Capitulo 6
Lagrimas II
Ichigo estaba al pie de escalinata en la entrada de ya anunciado evento.
Pero el solo esperaba a alguien se había adelantado a las limosinas que traían a su familia.
Y allí ante él se bajaban sus padres a acompañados de dos de sus hermanas.
Yuzu con su típica cara feliz. Karin con la cara de ogro típico de él, su madre radiante como siempre y su padre con cara de simio algo muy común. Aun se le hacia difícil creer que el pertenecía a esa organización que tanto odiaba, esa organización que había robado la felicidad a su amada. Su hermana, la palabra que más odiaba.
-"La ironía la vida. Estoy enamorado de mi hermana, la mujer en la que no me debí fijar. Estoy maldito".
"Pero aun así, se que ella aun me ama, estoy seguro de ello, ella nunca me ha olvidado mientras yo fui un imbécil por haber creído que ella me había olvidado".
Y allí estaba la limosina que tanto esperaba.
Y allí estaba Rukia bajando después de Urahara, mostrando su hermoso rostro mientras camarógrafos corrían en su encuentro, cubriendo la noticia de la llegada de unas de los personajes más importante de la noche.
Rukia como siempre sonrió con esa falsa sonrisa que tanto le molestaba a su hermano.
Ichigo solo podía sentir como su corazón trataba de abandonarlo e irse en encuentro de aquello que tanto amaba. Su respiración se ajito al ver como los Rukia lo miraba fijamente mientras les decía unas cuatros cosas a los periodistas los cuales fueron alejados por unos guardias de seguridad que le habrían el paso hasta la entrada de la fiesta. Ichigo camino rápido `para acercársele a su hermana.
-¡Rukia!. -La llamo a la vez que le extendía la mano para que la sostuviera. Quería entrar con ella, quería que lo vieran con aquella persona que se había apoderado de él, sin ninguna consideración y arrebatado su corazón que solo latía por estar junto a ella.
-Ichigo. – Rukia sostuvo su respiración al ver a su hermano frete a ella extendiéndole la mano para entrar con ella y no solo eso, el le estaba sonriendo, esa sonrisa que derribaba todas las barreras que interponía entre su hermano y ella, para no lanzarse a sus brazos.
Rukia extendió su mano y tomo la él. Ichigo sonrió mientras Urahara y Yoruichi intercambiaban miradas ellos conocían a Rukia y estaban conociendo a Ichigo y sabían que ese chico no le sonreí a nadie de esa forma. Ellos tenían la sospecha de que sucedía hay, y el porqué Rukia se encontraba en aquella academia, aunque la pregunta seguía siendo ¿porque alejar a Rukia y no ha Ichigo? después de todo Rukia era menor que Ichigo a él le correspondía ir a la academia no ha ella.
Rukia iba perdida en sus pensamientos mientras entraban al baile en donde diviso a sus padres saludando a unos refinados y adineradas familias y a sus hijos.
-Rukia hoy te vez hermosa. – Ichigo dijo aquello que tanto había querido decir desde que la vio en la escalera de su casa. Se sonrojo hasta más no poder algo sumamente extraño en el.
Desde cuando Kurosaki Ichigo un pley boy se sonrojaba al alagar a una mujer.
Pero Rukia no era cualquiera mujer, ella era la mujer que amaba. La mujer que le robaba el sueño.
Ichigo sintió como Rukia se detuvo, y la miro un poco viendo como se había detenido bajado su cabeza, temió lo peor, pero sus conclusiones se fueron por un caño cuando vio que levantaba su rostro para mirarlo completamente sonrojada y lo que más lo maravillo fue ver aquella sonrisa y sus ojos que brillaban con dos estrellas en aquellos marinos ojos, que lo sumergían ahogándolo en sus lagunas.
-tu…tu…también te ves bien Ichigo. – Desde cuando ella titubeaba. Cuando ella habia titubeaba ante un alago, estaba acostumbrada a ellos.
Pero el de Ichigo la llenaba, la asía sentir hermosa.
