Holaa a mis amadísimos lectores! Esta vez no pondré "En el capítulo anterior…" XD porque es primera vez que el cap no termina con un dialogo consistente.

Este capítulo va dedicado a Cola-kao para que tenga mucha suerte en la PSU (Prueba de Selección Universitaria), para que veas que los milagros si existen! Pude publicar antes del inicio de los exámenes! XD… ANIMO! XD yo el año pasado tuve mucha suerte y saque un buen puntaje, me alcanza para un montón de carreras y es suficiente –incluso me sobran puntos XD (Humildad, mi mejor virtud jaja)- para la que quiero (Tecnología Médica) y para aumentar la suerte soy parte de la primera generación que puede guardar su puntaje XD así que postulare este año con el puntaje del año pasado. Sin más que decir…

DISFRUTEN-KORA! XD


Squalo se había levantado temprano, un poco después del alba. Se vistió con las ropas que le habían entregado unas sirvientas y bajó a recorrer el castillo, cosa que no había podido hacer antes con calma.

Mientras recorría un pasillo largo que estaba junto al jardín miró por una de las tantas ventanas que había y su mirada se concentró inmediatamente en algo muy peculiar.

Se detuvo un momento y observó fijamente a la persona que estaba parada en medio del jardín haciendo…nada.

-Ese bastardo…¿porque acepté hacer algo tan vergonzoso?...-Dijo por lo bajo mientras ponía toda su atención en los movimientos del rey.

Xanxus se encontraba en el jardín como todas las mañanas, era una rutina diaria, levantarse antes del amanecer y apreciar la naturaleza hasta aburrirse, para luego darse ánimos de hacer lo que tenga que hacer, eso lo hacía desde la muerte de su padre.

Estaba tan metido entre sus pensamientos que no advirtió la presencia cercana de Squalo hasta que este ya estaba a unos pasos de él. Le miró sin rencor u odio, fue más bien de forma indiferente, como si no le importara que estuviese allí.

Squalo era la única persona que se atrevía a mirarle a los ojos de manera desafiante, y ese día no iba a ser excepción. Sin embargo su actitud no concordaba con lo que tenía que hacer, ni con lo que debía decir, en realidad ni siquiera tenía idea de cómo comenzar ni lo que debía hacer, jamás había coqueteado con nadie, nunca había tenido la necesidad de intentar acercarse de esa forma a alguien, siempre era la otra persona la que se acercaba.

-Yo…emm…esto…-se rascó un poco la cabeza avergonzado, esa era una situación completamente nueva para él, no era como si se estuviese declarando ni nada pero unos malditos nervios se apoderaron de su cuerpo y mente.

Xanxus le observó con suspicacia, afilando la mirada, si se hubiese quedado callado tal vez, y solo tal vez hubiera considerado no ser descortés o no dispararle en la cabeza. Si el peli-plata quería decirle algo al rey debía ser directo, si vacilaba despertaba en este deseos de sangre y muerte, para que regrese el silencio y la tranquilidad al ambiente.

Xanxus trató de calmar esa parte sádica de su personalidad, abrió la boca para decirle algo al peli-plata pero una voz no muy lejana llamó su atención.

-Boss!...Xanxus-sama dónde está?...

Squalo se gira y ve como un hombre moreno con bigote y cabello extraño aparece y se acerca rápidamente a ellos. Al estar lo suficientemente cerca mira con recelo al peli-plata quien le devolvió la misma actitud con fastidio.

-Xanxus-sama! Unos enemigos se acercan! Un ejército demasiado grande!

-…- El rey solo mira fijamente a la segunda persona que ha osado interrumpir su momento de tranquilidad matutina.

-Han destruido por completo el reino vecino! Y ahora vienen hacia acá!...esperamos sus órdenes…

-Pues, hazles frente…

-amm…-Levi se veía demasiado nervioso- Xanxus-sama…nos superan en número…casi el triple…tal vez más…

-Encárgate basura…- Xanxus cruzó los brazos y cerró los ojos.

Levi tragó saliva, Xanxus los estaba enviando a una misión suicida y parecía realmente no importarle, pero como el más fiel de sus súbditos haría lo que fuera necesario para triunfar.

-Esa es una pésima idea! Eres un JEFE IDIOTA! – Squalo ya había olvidado su plan original, lo de seducir quedó en el completo olvido.

