Capitulo 11

La noche había llegado rápidamente Rukia ya estaba lista para recibir a los nietos de la señora Ino en sala moviendo los pies inquietamente como una niña pequeña.

Era la primera vez que se sentía tan ansiosa por recibir a alguien.

Y con justas razón porque estaba vez ella era la anfitriona de aquella cabaña, el lugar de ella y Ichigo "su hogar".

Miro el reloj cucú que estaba arriba de la chimenea que seguía con su tic tac marcando los segundos en su recorrido sin fin. Bueno hasta que se le agotaran las baterías… mientras la leña se quemaba lentamente en sus llamas de colores.

Ichigo se estaba tardando en bajar aun parecía molesto por lo ocurrido en la mañana, ella había tratado de arreglar las cosas, pero todo cambio cuando entro a la habitación que compartían juntos y esta estaba destrozada por un arrebato de furia de su amado, y ella asiendo gala de su paciencia, no había podido maldecir unas treinta beses seguida antes de obligar a Ichigo a reparar todos los daños.

Pero algo la tenia inquietad y no era para menos después de todo había sido muy descuidada al dejar su correo abierto y en ese había mucha información confidencian de sus trabajos y la misión que completaría en cuestión de semanas. Si había sido muy estúpida.

Tenía miedo de que Ichigo haiga visto todo eso, aunque si lo fuera visto tendría que descifrar muchas claves las cuales no eran nada fácil de descifrar, si no poseía un alto grado intelectual...

Suspiro frustrada… las cosas se les estaban hiendo de las manos. Temía que Ichigo descubriera lo que ella era y se alejara de ella y terminara odiándola, porque si ello llegara a suceder ella preferiría estar muerta, porque no viviría con aquel dolor. "No de nuevo".

Cubrió su rostro con las manos, tomando aire, debía mantenerse calmada y recuperar los ánimos de nuevo, esa noche quería divertirse como una adolecente de su edad, se lo debía a Ichigo y a ella misma.

Aunque fuera esa noche quería ser feliz y olvidarse de lo que era. "Solo por esa noche se lo permitiría".

Rukia fue sacada de sus pensamientos por unos suaves toques en la puerta a la cual no dudo en salir con pasos pausados a abrir la puerta de roble para recibir a sus ansiadas visitas.

Al abrirla miro a dos jóvenes una peli negra de cabello largo y liso, con flequillos cayendo a los lados de su rostro el cual era fino a igual que sus rasgos, con ojos del mismo color de su cabello y sonrisa algo tímida. – la típica chica que no quiebra un plato.

La otra joven era castaña de cabellos cortos, que le llegaban a los hombros un poco más alta que la peli negra, con ojos verdes y piel un poco morena, sus ojos eran fríos a pesar de ser hermosos y su rostro solo podía mostrar la molestia de estar en la cabaña.

-Buenas noches. – saludo educada la peli negra mientras asía una reverencia.

-Buenas noches pasen adelante por favor. – Rukia respondió con una sonrisa mientras se hacía a un lado para que las jóvenes ingresaran a la acogedora cabaña.

-Muchas gracias por invitarnos a cenar. – dijo la peli negra inclinándose de nuevo.

-No tienes que ser tan formar Hitomi. – dijo Ichigo que descendía por las escaleras con una sonrisa en su rostro, mostrando aquella fila de perlas que tenia por dientes, en una risa torcida que dejaría sin aires a cual chica.

-Ichigo que gusto volver a verte. – Hitomi se acerco a Ichigo y le dio un beso en la mejilla, un poco nerviosa y sonrojada.

-Igualmente. –dijo un poco nervioso mientras se alejaba gentilmente la chica ya que podía sentir una mirada penetradora que lo asía sudar frio, pero ese era el momento de vengarse de Rukia…

-Y a mí no me saludas. – la castaña sonrió ampliamente al ver a Ichigo que trataba de mantener su nerviosismo a raya.

