Capítulo 6: "Lobos y mentiras"
"El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera." (Alexander Pope)
Definitivamente se habían vuelto locos. Pansy lo miró desde su posición, unos pasos por detrás de él. Draco había salido disparado de su casa ordenándole que se encargara de Scorpius, y que no se preocupara, que regresaría pronto. ¿De verdad pensaba que ella se iba a quedar de brazos cruzados sin saber que ocurría y sin intervenir?
Negó con la cabeza. Cualquiera diría que Draco no la conocía. Suspiró. Sí, sí que la conocía, si Draco no la conociera no hubiera sonreído cuando había girado la cabeza al escuchar pasos correr detrás de él. Se detuvo segundos después de que el hombre hiciera lo propio, respirando entrecortadamente. Acababan de llegar al terreno habilitado por el Ministerio para desaparecerse.
Entrecerró los ojos hacia el rubio cuando éste le dedicó una sonrisa burlona al escuchar su respiración agitada.
-Ni una palabra, Malfoy -le advirtió mientras se sujetaba el estómago y se inclinaba hacia delante intentando recuperar la respiración –Ni… una sola… palabra… - repitió entrecortadamente mientras se incorporaba.
Draco sonrió con burla.
-Te dije que te quedaras en casa con Scorpius -canturreó.
Pansy se incorporó con los ojos entrecerrados.
-Oh, vamos… no creerías en serio que me iba a perder el encuentro con Granger después de soportarte todos estos años ¿verdad? –Preguntó la chica formando una sonrisa.
Draco se puso serio de repente.
-Ya no es Granger - masculló con los ojos fríos.
Pansy lejos de retractarse de los que había dicho, para desconcierto del rubio, sonrió.
-Sí que es Granger –lo contradijo –Granger sólo llevaría orgullosa tu apellido. Además –añadió antes de que el hombre pudiera decir algo –A Granger solamente le sienta bien el apellido Malfoy… - dijo convencida.
Draco alzó una ceja en su dirección.
-Es tan orgullosa y tan desesperante como tú- apostilló la morena.
Draco negó con la cabeza mientras sonreía levente y le pasaba un brazo por los hombros a la mujer.
-Anda vámonos o llegaremos tarde -dijo recordando lo que Tonks les había dicho.
Pansy asintió y segundos después desaparecieron sin dejar ningún rastro.
-¿Qué ha sucedido aquí? –Preguntó Tess Gordon mientras entraba en la habitación por la que acababa de salir Ron Weasley como una exhalación.
Hermione suspiró al ver entrar a la psiquiatra y se sentó en la silla situada frente a la mesa de Harry, en la había estado sentada hasta hacía un momento.
-Ron se ha enfadado porque… -comenzó a explicar Ginny, pero se calló de repente al darse cuenta de que tal vez aquello no era de su incumbencia.
-Hemos discutido… -la interrumpió Hermione. –Draco está de regreso y él no está lo que se dice contento -explicó al ver la cara de incredulidad de Tess.
-¿Draco Malfoy vuelve al trabajo? –parpadeó incrédula.
Harry asintió mientras le señalaba a la chica un asiento frente a la mesa.
-¿Has descubierto algo? – preguntó Harry dando por zanjado el tema de Malfoy.
Tess inmediatamente, se sentó y abrió el maletín de cuero que portaba con aire profesional.
Hermione la miró; Tess tenía su misma edad, 30 años. Era la psiquiatra de la unidad y era la mejor en su campo. El pelo oscuro lo llevaba cortado un poco más abajo de la línea de la mandíbula y sus ojos marrones oscuros casi siempre hacían que te relajaras.
-Patrick Meyers y Jennifer Meyers parecen la típica pareja americana –Dijo alzando los ojos mientras sacaba unas hojas de su maletín.
-Exceptuando que son brujos, claro -añadió Harry con un amago de sonrisa.
Ginny alzó una ceja pasando por alto el comentario de su marido.
-¿Parecen? –
Tess asintió.
-Ya sabes, familia de nivel medio-alto, la mujer es la perfecta esposa, madre y ama de casa. No trabaja. El padre trabaja en una empresa que se dedica a exportar ropa mágica al exterior, también es el padre perfecto, típico esposo cariñoso. Viven en una casa a las afueras con jardín y tienen un perro; un pastor alemán -
Ginny hizo un gesto de hastío.
-Parece una escena sacada de una película de esas muggles -
-Nadie es tan perfecto –intervino Hermione rodando los ojos.
Tess asintió.