-…- Xanxus abrió los ojos y le fulminó con la mirada, ¿porque ese preciso día había olvidado sus armas en su alcoba? Ya no podía simplemente volarle la cabeza a esa escoria que se atrevía a insultarle, ganas no le faltaban.

-La única forma de ganar en una situación así es preparar una emboscada.- Esta vez se dirigía al hombre de bigote y cabello extraño. Este le miró con desconfianza para luego esperar alguna reacción de su querido Boss.

-Si sabes tanto de esas cosas, porque no te haces cargo de esto escoria...- Aunque con las palabras usadas parecía una sugerencia, por el tono de voz era una orden, Squalo odiaba que alguien quisiera mandarle, no permitía que nadie le obligara a hacer cosas que no quería, pero el peli-plata estaba seguro que el rey y sus subordinados eran unos retrasados mentales y no podrían con esos enemigos que seguramente ya estaban demasiado cerca.

-VOOOOIIII! PUES LO HARE! Y SABES QUE? NO VOY A PERDER!

Y muy molesto empujó al "lame botas real" mientras decía por lo bajo – Ya verá ese inmundo animal, como se atreve…- Squalo junto con Levi fueron a hablar con el ejercito que el reino de Varia disponía para enseñarles rápidamente el plan y ponerse en marcha lo antes posible.

Mientras que en el castillo Xanxus los observaba marcharse con un vaso de whisky en la mano y una sonrisa de satisfacción en sus labios porque ya no debía preocuparse por deshacerse de esa molestia.

-Seguramente lo asesinaran de inmediato…- dijo para luego beber un poco y marcharse en busca de sus preciadas armas.


Bel se levantó algo confundido, se ducho y vistió apropiadamente para luego bajar a desayunar, estaba molesto por no haberse dado cuenta cuando el otro se había marchado, pero ya tendría tiempo de conversar con esa rana.

Bajó lentamente las escaleras mientras pensaba si lo de anoche fue una ilusión del joven hechicero o un simple sueño, pero esas dudas se disiparon al entrar al comedor y notar un sonrojo repentino y bien marcado en el rostro de Fran al encontrarse sus miradas. Bel le sonrió con malicia.

-Ushishishi, buenos di…

-Gracias por la comida.- Le interrumpió el peli-verde para levantarse rápidamente e irse del lugar.

-Uh? Y a este que le pasa bel-kun? – dijo Lussuria mientras miraba por donde se había ido Fran con prisa.

Al príncipe no le hizo gracia ser interrumpido, mucho menos el sentirse evitado, pero prefirió no darle una mayor importancia y se sentó a desayunar.

El resto del día fue igual, ni sombra de esa ranita, estuvo evitando al rubio todo el día y eso le fastidio enormemente al príncipe, no apareció en el almuerzo, la tarde se la pasó encerrado en la "habitación de pociones", bel ya había perdido la paciencia casi por completo, estaba demasiado aburrido cuando no tenía al peli-verde cerca para fastidiarle, pero tampoco le iba a rogar que le hablara, sin embargo al no aparecer en la cena y el príncipe al haberse enterado que Fran había pedido que le llevaran todas las comidas a su habitación había sido el colmo de todos los colmos, definitivamente iba a ir a averiguar que le pasaba a ese chico.

Después de la cena que extrañamente fue demasiado, pero demasiado tranquilo, ya que solo compartieron la mesa Xanxus, Lussuria Y Belphegor, el príncipe se fue a su alcoba a esperar que se hiciera un poco más tarde para ir a la habitación de cierta ranita y exigir explicaciones.


Ya era casi media noche y Fran se encontraba en su habitación leyendo uno de los grandes libros de hechizos que su maestro le había obsequiado, cuando siente que alguien toca la puerta sigilosamente.

-Quién es?...

-Abre maldita rana- demandó el príncipe con voz baja.

Fran tragó saliva, la razón por la que se había encerrado ahí era porque no podía ver a la cara a su sempai, no después de lo de anoche.

-Abre demonios!- Bel ya no tenía nada de paciencia y le hablo un poco más alto, trataba de que abriera por las buenas pero si no le funcionaba iba a ser por las malas, eso y varias otras cosas más iban a ser a la fuerza si esa rana se resistía mucho.

