Disclaimer: como ya saben todo de j. k .r y alguna cosa de mi invención, y no sobra aclarar que no me lucro de esto solo lo hago por dulce y sana diversión.
Bueno pues a los que lean mi fic y a los que no aquí les dejo el siguiente capítulo, disfrútenlo mientras yo escribo el siguiente *-* cahmi snape
Chapter 5: Una visita inesperada.
Melanie camino por las mazmorras en dirección a la sala común, andando por inercia iba como en un trance, sus pies daban los pasos necesarios, mientras su cabeza intentaba asimilar todo lo que aquel día había pasado y todo lo que ese malgeniado profesor le había dicho de sus padres y su pasado. Finalmente llego a la conclusión de que aunque sus padres le habían mentido lo habían hecho por amor y que aunque su padre hubiera sido malo había renunciado a su poder, a su magia por cambiar, y quien sabe tal vez por su madre.
Se detuvo frente a una pared de roca y rápidamente dijo la clave; al entrar en la estancia la esperaba Tom con una sonrisa de oreja a oreja.
-a que no adivinas, quien quiere hablar contigo Mely- la reto.
-no lo sé Thomas, ¿quien? el director o tal vez otro feo profesor. – a Tom se le borro instantáneamente la sonrisa y no precisamente por pensar que sería aquello que le había dicho Snape a Melanie, porque el ya había oído la fama de "mala clase" que tenia él, sino por el tono de voz en el que lo había llamado, Thomas y aunque ese fuese su nombre no dejaba de oírse feo viniendo de ella.
- lo siento- dijo Tom
-¿Qué es lo que sientes Tom?
-sinceramente no tengo idea- ahí estaba ese tono que le agradaba de nuevo, así que sonrió otra vez- bueno en todo caso, tus padres quieren hablar contigo, te están esperando.
-¿de verdad? ¿Dónde?- y con un gesto desesperado paseo la mirada por todo el salón en busca de ellos, pero al no verlos se precipito a su habitación.
-ay a veces olvido que no sabes de esto- Tom dijo mas para sí que para Melanie mientras sacudía la cabeza como si así pudiera recordar mejor las próximas veces, y tomo a Mely en un abrazo amistoso sobre sus hombros conduciéndola a la gran chimenea de piedra. Frente a esta se encontraban Jake y Kate, pero de alguna forma extraña que Melanie no entendió parecía como si hablaran con las llamas que en esta brillaban. Al acercarse más entendió que era lo que ellos hacían, efectivamente estaban hablando pero no con las llamas sino con su padre y su madre que estaban allí como en un video chat pero mágico.
- ¡Melanie!-alegremente se expreso Hermione, pero la sonrisa no alcanzo a llegarle a sus ojos, ya que recordó lo que le habían hecho hacia pocas horas- no hemos querido, debes perdonarnos, lo harás ¿verdad?, ¿ya te lo han explicado? Si quieres puedo hacerlo yo.
En tono frio y cortante, fingido obviamente, le respondió Mely.
-no mamá.
-¿Qué? Pero nena- la voz de Hermione sonaba preocupada y con culpa.
-es broma madre, pero no los perdono- y antes de que Hermione interviniera, se adelanto a decir- no hay nada qué perdonar, hicieron lo correcto y no esperaba menos.
-Mel hija yo- el padre de Melanie empezó.
-no digas mas, por más errores que hayas cometido, lo intentaste y saliste adelante dejando atrás tu pasado y sinceramente prefiero que se quede allá.
-gracias hija- Hermione lo acaricio en una mejilla.
- y entonces, ya conocieron a mis amigos ¿no?
-si son encantadores, ya nos dijeron que quedaste en Slitherin, te felicitamos Mel- decía Hermione-aunque me hubiera encantado ver a otra Gryfindor en casa.
-ya mujer no digas tonterías, que hasta el gato sabia que quedaría en Slitherin.
-si lo dices por esa placa que le pusiste, ni te ilusiones que de no haber quedado en Slitherin se habría convertido en un majestuoso león.
-¿ah? ¿Cómo, qué dices?.
-si, le pague al encargado de la tienda, o que creías que llegaría a su sala común con una mascota que claramente mostraría un preferencia algo clasista de la sangre, no crees que eso sería criticado por sus posibles nuevos amigos.
-agrrrrghhahs- gruñía Marcus.
-Bueno ya no se peleen, que ni la placa cambio, ni yo creo en esas tonterías de la sangre limpia. Además quisiera olvidar todo el incidente del profesor que me explico todo lo de mi magia y eso y que mejor remedio que una larga y tendida charla con mis padres de sus vidas ocultas y sus días de colegio.
-claro cariño lo que quieras; pero cuéntanos que fue lo que paso.- intervino Hermione
Aunque le molestaba recordarlo la cara de preocupación de su madre, la incitaba a hacerlo, así que rápidamente contesto.
-No te preocupes mami, es que ese tal Snape es un huraño engreído,- estas palabras cayeron como un costal de mil rocas sobre su madre, que a pesar de todo no quería que Melanie pensara mal del hombre que alguna vez robo todos sus suspiros y aunque le doliera admitirlo que aun llevaba en alta estima
- no digas eso Mel, que seguramente estaba de malas y ya. Mejor te contaremos de nuestros días en la escuela.
Y así empezó una larga charla con cuatro chicos sentados alrededor de la chimenea y una historia en la que era protagonista su madre, su tío Harry y su padrino Ron y luego la larga y divertida historia de aventuras de su padre y su mejor amigo Warren y las bromas que realizaban a los Gryfindor de su época, a la que Hermione respondió con un palmada juguetona en el hombro de Marcus. Cuando ya se hizo tarde Hermione los mando a dormir, no sin antes prometer escribir y asegurarse de recibir pronto alguna carta de Mel y sus amigos.
Melanie y Kate subieron a su habitación y no evitaron notar que tenían una nueva acompañante, su nombre era Camile Jones y había llegado tarde por un incidente en la estación King Cross donde había perdido su tren, al parecer la chica de cabellos caramelo y ojos azul turquesa era muy amable y respetuosa, su único problema era que ya había hecho amistad con Alicia que aun miraba a Mely con desprecio. En seguida ambas se acostaron esperando con ansias su primer día de clases.