-Exacto. No creo que Mia Meyers haya desaparecido por casualidad. Esconden algo. La madre no ha dejado que su marido la toque y él se muestra frío y reservado -Les informó mientras volvía a introducir los papeles en el maletín.
-¿Qué crees que esconden, Tess? –preguntó Harry.
-No tengo la más mínima idea –dijo mientras se levantaba para marcharse – pero lo descubriré - afirmó segura. -¿Luna continúa en la casa de la chica? –preguntó antes de salir.
Harry asintió.
-Está examinándolo todo, si hay algo en esa casa lo descubrirá –
-De acuerdo me acercaré allí, a ver si descubro algo que los padres no hayan querido contarme. Si me entero de algo os llamaré. - Y con un último movimiento de cabeza abandonó la sala.
-Vaya, veo que algunas cosas nunca cambian - escucharon una voz prepotente proveniente del exterior.
Hermione se puso tensa al instante. Aquella voz había sonado demasiado cerca. Miró en todas direcciones en busca de una salida que no fuera la puerta por la que acababa de salir Tess. Observó la mirada de preocupación que se dedicaron Harry y Ginny y se obligó a calmarse.
"De acuerdo… que no note que estás nerviosa… no te afecta, Hermione… hace demasiado tiempo, no tiene porque afect…"
Los pensamientos que en aquellos momentos invadían su mente se vieron interrumpidos por unos suaves golpes en la puerta. "¡Maldita sea!"
De acuerdo, no tenía suerte, jamás la había tenido en lo referente a Draco Malfoy y no iba a comenzar a tenerla ahora.
Suspiró imperceptiblemente sin atreverse a mirar a su espalda cuando vio que Harry se ponía de pie y Ginny lo imitaba. Ella sin embargo permaneció sentada, dándole la espalda a los recién llegados, sin sorprenderse al escuchar la voz de Pansy como un lejano murmullo saludando Ginny.
Sabía de sobra que Pansy acompañaría a Draco hasta el mismísimo infierno si él la necesitaba, por supuesto también sabía que él jamás le pediría que lo acompañara. Se dio cuenta demasiado tarde para su gusto de que las voces a su alrededor habían cesado.
Despacio, deseando con todas sus fuerzas que el tiempo se detuviera en aquel preciso instante y que su nerviosismo no se reflejara en la cara, se dio la vuelta.
Tenía la sensación de que el corazón se le iba a salir del pecho, se obligó a tragar saliva antes de mirarlo a los ojos.
Ojos grises. Ojos metálicos que desde pequeña la habían cautivado y a los que también había temido. Según pudo apreciar, por Draco Malfoy no parecian pasar los años tan deprisa como para el resto de la humanidad. El pelo rubio platino ahora lo llevaba un poco mas largo que cuando lo había visto en el andén acompañando a su hijo. El cuerpo estaba incluso mas curtido y más trabajado que cuando trabajaba con ellos. Y por lo que había podido escuchar seguía conservando ese aire arrogante y de niño prepotente que siempre la había sacado de sus casillas.
-Bienvenidos - se sorprendió al escucharse hablar y se alegró de no haberse quedado como una estúpida sin saber que decir. Extendió la mano derecha hacia Draco como hubiera hecho para presentarse a cualquier persona que acabara de conocer.
Draco arqueó una ceja y sus labios formaron una sonrisa burlona.
Hermione lo miró. Iba a hacer algo. Conocía lo suficiente a aquel hombre y aquel gesto unido al brillo que habían adquirido sus ojos grises no presagiaba nada bueno.
-Un placer… - dijo estrechándole la mano a la mujer al tiempo -Granger -
Hermione abrió la boca levemente, sorprendida. ¿Cómo podía tener la desfachatez de llamarla Granger cuando sabía de sobra que ahora poseía el apellido Weasley? Sin embargo, mientras su mente le exigía que le contestara de forma contundente que ahora se apellidaba de otro modo, sus cuerdas vocales decidieron quedarse mudas.
Apartó la mano como si el contacto con el hombre quemara. No estaba preparada para verlo, mucho menos para estar compartiendo la misma habitación. Suspiró derrotada. No iba a permitir que su trabajo se viera afectado por su llegada, ya había afectado a su matrimonio, a su día a día en casa, pero no iba a permitir que afectara a su trabajo, no por nada era una de las mejores.
-Tenemos trabajo -dijo a nadie en particular, evitando mirar a Draco.
El semblante de Draco cambió hasta ponerse totalmente serio y adoptar una pose profesional.
-Quiero ver lo que contenía la caja – informó.
Harry rodó los ojos sin ofenderse por el tono autoritario del rubio. A lo largo de los años que habían trabajado juntos habían aprendido como mínimo a soportarse y a conocerse algo mejor, lo que no había evitado que discutieran cuando la ocasión se presentaba.