Lo miro a los ojos perdiéndose en esos tan transparentes que en lo que podía verse refleja. El la amaba y ella a él. Pero no podía amarlo. Rukia levantó la mano con un poco de miedo y con miedo asía el rostro de su hermano, en ese monto no existía nadie. Solo ellos dos existían en aquel lugar, la música las personas desaparecieron dejándolos sumergidos en sus ojos.
Ichigo estaba anonado con aquellos labios pecaminosos que lo invitaban hacer probados, esos labios tan deseados, sus pensamientos se desviaron por unos minutos al sentir el tacto de la suave mano que quemaba su piel y alertaba sus sentidos, el estaba perdido, tenía una necesidad. Necesidad de sentir el amor que ella le profesaba, porque estaba seguro que ella lo amaba lo podía ver en sus ojos. Estaba perdido en aquel momento, cerró los ojos sintiendo aquel tacto tan deseado por él. Ese tacto que lo llevaba al borde de la locura.
Cerca de ellos estaba Masaki, paralizada por aquel acto que estaba presenciado y qué las demás personas ignoraban, entretenidos, pero ella podía ver claramente lo que estaba a punto de ocurrir allí, sentía que si nos lo detenía, ocurriría aquello a lo que tanto miedo lo tenía.
Ella sabía que sus hijos se amaban desde pequeño, pero creyó que ese sentimiento había desaparecido con la distancia que había puesto entre ellos.
Pero estaba equivocada, allí estaban ellos proporcionándose esas carisias de amantes no de hermanos, podía ver en los ojos de ellos el amor que se estaban profanando.
Su corazón se acelero no podía permitirlo.
Ella tenía que impedir ese amor.
Camino con prisa asía la dirección de sus hijos, atrayendo los ojos de Isshin que la siguieron con mirando dolor asía sus hijos en aquella posición tan comprometedora, y apunto de cometer una locura de la cual no estaban consientes. Miro rápidamente asía los lados para ver si alguien estaba viendo aquella escena. Y en efecto pudo ver a Urahara y algunos miembros de la su organización con la mirada fija en sus hijos.
-Ichigo Rukia ¿qué hacen?. – Masaki trajo a la realidad sus hijos.
Realidad que les gritaba que su amor estaba prohibido.
Realidad que no les permitiría estar uno al lado del otro.
La fría realidad de que eran hermanos
Realidad que no los dejaría ser feliz.
Los ojos de Rukia mostraron dolor, mientras bajaba su mano temblorosa del rostro de su hermano al igual que bajaba su rostro. Ella lo había deseado besar.
A ella le dolía sentirse impotente ante aquel sentimiento. Ese sentimiento que le gritaba y aclamaba el amor de su hermano. Pero ella sabía… sabía que el también la amaba lo podía ver en sus ojos.
Ichigo solo pudo ver esa mirada de dolor en los ojos de su hermana.
No podía sostener esa mirada que le estaba desgarrando el alma.
Apretó sus manos asiéndolas en puños. Quería tomar a su Rukia y correr lejos de todos. Quería amarla, quería estar en lugar en donde nadie los conociera, en un lugar en donde pudieran vivir su amor prohibido.
Pero sabía que aunque huyeran siempre la realidad los alcanzaría,
Esa realidad que tanto odiaban.
Ellos eran hermanos, un castigo impuesto por los dioses.
Ichigo levantó el rostro mostrando sus ojos llenos de dolor y desesperación. Y la miro temblando llena de impotencia. Ella estaba sintiendo lo mismo que él y eso le dolía aun mas.
-Te amo Rukia. – lo dijo sin pensarlo esas palabras salieron de su corazón. Vio como una lagrima salió de los ojos de su amada y eso lo frustro más. No entendía porque lo había dicho. Pero no se arrepentía de haberlo dicho, su corazón lo había gritado el estaba cansado de sufrir por ese amor, quería desaparecer ese vacío que había en su alma.
Masaki estaba petrificada. Ella nunca había querido oír esas palabras salir de la boca de algunos de sus hijos. Pero ella no podía permitir que sus hijos se profesaran ese sentimiento.