-Claro que si como estas Keiko. –dijo un poco más confiado después de todo tenía que mostrarle a Rukia que tenía que cuidar lo que tenia. Aunque él no la cambiaría ni por una diosa griega.

-De maravilla… - se acerco y le dio un beso cerca de los labios de Ichigo que se tenso aun más, pero disfrutando de aquel momento, aunque sabia que más tarde se arrepentiría, pero quería seguir mirando aquel rostro frustrado de Rukia.

-Que malas educada soy que pensara la señorita de todo esto.- dijo Hitomi acercándose a Rukia y tendiéndole la mano.

-Mucho gusto mi nombre es Hitomi Yamaha y ella es Keiko Yamaha, somos hermanas. – saludo la joven aúna Rukia no muy feliz por las muestras de afecto a si su hermano-novio de parte de las recién llegadas…

-El placer es mío Yamaha-san. –Rukia sonrió y oculto sus sentimientos, después de todo eso era algo que sabia ocultar a la perfección, aunque estaba imaginando las torturas que le haría a Ichigo y las muchas explicaciones que debía darle esa noche.

-Y cómo te llamas. – pregunto Keiko asiéndose la ignorante, pero aun manteniéndose abrazada a un Ichigo que veía pasar la vida lentamente frente a sus ojos cuando vio como el semblante de Rukia cambiaba aquel con aquella mascara fría.

-A que descotes, mi nombres es Rukia…Rukia… -dudo por un momento si debía decir su apellido mientras las hermanas esperaban el apellido de la joven con mucha curiosidad.

-Qué bueno que ya llegaron.

Salvada por la campana - pensó Rukia mientras la señora Ino entraba con un vestido azul marino con pequeños lunares blancos que le llegaban hasta las rodillas. Y su cabello recogido en un sesillo pero elaborado moño alto que no dejaba sobre salir ninguno de sus canosos cabello.

-Oh buenas noches abuela. –saludo Hitomi sonriendo de una manera dulce acercándose hasta su abuela dándole un beso en la mejilla.

Ino le sonrió a su nieta y miro a Keiko que no soltaba a Ichigo y Rukia lo miraba por el rabillo del ojo. Así que decidió intervenir antes que Ichigo terminara durmiendo en el sofá u ocho metros bajo tierra.

-Keiko querida ven ayudarme con la bajilla y tú también Hitomi. – pidió la anciana con un sonrisa siniestra que les decía que no tenían derecho a replicas.

-Está bien. – dijo asiendo un puchero Keiko mientras se soltaba de un Ichigo al borde de un ataque cardiaco ya que no se había dado de cuenta que con Rukia no se jugaba de esa forma.

El nunca se había sentido así, lo creía una broma se le había salido de las manos con esas muestras cariños de las hermanas, pero ahora era diferente, no sabía como podría reaccionar Rukia, ante aquello, y eso lo ponía un más nervioso, ya que ella aun estaba molesta con el por el pequeña accidente de la habitación ya arreglada, gracias a toda una tarde de trabajo.

-Y bien que te parecieron las nietas de la señora Ino. – pregunto tanteando el terreno, no quería dar un paso en falso, después de todo hombre precavido vale por dos.

-Bien, son un poco cariñosas, pero aun si me cayeron un poco bien. Aunque mejor me cae su nieto, es un poco más interesante hablar con él. Que con ellas. –golpe baja de parte de Rukia.

Ichigo solo frunció el seño, irradiando celos en todas las direcciones de la casa, camino hasta donde estaba Rukia dejando a un lado sus nervios de unos segundos atrás. Se paro frente a ella. Y la tomo por la cintura de forma posesiva, y la beso con furia y pasión obligándola a responderle con la misma intensidad dejando salir unos gemidos de los labios de ella.

Ichigo se separo de la morena mostrándole una sonrisa arrogante y autosuficiente.

