue mi culpa debí frenarnos antes de que lo hiciéramos, ella no estaba segura, la lastime…

Mientras Sasuke formaba miles de teorías en su cabeza ella hablo por primera vez.

-¿Qué haces?. Él no pudo contestar, no encontraba su voz, la voz de ella había sonado tan dolorosa y también con algo de molestia.

Giró su cabeza hacia la derecha y ella siguió el movimiento encontrándose con una pila de pescados en ese lado del lago.

-el desayuno.Pensó ella, todos sus miedos no tenían fundamentos, él solo estaba pescando el desayuno. Que tonta había sido en reaccionar de esa forma.

Antes de que otro segundo pasara la felicidad de Hinata volvió a golpearla de nuevo, él estaba ahí y no se iría, ella no lo permitía. Sin pensarlo dio un brinco hacía el lago y nadó la más rápido que pudo para encontrarse con él lo tomo por el cuello y lo empezó a besar.

-¿porqué llorabas?. Él seguía en shock y fue lo único que pudo salir de su boca.

-pensé que te habías ido. Dijo ella y volvió a encontrarse con su boca.

Ella lloraba por que pensó que él la dejo.¿como podía pensar eso? Él haría lo que fuera necesario para estar con ella para siempre. No pudo evitar sonreír mientras que ahora disfrutaba de los besos de Hinata ya que ahora se daba cuenta que su necesidad por él era tan grande como la de él por ella.

-ejem…¿interrumpo?. Dijo una voz a la orilla del lago. Sasuke dejo de besar a Hinata y la cubrió con su cuerpo para protegerla del intruso.¿ como alguien pudo infiltrarse hasta ahí?.

El cuerpo de Sasuke se relajó al ver al hombre, trajo a Hinata a su lado y la tomo de la cintura para sostenerla.

-Hinata, él es Daisuke, mi informante, Dai, ella es Hinata. El hombre era grande, un anciano, cabello canoso y postura encorvada, su cara tenia una suave sonrisa y en su hombro había un pequeño pajarito. Seria muy difícil que alguien pensara que este hombre era un informante infiltrado en la villa.

-mucho gusto señorita, me alegro de verte de nuevo Sasuke y me alegro que tengas compañía, pensé que Suigetsu te dejaría solo mientras me esperabas.

-hmp…preferiría estar solo, que estar sólo con suigetsu.

-ya lo creo que sí, bueno me iré a instalar al campamento, mientras ustedes terminan de…em..pescar?...dirigió su mirada a la pequeña montaña de pescados a lado del río. oh sí, ya veo que desayunaremos pescado, no tarden en salir ya casi es invierno y podrían resfriarse. Y diciendo se marchó.

-¿Qué piensas de él?. ahora la opinión de Hinata le era muy importante.

-Sasuke…¡me congelo!. Cuando Daisuke menciono lo de el clima Hinata sintió de veras el frío del lago y no pudo pensar mucho en otras cosas. Sasuke no pudo evitar sonreírle, siempre hacia las cosas de una forma que él nunca se esperaría.

-vete a poner ropa seca, yo conseguiré más pescados y me reúno con ustedes en unos minutos. Ella intento nadar hacia la orilla, pero el tomo su muñeca y la acerco de nuevo a él para darle un beso ardiente que los dejo sin aliento a los dos.

-para que te calientes un poco. Le dijo al oído y paso su lengua por este, tuvo la reacción que quería, ella se sonrojo por su comentario y Hinata sintió un calor recorrer su cuerpo.

-m-me-me tengo que ir, te veo allá. Y diciendo eso ella también se marcho.


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Sorry no hubo lemon ni lime, todavía no creo que pueda hacer un buen trabajo haciendo eso, pero espero que hayan disfrutado de este capi tanto como yo al escribirlo.

Nos vemos pronto.