Ella también bajo su rostro y apuño sus manos temblando al igual que sus hijos. Mientras sentía un frio recorrerle su cuerpo.
Las personas parecían percatarse de lo que allí ocurría. Solo los más cercanos a los dos adolecentes sabían lo que en realidad ocurría y solo podían mostrar sus miradas llenas de dolor, porque ellos sabían que ellos no tenían la culpa de poseer ese sentimientos que los estaba matando lentamente.
Rukia esta temblado, había oído esas palabras que tanto había deseado oír, esas palabras que llenaban su corazón de dicha y dolor. Sentimientos tan opuestos que le causaban confusión. No podía evitar estremecerse de dicha y pero aun así su amor seguía siendo prohibido.
Esa confusión que la estaba matando.
El dolor que sentía en ese momento no lo había sentido con ninguna herida letal causada por alguna alma. Este ere peor. El dolor era insoportable quería derrumbarse y llorar, pero estaba paralizada no podía moverse. Su alma se estaba desgarrando.
Masaki tomo las manos de sus hijos, mientras estos no lo levantaban sus miradas para mirarla. Y los saco de aquel lugar, lo más rápido que pudo.
Urahara y Yoruichi estaban pasmados mientras que los Kurosaki, mostraban cara de dolor y sus ojos parecían querer llorar. Ellos estaban sintiendo el dolor de los hermanos que se amaban, en silencio.
Masaki cerró una puerta detrás de ella.
Encerrándose en un pequeño living en el cual estaba predispuestos para los invitados de aquella fiesta.
Todo estaba sumido en un silencio.
Masaki estaba dolida, eso no podía estar ocurriendo en su familia y a sus hijos, por más que había intentado separarlos enviando a Rukia lejos ellos aun seguían amándose.
Es que acaso dios no se apiadaba de su familia, como podía permitir que sus hijos se amaran de esa forma. Ella no permitiría que ese amor creciera, debía de arráncalo de raíz y la mejor forma era volver a separarlos. Pero esta vez no sabía si serian capaz de nuevo de que ellos no se buscaran para estar juntos.
-¿Por qué?, ¿porque Ichigo tienes que amar a tu hermana?. – las lagrimas de Masaki resbalaban por su rostro mientras buscaba la mirada de su hijo.
Ichigo apretó sus manos. ¿El porqué? él no lo sabía, solo que ese sentimiento lo llevaba desde que era un niño y era inevitable para él amar a Rukia.
El ya estaba perdidamente enamorado de su hermana. Ya no podía seguir peleando con la corriente de sus sentimientos, no le había quedado de otra que dejarse arrastrar por esas olas.
-¿Porque si hay tantas mujeres a tu alrededor deseando estar a tu lado?. ¿Porque tuviste que elegir a tu hermana?.
-No pude evitarlo, yo siempre le he amado. -Ichigo apretó sus puños sin atreverse a levantar su rostro. No quería mirar el rostro de decepción de su madre.
Lo siguiente que se oyó fue una sonora cachetada que Masaki le daba su hijo.
Esa no era la primera vez que hacía a causa de Rukia. Las únicas veces que lo había golpeado Masaki a su hijo había sido por causa de Rukia y el deseo de el para estar a su lado.
-¿Porque hijo?, ¿porque tienes que amarla?.- las lagrimas de Masaki salían a la vez que sacudía a su hijo desesperada por lo que estaba viviendo fuera su pesadilla más temida.
Ichigo no quería levantar el rostro para ver a su madre, el dolor que sentía en ese momento era tan fuerte que tenía su mente nublada.
-Rukia di algo… dile a tu hermano que no debe de amarte, que tu no lo amas. –Masaki se dirijo ahora asía Rukia que no dejaba de llorar con su cabeza agachada no podía mirar a su madre.
Ella podía mentir pero su corazón no se permitía, ella no podía mentir.
-Yo amo a mi hermano madre. –Rukia se llevó las manos a su rostro y callo de rodilla ante el dolor que sentía su alma. No podía soportar el dolor que sentía su corazón.