-Espero que solo te guste hablar con él. Ya que dudo que algún día llegue a besarte de la misma forma que lo hago yo. –una muy mala idea por parte de Ichigo.

-Ichigo. – Rukia susurro con una voz sensual, cerca de su oído, mandándole miles de sensaciones y descargas al cuerpo de su amado.

-Dime. – contesto con su voz ronca.

-¡Eres un idiota!. – Rukia se separó rápidamente dándole una patada en la espinilla al pobre Ichigo que no le quedo más que sobarse mientras Rukia lo miraba con una sonrisa malévola.

-Eres una…una…-sus palabras quedaron en su garganta debido a la interrupción de Rukia.

-¿Una qué?. – pregunto Rukia mostrando aun su sonrisa malévola.

-Desgraciada. – termino Ichigo poniéndose de pie mostrando la misma sonrisa que Rukia segundos atrás pero sus planes se vieron frustrados por uno toques en la puerta a los cuales atendió Rukia corriendo así ella, librándose de cualquier maldad de su hermanito.

-¡Hola…!-la sonrisa amplia de Rukia no tardo en aparecer al igual que el seño fruncido de cierto peli naranja que miraba al pobre chico como si lo quisiera matar allí mismo…

-¡Hola Rukia!. –saludo con una sonrisa angelical el pintor mientras Ichigo caminaba hasta rodear con sus brazos la cintura de Rukia, que solo dio un ligero salto de susto, antes aquel arrebato de posesividad de Ichigo

-Pasa por favor. – pidió un poco incomoda la morena.

-¡Sí! – el joven atravesó la puerta hasta posicionarse cerca de uno de los muebles que adornaban la sala.

-¿Cómo has estado Haruka?. – pregunto Ichigo mientras ponía su cabeza en hombro de Rukia.

-Muy bien Ichigo gracias a Rukia. – el chico mostro un sonrojo en sus mejillas mientras miraba con ojos brillantes a Rukia acto que no paso por desapercibido por Ichigo.

-¿Así?. – la molestia del joven se dejo notar en su voz. Ichigo no era tonto y sabia que allí tenía un rival por el amor de su hermanita.

-Si ella llego para cambiar mi vida de una forma que nunca pensé. – la voz del chico seguía con aquella alegría que molestaba mas a un Ichigo que presionaba mas contra su cuerpo a Rukia.

-Me alegro por ti… ¿y de que forma la cambio?. – quiso saber aquel cambio, porque Rukia también había llegado un poco cambiada ese día, y no quería ni imaginarse que el causante de ese cambio había sido aquel joven frente a él.

-En la forma en la que un poeta en…

-¡Hola Haruka…!– interrumpió Hitomi con una tasa de ensalada en sus manos con una sonrisa tímida y un leve sonrojó en sus mejillas.

-¡Hola!. – dijo el joven sonriendo misteriosamente y percatándose de aquel sonrojó.

-Bueno chico es hora de cenar. – sonrió Rukia sorteándose del agarre de Ichigo y tomando el brazo de Haruka dejando a un Ichigo que irradiaba celos por los ojos. Y como dice un dicho si los ojos mataran el pobre Haruka estaría ocho metro bajo tierra.

Y el motivo de su estado era a causa de el nieto de la señora Ino y su hermanita que había decidió cambiar radicalmente volviéndose melosamente sociable… y esa sonrisa que le dirigía a Haruka no se suponía que eran solo para él. ¿De qué se había perdido?.

Rukia tomo asiento en la mesa al lado del pintón que no asía más que sonrojarse con cada palabra que salía de los labios de Rukia.

Ichigo se sentó a la cabeza de la mesa con el seño mas fruncido tensando el ambiente, aunque la parejita no parecía notarlos sumergido en su mundo de pinceles, lienzos y colores.

