Capítulo 14: "El fin y los medios"
"Es tan difícil decir la verdad como ocultarla." (Baltasar Gracián)
Hermione llegó al Ministerio tan poco preparada para afrontar aquello como cuando había salido del laboratorio de Luna. Se pasó la mano con suavidad por la pequeña venda que cubría el corte del cuello e hizo una mueca.
-¿Te duele? –
Parpadeó desconcertada. Se había olvidado de que Draco caminaba a su lado. Observó en sus ojos que él esperaba una respuesta y negó con la cabeza. Escuchó como suspiraba mientras pulsaba el botón de llamada del ascensor pero no le dio importancia, tenía demasiadas cosas en la cabeza como para preocuparse porque Draco suspirara de cansancio, de frustración o de lo que quiera que fuera por lo que lo había hecho.
A los pocos segundos un suave tintineo le indicó que el ascensor había llegado. Como si no fuera suficiente con el ruido desbordante que hacía él solo al llegar, pensó con ironía.
-¿Qué te pasa? –
Centró su vista en Draco de nuevo. "¿Es que no podía dejarla ni un minuto en paz?"
-Estoy cansada eso es todo –contestó de manera cortante mientras entraba en el ascensor acompañada de un montón de memorándums voladores y esperaba a que él la siguiera.
Draco pulsó el botón que los llevaría al departamento de misterios y alzó un ceja en dirección a la mujer. Hermione podía estar cansada, maldita sea, todos lo estaban, eran las dos de la mañana, pero ella no se comportaba así cuando estaba cansada. Él era el que se comportaba de manera irascible y desesperante cuando estaba cansado, no Hermione. Ella tendía mas a concentrarte en lo que tuviera que hacer para hacerlo rápido, bien y poder irse a la cama cuanto antes.
Más tarde le preguntaría qué le sucedía decidió cuando la puerta del ascensor se abrió. Tenían trabajo por hacer.
Scorpius miró a su madrina que se encontraba contándole a Potter y a su esposa lo que había sucedido. Apartó la vista para mirar a su alrededor y se estremeció al comprobar cómo había quedado la cocina en la que habían estado horneando galletas. La ventana estaba totalmente destrozada, el suelo estaba repleto de pequeños cristales y en la puerta de la nevera metalizada se podía observar perfectamente el lugar donde la bala había rebotado antes de rozarle a Hermione Weasley en el cuello. Si aquella maldita bala le hubiera dado a Rose…
-¿Scorpius estás bien? –
Parpadeó para apartar aquellos pensamientos funestos de su cabeza y se centró en Pansy que lo miraba preocupada.
-Sí –dijo acompañado la palabra con un movimiento de la cabeza - ¿Qué sucede? –
-Nos vamos ya de aquí –dijo la mujer mientras se giraba hacia la puerta de la casa que nadie se había molestado en cerrar.
-Pansy… -la llamó el muchacho. Ella ladeó la cabeza para mirarlo – Quiero ir a la Madriguera. –
Una pequeña sonrisa surcó el rostro de ella. Tal vez otro chico le habría preguntado si podían ir o incluso si debían, pero estaba claro que aquello a Scorpius le importaba poco o nada. Si él quería ir a la Madriguera no la cabía la menor duda de que iría. Así que suspiró y ensanchó su sonrisa.
-¿Dónde creías que íbamos, cielo? –dijo guiñándole un ojo mientras le pasaba un brazo por los hombros.
La impresión que se llevaron Arthur Weasley y su nieto Hugo cuando vieron aparecer a Molly y a Rose Weasley con la ropa totalmente descolocada y la tez pálida como si de la cera de una vela se tratara, fue algo que Arthur, estaba seguro, no iba a poder olvidar mientras viviera. Antes de que le diera tiempo a preguntar, Molly lo tranquilizó.
-Estamos bien –dijo mientras entraba en la Madriguera con el brazo izquierdo rodeando la cintura de Rose.
-¿Qué demonios ha pasado esta vez? –preguntó Hugo mientras se sentaba a la mesa donde su abuela y su hermana se habían sentado segundos antes.
Molly lo miró con el ceño fruncido.
-Cuida tu lenguaje, jovencito –
Rose sonrió levemente cuando vio como su hermano formaba una sonrisa pícara.
-Lo siento abuela –dijo sin sentirlo en absoluto.
Molly alzó el dedo para acusarlo de no ser sincero cuando Arthur la interrumpió.
-Molly, cariño, ¿qué ha sucedido? –preguntó con la calma que lo caracterizaba.
-Voy a hacer un poco de chocolate… -
La mujer se levantó de la silla como impulsada por un resorte y comenzó a caminar por la cocina de manera rápida, como si revoloteara mientras se retorcía las manos. Un claro indicio de que estaba nerviosa.