-Que les pasa son hermanos. Mo pueden amarse. – Les grito ya estérica Masaki mientras las lágrimas no dejaban de fluir de sus ojos.
Ichigo levantó su rostro mostrando sus ojos llenos de dolor.
Dolor que sintió Masaki.
Ella vio como su hijo estaba sufriendo a causa de ese sentimiento.
-Madre yo lo siento, yo no pude evitarlo. –Ichigo no podía ocultar el dolor que sentía nunca pensó que sería descubierto por su madre.
-Pero es tu hermana entiéndalo no se pueden amar de esa forma. – Masaki buscaba por todo los medios mentirse a sí misma. Ella no quería ver aquella dolorosa verdad.
Ichigo camino hasta donde estaba Rukia de rodilla llorando y se agacho para abrasarla. El sabia como se sentía ella, ya que el estaba sufriendo lo mismo que ella.
-¡No la toques!. - grito Masaki golpeando la mano de su hijo.
Rukia levantó el rostro para ver los ojos furiosos de Ichigo ante el acto de su madre.
-Porque no la puedo tocar. –exigió saber, lleno de ira sin dejar que sus lagrimas siguieran saliendo de sus ojos.
-Les prohíbo que se acerquen en uno al otro, que se hablen que se miren. – Masaki estaba fuera de si misma.
Ichigo ignoro a su madre y abrazó a Rukia ella era lo único que le importaba en ese momento.
Rukia sintió los fuertes brazos de su hermano que la abrazaban y no dudo en corresponder tan anhelado tacto. Ella sabía que estaba mal pero su cuerpo respondía y su corazón también. En ese momento ella no podía pensar en que estaba bien y en lo que estaba mal. Ya que ella era una pecadora.
Masaki callo de rodilla, eso no le podía estar pasando a ella, que tenía que hacer que haría para que sus hijos no se amaran de esa forma.
-No puedo separarme de ella de nuevo madre, no pida algo que no puedo cumplir, no de nuevo. Ya no puedo vivir si ella no está a mi lado. – Ichigo aprisiono mas a Rukia entre sus brazos, ella estaba tan débil, sus ojos no dejaban de derramar lagrimas mostrando de su dolor. El no la dejaría ir de nuevo.
-¿Por qué?. – era la pregunta que no dejaba de hacerse Masaki, ella no podía y no quería aceptar que eso estuviera pasando.
-Ichigo. Yo…yo… -Rukia no encontraba las palabras apropiadas. Su dolor no la dejaba pensar con claridad.
Ichigo la miro fijamente tomando una decisión, se puso de pie y levantó rápidamente a Rukia y corrió asía la puerta. El no quería pensar en nada solo dejarse guiar por sus impulsos y eso era lo que estaba haciendo y nadie lo detendría.
A Masaki no le dio tiempo de actuar ante aquello, era algo que no se esperaba. Sus hijos estaban huyendo juntos, eso la desespero más, pero la acción de Ichigo la había dejado paralizada.
Fuera de aquel lugar estaba los oros miembros de la familia Kurosaki y no solo ellos si no también Urahara y Yoruichi. Ellos habían oído lo la confesión de los sentimientos de ellos y aun se encontraban en shock..
Ichigo solo pudo ver la cara de dolor de su padre y hermanos incluso la caras de Yoruichi y Urahara, que bajaban la cabeza.
A él eso no le importo paso como un rallo entre ellos llevando a su hermana con él en busca de la salida de aquel lugar.
Isshin entro al living en donde encontró a su esposa de rodilla llorando, desesperada, no soporto verla así y la abrazó el también estaba sufriendo.
Karin y Yuzu lloraban en silencio ellas sabían que sus hermanos sentir algo más que un cariño fraternal. Karin mostraba más dolor que Yuzu pero aun así no se había derrumbado como su hermana.
Yoruichi y Urahara estaban aun en shock y dolidos por la situación de Rukia.
Rukia e Ichigo ya se encontraban en el Ferrari de este en dirección a la mansión, debía de ir por algo antes de cualquier cosa y algo de dinero.
