Aquí tienen capitulo nuevo….mmm, sobre el asesinato de Lily, no es que Liechtenstein me caiga mal, simplemente fue a ella porque necesitaba un blanco fácil de asesinar. Les recuerdo que pongan atención a las fechas que aparecen en la parte de arriba son importantes.

En este capítulo, nuevamente habrá un asesinato y un secreto muy importante será descubierto, así que espero que les guste, recuerden:

NI HETALIA NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN, LO UNICO MIO ES PARTE DEL TRAMA Y MARÍA

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Viernes, 3 de diciembre del 2010, comedor de la casa, 12:46 P.M.

Los hombres presentes en la habitación miraban atentamente a la única mujer que se encontraba ahí, esta miraba el suelo, como si fuero lo más interesante del mundo, en sus manos traía el libro y lo revolvía nerviosa.

— ¿Cómo dices que murió?—

Las palabras hicieron que el rostro de la chica se pusiera pálido, las palabras de Vash estaban cargadas con un sentimiento que no pudo descifrar. Sus hombros se tensaron y levanto la cabeza robóticamente para encontrarse con el par de orbes verdes frente a ella.

—La noquearon, le cortaron los dedos, le quebraron dos costillas y murió por desangramiento— el nerviosismo se hizo más notorio cuando la chica empezó a tartamudear levemente, no es que le tuviera miedo al suizo, simplemente no era la persona indicada para decirle eso.

El rubio se tapo la cara con las manos, quería llorar, pero era demasiado orgulloso para hacerlo frente a los presentes en el comedor.

—Descubrimos algo— menciono Arthur llamando la atención de todos, ya que se giraron a verlo fijamente— El libro…—respiro profundamente para seguir hablando— El libro que tiene María nos dice la fecha y hora en la que va a morir la persona que aparezca anotada.

Todos giraron su cabeza nuevamente hacia la chica, que nuevamente se tenso. Se puso a reflexionar un poco, ella era como una especie de mediadora entre el asesino y las victimas, aunque ella también podía a llegar a ser una.

Respiro profundamente para tratar de calmarse, y cuando lo logro puso el libro sobre la mesa abriéndolo en la hoja donde aparecía el nombre de Lily. Los chicos se acercaron y leyeron lentamente el escrito.

—Es como la leyenda—murmuro Lukas, María y Arthur se giraron para mirarle el inexpresivo rostro— En la leyenda de esta mansión aparecía un libro, no sabía cuál era su propósito, pero al parecer es este.

— ¿Poner quien es el próximo a morir?— pregunto Ludwig a Arthur.

—Al parecer sí—contesto Arthur— Es una lista maldita, ya le dije a María que tenía que estar atenta a si aparece alguien más.

La chica sintió cuando el alemán la miro, como para preguntarle si era verdad, ya no menciono nada, simplemente se quedo escuchando los comentarios de los chicos, sentía sus voces lejanas, se levanto y se fue a la cocina, ante la mirada de preocupación de los presentes.

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Viernes, 3 de diciembre del 2010, pasillos de la casa, 1: 12 P.M.

Caminaba lentamente, aspirando lentamente el aroma del té entre sus manos, escuchaba las pláticas en las habitaciones, algunos comentaban sobre querer irse, en otros había llantos y en los que sobraban solamente se dedicaban a tratar de buscar un culpable.

Cuando menos se dio cuenta estaba parada frente a la puerta de la habitación que compartía con Antonio, pero ¿por que había ruidos extraños dentro de ella? , entonces alguien hablo, la persona que estaba dentro parecía tener compañía puesto que le contestaron.

Pero ella reconoció las voces, tomo el picaporte y lo empezó a girar lentamente, escucho el sonido de algo caer al suelo, y abrió la puerta por completo. Dentro del cuarto se encontraba Lovino, que estaba sentado en la cama con el rostro rojo cubierto de lágrimas, y Antonio, que estaba tirado en suelo sobándose el trasero, al parecer fue el que causo el sonido.

—Espero y no estaban haciendo lo que pienso— menciono la chica pasando por encima de su hermano— No es momento para que estén haciendo eso.

El italiano no dijo nada cuando la chica se sentó a su lado, simplemente la miraba disimuladamente, vio como la chica deja sobre la mesita de noche una taza de té y ese libro. La chica se giro para verlo y el italiano se asusto, creyó que la estaba mirando discretamente.