Fran no sabía qué hacer, incluso consideró usar una ilusión para desaparecer, pero sabía bien que tarde o temprano debía enfrentar al rubio. Así que con mucho pesar se dirigió despacio hacia la puerta, la abrió lentamente y se apartó dándole la espalda a Bel, no podía verle la cara.

-Oye Froggy tengo que pedirte algo…

Fran se paró junto a la ventana y miró el firmamento, estaba tan nervioso por estar ahí, en medio de la noche, en su habitación, con el príncipe, y los recuerdos de la noche anterior lo atormentaban pasando por su cabeza una y otra vez, no podía controlar sus reacciones y eso le incomodaba, necesitaba recobrar la calma, volver a tener ese rostro y semblante indiferentes ante todo, pero con lo ocurrido no hacía más que ruborizarse.

-Fran…- El peli-verde estaba tan metido en sus pensamientos que parecía ignorar al rubio.- Fran…dame un beso…

Fran abrió los ojos de par en par y se puso aún más rojo, se volteó y miró a Belphegor que estaba totalmente serio parado a un par de metros de él.

-Como dice sempai?...

-Que perdí cien pesos…no los has visto? Ayúdame a buscarlos…

-Amm…ah?- Definitivamente estaba pensando demasiado en lo ocurrido, estaba claro que el príncipe no iba a decirle nada de "eso".

-Cuando digo "ayúdame a buscarlos" me refiero a que tú lo hagas y yo te espero aquí Ushishishi.- dijo Bel para luego tirarse sobre la cama de su ranita y quedarse recortado allí.

A Fran le apareció una gotita en su cabeza, iba a refutar lo dicho por el rubio cuando siente que algo le golpea en la cabeza.

-Ouch.- decía con su semblante indiferente recuperado, para luego girarse y ver que en el piso había una piedrecita, la recogió y se acercó más a la ventana para saber de dónde había salido.

Grande fue su sorpresa al ver a un joven de tez pálida, cabello rubio y liso, sobre un caballo blanco y con ropas muy finas, que le miraba desde abajo. Era casi idéntico a Belphegor.

-Buenas noches, está Belphegor? Soy su hermano Jill-sama.- Fran reacciona y se voltea para hablarle a Bel.

-Bel-sempai su hermano lo busca...

-No estoy.-sentenció con fastidio Bel para voltearse en la cama hacia la pared y darle la espalda a Fran.

-Si está- y el rubio se gira con agilidad para lanzarle cuchillas a su cabeza.

-Dile que necesito hablar con él…

-sempai, el necesita hablar contigo.

-Dile que se valla al infierno de donde vino!.- Ya estaba muy molesto el príncipe, sentado en la cama de Fran.

-Bajará enseguida…- dijo Fran al otro rubio y otras cuchillas se clavaron en su espalda.

-Estúpida rana…- Gruñó el príncipe para luego levantarse y salir de la habitación.-Que querrá ese idiota?...-dijo con un semblante molesto, que luego repentinamente cambió a uno con feliz malevolencia- Ushishishi esta es la oportunidad perfecta para matarlo…- y bajó rápidamente para hablar con su hermano antes que los guardias o alguien lo vea.

CONTINUARÁ…


(-.-') Me disculpo por la hora en que actualizo y la parte en la que lo corté, ¿Qué querrá Jill? ¿esto afectara a Fran de alguna forma? ¿Squalo regresará? XD lo último creo que es obvio, sino el fic no tendría gracia, pero se vienen cosas inesperadas y nuevas, no se pierdan el siguiente capítulo!.

Se aceptan críticas constructivas, ovaciones, amenazas, monumentos a mi grandeza XD, todo tipo de pago, dinero en efectivo, tarjeta, cheques, todo sirve XD jajaja.

En este cap quisiera agradecer los hermosos reviews que he recibido, ¬¬ bueno que el fic ha recibido, de parte de Marievolo Kruriat, Cola-kao, Kuromi-xan, Piffle Princess y espero su opinión de este cuarto capi, y el de todos también! El siguiente lo dedicaré a quien me deje el mejor chiste XD.

En mis fic's TODOS pueden dejar review, no es necesario estar registrado, así que unas palabras de aliento las agradecería y también su preciada opinión, que tengan un lindo día, y mucha suerte a "los y las" que tengan que rendir PSU esta semana. Chaitooo.