Keiko se sentó al lado izquierdo de Ichigo con una gran sonrisa en su rostro. Hitomi tenía una sombra oscura en sus ojos, aunque se mantenía serena y ocultaba más sus celos que el peli naranja que apretaba los puños por segundo.

La señora Ino ya no encontraba que hacer para mejorar el ambiente, al parecer la única que trataba de ayudarla aunque parecía imposible era Keiko, que no dejaba ni a sol ni agua a un Ichigo que llegaba a los límites de su paciencia.

La cena paso lentamente, Rukia no para de hablar con su nuevo amigo. Ichigo solo respondía a las múltiples preguntas de Keiko con monosílabas al igual que Hitomi. Los únicos que parecían divertirse eran los nuevos amigos y Keiko pero una razón diferente. Llego la hora de postre.

La señora Ino se disponía retirar la mesa para ir por la tarta de manzana que había hecho para la ocasión, pero fue interrumpida por Rukia que se ofreció ir por ella seguida por Ichigo.

-Ichigo por favor ayúdame… no alcanzó las bajillas. – pidió Rukia mientras asía un gran esfuerzo para tomar las platillos…

Ichigo se recostó del marco de la puerta y cruzo sus brazos y la miro con el seño fruncido a su amada sin intenciones en ir en su ayuda.

-Ichigo te digo que me ayudes. – volvió a pedir con el seño fruncido.

-¡Deberías de pedirle ayuda a Haruka!. –susurro con voz neutra y fría.

-¿Qué?.

-Lo que oíste.

-¿Pero qué te pasa?.

-Me pasa que estoy molesto, eso es lo que me pasa.

-No entiendo el porqué de tu molestia. Pero es mejor que la vallas a pagar con quien la agarraste. – Rukia le dio la espalda y camino asía la mesa para tomar una silla para subirse en ella.

- Eso es lo que ago. – Rukia se giro para ver a Ichigo más cerca de ella.

-Así que yo soy la culpable. – la voz de Rukia también cambio a un susurro gélido.

-No me digas que no te habías dado cuenta. – dijo con sarcasmo. - Claro desde que llego Haruka, no has hecho que portarte como una zorra lazándote a sus brazos como una cualquiera.

El cuerpo de Rukia se movió tan rápido que lo único que Ichigo pudo ver y sentir, fue la mano de Rukia golpear su rostro y su mano en alto. Se giro para mirarla choqueado.

-Escúchame muy bien lo que te voy a decir Kurosaki Ichigo, porque solo te lo diré esta vez ,y quiero que sea la última vez que lo diga…

-Rukia…- Ichigo interrumpió el discurso de Rukia.

-No cállate y déjame hablar. No sé qué coño es lo que te pasa desde esta mañana estas actuando muy raro, pero de algo estoy muy segura y es que no te voy a permitir que me tratas igual a como lo haces con la mujeres con las que sales y mucho menos como esas que estudian en el instituid al que asiste, porque yo exijo que me respetes así como lo hago yo, contigo. –Rukia dio un paso atrás su ira recorría cada musculo de su cuerpo.

-Respeto he… ¿a caso tu me estas respetando con esa actitud que tienes con Haruka?. – pregunto mostrando sus celos con cada palabra.

-Será mejor que controles tus celos. – le exigió Rukia con mira dura mostrando aquel rostro digno de su profesión, mientras se daba la vuelta y caminaba hasta la puerta que estaba en la cocina que daba con el jardín trasero.

-¿A dónde vas?. –ahora quien exigió fue Ichigo sin inmutarse por aquellos ojos molesto, porque el también lo estaba.

-Eso es algo que no te interesa. – fue la corta y seca respuesta que le dio. Después que se esperaba el.

-Soy tu novio y exijo una respuesta. – bueno hay el tenia razón pero en definitiva el no conocía a Kurosaki Rukia.

