Disclaimer: todo de J. K. R y nada mío excepto pequeñas invenciones de mi loca cabeza.
Pues bueno tengo escrito hasta este el siguiente capitulo c esta escribiendo y pues mientras le subo ¡this one!
The always crazy cahmi Snape *-*
Chapter 3: es tu deber Severus no seas orgulloso
Mientras tanto en la oficina de Dumbledore, se daba lugar a una discusión entre la profesora McGonagall y el profesor de pociones y jefe de Slitherin Severus Snape, quien se reusaba a perder su tiempo explicando todo lo que ya debería saber a esa chiquilla "impertinente" a su parecer.
-no lo hare-decía con su tono de voz apacible y frio Snape.
- es que no te lo estoy preguntando, es tu obligación.- replicaba McGonagall cada vez mas enfurecida- deja atrás lo que paso, y no culpes a nadie que al fin y al cabo, tu eres victima de tus acciones y decisiones. Ella requiere un explicación es lo más justo.
- pues ya que es usted defensora de la justicia le concedo el honor, profesora- dijo en tono sarcástico, haciendo una pequeña reverencia, señalo la puerta.
- no seas payaso bien sabes, que el honor, como tú lo dices es de el afortunado jefe de la casa en la que haya sido puesto dicho estudiante, o dicha estudiante en este caso.
- payaso ¿dices?- pregunto indignado
Albus observaba la escena extasiado, al fin y al cabo su muchacho debería aceptar sus errores de una buena vez y no había nada mejor que disfrutar de un rico caramelo de limón, viendo como la paciencia del que consideraba su hijo se disipaba justo frente a sus ojos.
-exacto oíste bien Severus, no eres más que un payaso un desdichado que perdió la felicidad por cabeza dura, así que no puedes hacer más que atenerte a las consecuencias de eso que rechazaste hace once años y tal vez ¿por qué no?, amargarte la existencia en el intento.
- eres una, una- no dijo mas, dio un respingo, se giro y solo antes de cerrar la puerta a su paso se escucho, en un feo y amagado tono de voz-¡BRUJA DECREPITA!
-¿Qué? Ese murciélago, me las debe.
- déjalo Minerva, se que ha de afrontar la realidad y que aunque debería estarlo, aun no está preparado, acaba de revivir con la imagen de esa chiquilla, todo el dolor que intentado ocultar bajo esa mascara de crueldad y suficiencia, que ni en sus peores días a manos de Voldemort, había sido tan dura, fría y llena de crueldad, nunca así antes de que ella… bueno y además tu lo viste casi se desmallaba bajando del tren.- intervino el director
- es verdad venia mas pálido que de costumbre y con la mirada crispada en dolor. Pero tiene que ser valiente y dejar el rencor atrás, de todos modos Melanie no tiene la culpa de nada, y en cierto modo, me compadezco de ella, es que llegar a una escuela sin la más mínima idea de lo que es por naturaleza debe ser difícil, es mas debe de ser aterrador, no viste su cara, estaba horrorizada, y además no olvidare mencionar que debe estar pensando lo peor de sus padres, esta ley, no es mas que basura.
-según el ministerio, era necesaria, Minerva.
Por los pasillos de Hogwarts que dirigían hacia las mazmorras, caminaba con paso furibundo Severus Snape, (haciendo de tripas corazón), con el alma destrozada y con unas ganas comprimidas de ponerse a llorar, pero no, él era el temido profesor de pociones y no se iba a rebajar a tanto, no lo haría y mucho menos por una chiquilla, en realidad lo que no quería era hacerlo justamente por ESA chiquilla, la hija de ese y de ella, ¡la hija de Rickman!, un niña que muy en el fondo quería que fuera su hija, y su madre, ese bastardo, ahora tenía a su mujer y a la que debiera ser su hija, y él además tenía que recordar todo eso que lo hería a fondo, para hacerle más llevadera su estancia allí a la hija de ese, y para devolverle el "respeto y admiración" que hasta hace poco sus padres le profesaban.
-ese bastardo, ese bastado, ese bastardo- era lo único que decía mientras ataba un pergamino a la pata de un lechuza gris de ojos rojos.
Tom estaba enseñando a Mely (así le dirían de cariño) a jugar ajedrez mágico, mientras intentaban ganarles a Kate y Jake que hacían un gran equipo, ellos ya sabían jugar ya que sus padres eran magos, eran de "sangre limpia" (así le decían a los hijos de dos magos) ese adjetivo le daba escalofríos y casualmente era su clave de entrada a su sala común, cuando pregunto el porqué Tom le explico que en Slitherin no entraban sino los de sangre limpia, y que algunos miembros de su casa se creían superiores por ello, insultando siempre a los mestizos de sangre o a los hijos de muggles diciéndoles "sangre sucia", también le dijo que él no lo creía así y que muchas veces eran ellos los más poderosos del colegio, Jake y Kate tampoco lo veían de ese modo, aunque el padre de Jake pensaba lo contrario, según lo que le había dicho el sombrero ella también era de sangre limpia, y lo único que no cabía en su cabeza era el por qué sus padres no le habían enseñado todo eso que sus nuevos amigos sabían desde que nacieron, aun así Mely aprendía rápidamente, y le causaba curiosidad cada cosa, preguntaba todo lo que no sabía aún y Tom, Kate y Jake se lo respondían siempre con una sonrisa en la cara.
Cuando Kate había destruido la segunda de sus torres, Mely noto que había un golpeteo en la ventana y entonces fue a abrirla, volando entro una gran lechuza que se posó sobre el tablero de ajedrez y extendió un pata hacia ella, haciendo un gesto para que ella tomara un pedazo de pergamino que llevaba atado a su pata, con una expresión nerviosa Mely tomo la cuerda que lo ataba, sin dejar de mirar nunca a los aterradores ojos rojos del ave y luego tomo el mensaje:
Melanie Rickman
Permítame solicitar su presencia en el despacho junto al aula de pociones, en diez minutos, debido al hecho de que usted ignora su procedencia mágica, me veo en la tarea de aclarar sus dudas. Es la segunda puerta, del pasillo de entrada a las mazmorras.
(Profesor de pociones, y jefe al mando de Slitherin) Severus Snape
Después de que todos hubieran leído la nota, le desearon suerte y la acompañaron hasta la entrada de la sala común.
Con varita en mano (aunque no supiera usarla aun) Melanie se aventuro a la oscuridad de las mazmorras con una pequeña lámpara forjada en hierro.