— ¿Supongo que no quieres morir?— murmuro la chica para después tomar un pequeño trago de liquido caliente, el italiano no dijo nada, simplemente desvió la vista hacia el suelo encontrándose con un par de orbes color esmeraldas que lo miraban fijamente— No nos va a pasar nada.

El italiano asintió y se levanto, miro a Antonio fijamente antes de salir de la habitación para dirigirse a la propia. María miro a su hermano, que se dedicaba mirar la puerta, parecía triste. El chico noto la mirada de la castaña y la miro por unos momentos.

— ¿Ya intentaron ir al pueblo más cercano?— pregunto el joven mirando a su hermanita.

—Queda a casi 80 kilómetros, ¿quieres ir tu?— el castaño no menciono nada más y miro el rostro de ella, parecía preocupada, el ligero arqueamiento de sus cejas lo decía. Se levanto y se sentó a u lado de ella.

Ojala pudiéramos devolver el tiempo— ella giro su rostro para poder mirar el de su hermano, ambos casi idénticos, con las diferencias de que Antonio siempre sonreía y tenía los ojos más claros que ella.

— Ojala…—susurro la chica ahogando su voz con el borde de la taza.

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Viernes, 3 de diciembre del 2010, habitación de Antonio y María, 9:44 P.M.

La chica daba vueltas por el espacio libre de la habitación, escuchaba el sonido de la regadera, Antonio se estaba bañado. Paro bruscamente y miro la mesita de noche, en ella estaba el libro, se acerco a él y lo tomo, acariciando la textura rugosa de las tapas del libro.

En menos de dos segundos el libro había dado directo con la pared más cercana, la castaña trataba de calmar su enojo, la frustración y la preocupación que sentía en esos momentos. Se tiro en la cama, botando ligeramente al caer en ella, el sonido de la regadera se detuvo.

Cerró los ojos intentando dormir un poco, la puerta del baño se abrió y Antonio salió del cubierto únicamente por los bóxers. La chica frunció el ceño, aunque estuviera acostumbrada a eso seguía sin agradarle la costumbre de sus dos hermanos mayores. El moreno se arrodillo en la cama y acerco su rostro al de su hermana.

La chica abrió los ojos cuando sintió como las pequeñas gotas que caían del ondulado cabello de Antonio pegaban en su rostro. Cuando miro la cercanía estiro el brazo, empujando el rostro de su hermano lo más lejos que pudo.

— ¿Qué demonios crees que haces?— las palabras iban mencionadas lentamente con un tono asesino que hizo que Antonio temblara ligeramente.

—Nada, creí que estabas dormida— contesto el chico quitando la mano de su hermana de su rostro.

—Mas te vale, creí que ya querías practicar incesto en vez de pedofilia— el mayor frunció el ceño y abrió la boca para gritarle a la chica pero antes de que pudiera hacerlo esta se levanto.

Antonio la miro confundido, tenía el ceño fruncido mientras miraba algo en el suelo, el chico siguió hacia donde se dirigía la mirada de la castaña y observo el aquel libro negro tirado sobre el suelo. María empezó a caminar lentamente hacia el libro, los hombros de ella estaban tensos y los nudillos estaban blancos debido a la fuerza que la chica aplicaba.

Ella levanto el libro y se acerco a Antonio, se sentó en la cama mirando el libro atentamente y luego se lo mostro a su hermano que se hizo ligeramente hacia atrás con el movimiento. Lo miro lentamente y negó con la cabeza.

—No le encuentro nada raro—

—Mira— la chica jalo algo de atrás de la portada, era una hoja, como un panel secreto, Antonio miro a su hermana, que miraba las letras impresas sobre la hoja recién descubierta—No le entiendo

—Qué extraño— ella levanto su cabeza levemente para mirar a su hermano— Tu tienes la letra peor.

Lo único que recibió fue un puñetazo en el brazo, los golpes de su hermana eran tan delicados, escucho como la puerta se cerraba fuertemente, María había salido de la habitación.

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Viernes, 3 de diciembre del 2010, habitación de Alfred y Arthur, 9:59 P.M.

La puerta se abrió bruscamente, Arthur salto de su cama y lanzo el libro al suelo. Se fijo en la persona que había entrado.

— ¿Qué demonios haces aquí?— La chica no le contesto y se acerco al angloparlante. El chico la miro confundido y lo miro aun mas cuando esta acerco el libro a su rostro—NO hagas eso, sabes muy bien que esa cosa quema.

