Holaaaaaaaaaaa… espero que todos estén bien. Primero que nada quiero agradecerles a todos por sus buenos deseos y sus muchísimos comentarios.

También me disculpo ya que me he tardado un montón.

Pero les traigo una sorpresa y esa es que este cap. Tiene mas de 50 pag. Si escribí bastante, pero es una recompensa por su larga espera.

Bueno sin mas que decir a leer.

El piano comenzó a sonar.

Y Naoko se retiraba de la mesa dejando a la familia y sus invitados sentados en la mesa...

-Continua Urahara. – Pidió Masaki a la vez que el nombrado asentía con la cabeza y tomaba aire.

-Ella puede mantener una pelea con catanas no de madera sino reales puede pelear Karate puede descifrar códigos y… – Urahara miro a Mina y a Yoruichi, no era bueno que la jovencita escuchara lo que él tenía que decir ya que eso solo le concernía a la familia Kurosaki y si Isshin no se oponía él le diría la verdad a su hijo sobre su hermana..

-Ya comprendí. Oye Kinomoto ven con migo esta es una conversación que solo encumbre a los Kurosaki y tú no eres miembro oficial de ellos. – Sonrió Yoruichi mientras se ponía de pie ante la mirada de odio la joven.

-Ichigo. – Lo llamo suplicante Mina mientras le tomaba la mano.

-Ve con ella. –Fue lo único que dijo el peli naranja.

-Pero ya es hora que me vaya a casa. – Protesto la chica para que el la llevará.

-Entonces dile al chofer que te lleve. – Le respondió mientras se limitaba a ignorarla. Él quería saber cómo era la vida de Rukia para poder entenderla un poco.

-Está bien nos vemos mañana. – Se rindio mientras se levantaba molesta de su asiento.

-Si. – Fue la corta respuesta de el ignorándola por completo lo cual no le gusto a sus padres.

Ichigo ni siquiera la volteo a ver. La gatuna se llevo a mina dejando a la familia hablar con Urahara.

-Bueno como decía… Rukia puede robar o adquirir cualquier contraseña… como también activar cualquier misil en cualquier parte del mundo, es una experta en tecnologías avanzas ya que el mismo Matzuri y su hija Menu la entrenaron en ese ámbito, no hay satélite al cual ella no pueda entrar al igual que yo…Puede manejar cualquier tipo de alma de fuego y pose una mirada de halcón para dar en el blanco. – Urahara miro el rostro de Ichigo que parecía no entender de que hablaban, y solo pudo sonreír ante la ignorancia del chico. – Puede conducir un ejército al igual que una empresa. Sus habilidades no tiene límites… sus conocimientos a veces sobrepasan a las de nuestros jefes. Ella siempre va un paso delante de nuestros enemigos. Rukia no es una chica normar, por eso no me he opuesto a que ella vaya al instituto. Pero si es molestada demasiado y sele de de control como casi lo hace con esa chica hay que temer de sus actos. Por eso Yoruichi y yo nos han encargado controlarla y mantenerla siempre tranquila y alejarla de todo la que pueda perturbarla. Verán fue un error de su parte mandar a Rukia a ese lugar y ven la consecuencia ahora ella pertenece a una organización de donde no puede salir con vida ya que una vez que haces el pacto de sangre no tienes escapatoria pero aun a si Iss. – Urahara no pudo termina de hablar ya que un puño golpeo la madera de caoba de la amplia mesa.

-Que dicen… acaso nos quieres decir ¿que Rukia pertenece a una banda de mafiosos?. – Interrogo un indignado Ichigo, mientras se levantaba apuñaba los puños. El no quería creer a que se dedicaba su hermana.

-Cálmate Ichigo. – Le pidió su madre con lágrimas en los ojos. Ichigo bajo la cabeza.

-Como Isshin sabe la organización a la que pertenece Rukia se llama sociedad de almas y todos ellos se hacen llamar Shinigamis… Rukia es uno de ellos al igual que Isshin. – Volvió hablar tranquilo Urahara divirtiéndose con las expresiones del rostro de Ichigo.

Ichigo miro a su padre mientras su madre serrabas los ojos y se llevaba las manos a la boca.

-¿Que significa esto viejo?. – Preguntó con furia contenida, ya que el sabia que los culpables de todo ese problema era sus padres.

-Cálmate Ichigo. – Volvió a pedir su padre, tranquilo y con el rostro serio.

-Como quieres que me calme si me entero que mi padre y hermana pertenecer a una organización de mafiosos. – Exploto. En entendía pero eso le dolía, el creía que su familia era perfecta, no había nada que esconder o de que avergonzarse, pero la realidad era otra. La dura realidad que ahora le mostraba que su padre era parte de mafia, un yakusa y su hermana era igual. Dios en qué mundo vivía, ¿cuántas mentiras mas habrían entre su familia?.

-Te equivocas Ichigo nosotros no somos esa clase de mafioso, ya que no trafican con drogas ni prostitución ni con almas… somos como especie de un ejército más poderosos que los gobiernos. Somos los que verdaderamente protegen a los países de una guerra, nosotros prevenimos la pobreza y ejecutamos a los criminales más temidos que te puedes imaginar, y evitamos el transporte de drogas armamentos y la prostitución y esclavitud de niñas y mujeres. – Concluyo Urahara mientras movía el rojo vino entre sus manos.

-Mama tú también sabias de esta organización y aun así mandaste a Rukia a ese lugar. – Un odio creció en lo más profundo de su corazón asía aquella mujer que llamaba madre, como había podido hacer tal cosa con su propia hija.

-No yo no savia que esa escuela era parte de la organización. Si lo fuera sabido nunca la fuera llevado, nunca la dejaría en un lugar como en ese donde su vida peligra a cada minuto. – Las lágrimas de Masaki cubrían todas sus mejillas.

-¿Tu papa lo sabías?. – Preguntó el peli naranja no podía creer que sus padres le fueran hecho eso a su hermana ¿Qué clase de padres eran? Y aun así su madre se atrevía a llorar frente a él.

-Te dije que te calmaras Ichigo. – La firme voz del hombre resonó por el comedor con más fuerza. El había evitado decirle eso a u hijo porque no quería que el los odiara, pero ya era demasiado tarde. Desde que Rukia había regresado a casa se había vuelto inevitable que Ichigo se enterara de la verdad.

-Como quieres que me calme cuando han condenado a Rukia. – Los gritos del joven no se hicieron esperar, lo bueno era que el piano seguía sonando y las boses no llegaban hasta donde estaban sus hermanas.

-Cuando me entere ya era demasiado tarde Rukia ya había sido omitida en la escuela además el apellido Kurosaki ya era parte de sus filas a sí que no había otra opción que llevarla. Tu madre se entero después de esto. – Aunque Isshin tratara de echarse toda la culpa. Ichigo no lo creería, su madre ya no sabía si debía llamarla así.

-¿Pero porque no se negaron asarlo?. – Una nueva pregunta y una anhelada respuesta.

-Veras Ichigo cuando un niño es acertado en la escuela es mejor llevarlo ante ellos, ya que si no se hace casaran a su familia y los mataran a todos si no la llevábamos tu madre y tus hermanas y tu fueran siendo acecinados ya que no hay ninguna parte del mundo donde nos pudiéramos esconder y Rukia seria llevada a los cuarteles y entrenada de igual forma además ese su destino ella nunca podría escapar de el ya que había sido escogida. – Le explico su padre, mintiendo de nuevo...

-Pero aun así algo podíamos haber hecho. Y qué organización más siniestra. Ya entiendo porque viajes tanto. ¿era por ellos verdad?

-No podíamos hacer nada, cuando un niño cumple los diez años que asido seleccionado este es buscado por la asociación y es como lo dijo tu padre si se rehúsan en dejarlo ir los mataran a todos y de igual forma se llevaran al niño. Afirmo la mentira Urahara, mientras bebía de su copa de vino, con tranquilidad.

-¿Y porque Rukia fue seleccionada y no yo?. – Una buena pregunta hecha por el peli naranja, que miraba con frustración y rencor a sus padres, no entendía como ellos decía amar a su hija pudiera llevarla al infierno sin poner resistencia, y ver como se consumía entre las llamas si extenderle la mano para salvarla, ¿qué clase padres tenia? ¿ que clase de familia eran ellos?

-Porque el potencial de Rukia supera al tuyo. – Contesto Isshin con la misma seriedad y serenidad ya era hora que su hijo madurara y se enterara quien era él y su hermana en realidad.

-Rukia es una asesina implacable nunca deja huella es la mejor en su clase… al primero que mato fue a su mejor amigo en la academia ya que este había robado información y con ello traicionaba a la sociedad. Así que la decisión fue ejecutarlo y para ello escogieron a Rukia para mostrar lo que le pasaban a los traidores. – Urahara bajo la cabeza a él le parecía una crueldad lo que habían hecho con Rukia ellos que decían ser la autoridad y castigar las injusticias, estaban más sucios que el mundo en donde vivían.

-¿Pero Rukia no lo izo verdad? ella es muy noble. – Ichigo no creería que su pequeña y amada hermana fuera capaz de quitar una vida, ella nunca lo aria. Al parecer no había oído cuando Urahara le explicaba las cosas.

-Si lo izo, aunque ella se había negado, pero él la atacaba y Rukia solo se defendía hasta que el resbalo y fue atravesado por la catana de Rukia, en ese momento ella quedo en estado de shock y fue ahí que nos asignaron a Yoruichi y a mi como los encargados de ella. Rukia ha matado a muchas personas en todo el mundo en cada país a cada ciudad que va, solo va con un objetivo ejecutar a una persona ya que esa es su verdadera misión.

-Te refieres a que Rukia es una acecina. – Ichigo se negaba a creer eso bajo la cabeza tratando a asimilar la información, apretó sus manos inconscientemente, mientras estas sangraba y lo que más rabia le daba era oír a su madre llorando, eso le asía sentir una ira solo quería tomarla entre sus brazos y sacudirla, quería hacerle daño, el mismo daño que le habían hecho a Rukia su Rukia.

-A si es… ella es una potenciar acecina una de las mejores de la asociación y ha venido a Karakura a exterminar una organización que están transportando drogas a otra ciudad y prostituyendo a jovencitas. – Aclaro Urahara cual era la verdadera estadía de Rukia en ese lugar.

-Entonces Rukia no solo ha venido a reconstruir ese templo si no a matar. – Las palabras salieron dolorosamente de su garganta, aun no quería creer que esas manos que tocaba aquellas hermosas notas, estuvieran manchadas con sangre.

-Tampoco es para tanto, la fama de Rukia se debe a su trabajo en realidad ella ha venido también a reconstruir ese templo y a exponer sus obras. Será mejor que Rukia no se entere que ustedes saben la verdad ya que no se quedaría en esta casa más de un día. – Urahara miro de nuevo a Ichigo y vio como lagrimas salían de sus ojos lo que le hiso preguntarse ¿cuáles eran sus verdaderos sentimientos asía la morena? ya que el no la veía como una hermana y de eso se había dado cuenta desde que vio cuando su mirada se poso en ella.

-Si comprendo. –Dijo Masaki entre llanto mientras que Ichigo se levanto de la mesa aun tratando de asumir lo revelado por Urahara y sus padres. – Y tratando de no maldecir a sus padres por el daño que le habían hecho a su Rukia, ella no se merecía pasar por todo eso y la culpa de todos la tenía su madre, ella era la culpable y eso era algo que él no le perdonaría, porque ella lo había iniciado todo al mandarla lejos de el.

-Como se atrevieron hacerle eso a Rukia ahora entendía su frialdad y la soledad que destellaban sus ojos. Ellos la avían entregado para salvarlo a él y sus hermanas y ¿que habían ellos hecho por ella? nada solo la habían abandonado. Ahora entendía porque había tenido es crisis cuando despertó, estaba sufriendo por todas la muertes y sangre que escurría por sus manos, aquellas manos que podían hacer sonar el piano como los dioses. Ella estaba sufriendo desde que se había ido y la culpable de todo era su madre...

Ichigo se paro en la puerta y miro como Rukia tocaba el piano sola ya sus hermanas no estaban con ella, la luz de la luna la bañaba con delicadeza mientras tocaba el piano con sus ojos serados. Ichigo se acerco lentamente y se sentó al lado de Rukia que tocaba sin percatase que tenia compañía hasta, que Ichigo comenzó a tocar al compas con ella lo que hizo que Rukia abriera los ojos y lo miraba directamente.

-¿Ichigo que haces? – Preguntó una sorprendida Rukia al ver a su hermano tocando a su lado.

-Solo toco el piano contigo. – Fue su corta respuesta, mientras serraba los ojos disfrutando de a tranquella melodía...

-¡No sabía que lo tocaras!. – Hablo Rukia con un susurro, sin dejar de tocar.

-Si lo hago desde que te fuiste… por eso me sorprendió mucho que tú lo hicieras. – No entendía porque hablaban en susurro pero la verdad lo hacía sentir bien

-Mi madre lo pidió.

-A mí también me lo pidió.

-Ya veo. –Rukia cerró los ojos mientras sonreía débilmente. –Ichigo me iré en tres meses cumpliré con mi promesa a Yoruichi de quedarme los tres meses ya que no quiero incomodarte.