-Ichigo debes cambiar y madurar con esa actitud no ganas nada. Reconozco que me emocione mucho al hablar con Haruka, pero es que él y yo compartimos el mismo enamoramiento por el arte, y al parecer tu no comprendes eso. Pero en eso a ti no te interesa… dile a señora Ino y a sus nietos que me disculpen pero estoy un poco indispuesta y que lamento no compartir el postre con ellos. -Rukia abrió la puerta, dispuesta a salir a pensar un rato y pensar un poco y meditar todo lo que estaba ocurriendo en ese momento.

-Rukia yo… -Ichigo comprendió que ese no era el momento se había sobre pasado a faltarle los respeto, aun no comprendía cómo había dicho aquellas palabras hirientes para el orgullo de una mujer.

-Nos vemos luego, cuando ya estés más calmado y yo haiga tomado una decisión. – esas palabras dejaron frio a Ichigo. Que solo pudo ver como Rukia salía de la cabaña dejando un vacio en su corazón. Algo malo estaba por ocurrirle a su relación y él había comenzado aquella tormenta.

Mientras en Londres un peli blanco con ojos esmeraldas esperaba tranquilamente a su compañero de viaje en un yet privado de la corporación Yamamoto, ojeando el diario tranquilamente.

-Llegas gusto a tiempo como siempre Kuchiki.

-Y tú antes de tiempo Hitsugaya. – respondió el peli negro mientras cruzaba las piernas.

-¿Renji no viene?. – pregunto el peli blanco mientras ojeaba el diario.

-No.- fue la simple y cortante respuesta del moreno.

-Ya veo debe estar matando a su representante. – sonrió con una sonrisa torcida, aquello le beneficiaba.

-Eso no es de mi incumbencia. – Byakuya se percato de aquella sonrisa y se imagino que era lo que lo que se la causaba.

-Al parecer no te hace mucho gusto este viaje. –quiso entablar una conversación aunque fuera unos minutos con su colega.

-¿Tú qué crees?. – y el sarcasmo no se izo esperar como siempre por parte del peli negro

-Yo creo que existe un motivo realmente fuerte para que no quieres regresar a tu lugar de origen... – expuso Hitsugaya dejando de un lado su periódico.

-Hoy estas muy hablador. – fue la seca respuesta del noble.

-Solo no quiero aburrirme estas 12 horas de viaje. – y eso era algo que no era mentira.

-Buenos días señores yo seré su azafata en esta ocasión… si puedo ayudarlos solo…

-Cuando necesitemos algo le avisaremos ahora déjenos solos. – corto Hitsugaya con el seño fruncido a las insinuaciones de la mujer que parecía más a una golfa que una azafata con aquella ropa que mostraba más de lo debió.

La mujer frunció el seño borrando por unos segundos su empalagosa sonrisa asintiendo con la cabeza abandonando la cabina privada.

-Para ser un adolecente controlas muy bien tus hormonas. – ahora el que iniciaba la conversación era Byakuya que no pudo evitar sentirse curioso por la actitud del joven.

-Esa mujer podría despertar en mí manguar instinto sexual, porque la única que puede lograrlo con tan solo una mirada es Rukia y nadie más. – concluyo el chico aun molesto por las insinuación que le había hecho la azafata cuando entro a la cabina.

-Estas obsesionado con ella. –por algún motivo a él le molestaba aunque odiaba aquella chiquilla por parecérsele tanto aquella mujer.

-Ya te lo he dicho innumerables ocasiones que ella no es ninguna obsesión. Simplemente la amo y cuando alguien ama no tiene ojos ni siquiera para una mujerzuela como la azafata de hace unos momentos. – la determinación de los sentimientos de Hitsugaya izo que Byakuya lo mirara por un momento comprendiendo silenciosamente las palabras del peli blanco.

-Ya veo. – el peli negro serró sus ojos.

-Y usted para ser un hombre soltero no le prestó ninguna intención. –dijo después de unos segundo el peli blanco intrigado por la actitud del Kuchiki.