—Mira—la chica jalo la hoja y se la mostro al mayor, este puso cara de curiosidad y se acerco para mirarla mejor y acerco su mano para tomar la hoja, temblaba ligeramente y cuando la toco espero la descarga eléctrica, pero no sucedió nada.

— No paso nada— el chico le quito la hoja a la joven y fue a encender la luz, las letras apenas se entendían, paso su dedo por debajo de la inentendible caligrafía, pero no lograba entenderlo.

— ¿No le entiendes, verdad?— el rubio asintió y levanto la cabeza para ver el ceño fruncido en el rostro de la chica.

—Déjame la hoja— menciono el dejando la mencionada sobre la mesa a un lado de la cama—En la noche tratare de averiguar qué dice.

Ella asintió y salió de la habitación, la puerta del baño se abrió y de él salió Alfred empapado de agua, se acerco al inglés, lo abrazo por detrás fuertemente, depositando un beso en el cuello de este, causando un escalofrió en Arthur, le iba a ser muy difícil concentrarse con Alfred queriendo hacer cosas no muy sanas durante la noche.

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Sábado, 4 de diciembre del 2010, habitación de Alfred y Arthur, 1:03 A.M.

Miro nuevamente la hoja, con el ceño fruncido lo más que podía, le dio varias vueltas. Dejo caer su cabeza sobre la mesa que había en la habitación, ya tenía más de 3 horas intentando leer la letra inentendible que estaba plasmada en la hoja, pero no lograba comprenderla.

Levanto la cabeza y miro la cama, Alfred estaba acostado en posición fetal sobre la cama, profundamente dormido.

"Como quisiera ser él y poder estar dormido en estos momentos" pensó el británico.

Volteo la hoja y paso su mano sobre ella, y fue cuando descubrió algo que no había notado. Paso la mano nuevamente, sorprendido. Acomodo la hoja de manera que la luz le pegara de lado, abrió sus ojos aun mas. Sobre la parte trasera de la hoja había marcas que sobresalían ligeramente.

Arthur pasó sus dedos por una de las marcas, eran pequeños puntos. Reconoció el dialecto al instante, era braille. Se levanto bruscamente, tumbando la silla en el proceso. Alfred se levanto sobresaltado y miro como el otro rubio estaba a punto de salir de la habitación.

— ¿A dónde vas?—pregunto el chico somnoliento mientras se ponía los anteojos.

—Con Berwald— respondió el otro girándose para mirar al americano.

— ¿A qué?—

—el sabe leer braille— respondió el chico mientras salía de la habitación.

Corría por los pasillos, intentando buscar al sueco, se detuvo frente a la puerta que el sueco compartía con Tino. Le pego varias veces tratando de despertar a los que se encontraban dentro. La puerta se abrió dejando ver la silueta de Tino.

— ¿Qué sucede, Arthur?— pregunto el finlandés mirando a Arthur confundido.

—Necesito hablar con Berwald— el otro asintió y abrio la puerta completamente para dejar pasar a el ojiverde, se acerco al sueco, que estaba sentado en la cama— Ocupo que leas esto.

Berwald no cambio la expresión de su rostro, el inglés le dio la hoja y el de lentes la tomo confundido, la examino, Arthur le explico lo que había descubierto y el otro asentía a cada palabra mencionada.

—T´rdar´ un r´t´—menciono el ojiazul, mirando al británico.

—Toma el tiempo que necesites— y Arthur salió de la habitación sin decir nada.

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Sábado, 4 de diciembre del 2010, pasillos de la mansión, 1:09 A.M.

Se detuvo bruscamente al escuchar sonidos en la planta baja. Se acerco a las escaleras y camino lentamente por las escaleras tratando de no hacer ningún sonido. En cuanto llego abajo miro hacia los lados no había nadie, se giro a punto de subir por las escaleras, pero otro sonido lo distrajo.

En cuanto se giro, Arthur ahogo un grito al ver lo que había a través de la ventana, balbuceo varias veces, había caído sobre unos de los escalones. Respiro varias veces y a los minutos, pudo liberar ese grito que saco todo lo que había sentido en ese momento al mirar a Vash muerto, colgado por una cuerda, a través de la ventana.

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Ódienme si quieren por haber matado a Vash, pero es que es necesario que mueran para que la historia avancé, bueno espero que les haya gustado, yo sé que me tarde pero ya lo tienen aquí.

Dejen reviews o si no Rusia será uno con ustedes.