Ellis desperto cerca de las 3 de la tarde. Tenía muchísima hambre asi que miro con deseo la bandeja de fruta que tenia a su lado. Ella no estaba acostumbrada a las atenciones y le pareció sospechoso que alguien haya dejado esas delicias. Poso su blanca mano sobre la bandeja y susurro unas palabras. Un leve destello aparecio y la chica sonrio.

- Perfecto – exclamo al comprobar que la fruta estaba en buen estado y la comio con vehemencia.

Se levanto de la camilla para inspeccionar el ligar. Recorrio con sus profundos ojos cada centímetro de la enfermeria. Nunca habia visto cosas similares.

Paso sus casi 18 años encadenada entre tinieblas y ahora que habia logrado salir, deseaba ver el mundo y huir… huir de "ellos"

Frente a ella habia un espejo de cuerpo entero asi se miro.

Estaba desaliñada y llena de moretones. Su cabello estaba enmarañado y bastante seco. No habia visto muchos jóvenes de su edad y mucho menos a señoritas pero se sentia muy extraña, muy mal con esa apariencia tan… sin chiste.

Volteo y miro otro biombo asi que supuso que habria alguien mas en esa cama.

Abrio las cortinas y sintio que el alma se le iba al piso…

Ahí estaba Draco con varios golpes y heridas sangrantes, completamente inconsciente. Docenas de pociones rodeaban su cama y unas profundas cicatrices se asomaban por sus brazos.

- Nooo – grito la chica acariciándole el rostro – Draco, Draco perdoname… esto es mi culpa – decia llorando amargamente

Madame Pomfrey salio de su habitación y la separo de Draco ya que podia hacerle daño.

- Niña tranquila – exclamaba la medimaga . La chica tenía mucha fuerza pese a su escuálida figura.

- No… el va a morir por mi culpa. Debio dejarme alli. Debio dejar que me pudriera ahí!!

- Ya basta muchacha – y la medimaga le hizo un ecnantamendo sedante con lo que Ellis cayo adormilada al piso de la enfermeria.

- Sera mejor que vaya por severus – penso la mujer y salio rapidamente

El Profesor llego casi volando y vio al ayudante de la medimaga sobre Draco, administrandole pociones, sanando heridas y aplicando mil remedios.

El chico estaba muy grave, prese de no se cuantos hechizos oscuros.

Busco a Ellis con la mirada y la encontro sentada en el piso de la enfermeria abrazando sus piernas y murmurando por lo bajo

- Asi ha estado desde que lo llae Profesor

- Ellis...

La chica levanto la cara y de inmedianto se acurruco a seguir murmurando.

- Draco se pondra bien. Tu sabes que e smuy fuerte – le dijo el director.

- El no debio protegerme – decia la chica con voz asustada – No debio sacarme de alli

- Malfoy fue valiente… mucho mas que otros que te abandonaron ahí- sentencio el moreno

- Otros como tu verdad? – pregunto Ellis confrontando los oscuros ojos del Profesor con los suyos.

- Si Ellis… como yo

- No era tu obligación y ya me da igual. Solo quiero que el se salve para salir de aquí.

- Ustedes no se irán Ellis – ordeno el Profesor

La chica lo miro con temor y se levanto.

- Tenemos que hacerlo o… o ellos no encontrarán. Sabes de lo que son capaces los mortifagos.

- Si lo se. Pero aquí estaran a salvo. Hay gente que nos cuidara y ademas esta vez no te fallare.

Ellis temblaba de miedo pero miro a Draco luchando por su vida y entendio las cosas.

- Hazlo Ellis… por Draco, por ti... por el bien de todos…

- Yo opino qiue esta bien pero tenemos que esperar a que le se ponga bien y hablaremos… - miro al chico con cariño – quiero cuidarlo Severus… esta bien?

- Claro y tranquilizate, todo estara bien. Para mayor seguridad mande llamar a varios aurores – dijo el hombre caminando hacia la puerta – entre ellos Nimphadora Tonos.

Volteo a ver a Ellis y sonrio al ver la reaccion de sorpresa de la chica. Hasta los ojos le centelleaban.

- Muero por conocerla…

- Lo se… por eso te la traje – y salio con paso rapido al pasillo

No podia creer lo que habia escuchado. Hace unos dias pensó en morir sola y sin ilusiones y el dia de hoy tenia algo que vale mas que todo el oro del mundo: tenia esperanza.