-Ese asunto no es tu incumbencia. –la fría irada de Byakuya no intimido ni por un segundo al joven ya que esa mirada era la misma de el cuando no quería que le molestara.

-Como sea me da igual su vida privada. – giro su rostro para mirar por la ventanilla sin imaginarse lo que esperaba en Japón en ese momento.

Mientras tanto en el bosque que rodeaba la cabaña de Kurosaki se encontraba dos personas en la oscuridad de arboles observando como una la peli negra salía de la cabaña. Una de ellas saco su celular y marco un numero rápidamente y espero tres repiques para que la persona del otro lado de la line contestará.

-¿La encontraron?.

-Sí. La información era correcta. – fue lo único que respondió aquella misteriosa persona siguiendo sigilosamente a la joven.

-Manténganla vigilada.

-Hay algo que debes saber. – dijo con determinación.

-¿Qué es?.

-Su hermano y ella son…son… - la persona no encontraba las palabras correctas para denominar aquella relación que lo intrigaba de sobremanera.

-Solo dilo y ya.

-No estoy segura pero creo que son amantes. – listo lo había dicho aunque esas palabras no eran las correctas solo esperaba que su jefe comprendiera.

-Vaya, vaya…así que la princesita no le importa seguir hundiéndose. En fin de ella se puede esperar cualquier cosa.

-Aun no estamos seguros, solo hemos visto unos acercamientos, muy íntimos pero nada más. –bueno al menos sus carisias no pasaban de ahí.

-Manténgala vigilada, y vigilen los alrededores, recuerden que nosotros no somos los únicos que la estamos buscando.

-¡Sí!. La persona cortó la llamada y se dispuso a seguir con su trabajo.

En lugar de Japón se encontraba un joven rubio mirando su celular. La información que le había brindado su compañera era muy interesante. Si era cierto que Kurosaki Rukia mantenía amoríos con su hermano, sería un gran escándalo para su carrera, y sobre todo podría destruirla con eso… pero ese no era su propósito. El la necesitaba para sus propios fines y el único puente que tenia para llegar aquel hombre del que se quería vengar. Al fin tantos años de espera comenzaban a darle frutos.

El rubio se levanto de su cama mostrando su desnudes, y cubriendo con las sabanas blancas a su amante que dormía plácidamente, sonrió al verla suspirar.

Camino hasta su baño para darse una ducha fría. La verdad era que le hacía falta. Tenía que pensar con claridad, el momento de comenzar armar sus estrategias de ataque. La hora Había llegado. Y esta vez tendría a alguien más trabajando para él, y al tenerla a ella, también tendría a sus guardianes.

El juego daría comienzo de nuevo, y esta vez el no sería el perdedor.

Ichigo se había despedido de todos, después de comer el postre, pero todos se habían percatado que algo ocurrió entre Rukia y el, porque esta no había regresado y la actitud de Ichigo se había vuelto un poco mas brusca, y no podía ocultar el enojo que sentía.

Aunque ellos no habían oído la discusión, sabía que había sido fuerte. Y el motivo de esa pela no era ningún misterio para ninguno de los presentes.

Ichigo estaba golpeando de nuevo a la pobre pare que no tenía la culpa de sus estupidez y sus celos sin fundamento.

Pero era que para él no había sido nada fácil ver a la mujer que amaba-su hermana- dedicándole esas sonrisas a otra persona que no fuera él. Ver Aquella forma de tratar a Haruka eran realmente agobiante para él, el necesitaba que Rukia le dedicara, todas sus miradas… todas sus sonrisas… todos sus gestos de felicidad. Si era egotista pero que podía hacer. Estaba enamorado…