-Se encuentra todo en el departamento de ocultismo -
Sonrió al sentir la suave caricia sobre su cabeza. Scorpius sabía que aquello la tranquilizaba y aunque ella no le había pedido que lo hiciera, ni siquiera tenía el recuerdo de haberse mostrado nerviosa o contrariada ante él, Scorpius sabía que lo necesitaba.
-¿Vas a contarme de una vez por todas qué ronda por esa cabecita? –
Alzó la vista sorprendida, cambiando de posición en el cómodo sofá para mirarlo.
Suspiró después de pensar en la posibilidad de engañarlo, posibilidad que denegó al segundo después de pensarla. Si intentaba engañarlo, Scorpius la descubriría. Siempre lo hacía.
-Algo en casa no va bien - El joven la observó sin decir nada y sin dejar de acariciarle la zona interior de la muñeca. –Mis padres discuten por todo, por absolutamente todo -Lo miró pidiendo ayuda con la mirada.
-Preciosa, las parejas discuten -dijo Scorpius suavemente intentando que comprendiera que por discutir no ocurría nada. Rose negó con la cabeza haciendo que su melena pelirroja se moviera como lo haría la de una niña pequeña en un berrinche.
-No lo entiendes… -murmuró al final mirando la tapicería del sofá. Scorpius frunció el ceño y alargó el brazo para sujetarle la barbilla.
-Entonces, explícamelo… -dijo como quién intenta que le expliquen un problema de lo más sencillo.
Rose lo miró a los ojos y formó una media sonrisa antes de comenzar a explicarse.
-Mis padres siempre se han llevado bien, jamás les he visto discutir –negó con la cabeza como si intentara apartar un mal recuerdo –no, al menos, como lo hacen últimamente. Mi madre está distante con mi padre. Es como si todo lo que mi padre hace estuviera mal, como si lo comparara con otra persona - Alzó la vista para mirar los ojos grises de su novio. –Supongo que es una tontería, pero estoy preocupada. -
Scorpius la atrajo hacia sí y apoyó la cabeza pelirroja en su pecho.
-Rose, no creo que sea una tontería - dijo en tono de reprimenda porque a ella se le hubiera ocurrido que él pudiera llegar a pensar aquello. –Puedes estar todo lo preocupada o asustada que quieras. Es tu familia… -Dijo depositando un beso en su cabeza. - ¿Qué más sucede? – preguntó sabiendo que la chica no le había contado todo.
Rose suspiró vencida. Jamás podría ocultarle nada a Scorpius.
-Creo que la culpable de que mi madre se comporte así, soy yo –Scorpius alzó una ceja, escéptico. Rose continuó –Mi madre se comporta así desde que le conté que estamos juntos -dijo finalmente.
Scorpius entrecerró los ojos y Rose observó como por un segundo la rabia se apoderaba de ellos y como al segundo siguiente desapareía como si nunca hubiera estado ahi. Le gustaban los ojos de Scorpius, siempre le habían gustado, eran de un color gris que obligaba a la gente a girar la cabeza para comprobar si verdaderamente ese era el color que tenían. Pero más que por el color le gustaban porque podía leer en ellos todas las emociones que su novio tenía. Mirarlo a los ojos era como sumergirse en un mar profundo y turbulento.
Observó como suspiraba.
-Entonces, supongo que tendremos que averiguar porque a tu madre le afecta tanto nuestra relación… -
-¿A qué se refiere con lo del lobo? –
Pansy se encontraba examinando concienzudamente la carta que los Meyers habían recibido, con las manos enguantadas.
-Cuando era pequeña mi abuela me contaba una antigua historia muggle. – Comenzó a explicarle Hermione. Draco apartó la mirada del mapa situado encima de la mesa de acero. – Trataba sobre un pastor, un hombre que se dedica a cuidar ovejas, -añadió al ver la cara de confusión de Pansy – ese hombre encontraba divertido asustar a los habitantes del pueblo más cercano avisando sobre la llegada de un lobo, comenzaba a gritar desde los pastos diciendo que el lobo se estaba comiendo a sus ovejas –Draco enarcó las cejas con burla. Hermione lo ignoró – Los habitantes del pueblo siempre iban con armas para ayudar mostrando toda su buena voluntad. El pastor hacía lo mismo todas las noches y nuna había ningún lobo por allí, hasta que una noche el lobo apareció de verdad… -
-Déjame adivinar… -La interrumpió Pansy- En aquella ocasión los vecinos no acudieron en su ayuda ¿verdad? –Hermione asintió y Draco rodó los ojos.