-Tonta eso solo dije porque estaba molesto, yo no quiero que te vayas además este es el lugar al que perteneces. – El corazón se le aceleró con solo ella decirle que se iría, y eso para él no era una opción. Rukia tenía que estar cerca de el porque él era quien tenía que protegerla, el quería ser la única persona con la que ella quisiera estar. Era egoísta pero ¿acaso el mundo no había sido egoísta con ellos dos?

-Te equivocas yo no pertenezco a este lugar. – Rukia lo miro su rostro perturbado, su seño fruncido tan característico de él y sus finos labios que eran un gran pecado mirar, pero eso a ella no le importaba. Ella estaba maldita por quitarle la vida a un ser humano. Humanos seres incompresibles, llenos de maldad y codicia, era lo que siempre le decía Yamamoto.

-¿Quien te dijo eso?. – Pregunto después de un minuto, la verdad él podía entenderla y odiar a sus padres por el daño que le habían hecho, ganas no le faltaban de romperle la cara de su padre, pero no podía arriesgarse a que Rukia se enterara que el sabia cual era su verdadero trabajo y se alejara de el. Y su madre, aun no podía entender a su madre, el rencor que gualdada desde niño que pensó que había desaparecido con los pasos de los años había vuelto y más fuerte que nunca, su madre quien decir amar a sus hijos, ¿en donde estaba su amor ahora? Había condenado a su hija y que para protegerlos a todos, pera la verdad era otra y la podía sentir, había algo detrás de Rukia y sus padre y ese rubio lo sabia.

-Ichigo yo he sido criada de otra forma y creen cuando te digo que yo no pertenezco aquí con ustedes, ustedes son una familia tranquila sin preocupaciones todos son felices y yo solo soy una. – No pudo continuar diciendo nada mas cerro sus ojos con fuerzas recordando cuando fue echada de aquella forma de su propia casa y desde ese día ese ya no era su hogar. El único hogar al que pertenecía era en donde estuviera Urahara y Yoruichi, donde fuera que ellos estuvieran, ella tendría un hogar, porque ellos se habían portados como unos padres cuando los suyos la habían abandonado, ellos eran sus padres ahora y ellos sabían y lo aceptaban, eso era lo único que la hacía sentirse feliz, el amor que ellos sentían era el de una familia sin parentesco de sangre, pero en fin una familia de corazón, que a pesar de todo aun podía sentir.

-No digas nada Rukia tú no tienes la culpa de la forma que fuiste educada no me interesa. -Esto lo dijo sabiendo lo que pensaba decirle la morena el ya sabía todo ella ahora comprendía su tristeza la cual ahora suya, el ya no la quería dejar sola no importaba lo que ella era. Ella siempre seria su Rukia, la niña alegre que iluminaba sus días con sus radiantes sonrisas.

El piano seguía sonado en una melodía suave tranquila, mientras dos corazones querían latir como uno solo.

En otra parte de la mansión, en comedor para ser específica:

-Dinos Urahara cuál es la misión de Rukia? – Pregunto Isshin mientras miraba al rubio serio.

-Ella avenido a cavar con una agencia de modelaje. – Ella suspiro para continuar. –Debe matar a sus dueños y asociados y a todo a aquel que esté involucrado con ellos. – Respondió Yoruichi que venía entrando. –Después de eso Rukia regresara a Londres y seguirá con su vida como asta hora lo ha hecho. – Concluyo mientras sentaba en el comedor.

En el piano seguía Ichigo y Rukia tacando otra melodía suave y nostálgica, reflejando lo que verdaderamente sentir en ese momento sus almas.

-¿Ichigo como es el instituto?. – Pregunto después de unos minutos de silencio mostrando su interés por lo desconocido.

-Es un lugar divertido… aunque aburrido cuando estás en clases, además tengo muchos amigos que de seguro le vas a gradar. – Sonrió, al menos esa había sido una buena idea para alejarla de aquel mundo de oscuridad en el que se encontraba sumergida y atada.

-Ichigo yo no le agrado a la gente. – Hablo de nuevo Rukia en un tono suave y claro.

-Pero que dices Rukia. – Ichigo no le extraño tampoco esa actitud de ella.

-La verdad… la gente solo me agobia porque soy famosa solo por eso. La amista que siempre me ofrecen no es más que basada en el interés. – Le contesto fría y cortante.

-Allá será diferente eso espero. – El sonrió con una sonrisa cálida. La quería de eso no tenia duda, ella lo hacía estremecer con cada palabra que salía de sus labios.

Rukia paro la melodía del piano y se giro hacia la luna algo en su cuello brillo, pero Ichigo no logro distinguir que era. Se levanto igual que ella.

-Veo que todavía te gusta ver la luna. – Le afirmaba mientras ella seguía en su mundo.

-Si me trasmite paz. Al verla me hace olvidar de las cosas que me atormentar.

Ichigo sabía que se refería pero no dijo nada, solo pudo apuñar las manos y tragarse el dolor que sentía y solo quería abrasarla y susurrarle al oído que todo estaría bien , que ya nunca estaría sola porque él estaría allí a su lado protegiéndola.

-Ya es hora Rukia. Interrumpió Urahara mientras cruzaba el umbral que lo separaba de la morena justo en el momento que Ichigo se disponía a carrucarla entre sus brazos.

-Si ya voy. – Ella se giro y vio a los ojos de Ichigo y desvió la mirada mientras le pasaba por un lado.

-¿A dónde vas?.

-Vamos a atender negocios. – Fue su corta fría repuesta, su máscara había vuelto a tomar su rostro el cual era del lugar de donde no podría ser removida.

Rukia se puso seria y se puso en marcha Ichigo entendió rápidamente que Rukia iba hacer su labor como Shinigami eso lo enfureció, ella no tenia porque seguir ensuciándose sus hermosas manos con a que liquido rojo, ella no tenia porque seguir arrebatándole la vida de los seres humanos.

Cuando estuvo a punto de salir detrás de ella su madre le tomo la mano.

-Ichigo no la sigas. –Le pidió su madre, mientras miraba las intenciones de su hijo.

-Déjame quiero ver lo que hace. – Le exigió el con mirada gélida y llena de rencor contra ella.

-Es peligroso, no vayas, ella estará bien.

-Solo quiero ver, y no vas a conversarme de lo contrario, Masaki. – La furia ya no podía ser controlada, y quería seguir viendo a su madre.

-Ichigo comprendo. Pero ese lugar es peligroso para ti… Rukia se sabe cuidar tiene tres años asiéndolo.

-¿Ella va a matar hoy verdad?. – Una pregunta cargada de sentimientos entre lazados, pero su furia en ese momento no era en contra ella,. Ella que no tenía la culpa de ser obligada a tomar ese camino, la culpa era de sus padres, ellos eran los asesinos, por matar la inocencia de una niña que no albergaba ninguna maldad en su corazón, la culpa era de ellos que había corrompido su alma pura y sincera...

-No aun es muy pronto. Solo van a inspeccionar la zona. – Aclaro Isshin que miraba a su hijo fijamente, arrepentido por haber permitido que su hijo se enterara de la verdad ya que aun era inmaduro para comprender a lo que se dedicaba él y su hija. Ichigo solo lo miraba como sicarios, asesinos… ahora ellos eran sus enemigos. El sentido de justicia de su hijo era algo de lo que el estaba orgulloso, pero no quería que su hijo lo despreciara a él y a Rukia, por ser lo que ahora era SHINIGAMIS.

-En toces puedo ir si no hay peligro. – Afirmo mientras se disponía a marcharse no podía perder más tiempo.

-Masaki déjalo lo hemos apartado mucho tiempo de la verdad. Déjalo que mire yo iré con él para asegurarme que no interfiera. – Isshin miro serio a su hijo. –Vamos iremos en tu Ferrari ya que es más rápido y la mejor opción en este momento.

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-¿Yoruichi verificaste el acceso a la zona?. – Pregunto Rukia que se preparaba para su trabajo.

-Si hoy. Hay dos cámaras a cada 10 metros Urahara las desactivara por unos segundos hasta que logres entrar.

-Está bien.

-Es un lugar muy común para hacer esa clase de operaciones. El lugare era un poco desolado, pero se encontraba sercano al centro de ciudad, era algo sumamente peligroso, como podían tener un edificio con cargamentos de drogas, a escasas distancias del departamento de policía. Eso era un burla o señal de poder.

-¡Si lo sé! cada vez son más descarado no hay duda alguien del gobierno está cubriendo todo. Comento la morena afirmando las sospechas de Yoruichi.

-Rukia prepárate. – Le pidió Urahara. Rukia se puso un traje completamente negro, pegado a su frágil y agraciado cuerpo, con almas de fuego en la cintura, un cuchillo en la pierna y con una catana a su espalda materiales de espía por todas partes del traje se podía apreciar pero no diferencial. –Yoruichi te cubrirá y yo te guiare, como siempre.

-Si. – Fue la afirmación de la morena.

-Entonces comencemos con la operación de inmediato.

Ichigo miraba desde lejos junto con su padre. Con unos auriculares vieron como Yoruichi escalaba el edificio del frente como un gato lo cual sorprendió a Ichigo por su agilidad. Una vez que Yoruichi se encontró en posición junto a su arma de largo alcance Rukia salió corriendo escalo de la misma forma que Yoruichi entrando por la ventana, con agilidad sorprendente.

-¿Que hacen pregunto Ichigo?. – Sin comprende que hacían las mujeres en los dos edificios.

-Están verificando la zona. Yoruichi está cubriendo a Rukia y esta no debe de apartarse de la vista de ella ya que así la puede protegerla, de cualquier peligro.

-¿Y Urahara que hace?.

-El esta desactivando las cameras y alarmas para que Rukia inspeccione la zona. – Le volvió a explicar Isshin lo que ocurría en ese momento.

-Rukia: araña aquí no hay nada es un señuelo repito es un señuelo. – La vos de Rukia por una mini radio que llevaba en la oreja fue a parar al mismo instrumente electrónico que tenia Urahara en su oreja.

-Urahara: arcón inspecciona la zona. – Le pidió a Yoruichi que se encontraba en el otro edificio.

-Yoruichi: aquí halcón la zona está limpia repito la zona está limpia. No hay ningún peligro. – Les confirmo Urahara.

-Urahara: sombra sal de ahí solo es un señuelo. Es peligroso que continúes en ese lugar.

-Rukia: aquí sombra me retirare repito voy en retirada. – Rukia se movió sigilosamente por el edificio debía de ser precavida.

-¿Que pasa por que Yoruichi abandona su sitio?. –Pregunto Ichigo

-Al parecer algo no anda bien. – le confirmo sus sospechas su padre. –Solo hay que esperar que Rukia salga.

-¿ Y si no sale papa?. – La preocupación lo atormentaba el aire le comenzaba hacer falta, no resistiría mucho, quería ver que ella saliera.

-Ella va a salir si no fuera así ya Yoruichi fuera entrado en su ayuda. Vez hay va Rukia. . le mostro su padre al ver como Rukia corría hacia el carro en donde se encontraba Urahara.

-¿Que pasó Rukia?. – Pregunto el rubio con cara seria mientras miraba a su subordinada con cara de pocos amigos.

-Esto es una maltita pérdida de tiempo. Han movido el cargamento no hay nada todo el maldito lugar esta vacio. –Estaba frustrada, claro que sabía que no sería nada fácil, dar con ellos, pero hay habían estado, de eso estaba seguro por los residuos químicos que habían en una de las habitaciones del edificio.

-Es mejor que nos vayamos de aquí. –Dijo Urahara.

Los tres se subieron en el auto y salieron a una gran velocidad.

-Ahora comprendo porque tienen carros tan veloces. – murmuro Ichigo al ver la velocidad en la que salían.

-Al parecer la misión ha sido in fracaso. Y además ya es muy tarde y tu mama debe de estar con los nervios de punta. –Isshin también encendió el motor del ferrari de su hijo para salir de aquel lugar.

-Si tienes razón vámonos.

Rukia entro a la casa y subió a la habitación para descansar seguida de Urahara y Yoruichi.

-Mañana estaré ahí cuando despiertes. – Dijo Yoruichi mientras veía a la morena, con ojos cálidos.

-¿Es una promesa?. – Rukia le sonrió.

-Claro que la es. –Dijo la gatuna mientras Rukia entraba en su habitación.

-¿Padre a cuantas personas tuene Rukia que matar?. – Una pregunta que se moría por saber, una pregunta que le dolía hacer.

-No lo sé exactamente solo que es una carnicería lo que ella va hacer antes de venir mato a 6 hombres en roma y uno en Londres. – Le afirmo su padre mientras entraba a la sala principal de la mansión.

-Como es que lo matas así como así. – Eso era algo que aun no entendía, ¿que era lo que ella sentía cuando ejecutaba a alguien?

-Ichigo ella primero que nada debe estar segura a quien va a matar todos son criminales de alto nivel y ella avenido a barrer con ellos. Muy pronto subirá de nivel y será ella la que ordene las ejecuciones. – Le afirmo su padre mientras miraba una copa bacía de licor.

-A que te refieres.

- Rukia solo tiene tres niveles por encima de ella que le pueden ordenar pero muy pronto eso cambiara ya que ella subirá de posición con esta misión, de eso estoy seguro.

