Bueno aquí esta la primera de las partes que hacen que mi fic sea de rated M, es mi primer lemmon y espero que les guste.

Con cariño Cahmi Snape.

Y pues como ya saben los personajes que reconozcan, al igual que los lugares, pertenecen a J.k.R


Chapter 8: pasiones desenfrenadas.

Snape se despertó de repente, un ruido había alterado sus oídos de espía, que no descansaban a pesar de que la guerra había acabado hace mucho; ese sonido parecía venir de la sala de estar fuera de su habitación, tomo su varita y salió con pasos sigilosos, al encuentro de lo desconocido, no veía a nadie así que se dirigió a la puerta a revisar que los hechizos de seguridad aun estuvieran colocados. Tan pronto como su nariz ganchuda percibió su inconfundible aroma a canela y vainilla, ese aroma que tantas veces había sido el embriagador de sus sentidos, alguien lo sujeto por detrás en un abrazo que su cuerpo esperaba desde hacía once largos y dolorosos años.

-no querrás dañarme no es así, baja eso que solo soy yo, la mujer que viene a poner fin a tus pesadillas o a acrecentarlas, como tú lo prefieras- dijo Hermione acercándose a su oído en tono seductor.

Obviamente el debía negarse, o eso se le decía una parte de sí, aunque sus impulsos no le hacían caso, él estaba sucumbiendo ante el deseo, el deseo de tenerla nuevamente, de hacerla suya otra vez, pero de algo estaba seguro, esta vez no habría ternura, no el descargaría su ira, con pasión. La haría sentir todos esos años de abandono, la haría temblar, pagar por haberlo dejado y más sobre todo por haber tenido una hija con su ex-mejor amigo. Hermione vio en su mirada lo que pensaba hacer y no le importaba ya eran bastantes los años que deseaba tenerlo, que la hiciera suya, como para apesadumbrarse por el miedo, no ella no le temía, ella lo amaba y ahora lo aceptaba, nunca lo había dejado de amar, ni el tiempo ni la distancia habían logrado que lo borrara de su mente, que lo arrancara de su corazón, hoy por fin era el momento de dejar que él se hundiera en sus carnes de nuevo, así fuera por una última vez, y así lo aceptaría.

Snape se había dado la vuelta y ahora él tenía el control, la sostenía fuertemente de la cintura y la besaba con fuerza, con amor, con un amor disfrazado de odio pero al fin y al cabo AMOR.

-es hora de que pagues con creces, lo que me has hecho mujer- y diciendo ello la alzo aun sosteniéndola por la cintura, mientras ella enroscaba las piernas en su tronco, notando así la creciente erección que él ya poseía.- y no va a ser como antes, si eso esperabas, esta vez no abra hombre bueno, cariñoso ni nada de eso, ese hombre ya murió-y la empujo presionando su espalda contra la fría pared de roca.

Con pasión y brusquedad rasgo el hermoso vestido rojo carmesí que la chica llevaba puesto, dejando libres sus redondos y bellos pechos, pero esto no inmuto a Hermione que con fiereza de una leona mordía su cuello dejando en el marcas, todo era carnal y tosco a cada ataque había un contraataque de la otra parte.

Ella ya no podía más el lamia, mordía y acariciaba sus pechos, haciendo que su excitación creciera, así mismo rozaba su miembro en su vulva pero aun sin penétrala, ya se habían desecho de toda la ropa con magia pero el aun no la poseía. Su centro pedía a gritos ser penetrado pero él simplemente seguía con sus caricias furtivas, torturándola, más y más y cuando fue víctima del deseo no tuvo más remedio que hacer lo que se negaba, y rogo, rogo por que el la tomara, porque entrara en ella, porque la hiciera suya.

Entre jadeo y jadeo, con la espalda aun pegada a la fría pared, lo único que consiguió fue decir- Severus, anda no esperes mas por favor, ¡hazlo! ¡hazlo!

Eso fue como una dulce victoria para sus oídos, ella rogaba por él,¡ por el!, al que había abandonado años atrás, y él por el que ahora pedía a gritos no se hizo esperar más, con una embestida ruda entro en su amada que gemía y se arqueaba de dolor y placer, no espero a que ella se acostumbrara a él con rapidez empezó a arremeter contra ella en un vaivén de pasión y deseo ; justo cuando ya ambos estaban por llegar a su cumbre, lo escucharon un maullido venía de atrás de ellos, con sus cuerpos sudados se giraron para ver qué era lo que ocurría, y la vieron una chiquilla de ojos negros y cabello enmarañado los miraba con lagrimas agolpándose en sus ojos color azabache y un gato plateado entre sus brazos.

Severus despertó de golpe con una capa de sudor frio cubriendo su cuerpo, con unas ganas inaguantables de una ducha fría y una oleada de culpa haciéndose en su pecho, sus ojos tristes e incriminatorios aun brillaban en su mente, de algún modo y aunque solo hubiese sido un sueño el sentía, que acababa de dañar la ilusión de una niñita que lo único que quería era una vida feliz y en familia con sus padres. Todo esto era raíz de su llegada, porque al día siguiente arribaría, la mujer de sus pesadillas, la mujer que despertaba su pasión, y lo único que el agradecía era que no la tendría que ver junto a ese bastardo, no, no la vería junto a ese desgraciado, ya que él estaba lo suficientemente ocupado como para no venir a cuidar de su hijita, eso lo sacaba de quicio ¿como podía ese bastardo tenerla a ella y a su hija, (a esa hija que Severus tanto deseaba fuera suya)y no dejar cualquier cosa con el fin de protegerlas? No es que quisiera que viniera, era más bien que el daría lo que fuera por estar en su lugar y él se negaba a aceptarlo,- ¡es un estúpido!- fue lo único que atino a decir antes de entrar a la regadera y darse esa ducha que tanto pedía su cuerpo.


PORFA DEJEN REVIEWS, Y GRACIAS A LOS COMENTARIOS DE SAILOR MERCURI O NEPTUNE Y POR LOS DE LILIAN, me motiva leerlos

Aprovecho para recomendar un fic que se llama señor amante es muy bueno, es un LM/GW PORFAVOR pacense y léanlo.