11
Un trago amargo
Edificio de Wolfram & Hart.
Centro de Los Ángeles. Al día siguiente.
Por supuesto, Wesley lo supo. Se enteró apenas regresaron de su viaje.
La vuelta fue con pocos contratiempos. Así como tenían trazada la ruta de ida tácticamente de antemano, lo mismo pudo decirse de la que utilizaron para volver a Wolfram & Hart. Se toparon con algunos zombis en el camino, pero el grupo de soldados que viajaban con ellos dieron buena cuenta de aquellas criaturas. Prácticamente, nada impidió la vuelta a casa del grupo…
Y fue allí donde Wes se enteró de la mala noticia. Y se echó las culpas también por haber sido uno de los que insistieron en que Fred viajara en la misión.
-Si hubiera sabido que esto iba a pasar… Dios, Fred – le dijo, con una pena enorme en su corazón. La científica se encogió de hombros.
-Nada puede hacerse ya para cambiar lo que pasó. Déjalo, Wes – intentó tranquilizarlo. La cara de él era un canto a la desolación – Además, esta será una experiencia única. Pretendo analizar el fenómeno zombi hasta las últimas consecuencias.
Como toda respuesta, Wesley la abrazó, llorando en silencio. Sus ojos buscaron los de Ángel. Parado a cierta distancia de la pareja, el vampiro los miraba mortificado. Él también le dio a entender con su mirada al ex Vigilante que se sentía culpable por lo ocurrido.
…pero no existía nada que pudieran hacer para arreglarlo…
Las cartas estaban echadas sobre la mesa.
Para Fred se abría un futuro funesto. Todos sospechaban en qué terminaría, pero para el soldado Parker, el porvenir se torno negro del todo…
Wes se enteró del "incidente" con el militar y tomó medidas en el asunto. Lo mandó a separar del grupo de soldados contratados por la Firma y se encargó personalmente de congelarle el sueldo que recibía. Además, lo degrado destinándolo al área de limpieza.
-Las letrinas son poca cosa para ese hijo de puta – le mencionó a Ángel mas tarde – Pienso que la primera opción que se me ocurrió cuando me contaste lo que pasó era mas viable…
-¿Cuál era?
-Pegarle un par de tiros en las piernas y abandonarlo con vida afuera, a los zombis. Y de paso, con un revolver en la mano, pero descargado.
-Wes…
-Lo sé, lo sé. Casi saca lo peor de mí mismo. Solo espero que esta sea la última vez que oigo de ese mal nacido.
-¿Qué hay de los alimentos que conseguimos? – preguntó entonces Ángel, para desviar la conversación hacia otro tema - ¿Compensan nuestras deficiencias alimentarias o no?
-Según Davis, las compensan por unos cuantos meses más. Si organizamos bien las raciones, nos alcanzara por cierto tiempo.
-Conozco esa mirada, Wes. ¿Qué defecto observas en esto?
-El mas obvio – el ex Vigilante suspiró ruidosamente – Tenemos comida para otro lapso de tiempo, uno largo, está bien, pero…
-¿Pero?
-No es eterno. Se volverá a acabar. Deberíamos empezar a considerar opciones extras.
-¿Cómo cuales?
-Mudanza.
Ángel se llevó una mano a la barbilla, pensativo.
-No sé. El edificio cuenta con mucha infraestructura capaz de contener gente. Muchos aquí no van a desear abandonar la vida cómoda que tienen.
-Que, sabemos, es una farsa, Ángel – terció Wesley. Señaló hacia el vestíbulo – Toda esa gente, en el fondo, lo sabe. Vivir como si el mundo no se terminó no es saludable ni la solución mágica a todos los problemas. Estamos dependiendo de Wolfram & Hart en vez de poder decidir por cuenta nuestra. ¿No te has puesto a pensar que eso es lo que ellos quieren? ¿Qué estemos aquí, sentados, creyendo que tenemos el control de la situación cuando son ellos quienes deciden qué debemos hacer y cómo debemos pensar?
Ángel no dijo nada. Opinaba igual que su amigo, pero no lo expresó en voz alta.
-Algo vamos a tener que hacer – insistió Wesley – Debemos ir pensando en una opción extra.
-Esperemos primero un tiempo, Wes. Al menos hasta ver qué pasa con Fred… Ella es prioridad ahora, ¿recuerdas?
-¿Cómo voy a olvidarlo? Por supuesto que la tiene, pero… tengo miedo.
-Miedo…
-A como terminara el asunto de Fred – Wesley tragó saliva – No sé si, llegado el caso, podremos hacer… lo que hay que hacer.
El vampiro guardó silencio. Pese a que el había prometido que no intervendría en lo que al destino de su amiga concernía, llegado el caso lo cierto era que el tema lo desvelaba.
Fred.
¿Qué iba a ser de ella?