-Nos han disparado –dijo con voz ausente Rose provocando que su hermano y su abuelo centraran su vista en ella.
Rose no levantó la cabeza. Seguía con la vista fija en la gran mesa de madera que tenía bajo sus manos y en la que tantas veces había desayunado, cenado y comido junto a todos sus primos. No fue consciente de que su abuelo y Hugo la miraban preocupados y tampoco de que su abuela se había detenido en medio de la cocina mirando hacia el jardín concretamente mirando a dos personas que acababan de aparecer.
Fue cruzar el marco de la puerta de la sala de juntas y saber que no iba a salir de allí sin poner en un abismo su matrimonio con Ron. Aquella situación tenía que acabar como fuera. No estaba dispuesta a permitir que mataran a su hija por ser una cobarde. Una cobarde. Eso era por lo que ella se estaba caracterizando últimamente, pensó con amargura. Por el amor de Dios si ni siquiera era capaz de decirles a todos que, en otro tiempo, había mantenido una relación con Draco.
Tomó aire y levantó la cabeza mientras se encaminaba hacia la mesa en la que ya estaba sentada Tonks, tecleando en su portátil.
-¡Hola Hermione! –saludó con su sonrisa habitual a pesar de que su reloj marcaba más dos de la mañana. –Draco –dijo sin perder la sonrisa al ver que el susodicho entraba detrás de ella. No esperó otra respuesta del rubio más que la que él ya le había dado. Una breve inclinación de cabeza y una mueca burlona en los labios. -¿Cómo estás? –preguntó mirándola con detenimiento.
Hermione forzó una pequeña sonrisa.
-Sobreviviré –contestó simplemente mientras tomaba asiento con aparente tranquilidad.
Con ese movimiento Draco tuvo que admitir que era buena actriz, desde luego. Nadie hubiera dicho que aquella mujer era la misma que en el ascensor había estado a punto de enviarlo junto al calamar gigante solamente por preguntarle que le pasaba. Sin embargo, la conocía demasiado bien como para saber que la contestación que le había dado a Tonks había sido sólo una manera de evitar decirle la verdad sin mentirle. Había sido tan simple como decir "sobreviviré" pensó maravillado.
Unos gritos en el pasillo los sobresaltaron. Tanto Hermione como Draco no necesitaron preguntar quien estaba armando semejante escándalo para saber que Ronald Weasley se acababa de enterar de que habían disparado a su casa. Ambos miraron hacia la puerta cuando Harry entró dejando detrás de él al pelirrojo que era seguido por su hermana.
-Ronald, respira o te ahogarás –dijo la mujer totalmente tranquila mientras rodaba los ojos y se sentaba al lado de Hermione.
-¡No te atrevas a hacer bromas con esto! –alzó la voz alterado
-Yo no hago ninguna broma, me preocupo por tu salud –lo corrigió mientras le lanzaba a Hermione una pequeña sonrisa.
-¿Y tú qué? –preguntó mirando a Hermione -¿No dices nada? –
-Estoy bien, Ron. Gracias por preguntar -contestó la mujer con ironía. –Y sí, lo más probable es que tenga cosas más interesantes que contar que tú esta noche, así que si te sientas de una maldita vez, te callas y dejas que Tonks nos explique lo que nos tenga que explicar a lo mejor te enteras de lo que te tengo que decir ¿te parece bien? –dijo enfadada.
-Ron haz el favor de sentarte –intervino Harry al ver que iba a replicar de nuevo.
El hombre miró a su esposa con el ceño fruncido y se sentó armando un gran estrépito con la silla que le recordó a Hermione los tiempos en los que Hugo se enfadaba porque su hermana podía hacer magia en Hogwarts y él aún no había cumplido la edad suficiente para ir.
Harry respiró hondo.
-Bien, Tonks ¿Qué sucede? –preguntó alzando las cejas.
La mujer tecleó de nuevo las letras de su portátil o como ella diría; hizo volar sus dedos sobre las teclas de su portátil y comenzó a contarles lo que había averiguado.
-Al parecer el padre de Mia no ha sido siempre un hombre modelo. Antes de dedicarse a exportar ropa al exterior sus días se caracterizaban por ser algo más intensos –Ante las miradas impacientes de los allí presentes la mujer continuo. –Por lo visto a Patrick Meyer le gustaba conducir coches de alta gama y pisar a fondo el acelerador, tanto que sufrió un accidente.
-¿Sufrió un accidente? –preguntó Draco con el ceño fruncido –Pero si me has dicho antes que había atropellado a una chica.
Tonks sonrió triunfalmente.
-Ahí es donde quería llegar. Normalmente cuando ocurre un accidente se hace un informe. En él aparecen los datos de las personas involucradas, se indica si hubo heridos o fallecidos, quienes fueron, cómo ocurrió. Pero en el caso del señor Meyer no hay nada el archivo está bloqueado. No hay manera de acceder a él –
Harry abrió los ojos incrédulo.