Miro por la ventana. Estaba molesto consigo mismo por no contenerse y decirle aquellas palabras a su hermana. El sabia que ella no era igual todas esas mujeres con las cuales la había comparado… pero en ese momento no estaba pensando con claridad, se sentía traicionado por ella. Aunque sonara ilógico… pero así se sentía, al sentirse ignorado por ella. Por eso la había seguido a la cocina. Desde en la tarde que había regresado ella no había dejado de decir Haruka esto…Haruka aquello. Oh Ichigo Haruka es un chico muy talentoso…

Eso lo molestaba, y ella parecía no notarlo o no importarle sus sentimientos…

Maldecía por milésima vez…

Ahora ella estaba enojada con el… y con toda la razón había sido un completo imbécil al tratarla de aquella forma…

…..

Rukia llevaba rato vagando por bosque irradiando furia. Nunca se llegó a imaginar que la inmadurez de Ichigo llegara hasta ese punto… entendía que el había sido consentido en todo el sentido de la palabra… pero aun así nunca pensó que llegaría a ser tan irracional y portarse como un crio exigiendo mas de lo que ella le podía darle en ese momento…

Además estaba su desconfianza… porque sus celos no eran más que desconfianza…

Aunque ella estuviera acostumbrada a no confiar en nada más que en ella misma, ella quería que Ichigo no dudara de su amor…

Pero el muy tarado a la primera oportunidad que ella se habría ente un persona que se comportaba como una jovencita de su edad, el se ponía como un demonio exigiéndole que volviera a ser la misma callada y frívola que había sido en unos días atrás. Acaso el no quería que ella cambiara… y cuando lo asía reaccionaba como demente…

Rukia paro su caminata y se sentó en la raíz de un gran pino y suspiro mientras miraba el cielo estrellado cansada de tanto pensar en una forma de poder entender a su amado.

Pero un movimiento brusco dentro los arbusto la electo…

Pensó por un momento que había sido un animal o Haruka… pero él le había prometido que no la volvería a vigilar… y ella creía en el, por alguna razón ella sabía que el cumpliría su palabra…

Suspiro nuevamente vigilando todo a su alrededor con todos sus sentidos a un cien por ciento… y fue cuando detallo aquellas dos sombras entre los arboles…

Se levantó rápidamente maldiciendo por no llevar su alma con ella…

-¿Quien anda allí…? ¡Muéstrese!. – exigió con una voz autoritaria y fría…

Las dos sombras se dejaron ver mientras una de ella dejaba ver una sonrisa torcida y la otra su mirada fría…

Rukia abrió sus ojos hasta no más no poder… nunca se espero ver aquellas dos personas en aquel lugar.

-Hola querida… -fue el susurro de una de aquellas sombras mientras la otra mostraba unas afiladas dagas entre sus dedos.

-Ustedes como me ha encontrado? – los ojos de Rukia mostraban sorpresa y confusión que cambio por ira y dolor…

Continuaraaaaaaaa…

Hola a todos perdón por la tardanza… pero estoy muy ocupada con mis estudios…

Algunos me comprenderán y espero que sean casi todos…

Bueno en fin el cap es un poco corto pero quise dejarlo hasta allí, para poder publicar ya que no quería hacerlos esperar más. He dejado de nuevo las identidades de aquellas personas en aire espero que ya tengan idea de quienes son…

En fin les agradezco a todos aquellos que me dejan sus reviews en muestra de apoyo. La verdad es que eso me hace muy feliz y meda la fuerza para continuar llevándoles un poco de ichiruki a todos aquellos que como a mí nos encanta esta parejita que es mi favorita en todos los animes que he visto y créanme he visto muchísimos…

Mis agradecimientos en esta ocasión son para:

Sakura –Jeka

Vickyallyz

Jessy moon 15

Ghost iv

Makiko- maki maki

Loveloveichi

Kuchikii-san

Muchísimas gracias a todos espero que el cap les haiga gustado. Y les pido disculpa por no contestar los reviews…

P.D. estoy enferma por eso me voy a tardar un poco más.

Los quiero a todos…