Ichigo subió a su habitación pero antes se desvió asía la de Rukia y la abrió y la vio dormir relaja, como si nada en el mundo la perturbara.

-Ichigo es mejor que te vayas a tu cuarto. – De nuevo aquella voz que lo volvía asustar desde las penumbras.

-¿Mierda Yoruichi nunca la dejas sola? . – La miro con recelo la verdad siempre que ponía un pie en aquella habitación allí estaba Yoruichi.

-Si la dejo… pero no cundo la andan rondando. – La mujer sonrió como una gata.

-Buenos que tengas buenas noches. – Se despidió con un poco de temor por aquella sonrisa maliciosa de esa mujer.

A la mañana siguiente:

-Buenos días Yoruichi –san. – La saludo Masaki que caminaba por el pasillo, cerca de la habitación de Rukia.

-Buenos días Masaki-san. – Le respondió el saludo, con educación.

-Rukia aun no despierta. – hablo de nuevo Masaki después de un incomodo silencio.

-No solo faltan unos minutos para que lo haga por eso me dirijo a su habitación.

-Ya veo ¿te puedo acompañar?. – Ella tenía en mente ir también a la habitación de su hija. Pero por alguna extraña razón sentía que ella no le agradaba a la morena.

-Claro usted es la madre. – Y eso era algo que le molestaba en el alma, mas de lo que podía mostrar.

-¿Ella tendrá otra crisis como ayer?.

-Si la tiene cada mañana cuando despierta. La verdad es son pesadillas ocasionadas por su trabajo. – Lo dijo con malicia.

-¿Ella esta enfermando a causa de eso verdad? . – su cara mostraba preocupación por su hija.

-No se preocupe las crisis ya no son como antes, ahora las está superando y aceptando. Por lo menos ya duerme toda la noche. – Yoruichi se estaba molestando por esa conversación.

-No sería mejor llevarla a un psicólogo. – Sugirió después de otro silencio.

-Todos vamos al psicólogo de la sociedad aso que no se preocupe.

Ya dentro de la habitación. Rukia estaba dormida Yoruichi sirvió agua en un vaso y tomo dos pastillas de un frasquito blanco, preparando todo para su despertar.

-¿Y para qué es ese medicamento?. – Pregunto de nuevo Masaki mientras miraba a Yoruichi que fruncía el seño.

-Es para tranquilizarla son antidepresivos. Solo son usados por la organización. – Estaba molesta acaso esa mujer no se cansaba preguntar.

Rukia abrió los ojos y se llevo las manos a la cabeza cundo iba a gritar Yoruichi la abrazo.

-Aquí estoy como te lo prometí querida. – la arrulló entre sus brazos mientras pasaba su mano por la espalda de a morena.

-Yoruichi. – La llamo para confirmar que era ella.

-Si y también tu mama ha venido con migo estaba preocupada por ti. – No quería decir eso.

-Mama. – Rukia la miro por un instante y luego miro a Yoruichi.

-Si querida.

Rukia no dejaba de temblar.

-Toma las pastillas. – Yoruichi puso la medicina en las manos temblorosas de la morena.

_si dámelas por favor.

Una vez que se las tomo cerró los ojos y rescató su cabeza en el pecho de Yoruichi.

-Mama. – Susurro la morena.

-Si querida. –Masaki se acerco mas ella.

-No te preocupes estoy bien solo he tenido un mal sueño. Pero ya estoy mejor. – se aferro mas a los brazos de Yoruichi.

Masaki le tomo la mano y le acaricio el rostro con la otra.

-¿Segura que estas bien?.

-Si.

-Bueno levántate para que tomes un baño recuerda que hoy es tu primer día de clases en el instituto no quiero que llegues tarde. – Sonrió Masaki animada.

-Gracias por venir a levantarme y ya iré a darme un baño, solo déjame estar un rato mas así con Yoruichi por favor. – Pidió.

Masaki salió de la habitación un poco triste ya que ella deseaba en ese momento consolar a su hija.

-¿Rukia ya te encuentras mejor?. – Pregunto la gatuna mientras seguía acariciando su espalda.

-Si… hoy quiero que recorras todas las agencias de modelaje de toda la ciudad y también las revistas.

-Eso es fácil como tu representarte.

-Lo sé pero más fácil es debido a tu belleza. – La alago mientras llevaba su mano a su rostro.

-Si en eso tienes razón ahora a bañarse. – Le dijo mientras se separaba de ella y la ayudaba a levantarse.

-Si está bien y Yoruichi cuando dije mama me refería ti. – Dijo mientras serraba la puerta del baño dejando sola a Yoruichi en sentada en la cama.

-Eso ya lo sabía. – Sonrió la morena.

En el comedor.

-Ichi-ni es raro que estés levantado tan temprano. – Lo miro Karin.

-Buenos días Karin. – Le dijo sarcásticamente al igual que ella.

-Si como digas. – Dijo desviando la mirada.

-¿Yuzu que haces con esas viandas?. – pregunto Karin mientras miraba a su hermana con una gran sonrisa.

-Buenos días Karin -onee-chan. Es el almuerzo de Rukia-onee-chan, me levante muy temprano para hacerlo. – se le notaba que estaba feliz por ello.

-Al parecer hoy es un día muy especiar. – Susurro Karin.

-Buenos días hijos míos! – Ya sabemos de quién es ese saludo.

-Tranquilízate. Viejo de verdad que no eres normar. – Lo dijo mas frio de lo normar. Mostrando aun su molestia y rabia contenida.

-Pero que mal he hecho my primogénita no me quiere. – chillo de nuevo con lagrimas de cocodrilo.

-Cállate deja el escándalo.

-Buenos días. –Saludo el rubio mientras entraba al comedor.

-Buenos días contestaron todos sin ánimos. Bueno casi todos ya que Yuzu radiaba de felicidad.

-¿Pero que les pasa?. Pregunto Urahara mientras miraba las caras de Ichigo y karin.

-Urahara-san mis hijos no me quieres. – Siguió llorando a mares Isshin.

-¿ha? – No entendió nada.

-así es. Decía un Isshin escondido en un rincón llorando, con un aura oscura a su alrededor..

-Buenos días. – saludo Masaki.

Isshin se le vieron estrellitas en los ojos y abandono su estado depresivo al ver a su esposa tan bella y delicada con un vestido blanco que le daba a las rodillas con árdanos de flores y su cabello recogido en una cola alta que le daban a resaltar su fino rostro.

-Buenos días mama respondieron sus hijos con una gran sonrisa. Menos Ichigo.

-Te ves hermosa Masaki. –Dijo su esposo mientras le daba un delicado beso.

-Buenos días. – Saludo la gatuna mientras entraba al comedor.

Buenos días gritaron casi todos

-Baya están muy alegres hoy. –Lo dijo casi sarcástica por las caras de Ichigo y su hermana Karin.

-Yoruichi así deberíamos se nosotros como los padres de Rukia. – Le sonrió Urahara mientras se acercaba a la gatuna peligrosamente.

-¿A que te refieres?. – Se hiso la desentendida.

-A esos besos. – Señalo el rubio con estrellitas en los ojos.

-Yoruichi los vio y luego miro a Urahara al tiempo que lo golpeaba en la cabeza.

-Ellos están casados nosotros no. – Le grito atrayendo la mirada de todos los presentes.

-Pero eso se puede arreglar si tu quisieras. – Le dijo con gran alegría.

-Lo siento, pero no puedo mantener relaciones con las personas que trabajo mas allá de una relación laborar. Dijo Yoruichi con risita irónica.

-Pues renuncio ahora mismo. – Se decido Urahara.

-¿A que vas a renunciar? – Pregunto Rukia entrando al comedor.

-Buenos días Rukia –chan, te ves rara esta mañana no se creo que ese corte de cabello no te sienta. – Trato de desviar el tema el rubio.

-¿Que dices?. –Pregunto Rukia con una venita palpitándole en la frente.

-Hija mía te vez hermosa. –Grito Isshin salvándole la vida a Urahara que ya se daba por muerto.

-Me veo ridícula querrás decir ¿que clase de uniforme es este?. – Dijo mientras se miraba la corta falda negra con franjas rojas.

-Veras Rukia ese es el uniforme que se usa en la preparatoria donde estudia Ichigo. – Le dijo Masaki al ver la cara de su hija.

-Pues no me gusta, no usan otro. – Espero una respuesta paciente.

-No esa es el que se usa en primavera. – le informo de nuevo su madre.

-Bien si no hay uno mejor me tendré que conformar con este. – Dijo mientras se miraba de arriba abajo. Su uniforme constaba de una camisa blanca que llevaba por debajo de n chaleco rojo con franjas negras y una corbata negra una falda farda negra con franjas roja y nos botines negras mas debajo de las rodillas

-Por favor tomen asiento es hora de desayunar si no se nos va hacer tarde a todos.

-Si respondieron todos.

-Rukia-sama después de la salida regrese pronto a la casa debemos de revisar los planos del templo, yo iré hoy haber su estado. – Hablo Urahara mientras tomaba su lugar en la mesa.

-Si Urahara te lo encargo. Yoruichi no se te olvide enviarle las flores a tu hermana. – le recordó la morena.

-No te preocupes. Ya lo he hecho.

Ichigo solo miraba la determinación de Rukia sus jetos y movimientos eran agraciados y perfectos.

-Ichigo. – lo llamo su madre.

-Si madre. – su vos salió áspera y fría mostrando el resentimiento asía ella.

-Llevaras a Rukia al instituto.

-Pero porque que la lleve el chofer. – Se apresuro a decir.

-Sabes que no puede ya que tiene que llevar a Karin y Yuzu y su escuela está muy retirada del instituto, y no me gustaría que Rukia llegara tarde, además no veo nada de malo que lleves a tu hermana.

-Pero porque no la lleva papa. – La verdad era que se moría por llevarla, pero debía fingir por su bien y el de ella.

-No te preocupes mama puedo ir caminando solo necesito la dirección del instituto, edemas muy pronto me van a dar el carnet para conductores menores de edad así que no necesito la ayuda de Ichigo. –Lo dijo con una voz fingida y melosa que irrito a Ichigo de una forma que el no creía posible con solo unas palabras.

-Que engreída eres Rukia. – Susurro por lo bajo.

-¿Has dicho algo Ichigo? . – Pregunto con la misma voz, melosa.

-Nada.

-Rukia onee-chan ¿por que llevas esa bufanda si es primavera?. Pregunto la menor de los Kurosaki

-La verdad siempre llevo una Yuzu onee-chan. – Respondió la morena mientras miraba la bufanda negra que llevaba en su cuello.

-¿Porque si no hace frio?. – Volvió a preguntar la menor.

-La verdad creo que es la costumbre de vivir en un país tan frio como Inglaterra. – Respondió un poco fastidiada por tantas preguntas.

-Si tienes razón.

-Bueno creo que ya es hora de irme. –Dijo mientras dejaba su plató de frutas a un lado.

-Pero aún es temprano. – Le recordó Karin mientras miraba su reloj de pursera.

-Lo sé, pero no me gusta llegar tarde a mis compromisos además tengo que buscar el instituto después de todo no conozco nada en este lugar. – Le recordó Rukia mientras miraba a Yoruichi y luego a Urahara.

_-Comprendo eres muy responsable después de todo onee-chan. – Sonrió Karin.

-Naoko por favor ve por mis cosas y trae también lo que está encima del escritorio. – Le pidió Rukia con suave voz, en la cual se podía notar algo como cariño.

-Si Rukia-sama. – La anciana se apresuro a ir por lo pedido.

-Bien te espero en la entrada. –Le dijo a la anciana.

-Yoruichi-san Urahara-san por favor encárguense de lo que le pedí por favor. – Pidió a sus compañeros de trabajo.

-Si Rukia sama. –Respondieron los dos al mismo tiempo.

-Bueno me retiro, con su permiso otoo-sama, okasa-sama.

-Rukia pero aun no ha terminado tu desayuno aun. – le recordó Masaki mientras miraba su plato de frutas apenas probado.

-No se preocupen, además es suficiente con un vaso de jugo okasa_sama.

-Rukia onee-chan espera in momento he hecho algo para ti. – le pido Yuzu mientras tomaba la vianda y se entregaba a su hermana.

-¿Que es esto?.

-Tu almuerzo lo prepare para ti. – Sonrió mas la pequeña.

-Muchas gracias.

-No ha sido nada.

-Esta envoltura. – Rukia la miro por unos segundos y luego miro a su hermana.

-Si es de shappy se que te gusta mucho este conejo al igual que a mí. – Dijo muy alegre.

-Hace tanto tiempo que no tenía nada de shappy. Gracias Yuzu. – La morena le sonrió en agradecimiento..

Rukia salió de la estancia dejando a su familia sorprendida ya que ella era una fanática de los conejos. Lo mínimo que esperaban era verla saltar nada mas por ver un conejo, pero no lo izo ella solo vio como algo mas.

-Rukia…ella ha cambiado mucho. – Susurro Masaki.

-Es normar que ya no sea la misma de ante Masaki-san ella ha madurado mucho y ya no le ve importancia a ese tipo de cosa, además sus trabajos no le permiten tener devociones ni apagamientos a nada, ella ha sido despojada de todo por eso las cosas para ella han perdido su valor y nada la satisface por más hermoso que sea, por mas valioso que sea, nada tiene sentido para ella solo sus trabajos son la que mantienen caminando y en este.