Rukia aún seguía llorando sin darse de cuenta que era lo que ocurría a su alrededor, mientras Ichigo corría a todo lo que daba su veloz maquina, quería irse lejos de todos en un lugar en donde pudiera amar a su hermana.
Mientras en la fiesta estaba Matzumoto que había visto como Rukia había salido corriendo de la fiesta con un chico que por lo que sabía era su hermano mayor.
-Al parecer no nos podemos reunir hoy con Rukia-chan. – hablo Matzumoto que bebía otra copa de sake un poco animada por la fiesta. Dirigiéndose a un hombre a su lado que la miraba seriamente. Reprobando su manera de beber.
-Parece que algo le ocurrió a mi pequeña Rukia. –fue lo único que dijo el hombre mientras serraba sus ojos apuñando sus manos..
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Ichigo bajo corriendo de su Ferrari y corrió hasta su cuarto y luego al cuarto de Rukia sin hablar con nadie de su servidumbre, el solo quería algo que había en cuarto de ella.
Entro como un rayo y abrió uno de los cajones del escritorio que había allí y saco un pequeña caja que estaba oculto en un compartimiento secreto. Tomo la caja y salió corriendo. El no tenía tiempo de nada.
Con la misma velocidad que entro salió con la mirada de incógnita de Naoko que vio como el chico salía con sus ojos rojos de tanto llorar y ese semblante triste.
Corrió atrás de el y vio Cuando se subió de nuevo en su Ferrari y salió a todo velocidad de nuevo de la mansión.
Ichigo aumentaba la velocidad por segundo, necesitaba salir de aquella ciudad lo más rápido posible, no podía quedarse más tiempo el quería estar l lado de su hermana eso no era lo correcto pero ese había sido la única salida que había tenido.
-Rukia no te preocupes todo estará bien ahora estamos juntos. – Ichigo tomo la mano de la morena y la apretó con fuerza.
El no podía creer aun lo que acababa de hacer, pero no se arrepentía de ello.
-Ichigo regresa esto no puede ser. No importa a donde me lleves o tratemos de escapar ellos nos encontraran. – la vos de Rukia salía como un susurro pero Ichigo la pudo oír.
-No. No lo harán hay un lugar en donde no, nos buscaran. Ichigo salió de la ciudad con una sola dirección el único lugar en donde no los buscarían.
-Yoruichi y Urahara me encontraran no importa a donde baya porque ellos no me abandonaran. – "además del equipo que movilizarían para rastrearme"
Ichigo freno de golpe y bajo de su Ferrari. Rukia lo miro un poco sorprendida por cómo se había detenido casi se había golpeado con el parabrisas si no fuera sido por el cinturón de seguridad.
Se bajo molesta para insultarlo por su brutalidad.
-¿Ichigo que haces?. –pregunto al ver como se detenían en aquella carretera tan oscura.
-Tienes razón nos encontraran, si no le cambiamos las carcomías a zangetzu. – Ichigo comenzó quitarles las calcomanías a su Ferrari negro con una gran facilidad y agilidad como si siempre lo hacía.
-Pero como es que se las puedes quitar de esa forma. – Rukia aún no entendía ellos también usaban el mismo método algunas beses, pero eso diferente ellos pertenecían a una organización.
-fácil zangetzu corre en las carreras callejera que hacemos en Karakura y para que las autoridades no reconocieran mi Ferrari le cambiaba las carcomías y la placa incluso puedo cambiarle un poco el modelo. –haldeo el peli naranja con una pequeña sonrisa mientras terminaba de quitarle las calcomanías a su Ferrari y ponerle otras con la ayuda de Rukia a igual le cambiando un poco el modelo con su laptop que mantenía escondida en un panel cerca de copilotó.
-Desde cuando haces este tipo de cosa. –pregunto Rukia aun sorprendida por el ingenio de Ichigo y ella que penaba que era un completo idiota lo cual le causo risa.
-Desde hace dos años. – Ichigo estaba que daba saltos por haber entrado a esas carreras y cambiar el modelo de su carro de esa forma tan rápida.
