Kiaaaa mucho que hacer mucho que hacer….pero mientras dejo el de Zoro.
One piece no me pertenece.
Vida de piratas
Zoro/lealtad
Tiene el pelo verde. Sí, verde. Es alto. Moreno, curtido por el sol. Monstruosamente fuerte. Él es un chico rudo que sabe lo que quiere. A veces es un poco terco, pero prefiere pasar un rato tomando una buena siesta que discutiendo con Nami o Sanji. Y si le caes bien, puede ser el mejor amigo que puedas conseguir.
El es el monstruo, marimo, cabeza de alga, Cazador de piratas, demonio, Bushido-san, espadachín san, nuestro querido primer oficial, Roronoa Zoro.
Sabes que aprenderte su nombre es bueno, si eres un pirata malvado que amenaza a alguien valioso para él, claro. Así sabrás en manos de quien vas a morir.
Nami conoce a Zoro desde que la tripulación se formó, cuando solo eran tres personas unidas más que nada por una especie de alianza, no por amistad ni nada por el estilo. A pesar de eso debía admitir que, desde el inicio, Zoro mostró su compromiso con la tripulación y, sobre todo, su capitán.
Zoro siempre tuvo las cualidades necesarias para ser el primer oficial. Para empezar, es el único que al parecer era capaz de comprender el corazón y la manera de pensar de Luffy, pues siempre obedece las deciciones de éste sin objetar, y siendo justos, las cosas siempre salen bien al final.
Zoro es perfectamente capaz de mantener la calma en la crisis, y hay veces que sus reflexiones son tan claras y lógicas que ni siquiera Sanji podría refutarlas aún usando todo su ingenio, porque, "desafortunadamente, el marimo tiene razón esta vez".
Zoro es fuerte. Por obvio que esto suene, Nami lo piensa cada vez que ve a su compañero entrenar o pelear. Zoro es fuerte, sin duda, y es esa fuerza lo que le dio cierta confianza al unirse a ellos, porque si bien el idiota de goma a veces era demasiado confiado hacia la gente y fácil de convencer de que todo el mundo estaba lleno de gente buena, Zoro iba a estar detrás de él para asegurarse de que todo fuera bien.
Nami se acomodó bien en su silla y aparto la vista del periódico para observar un momento a su amigo, quien dormía plácidamente al pie del mástil. Se veía muy tranquilo, pero no tenía nada que ver con el otro lado de su personalidad.
Zoro da miedo.
Nami visualiza las veces que lo ha visto pelear, y se alegra que esté de su lado, porque de lo contrario, sería como haberle visto la cara a la muerte una y otra vez. Su fuerza sobrehumana, su forma de hablar, sus ojos feroces y malvados, su sed de sangre…
Brr, escalofríos. Decidió no pensar más sobre eso y volvió su vista al periódico. Sin embargo siguió escarbando un poco en lv mente del espadachín para descifrar que otra cosa lo hacia ser la persona de mas confianza del capitán.
Porque cuando había problemas y Luffy no podía estar con ellos, la consigna era la misma; "Zoro, te lo encargo".
Y si eso pasaba, Zoro resolvía el asunto con la practicidad y, a veces, la violencia que lo caracterizaba. Pero órdenes eran órdenes.
Todo el que conocía la vida anterior de Zoro como "cazador de piratas" se preguntaba, o preguntaba abiertamente a él, qué lo había llevado a unirse al Sombrero de Paja.
Cumplir su meta, su sueño, era la respuesta más certera y lógica.
Pero había dos cosas que nadie veía, y que Zoro sabía bien. Y Nami también las sabia, no podría negarlo, ella conocía bastante bien al marimo.
Uno: él se hizo cazador de piratas por necesidad, no por gusto ni por sentido de justicia. Que si por la justicia fuera, primero se hacía cazador de marinos, solo que por estos no habría fuertes recompensas que cobrar luego.
Dos: si había un pirata en este mundo que valiera la pena y que fuera realmente a convertirse en el rey de los piratas, Zoro no tendría inconveniente en seguirlo y en hacerse su amigo. Y Zoro había encontrado a ese pirata; era nada menos que Luffy.
Cuando hay que luchar nadie mejor que Zoro para hacerse cargo. Cuando el capitán no está para decidir qué hacer, Zoro está para ponerle punto final al asunto, al menos "para resistir hasta que Luffy vuelva". Cuando hay que tomar una decisión critica, Zoro puede aclarar la mente de su Sencho mejor que nadie. Y cuando Luffy necesitaba que lo respaldaran, únicamente la descomunal fuerza de su espadachín era mas que suficiente para lograr lo que se propusiera.
Nami vio que Luffy y Chopper corrían alegremente por la cubierta, y de alguna forma despertaron a Zoro.
-Vayan a jugar a otro lado- rezongó el marimo- déjenme dormir.
Nami giró los ojos.
-No sé porqué me ocupo en pensar en ellos. La ecuación es fácil, solo son idiotas.
En eso un fuerte ruido se escuchó.
Sanji, Zoro y Ussop corrieron hacia la barandilla. Zoro se lanzó al agua y segundos después sacó a un inconsciente Luffy y lo subió de regreso al barco.
-Vaya capitán el nuestro, ¿eh, Zoro?- comentó Ussop mientras le sacaban el agua que había tragado.
-A veces me pregunto porque me uní a su tripulación.
-Shishishishi- Luffy logró escupir toda el agua e incorporarse- gracias, Zoro.
-No es nada, Sencho.
Nami puso atención a su periódico una vez más.
-¿lograste descifrar algo, navegante-san?...
-No mucho- ¿Cómo hacia Robin para saber lo que pensaba cada momento?- pero… ¿has notado que cuando cae al agua, Zoro casi siempre es el primero en saltar?
-Creo que a eso se le puede llamar…lealtad, ¿No?
Nami lo pensó y luego sonrió.
-Gracias, Robin, tienes razón.
Así que eso era. Lealtad.
Fin
Particularmente adoro el código de honor de Zoro, sé que él nunca dejaría a la tripulación y si hay algo que lo distingue es su lealtad.
El siguiente será el de Ussop, creo, sino el de Luffy, ya estoy dándole forma a ambos.
Saludos!