-Una historia entretenida, Granger, sin duda – Hermione entrecerró los ojos al escuchar como la había llamado Draco, pero no dijo nada. –pero ¿por qué el secuestrador sabe de esa historia y piensa que estás mintiendo? -entrecerró los ojos exceptico -¿O lo estás haciendo? –preguntó con escepticismo.
Hermione miró a su alrededor, en la sala solamente se encontraban ellos tres; Ginny había ido con Tonks que la había llamado al teléfono móvil, Harry había vuelto para terminar unos informes y de Ron no sabía nada desde que había salido del despacho de Harry dando un portazo.
Suspiró. ¿Cómo demonios habían hecho todos para dejarla sola con Draco y Pansy? Desde luego no era una persona con lo que se dice buena suerte. Tomó aire antes de comenzar a hablar.
-¿Sabes con quién está saliendo tu hijo? –preguntó clavando sus ojos marrones en los grises de Draco. Continuó cuando Draco asintió imperceptiblemente – Bien, pues Ron no lo sabe - dijo totalmente serena. Draco abrió la boca para decir algo pero la mujer lo interrumpió –Y no va a enterarse hasta que yo lo decida ¿Queda claro? – Preguntó con frialdad.
Draco formó una sonrisa torcida.
-Tal vez seas la mejor aurora del departamento en cuanto interrogatorios se refiere –Hermione entrecerró los ojos mirándolo con el ceño fruncido –consigues que los pobres estúpidos a los que atrapas canten como pajaritos -hizo una mueca burlona –pero olvidas algo, -Hermione alzó una ceja –conmigo no funcionan tus truquitos de "chica dura", fui yo el que te los enseñó ¿recuerdas? –preguntó acercándose a ella.
Hermione alzó la cabeza con obstinación provocando que el poco espacio que los separaba se redujera aún más.
-Dile algo a Ron… dile una sola palabra y desearás no haber regresado –siseó.
Draco sonrió al ver como Pansy salía de la habitación silenciosamente, dejándolos solos.
-Si estoy aquí es porque Tonks se ha presentado en casa de Pansy y nos ha dicho que estabas en peligro -dijo utilizando un tono que indicaba que le estaba haciendo un favor.
-No te equivoques -dijo Hermione sonriendo cínicamente –si estás aquí es porque ese psicópata ha decido que debías estar aquí cuando llamara a las seis, porque sino mataría a la chica –
-Si eso te hace sentir mejor... - Draco se encogió de hombros antes de alejarse de ella y encaminarse hacia la puerta.
Se giró antes de salir.
-Y Granger –la llamó –si quisiera decirle algo a Weasley y ponerte en una situación comprometida lo haría, de eso no te quepa la menor duda -Observó como Hermione abría la boca para protestar y añadió –no le diré nada. Por lo menos sobre esto.- Y entonces salió de la habitación dejando a Hermione totalmente desconcertada y sin saber que una persona, había escuchado, escondido, toda la conversación.
¡El próximo capítulo dentro de poco! :D
Lo siento. Siento mucho que haya personas que opinan que una solamente se dedica a escribir historias. Como la gran mayoría sabéis tengo vida propia, estoy estudiando, estaba en exámenes finales, tengo amigos, familia, trabajo…. No puedo estar las veinticuatro horas del día pensando como continuar la historia pero os aseguro que por las noches cuando no puedo dormir imagino que hacer con los personajes, pero hay veces que no es tan fácil. A veces por cansancio, o porque la musa decide desaparecer, no se puede continuar una historia todo lo rápido que se querría.
Os aseguro que lo intento, pero cuando no hay inspiración por mucho que intentes escribir no surge nada que realmente te guste, y si no me gusta a mi ¿Cómo os va a gustar a vosotras?
Por otra parte, hay personas que piensan que me dedico mas a escribir otras historias, pero es que a veces surgen ideas que yo, por lo menos, necesito plasmar. Lo que no significa que haya dejado de lado las demás ¿de acuerdo? =)
Y ahora os doy las gracias a todas las que me habéis dejado reviews, en el capítulo cuatro y en el cinco, de verdad muchas gracias!:D
Abril, Lea3316, Diluz, Pao Malfoy Cullen Uchiha, maniatik girl, Ami Malfoy, maring, ZarethMalfoy, yessilovestomfelton, Amia (Me encantan tus reviews super largos y tus teorías! De verdad que si!) , rose malfoy Granger, M.B. Black, Ari Marie Swan-Grangerm, y ASUKA02.
¡Un besito!