Ichigo solo hoy las palabras de Yoruichi sin opinar. Todas las vidas que había quitado Rukia se habían llevado su humanidad dejando un alma bacía y sin deseos de vivir. Entonces eso significaba que ella no le importaba lo que pasara con su vida y solo vivía para matar a sus objetivos ella ya no era la niña que había sido por su hermana, aquella inocencia había sido robada de la manera más cruel ¿que había pasado con ella?, ¿que le habían hecho a ella?. Eran pensamientos que rondaba la mente de Ichigo lo cual izo apuñar con fuerza sus manos.

Ichigo se levanto de la mesa y salió en dirección a la puerta de entrada.

-¿Qué le pasa?. – Preguntó Masaki al ver a su hijo salir molesto del comedor.

-Creo que ha sido muy pronto para que se enterara de la verdad. – le dijo Isshin a su esposa.

-De que hablan. –Karin se estaba irritando, aunque solo lo así para no levantar sospechas. ya que había oído la noche anterior detrás de la puerta aunque Yoruichi la había descubierto ella tubo las agallas para exigirle una respuesta la cual no fue negada por la gatuna. Desde ese momento savia cual era el secreto de su hermana y el motivo de sus pesadillas y temores y lo fría que se había vuelto. Ahora entendía porque miraba el mundo con tanto desprecio porque nada era demasiado bueno para ella ya que no creía que se mereciera nada de eso. Ella se despreciaba y se odiaba a sí misma. Karin comprendió que todos sabían eso, sabían que el peor enemigo de Rukia era ella misma ya que se odiaba así misma sobre todas las cosas y por eso se lastimaba así misma alejándose de todo y mostrando su desprecio asía todo para que la gente la odiara y se alejara de ella.

-No hablamos de nada solo termina tu desayuno. – Se apresuro a decirle su madre.

-Si mama. – Y allí frente a ella estaba la culpable, su madre. Ella había condenado a la persona que mas admiraba en la vida, a una vida llena de miseria y sufrimiento, su madre era la culpable y un rencor asía ella volvía a la vida, al igual que asía su padre.

Rukia se puso un gorrito francés negro y unas lentes del mismo color, lo cual la hacía lucir misteriosa y atractiva a la vez.

-Vaya pero que bajita eres se nota que no has crecido nada. – La molesto Ichigo al salir de la casa y verla bajando las escaleras.

-¿Que quieres Ichigo?.

-Nada solo decía lo enana que eres.

-Que te pasa idiota ten un poco mas de respeto cuando te dirijas a mí.

-No tengo porque tenerlo eres mi hermana y te trato como yo quiera.

-Bien Ichigo onii:chan sabias que eres un idiota descerebrado. –Esto lo dijo con una sonrisa irónica y unas palabras empalagosas.

-Que te pasa maldita idiota, que es esa manera de hablar no es propia de ti.

-Tienes razón Ichigo es mejor que me baya se me hace tarde.

Ichigo se quedo inmóvil había visto eso ojos de nuevo, esa mirada vacía y sombría sin sentimientos sin emociones, al ver esos ojos se sentía sumergido en una frialdad que le hacía temblar nunca había visto tanto odio rencor y desprecio en ese vacío en donde no había una luz que la pudiera salvar.

Rukia se dirigió a la salida de la propiedad.

Ichigo corrió a buscar sus cosas y salió como alma que lleva el diablo por su ferrería subió encendió el motor de la maquina y salió a toda velocidad para alcanzar la morena. Pero ya se había tardado mucho.

-Rukia no entendía bien el mapa que le había dado su padre debido a los dibujos y garabatos que puso por letras, solo se guiaba por los dibujos más que por las letras. Cuando sintió que dos chicos la comenzaban a seguir, no apresuro su paso al contrario lo aminoro ya que tenia ansia de lastimar a alguien a demás esa no sería la primera vez que golpea a alguien que la seguía por las calles.

-Oye lindura eres nueva en la ciudad si quieres nosotros te podemos llevar a dónde vas. – dijo uno de los jóvenes tentando su suelte.

Rukia no contesto.

Loa chicos se acercaban peligrosamente a ella.

-Cariño me llamo Kurano y voy en tercer año y estudio en el mismo instituto al que diriges.

-¿De verdad?. Pregunto Rukia con una voz tímida y dulce completamente fingida.

-Así es pero podrías quitarte los lentes para ver tu rostro mejor. . le pidió el otro chico.

-Es que no me gusta mucho que el sol me pegue en los ojos. – Mintió descárnamele, además eso era lo que mejor sabia hacer.

-Bueno y dime cómo te llamas lindura.

Los chicos se acercaban peligrosamente a la morena y esta solo esperaba una señal para darle su merecido.

-Rukia. – Se presento mientras bajaba el rostro en señal de timidez. Definitivamente debió estudiar actuación.

-Que lindo nombre Rukia yo soy Anami. – Se presento el otro joven.

-Mucho gusto Anami. – Le sonrió mientras le iluminaba el rostro a los chicos, que casi se desmayan.

-Al contrario lindura el gusto es nuestro. – Respondió de nuevo Anami

-Veo que no eres de aquí por tu forma de hablar, aunque tu asentó es japonés entre mezclado con el ingles el cual te da una voz hermosa. – La alago Kurano.

-Gracias kurano-san y dime voy bien no conozco el lugar y no se en donde queda el instituto me podrían decir en qué dirección queda. – Les pidió con la misma fingida y tímida voz.

-Claro que si como ya te lo dijo mi amigo nosotros estudiamos en el mismo instituto al que tú te diriges. – Le dijo el chico mientras le sonreía.

-¿Como saben eso?. – Pregunto fingiendo no saber el motivo el cual era obvio asta para un siego.

-Por tu uniforme lo usan las chicas del instituto mas prestigioso de la ciudad. – Alardeo el chico.

-¿Bueno entonces puedo ir con ustedes?. – pregunto mientras sonreía la joven.

-Claro que si hermosa. – Le respondió Anami

Los chicos no se acercaban mucho a ella, eso la estaba desilusionando. Emprendieron el camino juntos a instituto.

Mientras tanto Ichigo la alcanzaba y no le gusto nada ver a su amada hermana acompañado por esos chicos. Freno brutalmente y se bajo endemoniadamente molesto por la visión.

Rukia volteo rápidamente al oír el carro cuando freno asustando a sus dos compañeros.

Ichigo se bajo tirando la puerta de carro abruptamente y al tiempo que caminaba enojado y jalaba a Rukia y la ponía detrás de él y tomaba a uno de los chicos por el cuello, dejando ver lo furioso que estaba.

-¿Que tramaban con ella?. – Pregunto furioso y con ganas de golpear aquellos chicos.

-Kurosaki-sama nosotros no asíamos nada malo solo le mostrábamos el camino al instituto. – respondió kurano temiendo por la vida de su amigo.

Ichigo se disponía a golpearlo cuando su puño fue detenido por Rukia la cual le volvió a mostrar esa mirada que lo desconcertaba y lo llenaba de temor eran los ojos de una asesina.

-Detente Ichigo ellos solo me mostraban el camino, no estaban haciendo nada malo. – lo reto con su voz fría y distante.

Los chico se sorprendieron al escuchar el tono de voz de la chica el cual cambio completamente ya que se dieron cuenta de que su voz infundía mas temor que la voz y cara de maleante de Ichigo y no solo eso sino la cara de temor de Ichigo al ver los ojos de ella, aunque ellos se encontraba en la misma situación que ellos pero más asustados aun.

Ichigo soltó al chico y lo empujo asiendo que este callera al suelo.

-Sube al auto Rukia. – Le pido con el mismo tono que ella había aplicado con el.

-No quiero molestar además dijiste que no me querías llevar. – le recordó mientras le daba la espalda.

-Sé lo que dije, ahora sube a auto. – Esta vez lo dijo con voz más alta, detonando autoridad.

-No lo pienso hacer. – Ella Kurosaki Rukia, que se creía Ichigo que era para darle ordenes.

-Maldita sea te he dicho que subas. – El enojo de Ichigo iba en aumento.

Rukia ignoro las órdenes de Ichigo y siguió caminando. Ichigo eso lo enfureció mas y tomo a Rukia y se la coloco en el hombro y la subió al carro y cerró la puerta.

-Que haces maldito insensible. – Grito ella desde dentro de Ferrari.

-No me hables de sensibilidad cuando tu no la poses. – Eso fue un golpe bajo de su parte.

Rukia se quedo callada porque de alguna manera el tenía razón solo cerró los ojos y cerro los puños, conteniéndose para no matarlo ahí mismo.

Ichigo miro la actitud de Rukia y se dio cuenta de lo que acaba de decir, pero él no era de las personas que se disculpaban así que no lo iba hacer con ella ya que no perdería de ninguna manera delante de ella.

-Ustedes dos no se le acerquen mas. – Les ordeno a los jóvenes lo cuales no entendían que pasaba allí.

-Si Kurosaki -sempai discúlpanos no sabíamos que ella era una de tus conquistas. – Bueno muy mala respuesta.

Rukia oyó claramente las palabras de los chicos otra de sus conquista a que se referían esos chicos.

-Ella no es de esas chicas y diríjanse con más respeto a ella. Les exigió a los chicos a los cuales quería matar por acercársele a su hermana.

Ichigo subió al carro y salió a toda máquina dejando a los chicos con signos de interrogación de colores tipo anime de los que no entienden nada de nada.

-Ichigo no vuelvas a actuar de esa forma. – Le exiguo Rukia aun molesta por la actitud de él.

-De que hablas esos chicos trataban de acosarte quien sabe a qué lugar te llevaban. – Se justifico.

-Eso no es de tu incumbencia y además yo se me defender sola de ese par de niñatos. No son nada para mí.

Ichigo ya savia de su habilidades, pero cuando la vio con esos chicos no pudo evitar sentir una ira que lo segó, no quería que nadie se le acercara ahora que ella había vuelto no la compartiría con nadie.

-¿Y porque llevas esos lentes y gorra?. – Pregunto para cambiar de tema.

-Es para poder caminar por las calles sin ser acosada. – Le respondió con simpleza, como si fuera lo más obvio.

-Pero no funciona.

-Claro que si, además esos chicos no se dieron de cuenta de quién era yo, creo que podre fingir durante un tiempo en el instituto.

Si supieras que ya todos saben de ella y su relación con Ichigo.

-Si tú lo dices.

Se ve hermosa con esos accesorios. Tranquilo recuerda que no puedes mirarla de otra forma que no sea como hermana.

En realidad te has vuelto muy guapo Ichigo ¿porque tenias que ser hermano? porque dios a estado en mi contra desde mi nacimiento castigándome de esta forma amando a mi propi hermano, Ichigo no puedo verte como algo mas eres mi hermano.

-Rukia llegamos este es el instituto en donde veras clases. – La saco Ichigo de sus pensamientos.

-Es muy pequeño, de verdad pensé que sería un poco más grande… no se una estructura mas imponerte no se compara a los colegios a que he ido me pregunto e¿n que nivel se encontraran los profesores?.

-¿Acaso este instituto no es suficiente para la gran Rukia?. – Pregunto Ichigo con ironía y irritado por observación de su hermana.

-Lo he dicho no es lo suficiente, espero que al menos sus instalaciones sean adecuadas.

-Deja de balbucear. – Ichigo en realidad ese cometario le molesto, como se atrevía esa enana a menospreciar el mejor instituto de todo Japón y a insinuar que sus instalaciones no eran buenas..

-¿Que es ese escándalo?. – Pregunto molesta.

-Nada importante. –Respondió Ichigo nervioso.

-Como que no es nada si me está molestando. Acaso aquí no hay reglas para los perturbadores de la tranquilidad.

-De que hablas. Aquí no hay ese tipo de reglas, de verdad esa academia te dejo algo mal de la cabeza. – Se burló Ichigo ganándose una mirada de date por muerto.

-Me estas llamando loca idiota.

-Si la camisa te queda úsala.

La respuesta de Rukia fue un acertado en la nariz asiendo que esta sangrara de inmediato, Rukia se bajo del Ferrari y lanzo la puerta con toda sus fuerzas que casi salió por el otro lado.

-Eres un maldito engreído Kurosaki Ichigo. – Le grito por la ventanilla.

Todas las chicas que armaban ese escándalo se quedaron en silencio al ver la morena que bajaba del carro de Ichigo además lo insultaba.

Ishida, Inoue, Tatzuki, Sado. Keigo y Mizuiro miraban la situación desde su punto de reunión de todos los días, algo perplejos.

Mientras la chiscas le daban una mirada de asesina a Rukia.

-¿Quien eres niña? y porque le dices tantas vulgaridades a Ichigo sempai. – Esas chicas se veían furiosas, muy furiosas.

-Ichigo -sempai. – Repitió la morena ya lo había oído de los otros chicos, si que respetaban al idiota de su hermano, pero eso a ella no le importaba para nada.

-Si a nuestro querido Ichigo -sempai.

-Ja no me hagan reír Ichigo no es más que un idiota. – se burlo de él en la cara de ellas, mala idea.

-Como te atreves de insultar a nuestro querido Ichigo sempai. Las chicas ya mostraban un aura demoniaca alrededor de ella la cual no paso por desapercibida por los amigos de Ichigo.