-¿Cómo qué está bloqueado? No puede estar bloqueado Tonks –dijo como si le dijera a una niña de cinco años que el cielo no podía ser rojo.
-Exacto –confirmó la metamorfomaga –Esos archivos deben estar abiertos para que cualquier detective o agente que investigue un caso relacionado con este hombre sepa que algo ocurrió hace tiempo. Pero no hay nada Harry, lo siento.
-¿No puedes acceder con tu maravillosa sabiduría? –preguntó Ginny sorprendida.
-No –se limitó a contestar Tonks. Su cara era de verdadera aflicción.
-¿Puedes averiguar quién lo ha clasificado? –preguntó Ron deshaciendo por primera vez su ceño fruncido.
-¡Oh! Eso ya lo sé –contestó la mujer de nuevo alegre. –Ha sido la DEA. -
-¿El departamento antidrogas muggle? –preguntó sorprendida Hermione. -¿Pero cómo es eso posible? Se supone que no pueden modificar ninguno de esos archivos.
-Hermione, ahora, eso da igual. Tenemos que averiguar qué hay que no quieren que sepamos – La interrumpió Harry.
-Yo sé de alguien que puede enterarse –propuso Draco.
-Ahórratelo, si es otro mortífago como tú no nos interesa –
Draco no se dignó ni siquiera a mirar a Ron. Su mirada estaba clavada en Potter esperando una confirmación por su parte.
-Sabes Weasley tú problema siempre ha sido la conformidad –siseó sin mirarlo – No creces. Te quedaste en los dieciséis años mentales y no evolucionas. Lee un poco para variar y aprenderás algo. El fin no siempre justifica los medios pero la mayoría de las veces si utilizas esos medios llegarás antes a él. –
Ron se levantó de la silla con gran estrépito para encararse con Draco pero la orden clara y concisa de Harry los mantuvo en su lugar.
-Ya basta –dijo con las manos apoyadas sobre la mesa –Malfoy habla con quien tengas que hablar cuanto antes. Ron cálmate de una maldita vez y si no puedes, bebe tila ¿he sido lo suficientemente claro? –Harry esperó a que Ron se sentara para volver a hablar. -¿alguien tiene alguna idea sobre quién podría ser el secuestrador? –preguntó posando la vista en cada uno de ellos.
-Por lo que sabemos hasta su propio padre podría serlo –comentó Ginny pasándose una mano por la frente.
Hermione levantó la vista de la mesa cuando sintió que los ojos grises de Draco se clavaban en ella. Respiró hondo y se dispuso a aguantar el chaparrón que vendría después de sus palabras.
-Draco y yo creemos… –evitó mirar la cara de sorpresa de ron al escucharla llamar al rubio por su nombre – nosotros creemos que el que perpetra los ataques contra Rose y el secuestrador podrían ser la misma persona. –
Harry entrecerró los ojos, escéptico.
-¿Por qué pensáis eso? -
Draco pasó por alto la pregunta de Harry.
-Esa persona podría ser alguno de los pretendientes que ella tuvo en Hogwarts – dijo.
-¿Por qué pensáis eso? –volvió a preguntar esta vez Ginny.
Hermione inspiró hondo de nuevo antes de contestar.
-Nuestros hijos mantienen una relación… -dijo como si nadie lo supiera.
-Eso ya… -comenzó a decir Tonks pero la voz de Hermione que se había levantado de su asiento y se encontraba de pie con las manos firmemente apoyadas sobre la mesa y la cabeza alzada de manera obstinada, la interrumpió.
-En Hogwarts nosotros mantuvimos otra… -
¡Sii! ¡Por fin lo saben todos! Lo que ha costado ¿eh chicas? No he podido hacer el capítulo todo lo largo que me habría gustado pero espero que con esto podáis esperar hasta que termine los exámenes.
¡GRACIAS! Muchísimas gracias por la cantidad de reviews que recibí tanto en el capitulo anterior como en la nota que subí explicando mi situación actual. En concreto, gracias a : Princessmalfoy10, sailor mercuri o neptune, luna-maga, Lorena, alemalfoy, Isla de Thera, GeDra, y Kepchhp.
Bueno, bueno, bueno. ¿Y ahora qué? ¿Rose le preguntará a Scorpius por el anillo? ¿Scorpius le preguntará sobre Hermione a Draco? ¿Qué hará Ron ahora? ¿Quien sera esa persona a la que Draco va a acudir? Demasiadas preguntas ¿no os parece? Pero no es preocupéis que tendran respuesta posiblemente en el próximo capitulo :D
¡Un besito!
Espero que os haya gustado.
¡Nos leemos!