- Y en donde le hiciste todo estos ajustes. – La curiosidad de Rukia estaba a flor de piel mientras el Ferrari terminaba de cambiar sus ruedas por otras de diferentes rines. y su modelo se ajustaba a un modelo mas nuevo y exclusivo, nadie lo reconocería por mas que se esforzará a excepto de algunos amigos, que no dirían como podía estar disfrazado su carro ni aunque la vid de ellos dependieran de ello.
Ichigo encendió de nuevo su Ferrari y salió de nuevo a una nueva velocidad, que sorprendió a Rukia al ver como las luces de la carretera apenas era visible, y fue cuando se dio de cuenta que Ferrari de su hermano tenia nitrógeno y esa era la causa de la velocidad que llevaban.
Mientras tanto en la mansión de Kurosaki Masaki aun no dejaba de llorar encerrada en su habitación mientras sus hijas estaban en las de ellas también llorando por lo que habían hecho su hermanos, aunque en el fondo se alegraban que ellos estaban asiendo, ellos habían decidido vivir su amor prohibido, sin impórtales que.
Isshin estaba contactando a todas sus amistades tratando de rastrear el Ferrari de su hijo, pero no daba con él en ninguna parte, ni siquiera uno que se le asemejar a del Ichigo. Estaba perdiendo sus estribos si no daba con ellos. Y en lo único que pensaba era en Rukia, ella era una espía no daría con ella tan fácil mente. Y por eso le llevaría tiempo encontrarlos aun con el mejor equipo.
En la habitación de Rukia estaba Yoruichi y Urahara abrazos si un comprender que era lo que había pasado y preocupados por el paradero Rukia.
Hasta que un mensaje interrumpió la meditación de los dos.
Yoruichi vio que se trataba de Rukia y no dudó por un segundo leerlo.
Para: Yoruichi
De: Rukia
Mama estoy bien no te preocupes me mantendré en contacto y sigue con las investigaciones y que papa se encargue por los momentos del templo me mantendré en contacto y regresare a su lado en unos días. Los ama y nunca los abandonará Rukia.
Ha y por favor no les digan nada a los Kurosaki de que están en contacto conmigo quiero que sufran un poco.
Yoruichi y Urahara sonrieron, no tenían de nada de qué preocuparse por los momentos. Aunque lo que había pasado con Rukia y Ichigo los tenía un poco inquietos, aunque ellos habían encontrado algunas regularidad con el respecto del nacimiento de Rukia. No podían confirmar sus sospechas.
Había un secreto allí y ellos los descubrirían. Sin importar el que.
Continuara…
NOTA:
Halo a que no se esperaban…
Si mátenme por dejarlo tan corto.
Lo que pasa es que ya no daba para más las lagrimas no me dejaban seguir escribiendo y eso hace que me duela la cabeza...
Así es yo siempre lloro con alguna escena triste y esta no fue la excepción
Espero que no estén molestos por no revelar aun la identidad de hombre que acompañaba a Matzumoto, pero el saldrá después.
Disculpe lo corto, solo que no quería seguir tardándome en actualizar este cap, ya que me voy por unos días de vacaciones y no quería que siguieran esperando.
El próximo capítulo se llamara "APROXIMACIONES"
LES AGRADESCO A TODOS POR SU APOYO.
Y a las siguientes personas.
Anika 103
Ruki-0408
Sakura-Jeka
Yeckie
Kari Kurosaki
Ghost iv
Hiraku-chan 02
Sallythedestroyerofworlds23
Jessy monn 15
Vickyallys
Shinigamo055
Gaby love chappy
Rukia Nair
Muchas gracias a todos ustedes por su apoyo, espero que este cap les haiga gustado.
Estaré unos días fuera de mi estado de vacaciones pero seguiré escribiendo en mis ratos libres para todos ustedes. Para cuando regrese actualisarles. Disculpen por no dejarles un comentario pero, me siento un poquito mal. Y no quiero seguir tardando tanto.
Los quiero muchos chaito…