-Ella es. – Tatzuki no podía creer lo que veían sus ojos.

-¿Quien es ella Tatzuki?. Pregunto Inoue.

-No puede ser porque Ichigo no me dijo nada que ella vendría. – Se apresuro a decir Tatzuki.

-De que hablas Tatzuki no entendemos nada. – Le pregunto Inoue de nuevo.

-Inoue es mejor que la ayudemos ante que esa turba de locas la lastime.

-Sí pero todavía no me has dicho quien es. – le recordó la peli naranja.

-Te lo diré después, ahora vamos.

-Si.

-Ahora díganme en donde queda la oficina del director ya estoy aburridas de sus estupideces. – Rukia ya estaba más que molesta, definitivamente ese no era su dia.

-Ahora si que no te la vas a cavar niñata. – Grito uno de las chicas.

Ichigo miraba la situación satisfecho esperando que su club de fan le mostraran a Rukia que nadie se metía con el en el instituto. Y por otra parte temía porque Rukia fuera lastimada, cuando vio que las chicas se le encimaban lentamente con miradas acecinas.

Ichigo se bajo rápidamente del auto.

Una de las chicas ataco a Rukia pero este golpe fue detenido por Tatzuki rápidamente.

-Tatzuki -sempai por favor no se entrometa. – Le pidió la chica.

-Cállese a caso no saben con quién están tratando ella es. – Fue interrumpida por la voz de la morena.

-¿Tatzuki de verdad eres tú?. Pregunto la morena.

-Sí ha pasado mucho tiempo deberías de visitar a la que era tu mejor amiga de la infancia. – le reprochó la morena mientras le sonreía.

-Discúlpame, pero no me acuerdo de nada de esta ciudad y no sé en dónde queda el dojo de tu familia. – se justifico, la verdad era que ella no se había acordado de la morena.

-A ya entiendo y apuesto que idiota de tu hermano no te ha sacado a recorrer la ciudad.

-El siempre ha sido un descerebrado.

Las dos rieron disimuladamente.

-Discúlpenos Tatzuki -sempai pero ella a marginado a nuestro queridísimo Ichigo -sempai. – protesto otra chica defendiendo el honor de Ichigo.

-Hagan con Ichigo lo que quiera. –Dijo la morena al tiempo que mirabas a las seguidoras de Ichigo con una mirada gélida.

La cual dejo a todos petrificados.

-Tatzuki me podrías guiar a la oficina del director ya no soporta a estas escandalosas. – Se quejo Rukia.

-Si te entiendo la verdad que opino lo mismo que tu. – Las dos rieron ignorando a Ichigo y sus seguidoras.

Las dos chicas se alejaron de las miradas de todos entrando en las instalaciones del instituto.

-¿Ichigo -sempai quien era esa engreída?. – exigió saber una la que había atacado a Rukia.

-Ella es mi…

-Ichigo mi amor ya llegaste. – Lo interrumpió Mina que se le guindaba del cuello. Pobre Ichigo si sigue así va a sufrir tortícolis

-Hola mina que haces. – Fue un seco recibimiento.

_-Nada solo le quiero dar un beso a mi novio ¿está mal eso?. – Pregunto con ojitos.

-Claro que no. Y la beso apasionadamente.

Las admiradoras de Ichigo miraron a Mina como si la quisieran matar.

-Bueno Kurosaki ya almaste tu típico escándalo ahora entremos a clases ya que hace tres minutos sonó la campana de entrada. – Lo interrumpió Ishida. El cual se seguía preguntando porque era amigo de Ichigo si este era un completo idiota.

-Ichigo ¿quien era esa hermosa chica que venía contigo?. Pregunto un Keigo con lágrimas en los ojos.

-Ella es mi..

-Apúrense ya se no hace tarde. –Les decía Inoue aunque ella también tenía curiosidad de saber quién era ella

-Si es mejor que entremos. –Dijo Mizuiro mientras arrastraba a Keigo.

-¿Cómo has estado Rukia, al regresar a casa?. – Pregunto Tatzuki mientras miraba a la morena.

-Bien no ha cambiado nada es como lo recuerdo. ¿Y tu como has estado?. – Cambio de conversación la verdad no quería hablar de ese lugar y no quería ser grosera con Tatzuki.

-Bien… sabes ahora soy campeona nacional femenina del Japón al igual que Ichigo.

-Siempre lo supe nunca dude que lo lograrían. – Sonrió con sinceridad.

-Si siempre lo hemos sabido ya que tu siempre nos apoyabas. Bien aquí es la oficina del director después continuamos con nuestra platica. – Se despidió con la mano.

-Si.

-Bueno nos vemos a la hora del almuerzo. – Le grito Tatzuki, se alejo corriendo dejando a Rukia la cual se dispuso a entrar a la oficina en donde había una reunión.

Tatzuki deslizo la puerta y entro corriendo al salón el cual estaba en un total desorden, todos hablaban animados eso significaba que no había profesor se dirigió a su grupo que era el más escandaloso gracias a Ichigo y Keigo.

-Buenos días. –Saludo la morena entrando a la oficina del director.

-Buenos días Kurosaki Rukia-sama. –Saludo el director respetuosamente. –Por favor tome asiento. – le pidió el Anciano.

-Gracias ¿y a que debemos la reunión?. – Pregunto la morena, sabiendo lo que la esperaba a continuación.

-Todos los profesores se han reunido para darle la bienvenida. – Siguió hablando el anciano con peinado extraño.

-Se los agradezco a todos.

-No tiene nada que agradecer solo no sentimos alagados de que usted haiga decidido venir a estudiar a nuestro instituto a pesar de sus altos conocimientos.

-Solo estoy aquí por petición de my madre. – Le recordó al anciano.

-Entendemos... Si tiene algún inconveniente espero que no los diga para poder ayudar a que su estancia en esta institución sea de su agrado, ya que por lo que me comento su madre y por lo que aparece en su hoja de vida podemos ver el acto nivel académico que posee, mas alto que todos nuestros estudiantes. Creemos que abra problema para que se adaptarse.

-Si se los notificare si tengo un problema, solo quiero pedirles que alejen un poco las admiradoras de mi hermano de mi ya que quieren tentar contra mí vida...

-Sentimos mucho por la impresión que le dieron nuestras alumnas le aseguramos que la trataremos de controlarlas. – El director no se esperaba ese reclamo.

-Eso espero creo que les hace falta algo de disciplina.

-En eso tiene razón. –Confirmo una de las profesoras.

-Bueno señorita Kurosaki su aula es la número dos del tercer año. Y este es su horario. – Le entrego la secretaria del director.

-Gracias. Solo quiero pedirle algo mas en algunas ocasiones no podre cumplir el horario de clases completo debidos a mis diversos compromisos. – aclaro la morena no quería tener después ningún problema.

-Lo entendemos su madre también nos hablo de eso ya que usted ha venido a cumplir con algunos compromisos de sus carreras. – Recordó el viejo mientras los ptros profesores se mantenían exportadores de la plática.

-Asi es y la verdad que no tengo tiempo para perderlo viniendo aquí, pero es una partición de mi padres así que no pude rehusarme.

-Lo entendemos.

-Bueno me retiro… con su permiso a sido un placer conocerlos a todos. – cuando rukia se disponía salir de oficina.

-Espere Kurosaki-sama nos gustaría que nos firmaran unos autógrafos. - Dijo el director un poco sonrojado al tiempo que todos los profesores sacaban CD para que los autografiara.

-Si claro. Al cabo de media hora Rukia termino de firmar los CD con dedicatorias dirigidas a cada profesor.

-Buenos días clase. – Saludo la profesora mientras entraba y colocaba fuertemente los libros sobre la mesa.

Nadie contesto.

-Dije buenos días escorias. – Prácticamente los dejo sordos por el grito que pego.

-Buenos días. -Contestaros todos un poco temerosos de su querida sensei.

-Hoy les tengo una sorpresa. -Dijo maliciosamente para ver la cara de sus alumnos.

Todos temían cara de horror esperando lo peor de esa vieja loca.

-Pasa por favor. –Dijo casi en un grito la profesora.

La puerta de deslizo y dejo ver….

Todos los chicos voltearon a ver asía la puerta dejando todos sin habla.

-Ella es una alumna nueva les pido que la hagan sentir ajustó.

La morena camino lentamente hasta estar al lado de la profesora en frente de todo el salón.

Ichigo estaba sin habla de todos los salones le tenía que tocar justo en el del. Mientras la chicas le dirigían mirada de odio.

-Oye hermosa quítate los lentes y las gorra gritaba Keigo.

Ichigo lo fulminaba con la mirada y fue cuando todos hombres de su salón la miraban con ojos de que la despojaban de sus ropas. Lo cual provocó una aura demoniaca que todos sintieron de inmediato.

-Ella es. –La profesora se disponía a presentar a la morena ante la interrupción de ella.

-Mi nombre es Rukia y de hoy en adelante seré su compañera.

-El gusto es nuestro lindura. – Contesto otro chico el cual Ichigo daba por muerto.

-Más respeto Jitomi.- Grito la profesora el tiempo que le lanzaba el borrador y le daba justo en la frente.

-Como vez Rukia-sama estos chicos necesitan disciplina, disculpe por lo mal educado que son.

-No se preocupe.

-Continúa con tu presentación. – Le pidió la profesora.

- Si. Bueno como les decía mi nombre es Rukia tengo 16 años vengo Londres Inglaterra aunque soy japonesa he vivido allá durante seis años por mis estudios, espero llevarme bien con ustedes.

Rukia sonrió con esa sonrisa fingida que saco de las casillas a Ichigo.

-Rukia-sama debe quitarse la gorra y los antejos ya que no puede recibir clases con ellos. – le dijo la profesora.

-Entiendo es una de las reglas de institución. – Rukia era muy apegada a las regalas debido a sus entrenamientos.

-A si es. – Le confirmo la profesora.

-Bueno no veo ningún inconveniente.

Rukia se quito despacio su gorra dejando ver su deslúmbrate y sedoso cabello azabache dejando caer un mechón rebelde en su cara.

Todos la miraban esperando que se quitara los lentes.

Rukia lo izo de la misma forma lenta dejo ver su rostro por completo aunque mantenía sus ojos serrados. Los chicos no dejaban de alágala mientras encontraban un parecido con la princesa de hielo.

Su rostro su piel mostraban una pureza y un brillo natural que destellaba al igual que el sol.

Rukia abrió lentamente sus ojos dejando ver esos ojos azul casi violeta esos ojos los cuales no tenía un color definido, los cuales formaban una galaxia sin fin..

Todos estaban maravillados Keigo no paraba de gritar su amor por la morena mientras mostraba corazones en los ojos.

Ichigo solo miro los ojos vacios que los demás no parecían notar debido a si reluciente sonrisa falsa.

-Buen veamos en donde te sentaras. Ha si porque no te sientas al lado de tu hermano.

Todos se quedaron en silencio ante lo revelado.

-Sí. – Fue su corta respuesta.

Rukia salió caminando mientras todos la seguían con la mirada para ver quien el dichoso hermano de la morena. Rukia que se detuvo al frente de Ichigo al cual le sonrió con una risa maliciosa.

-Parece que estudiaremos juntos Ichigo onii-chan.

-Maldita. – Definitivamente la suerte estaba de su lado.

-Pero porque me dices eso. Que malo eres. – Y ahí venia el drama.

-Kurosaki trata mejor a tu hermana. –Le grito la profesora mientras le daba con la tiza en la frente.

-¿Tu eres la princesa de hielo?. – Pregunto un chico mientras le agarraba la mano a la morena.

-Que nombre más frío, no me llames así por favor. –Rukia sonrió lo que izo que el chico se sonrojara.

Ichigo al ver aquella acción se levanto rápidamente del su asiento y le arrebato la mano de Rukia que sostenía el chico para lo sorpresa de todo.

-Se los abierto no quiero que nadie se les acerque. – Exigió con voz autoritaria mientras los chicos presentes asentían con la cabeza.

-Pero que hermano mas celoso resultaste ser Kurosaki. –Dijo el mejor amigo de ichigo.

-Cállate Ishida.

-Cállense todos qué impresión le están dado a la joven Kurosaki. – los insulto la profesora temiendo que no le dieran al aumento si Rukia se retiraba ese mismo día.

-No se preocupe profesora. – La tranquilizo Rukia mientras tomaba asiento.

Bueno tomen asiento es hora de comenzar la clase de historia así que en la pagina 115.

Todos tomaron asiento y abrieron sus libros.

-¿Como es que quedaste en mi mismo salón?. – Pregunto Ichigo fingiendo molestia.

-No lo sé. Solo me dijeron aquí vería clase. Y por eso estoy aquí.

-Es mejor que no me molestes con nada.

-No te preocupes no lo pienso hacerlo.

-Kurosaki por favor comience con la lectura. – pidió la profesora desde su haciento.

Los dos hermanos se pararon al mismo tiempo para la sorpresa de todos.

-¿Bueno porque se pararon los dos?. – Pero que pregunta es obvio verdad

-Porque usted lo ha pedido. –Respondió la morena.

-Es verdad se me había olvidado que los dos tienen el mismo apellido. – Rectifico la profesora mientras lo miraba a los dos. –Rukia -sama por favor continúe con la lectura.

-Si. –Rukia serró el libro y lo dejo sobre la mesa. Mientras que Ichigo sentaba.

-Que pasa Rukia sama no quieres leer el libro si no quiere su hermano lo puede hacer. – le dijo la profesora siendo más que amable con la joven.

-No es eso, solo que no lo necesito para decirle lo que dice el libro ya que lo estudie en mi primer año en la academia de Londres, además este libro habla más del arte y su origen en Japón. – No falta decir que dejo a más de uno con la Boca abierta.

-Bueno entonces denos a conocer si punto de vista. – Le pidió la profesora más interesa en la clase que de costumbre.

-Muy la bien la historia que se relata en este libro habla de la era Edo en el año….

-¿Crees que estará bien en ese instituto?.

-No te preocupes, ella sabrá sobre llevarlo bien, además es muy buena actuando Yoruichi se que la quieres mucho pero a veces hay que déjala intentar otras cosas.

-Pero aun así Kisuke no estoy segura que sea una idea déjala tanto tiempo sola además a ella la quieren lastimar ya que ella es la próxima. – Fue interrumpida por el hombre que la abrazó.

-Lo sé no tienes que recodármelo siempre y dime a donde te ha mandado esta vez.

-Quiere revise unas cuantas agencias de modelaje ya que según la información que nos ha enviado la organización ese es camuflaje que están usando en esta ciudad.

-Bien yo iré a revisar la zona del templo a no se te olvide que hoy es el baile de beneficencia y tienes que llegar temprano para que ayudes a Rukia-chan.

-Si ya lo nuestros vestidos y tu traje llegan en la tarde los envió Matzumoto.

-Bueno nos vemos en la noche. – Se despidió el rubio mientras le daba un suave beso en los labios y le sonreía.

Hora de descanso en el instituto.

-Rukia-chan que hermosa eres la mujer de mi vida. –Gritaba Keigo mientras salía corriendo abrasarla.

-No la toques Keigo. -Lo detuvo Ichigo.

-Ha Ichigo si que eres celoso con tu hermana. –Esas palabras hicieron que lo golpeara pegándolo de la puerta.

-¿Kurosaki porque no, nos presentas a tu hermana?. – Lo interrumpió de su labor de torturar a Keigo.

-Ishida ella es Kurosaki Rukia. –La presento a su amigo en uno de los poco que podía dejar que se acercara a su hermana.

-Mucho gusto Ishida. –Saludo la morena mientras sonreí con su típica sonrisa falsa.

-El gusto es mío. Veo que no eres igual que el irresponsable de tu hermano. – izo su observación el chico.

-Así que tú también opinas lo mismo. – Le sonrió más amplia mente.

Ishida se acomodo los lentes al tiempo que Inoue lo miraba expectante para que se la presentara.

-Kurosaki-san ella es muy novia Inoue Orihime. – Presento a su novia mientras esta sonreía.

-Es un placer Inoue-san.

-El placer es todo mío.

-Yo soy Keigo querida mía. – Se presentó el pervertido buscando suidisarse.

-Ya vasta te lo diré una vez mas no la toques. – Un aura demoniaca cubría a Ichigo.

-Cálmate Ichigo. – Le pido una voz chillona.

-¿Mina pero que haces aquí?. – Pregunto el chico un poco molesto.

-Como que, qué hago aquí, he venido para que almorcemos.

-Si claro. – Lo había olvidado.

-¿Y usted como se llama?. – Le pregunto Rukia a sado que se había mantenido en silencio.

-El es sado. –Grito Keigo al tiempo que Tatzuki lo golpeaba.

-Bueno vamos todo ya me muero de hambre. –Dijo Tatzuki al tiempo que sacaba a rastra a Keigo.

-Rukia ven con nosotros. – Le pidió Ichigo ni loco la iba dejar fuera de su vista con tanto guitres rondándola.

-Estás seguro pensé que querías que me alejara de ti. – Lo miro fijamente la morena buscando signos de arrepentimientos.

-Solo ven. – Le pidió mientras seguía a al retro de su amigos.

Rukia solo asiento con la cabeza.

rin…rin….rin… si soy mala con los sonidos de celulares.

El celular de Rukia sonó trayendo la tención de todos.

-Si diga. – Contesto tranquila.

-¿Rukia eres tú?.

-¿Pues quien más creías que era?. – Pregunto arrugando el seño.

-Soy yo Renji.

-Claro que se que res tu Renji. – Como que si no fuera obvio.

-¿Estás bien como va todos tus asuntos?.

-Estoy bien, ya no te preocupes te lo he dicho varias veces que no me gusta hablar de ese asunto por celular. – Le recordó, sus teléfonos podrían estar siendo monitoreados.

-Si lo sé.

Ichigo escuchaba la conversación con toda la atención del mundo.

¿Quién es ese Renji, porque llama a Rukia?.

Eran las preguntas del peli naranja mientras su seño se fruncía más.

-Y bien como están las cosas con tu familia.

-Todo está bien es justo como lo había previsto.

-Em…

-¿Y cómo ha estado?. – Fue el turno de preguntar de Rukia.

-Bien pronto terminare con mi trabajo.

-Me alegro por ti, muy pronto terminaras y podrás tener unas merecidas vacaciones.

Todos caminaban directo a la azotea mientras Rukia los seguía pegada al celular cosa que no le agradaba a su hermano, quien se moría de curiosidad.

-Bueno tengo que colgar Renji ya que te debes estar durmiendo debido que allá es media noche.

-Tienes razón te llamo luego.

-Que pases buenas noches Renji te mando muchos besos. – ok se dio de cuenta que Ichigo a miraba y estaba pendiente de la conversación así que porque no molestarlo un poco.

-Besos Rukia, ¿estás bien? tu nunca me mandas besos

-Bueno siempre hay una primera vez. – Contesto con una sonrisa mirando de reojo a Ichigo.

-Ha ya entiendo estas rodeada de chicos.

-Así es yo también te quiero. – Las risas estaban por salir a relucir con la expresión de Ichigo.

-Baya esto también es nuevo si quieres podemos continuar con la conversación contar y me siguas diciendo eso.

-Te estás aprovechando de mi inocencia.

-Si ya lo entendí… bueno te dejo mañana tengo una entrevista y no puedo tener ojeras.

-Entiendo descansa Renji. – Dijo la morena con suave voz, agradecida de que su amigo la llamara.

-Si que pases un buen día.

-Que tengas una feliz noche, querido Renji.

A Ichigo no le cavia la ira en su cuerpo ya que Rukia había estado hablando de lo más amable de un tal Renji que él no conocía y lo peor aun es que no podía de dejar de pensar qué tipo de relaciones mantenía Rukia.

-Disculpen por la tardanza. –Pidió Rukia al tiempo que caminaba para comer su almuerzo, pero lo que no le gusto fue mirarlos atados sentados en el piso y temió ensuciar su uniforme algo que aprendido Rukia durante su 6 años en Londres es que una chica de su categoría artística era a cuidar su imagen más que nada.

-Que pasa Rukia-sama no le gusta sentarse en el piso. –Dijo sarcásticamente Mina.

Rukia la fulmino con la mirada. Mientras todos miraban la expresión de la morena todos ya habían visto la mirada de Rukia al ver que todos estaban sentados en el piso y la cara sin expresión que puso son tardaron en deducir que no le gustaba la idea.

-Rukia-chan comprendemos que no te quieras sentar con nosotros en el piso. –Dijo una sonriente Inoue.

-Pero que dices Inoue-chan solo que me ha sorprendido la naturalidad con la que ustedes se comportan. – Desvió el tema como siempre.

-¿Y bien Rukia te sientas? -Pregunto Tatzuki.

A Rukia todavía no le agradaba sentarse en el piso su apariencia en ese momento de su carrera era algo que debía cuidar y no quería ensuciarse su ropa. Pero no le iba a dar el gusto a Mina.

-Si ya tomo asiento.

Rukia tomo la bufanda negra que llevaba en el cuello y la estiro en el piso no le agradaba ensuciar su bufanda pero era lo único que podía hacer en ese momento.

-¿Pero qué haces?. –Pregunto Ichigo.

-No ves no puedo arriésgame a ensuciar my uniformé. – Le dijo como si fuera lo más obvio del mundo.

-Pero que pulcra resultaste ser. – Un comentario sarcástico por parte de su querido hermano era lo que le faltaba a Rukia

Rukia solo miro con ojos inexpresables cuando se agacho para tomar haciendo algo brillo en su cuello que centelló ante los ojos de todos sin déjalos ver el objeto que proyectaba la luz.

-Pero qué demonios llevas hay Rukia nos vas a dejar ciegos. – Se quejo Ichigo como siempre.

Rukia automáticamente se llevo la mano al objeto que proyectaba la luz se levanto y se lo coloco por dentro de la camisa, evitando que lo vieran con claridad..

-Lo siento se me había olvidado que lo llevaba por fuera.

-Y que es eso. – Pregunto Tatzuki.

-E lo más apreciado por mi. – Lo dijo mirando directamente a los ojos de peli naranja los cuales vieron la profunda tristeza en sus ojos.

Todos ya habían abierto su almuerzos Rukia comenzó a desenvolviendo lentamente la envoltura dejando ver una cajita de color rosa con un conejo blanco.

-Yuzu. –Dijo por lo bajo. Abrió la vianda mientras todos miraban la forma en que lo asía tan delicada y refinada en sus gestos.

Tomo sus palillos de una forma tan delicada y llevo un poco de arroz y lo llevo a la boca Ichigo la miraba disimuladamente mientras Mina se mordía el labio de rabia todos hablaban menos Rukia ella estaba concentrada en nada menos comer su arroz ya que no probaba mas nada que no fuera eso.

-Rukia deberías comerte el guisado también. –Le dijo Ichigo mientras le daba una cajita de jugo ya destapado.

Rukia recordó rápidamente cuando Ichigo le lada todos los días a esa misma hora una cajita de jugo.

Rukia lo tomo, con una gran sonrisa.

-Gracias Ichigo.

Ichigo la miro ya que ella no lo había visto a la cara cuando tomo el jugo y eso le molesto. Pero aun así no podía evitar mirarla con ese amor que no podía mostrarle ni decirle, un amor prohibido.

-¿Rukia y que has venido a Karakura? – Pregunto Tatzuki.

-He venido a reconstruir el templo del norte cerca de la montaña. – Respondió tranquila como si fuera algo insignificante ante la mirada de asombro de sus nuevos amigos.

-¿Como que a reconstruir?. – Preguntó Inoue.

-Así es como saben ese templo es parte del patrimonio cultural de la ciudad y yo como parte de la corporación Yamamoto me han enviado a reconstruirla. – Explico sin detalles.

-Entiendo además confió en que lo harás ya que has reconstruido muchas cosas alrededor del mundo no es así Kurosaki-san. -Dijo Ishida mientras se acomodaba sus lentes.

-Así es pero por favor llámenme Rukia no quiero que los amigos de mi hermano me traten de esa forma.

-Muy bien dicho. – Grito Keigo, que se había tardado en no abrir la boca..

Rim..rim..rim..

-Rukia tu celular esta sonado de nuevo. – Dijo un molesto Ichigo, ya que daba por enemigo el dichoso celular.

Rukia lo tomo y se quedo en silencio mientras miraba de qué se trataba la llamada, un numero que no conocía, un numero publico..

-Que pasa acaso no quieres contestar. – Pregunto Ichigo ya irritado por el tonito del dichoso celular.

-Si lo haré. ¿Quién habla?.

-Soy yo Rukia.

-¿Porque me llamas de un teléfono público?. – Pregunto molesta.

-Lo siento es que mi celular se quedo sin baterías. – Se disculparon de otro lado de la línea.

-Eres muy irresponsable que pasaría si algo malo te llegara pasar. – Siguió con su tono molesto.

-Ahora no es tiempo para eso… he encontrado el nido.

La frialdad en los ojos de Rukia aumentaron se levanto dejando aún lado su almuerzo.

-¿En donde estas?. – Apretó el celular esperando la respuesta que tanto había estado buscando.

-En la avenida centrar. – Respondió la voz detrás de la línea, dejando escapar un suspiro.

-Voy para allá. – Hablo autoritaria, mientras miraba a los presentes, que habían hecho silencio.

-No quédate en el instituto.

-No lo haré, voy para allá ahora mismo. – Ella no iba a dejar su trabajo de un lado para pasar el día al lado de una cuerda de vagos.

Solo se oyó una risa. Rukia colgó y se agacho y tomo su bufanda, para irse lo mas rápido posible.

-¿Que ha pasado Rukia?. – Pregunto el peli naranja mientras veía a su hermana con expresión seria y eso significaba una sola cosa.

-Nada de tu incumbencia Ichigo. –La frialdad se notaba en cada silaba de sus palabras.

Ichigo se quedo callado.

-Ichigo puedes llevarte mi vianda y mis libros por favor debó irme. – Le pidió mientras miraba a los demás presentes.

rim..rim..rim… - si tengo que cambiarle de tono.

El celular nuevamente sonó de nuevo.

-Diga.

-Rukia-chan no es necesario que vayas.

-Lo are Urahara. – Afirmo la morena.

Ichigo puso la cara más seria ya sabía a qué se debía el repentino cambio de Rukia.

-A dónde vas Rukia. – Pregunto de nuevo Ichigo mas serio.

-Ya te dije que no es de tu incumbencia. – Rukia se despido de sus nuevos compañeros de clases con la mano y una sonrisa.

Ichigo se levanto rápidamente, pero Rukia salió corriendo

-Espérame enana. – Corrió detrás de ella dejando a sus compañeros con cara de ignorancia absoluta.

-Ichigo vuelve con tus compañeros. – Le pidió Rukia ya molesta por la insistencia de Ichigo.

-No hasta que me digas que sucede. – El sabía que no le diría pero eso no impediría que la siguiera.

-No sucede nada déjame sola. – le pidió mientras salía fuera de las instalaciones del instituto.

Ichigo atrapo a Rukia por la espalda abrasándola contra su pecho. Ichigo aspiro su embriagador aroma y siento su cabello en su rostro. Cuanto tiempo había deseado tenerla de esa forma, sentir su calor su delicioso aroma ella eran tan frágil para el, tan hermosa, su corazón intentaba salirse de su pecho.

Rukia tenía los ojos fuera de órbita. Ichigo la estaba abrasando y no conocía el motivo, sus fuertes brazos le daban esa sensación que tanto añoraba de protección, su aroma inundaba su alma, podía oír su respiración cerca de su oreja eso le provocaba una sensación que la de felicidad absoluta, quería permanecer así por mucho tiempo. Recobro los sentidos.

-Ichigo que haces. – Pregunto en un susurro mientras su cuerpo seguía reaccionando al contacto de su hermano.

-Solo quiero que me digas que pasa. – Le susurro con voz ronca mientras la aprisionaba mas contra su cuerpo dejándose atrapar por el deseo.

No sabían el motivo por el cual hablaban en susurros pero eso los asía decirse más, sus cuerpos hablaban en su propio lenguaje.

-Hubo un problema con una de mis pinturas. –Mintió.

-De verdad. –Ichigo no le creyó savia que le mentía.

-Si Yoruichi me está esperando. – Siguió mintiendo era mejor no involucrar a su hermano.

-Si quieres te puedo llevar. – Su voz salía sensual provocativa mientras sus labios tocaban la oreja de Rukia.

-Tienes clases Ichigo. – Su cuerpo se estremecía cada vez mas ya no podía controlar sus hormonas.

-No me importa, tu no conoces nada de esta ciudad te podías perder. – La forma en que se encontraba era la de dos amantes y no la de unos hermanos, eso era lo que veían las personas de los alrededores que no lograban lo que decían ellos.

-Tienes razón pediré un taxi.

-He dicho que yo te llevo. – El seño de Ichigo que se había relajado volvió a fruncirse.

Rukia se separo de sus brazos aunque no lo deseaba una parte de ella quería seguir estando en sus brazos, pero tenía que ser fuerte, ella no podía sentir eso por su hermano.

"Rukia el es tu hermano no debes olvidarlo es tu hermano". Los pensamientos de Rukia.

"Ella es tu hermana no debes desearla. Pero es tan hermosa y delicada quiero que deje de vivir en esa oscuridad en la que se encuentra atrapada". Los pensamientos de ichigo.

-Déjame que te lleve. No creo que se molesten si se trata de ti.

-Está bien vamos, pero cuando lleguemos te regresas. – No le quedo de otra el idiota no la dejaría ir sola.

-Está bien lo que digas. – El no pensaba volver si ella no lo hacía.

-A y no me vuelvas a llamar enana. – si creía que se le había olvidado como la había llamado estaba muy equivocado.

-Pero si lo eres porque no reconoces la verdad. – Muy mal respuesta.

-Cállate idiota. – Lo golpeo la morena.

-Ichigo para donde vas. –Una voz detuvo a los hermanos cuando llegaban al carro.

-Mina. – La nombro Ichigo un poco fastidiado.

-¿Para donde vas?. – Volvió a preguntar con el seño fruncido y las manos en la cintura.

-Voy a llevar a Rukia a un lugar. – Le contesto mientras se rascaba la cabeza.

-¿Los puedo acompañar?.

-No puedes, además yo regreso en un momento no tardare nada. – Le mintió la verdad era que él quería estar al lado de su hermana sin nadie por medio.

Mina corrió asía los brazos de Ichigo y lo beso apasionadamente.

La ira invadía el pequeño cuerpo de Rukia, la cual jalo del brazo a Ichigo separándolo de la rubia, conteniendo la furia que crecía dentro de ella...

-Pero que haces. –Grito una molesta Mina, ante la acción de la morena.

Rukia la ignoro olímpicamente.

-Ichigo se me hace tarde es mejor que me lleves. – le dio la espalda a Mina atrallendo toda la atención de Ichigo.

-Si sube, lo siento mina. – Ichigo subió a su Ferrari mientras le daba la espalda a Mina un poco confundido por acción de Rukia.

-Cuando regrese deseó continuar con lo mismo. – Le dijo Mina con voz seductora.

-Está bien. – Le respondió ante la mirada molesta de Rukia.

En una habitación dos hombres se encontraban hablando.

-Algo no anda bien. – Hablo uno de los hombres.

-¿Que pasa Hirako?. – Pregunto su compañero.

-Ellos están aquí. – Dijo algo molesto.

-¿Ha que te refieres?. – El otro hombre tomo asiento.

-No te hagas Rose sabes de quien te hablo esos Shinigamis están en la ciudad. – El rubio miro a su amigo mientras olía una rosa.

-Si los vi en la tv. – Respondió con simpleza el hombre mientras miraba la herida que se acababa de hacer con las espinitas de la rosa blanca que sostenía entres sus dedos, con delicadeza.

-Lo sé, cada vez son más descarados, se muestran a las personas de una forma tan despreocupada son sus ídolos de doble cara me pregunto ¿que quieren en esta ciudad?.

-Debe ser una misión de exterminio total ya que los han enviados a ellos. – Respondió su interlocutor.

-Me pregunto ¿a quien quieren eliminar esta vez?. – El hombre se llevó las manos a la cabeza.

- Han envido a esa muñequita de hielo no hay duda que será una carnicería total. – Hablo una tercera voz en la habitación oscura.

-¿Love desde cuando estas hay?. – Pregunto Hirako un poco molesto.

-Desde hace unos minutos Hirako. – Respondió con simpleza mientras serraba un libro que mantenía en sus manos.

-Pues no deberías de entran de esa forma, te pude haber disparado. – Dijo mientras le mostraba el alma que mantenía en las manos.

-Lo siento Hirako. – se disculpo el hombre de los afros.

-Es mejor que la vigilemos, no queremos que nos de caza a nosotros también, hay que fijarse en todos sus movimientos agrego Rose. – Mientras dejaba gotear sangre en el puro color de la rosa.

-Sí, ya todo el equipo se encuentra en ello. – Hablo Love mientras serraba el libro.

-¿Desde cuándo?. – Preguntó Hirako mientras bebía un poco de agua.

-Desde que llego. – Respondió tranquilo.

-Y porque no habían dicho nada. – Se quejo el rubio mientras dejaba el agua de un lado y se levantaba del lujoso sofá en que se encontraba acostado.

-Porque estabas ocupado con tus juegos como siempre Hirako. – Le recordó Love mientras le mostraba una prenda intima de alguna mujer con el dedo.

-No me gustan que me desplacen. – Se quejo mas molesto.

-No lo hemos hecho. – Le dijo tranquilo Rose mientras suspiraba.

-Bueno como sea no hay que dejarla fuera de la vista. – Se rindió de a fin de cuenta había sido culpa de él.

-Por lo que hemos averiguado ella está investigando todos a las agencias de modelaje de esa ciudad y incluso revistas. – Informo Love mientras sacaba un cuadernillo sus pantalones verdes.

-Definitivamente no somos el objetivo Love. Pero aun así no es bueno bajar la guardia mientras ella esté aquí ya que nos puede matar en lo menos esperado. Ella nunca baja la guardia y siempre vigila todo a su alrededor, definitivamente han creado a un monstruo que lo único que desea es acabar con aquellos que la perturben y les sean ordenados por él.

-Nunca debimos de entrenarla, ella conoce nuestras habilidades a la perfección y nosotros no conocemos todas las suyas. – Razonó Hirako.

-Estamos atados de pies y manos ahora que ella está aquí y en compañía de esos dos. Concluyo Rose.

-Solo no hay que aléjala de nuestra vista. – Agregó Love.

-Esa maldita debe de estar detrás de nuestra presa. – Hirako paso sus manos por el rostro mientras miraba el desorden de su cuarto.

-Hirako no debes de pensar en eso ahora, recuerda que ella es la próxima… - Love fue interrumpido antes de que terminara su oración.

-No lo digas eso nunca debe ser rebelado. –Le reprendió Rose. – Recuerda que es un secreto en donde hemos en empeñado nuestra palabra.

-Eso fue hace tres años cuando éramos Shinigamis ahora tenemos nuestra propia organización. – Le respondió Hirako mientras buscaba una franela en su gualda ropa.

-Si lo sabemos Hirako nosotros somos los Visart y nuestro deber es acabar con Aizen y su organización.

-Es mejor que no lo vuelvas a repetir en un lugar como este Love recuerda que nos seguro. – siguió reprendiendo Rose

-Disculpa Rose en estos momentos nuestra pequeña princesita se está moviendo. Dijo rose mientras miraba su celular.

-¿Quien la sigue? –Pregunto Hirako mientras se ponía una franela negra.

-Lisa.

-Ella es la mejor déjemela que ella se encargue de ella por hoy. –Termino Hirako mientras salía de la habitación dejando a los potros dos en ella.

Señor al parecer alguien entro en una de las bodegas. -Dijo una mujer rubia de magnifico cuerpo.

-Averigua quienes son los intrusos. – Respondió el hombre mientras miraba por la ventana.

-A si lo haré. Dijo la mujer mientras levantaba la cabeza para ver el rostro de su jefe.

-Retírate hoy abandonare este lugar ya no es seguro esa Shinigami está aquí. – Dijo mientras miraba un retrato en su escritorio.

-Si Aizen sama. – Se volvió ha inclinar la mujer.

-Me pregunto ¿porque siempre ella llega al lugar en donde estoy?. Esos hermosos ojos que no muestran compasión algún día me veré reflejados en ellos y en ese momento me pertenecerá Kurosaki Rukia. me estas obsesionando.

-Ulkiorra. – Lo llamo el hombre.

-Si señor. – El nombrado izo una reverencia, para esperar sus ordenes..

-Encárgate de todo para mi partida. Ella es peligrosa.

-Si como usted ordene. – El hombre acepto la orden de su jefe.

-Baya si que le tienes miedo. –Dijo un hombre sonriendo mientras Ulkiorra salía.

-No es eso, solo que en estos momentos no me conviene tener un enfrentamiento con ellos y además los Visart se encuentran en la ciudad también. – Reflexiono el hombre.

-¿Ella es hermosa verdad?. – Pregunto el hombre mientras tomaba una foto de una mujer que estaba encima del escritorio.

-Asi es Gin, pero no quiero que te le vuelvas hacer. – Le quito la foto de las manos.

-Así que te entereza de verdad. – Afirmo el peli blanco mientras sonreía.

-Todo lo que tenga que ver con ella siempre lo sabré y me interesara.

-Real mente estás loco por esa mujer. – El peli blanco sonrió mientras miraba una revista con una foro de la peli negra sonriendo.

-Asi es ella es la mujer más hermosa que he conocido y yo merezco lo mejor y ella es lo mejor así que ella será mía. – Sonrió con malicia, quería esa mujer en su cama y allí estaría.

-¿Y entonces porque no te quedas?.

-Aun no ha llegado el momento, Aizen acaricio una de las fotos donde se encontraba Rukia con un elegante vestido blanco pintando en medio de rosas blancas.

-De verdad eres hermosa Rukia… solo espero un momento más amor mío y estaré a tu lado. – El hombre beso la imagen.

-Gin avísale a Tousen que vamos para allá. Ya que tu vendrás con migo dejemos que ella se encargue de todo.

-Ichigo no tenias porque acompañarme aparecer tu novia quería compartir un poco mas contigo. – Dijo amargamente Rukia aunque trato de disimular su enojo.

-No pienses en eso además no quiero que llamen diciendo que estas en la delegación porque te perdiste. Solo quería estar mas tiempo a tu lado.

-Eso no pasara, yo no soy una ignorante que no puede encontrar una dirección Ichigo idiota. – Se molesto. Como se atrevía a llamarla despistada.

-Maldita.

-Ichigo. – Lo llamo después de un minuto.

-¿Y ahora que quieres?. – Pregunto de mala gana.

-¿Desde cuando eres novia de ella?. – Curiosidad pudo mas que ella.

-¿Porque preguntas eso?. – Se puso nervioso esa pregunta no quería respondérsela a ella.

-Si no quieres contestar eso no importa. – Desvió la mirada, la verdad que ella ya no quería saber.

-Desde hace seis meses. – No le quedo opción que ser sinceró con ella.

-Y en donde se conocieron. ichigo se que no es correcto sentir todo esto… pero no puedo evitar verte de otra forma ya que eres lo único que mantiene convida.

-¿Porque tanto interés en mi novia Rukia?.

-Te dije que si no me lo querías decir no me respondieras. Que es este sentimiento que siento cuando pienso en ellos dos.

-Nos conocimos en el instituto el año pasado. – Le estaba molestando hablar de su relación en ese momento que podían estar solos los dos.

…..

-¿Rukia dime has tenido novio?. –Un sonrojo se apodero de el hacer esa pregunta..

_...

-Si no quieras no me lo digas. – Se molesto por el silencio de ella.

_...

-No he tenido ninguno de verdad. – Le afirmo interpretando su silencio.

- ¿Te refieres a uno de verdad?. – Pregunto después de unos minutos. –Veras Ichigo en el mundo en que yo he crecido es diferente al que tú creciste.

-¿Que quieres decir?.

-En ese mundo los sentimientos no importa solo ganar publicidad con un noviazgo con otro famoso. – Le consto con simpleza y como si fuera algo común.

-Quieres decir que tu relaciones no involucran ningún tipo de sentimiento.

-Así es. – Confirmo ella.

-Pero como demonio puedes hacer eso Rukia. – Estaba Feliz porque ella no se había enamorado de ninguna de sus relaciones.

-Ichigo te dije que en el mundo en que he crecido es diferente al que tu creciste, tu lo has tenido todo mientras yo no he tenido nada. –Rukia se abrazo con fuerza mientras una lágrima recorría su rostro. –Que esto una lágrima. – Miro su mano.

Ichigo la miro sorprendido por lo revelado y el se sentía culpable por ello. Ella tenis razón él lo había tenido todo mientras ella era entrenada para matar, fue criada en un mundo en donde no existían los sentimientos, en donde todos solo mostraban crueldad. Cuantas veces estuvo herida, enferma y nadie estuvo para cuidarla. Ichigo apretó mas su mano del volante y desvió su camino sin que Rukia se percatar ya que ella no conocía la ciudad tomo su móvil y marco un numero.

-¿A quien llamas Ichigo?. – Pregunto la morena mientras miraba la seriedad de su hermano.

-Si diga.

-Soy Ichigo.

-Si que se te ofrece.

-¿Dime es urgente que Rukia se reúna con ustedes?. – Pregunto mirando el rostro de asombro de Rukia.

-Que haces Ichigo claro qué es urgente. – Protesto Rukia.

Al otro lado de la línea.

-No es urgente Kurosaki-san, yo voy en camino hacia donde esta Yoruichi le diré que Rukia-sama no puede ir a su encuentro.

-Gracias Urahara-san.

-De nada, solo procuren llegar a tiempo para que Rukia se arregle para la fiesta de esta noche.

-Si está bien gracias Urahara san. – Ichigo corto la llamada.

-Ichigo idiota ¿que haces? es de suma importancia que vaya.

-No es Rukia. Quiero darte un poco de lo que se tea negado quiero cuidar de ti. – Hablo desesperado el peli naranja.

-Ichigo tu. – Rukia estaba sorprendida.

-No digas nada Rukia. – Le pido Ichigo mientras aumentaba la velocidad.

-Como no quieres que diga nada Ichigo. Tu ya no puedes darme nada de eso ya nadie puede protegerme. – Le dijo la morena conmovida por su hermano.

-Claro que puedo Y LO ARE APARTIR DE AHORA QUE HAS REGRESADO A MI LADO. – Grito

-NO ENTIENDES NADA ICHIGO… NADIE ME PUEDE PROTEGER DE MI MISMA.

¿QUE DICES?.

-Yo me odio a mi misma por todo lo que he hecho. – La desesperación de Rukia se le podía ver en los ojos, su cuerpo estaba temblando mientras apretaba sus manos en puños.

-Rukia yo puedo ayudarte solo déjame por favor formar parte de ti. – Ichigo estaba igual de desesperado que ella. Su dolor era parte de el ahora.

-Nadie puede ayudarme Ichigo.

-Lo dices por….- No puedo decirle que ya se verdad si lo hago se alejara de todos nosotros por el temor de ser rechazada por lo que en realidad es. ¿Porque te odias Rukia?.

-Olvida lo que he dicho Ichigo solo llévame a casa… necesito ponerme atrabajar en mi discurso de esta noche. – Le pidió la morena tratando de calmarse.

-Te he dicho que no quiero llevarte a un lugar que te hará feliz visitar.

Lo único que me hace feliz y olvidar lo que soy es estar a tu lado. Pero tengo miedo de tocarte y mancharte con mis manos cubiertas de sangre.

-Mira ya llegamos. – Ichigo le mostro el lugar dejando a Rukia con la boca abierta.

-Ichigo este lugar es. – El nombrado asintió con la cabeza.

-Si es aquí en donde pasamos la última semana de nuestras vacaciones ante que te fueras. – recordó el peli naranja.

-Este lugar es hermoso. – Sonrió Rukia.

-Si lo es.

-Baja Rukia del carro. – Le pidió Ichigo mientras el hacia lo mismo.

-Esta bien. –Acepto rápidamente.

Rukia se bajo del carro mientras la brisa movía sus cabellos y su corta falda.

-Siempre te ha gustado están en lugares altos y cerca del mal. Por eso te he traído a la playa

-Si me gusta el mal gracias por traerme Ichigo. – Le agradeció mientras lo miraba con ojos cristalinos.

-Si no ha sido nada. Ahora ven con migo. – Le extendió la mano.

-¿A dome?. – Le preguntó mientras la tomaba

Ichigo tomo de la mono a Rukia y la halo hacia la playa.

-¿Ichigo que haces?. – Preguntó mientras corría para mantener el paso de Ichigo.

-Solo déjate llevar Rukia. – Le pidió.

-Es que yo no puedo hacer esto Ichigo. – Se reprimió a ella misma.

Se detuvieron cerca de la playa el agua casi les tocaba los zapatos.

-¿Porque no?

-Es que no es apropiado.

Ichigo sonrió con una sonrisa maligna mientras jalaba a Rukia adentrándola en el agua.

-Ichigo que haces mi zapatos ahora están mojados. – Se quejo la morena

-No me preocupes por eso enana. – Le pidió mientras reía.

-Como quieres que no me preocupe.

Ichigo la soltó y tomo agua en sus manos y se la tiro a la cara.

-Que haces maldito Ichigo. – Se quejo molesta por la estupidez de su hermano.

-Solo quiero que diviertas.

-Pero esto no es la mejor forma mira como me has dejado el uniforme.

-Rukia en realidad te has vuelto muy aburrida. – Se quejo el chico al ver a su hermana quejándose por ese estúpido uniforme.

-Solo he madurado. – Se defendió.

-Pues no me gusta que seas tan madurada. – Se quejo ahora el.

Un nuevo sonrojo se apodero de ellos.

Una risa malévola se apodero de Rukia al tiempo que se agacho y tomo agua arrojándosela a la cara lo cual tomo a Ichigo desprevenido.

Ichigo se agacho a igual que Rukia y le arrojo agua también comenzando una batalla en la que Ichigo por obvias razones iba ganado ya que le podía arrojar una mayor cantidad de agua a Rukia.. Aunque esta era más rápida.

Ichigo callo arriba de Rukia la miro a los ojos y luego a sus labios cerro fuerte mente los ojos.

-No puedo ver sus carnosos labios, ella es mi hermana no puedo desearla de esta forma, no puedo mirarla a los ojos y esos ojos que me llevan al abismo y me arrojan a tu alma esa alma oscura y temerosa. Rukia te amo no puedo evitar amarte, pero eres mi hermana y debó esconder estos sentimientos por el bien de los dos, aunque por dentro me este muriendo por ser tu dueño.

-Ichigo porque...¿porque tengo que amarte eres mi hermano? ¿porque sigo siendo tan desdichada? ¿porque no puedo tenerte? ¿porque tienes que ser mi hermano?.

-Quiero…quiero que el tiempo se detenga. No quiero abrir los ojos y enfrentarme al infierno en donde vivo. Ichigo yo no quiero que me dejes sola quédate un rato mas a mi lado. – Pidió Rukia con lagrimas en los ojos.

Ichigo abrió los ojos mirando las lagrimas de Rukia.

-¡Estas bien?.

-Si..es curioso es la segunda vez en el día que lloro hace ya mucho tiempo que mis ojos nop derramaban lagrimas.

-Rukia no te preocupes aquí estoy. ¿Porque temes estar sola Rukia a que le tienes tanto miedo?.

Rukia abraso a Ichigo y le dio la vuelta quedando ella sobre el.

-Te quiero hermano. –Esas palabras salieron del corazón de ella dejando un sorprendido Ichigo.

-Yo también te quiero hermana. – Le dijo mientras le sonreía.

Rukia se levanto rápido y le dio la mano a Ichigo y cuando este se encontraba de pie lo arrojo al agua nuevamente.

-Pero que te pasa Rukia porque me arrojas.

- Eres muy tonto hermano.

Rukia se rio de una forma que dejo encantado a Ichigo.

-Esa sonrisa nunca creí verla de nuevo, esa sonrisa es la que izo que me enamorara de ti. Rukia estas sonriendo de verdad eso es lo que tanto he anhelado desde que volviste esa sonrisa amada mía.

-¿Que pasa idiota?. – pregunto sacando de sus pensamientos a su hermano.

-Enana. – Respondió mientras el reía también.

-¿Y ahora porque te ríes?.

-Por esto. –Ichigo se levanto y la arrojo al agua.

-Ya veras Ichigo. – el nombrado salió corriendo al tiempo que Rukia corría detrás de el.

Sonriendo como nunca los dos era la primera vez en 6 años que lo hacían.

-Definitivamente quiero mantener esa sonrisa tuya para siempre Rukia te amo y no lo puedo evitar te cuidare y te sacare de ese mundo no quiero ver ese rostro inexpresable esa oscuridad y soledad en tus ojos.

Rukia logro atrapar a Ichigo y lo volvió a tirar al agua.

-Eres rápida enana. – Le reconoció.

-No me vuelvas a decir así. Bakamono.

-No me des órdenes medio metro.

-Eres un engreído naranjita.

Ichigo volvió a tomar a Rukia entre sus brazos y corrió asía lo más profundo del mal llegando a una parte más onda.

-¿Que haces?.

-Solo quiero que te refresques un poco. – Le dijo mientras sonreía.

Duraron unos minutos nadando pero mas era el tiempo que duraron abrasados que nadando.

-onii-chan ya es hora de regresar a la casa se ha pasado el tiempo.

-No me llames onii-chan dime Ichigo.

-Porque si eres mi hermano. Solo quiere mostrarme a mi misma la distancia que nos separa a los dos.

-Bueno como quieras yo te seguiré llamando por tu nombre ahora salgamos del agua. – Le pidió un poco molesto, odiaba que ella lo llamara hermano.

-Si. – los dos salieron de agua y se dirigieron al carro que estaba estacionado cerca de ellos.

-Toma esta toalla. – Ofreció para que se secara.

-Gracias. – la tomo y comenzó a secarse.

Ichigo se quito su camisa. Dejando ver sus bien formado cuerpo.

Los ojos de Rukia se dirigieron al cuello de Ichigo en el cual no había nada.

-¿Que pasa Rukia?. -Tus ojos vuelven a mostrar esa frialdad de nuevo.

Rukia se quito su bufanda dejando ver un poco lo que esta trataba de ocultar.

Los ojos de Ichigo se enfocaron en esa joya que deslumbraba en el cuello de Rukia.

Se llevo las manos al cuello. Sintiéndose mal. El había olvidado su promesa.

-Esa cadena ese sol. Rukia tu nunca has olvidado de nuestra promesa mientras que yo lo he hecho desde hace 4 años ya no la usó mientras tu estos 6 años la ha llevado contigo.

-¿Que pasa Ichigo? porque te has quedado callado de repente. – Rukia no comprendía el cambio de actitud de su hermano.

-No es nada solo apúrate tengo algo que buscan en la casa. – Tenía que encontrar esa joya.

-Si como quieras además tengo mucho trabajo. –Hermano gracias. – dijo despues de unos minutos de silencio.

-¿Porque?.

-Por maravilloso día de hoy. - sonrió

-Siempre seremos uno Rukia lo prometimos verdad. – Le recordó Ichigo.

Rukia abrió sus ojos sorprendida.

_...

-Que pasa porque te quedaste callada.

-Ya nosotros no podemos ser uno. Porque mi pasado y futuro… en el siempre abra sangre.

-No es nada hermano.

-Esa palabra la odio cuando viene de tu porque me dice que nunca podremos estar juntos.

Muchas cosas ha ocurrido verdad.

Lo importante fue que Rukia se ha divertido gracias a nuestro querido Ichigo.

Se que no se esperaban nada de lo que a ocurrido y se pierden en algo me lo dicen por favor.

Desde el primer cap,. Siempre he dado pistas de lo que venia.

Aun quedan muchos misterios por resorber.

Bueno mucha gracias a todos los que me apoyan en esta historias de verdad muchas gracias y por ello les agradezco ha:

Keisi-san – Ceresita21 – Jessy moon 15 – Gaby love chappy – Anika 103 – Sakura-Jeka – Shinigami055 – Crhis – Vickyallyz – Rukia Nair – Yeckie y Hikaru –chan.

La verdad estoy muy agradesidad on su apoyo y espero seguir contando con el y que esre cap sea de su agrado, espero sus criticas.

Chaito. Los quiero a todos.