Disclaimer: todo de J.K.R Y ETC.
Bueno ahí les dejo el primer acercamiento de Sev y Herms.
Chapter 10: persecución
Otra vez Hermione se despertaba sudando después de su horrible pesadilla, corría y corría tras él pero no lograba alcanzarlo, su expresión la martirizaba, una y otra vez veía esa lagrima derramarse y por más que intentaba no lograba llegar hasta él para limpiarla, para consolarlo, para soltarle de una buena vez la verdad. Esa verdad que oprimía su conciencia, aquella que asechaba su inconsciencia.
Ya hacia una semana desde que había llegado al colegio, una semana en la que Severus había hecho todo lo que estuvo a su alcance para evitarla e ignorarla, solo lo veía en las comidas y si intentaba hablar con él solo recibía un gruñido como respuesta y en la sala de profesores donde siempre estaba leyendo y cuando ella se le acercaba el sacaba una excusa pobre para alejarse.
Ya estoy harta, lo hare así el no quiera- se dijo a sí misma y con decisión fue a ducharse y arreglarse.
…
Ya en el gran comedor saludo a su hija y a sus amigos y se dirigió a su puesto y como era costumbre saludo a Severus y no recibió más respuesta que un gruñido.
-tenemos que hablar Severus
-yo no lo creo
Esto era nuevo le había respondido y no había que dejar pasar la oportunidad.
-sí, tenemos que, me oyes hay que aclarar algunas cosas.
-argargggagg- gruño de nuevo y no volvió a hablar.
-COBARDE- dijo Hermione en medio de una tos claramente falsa, sabiendo que el orgullo era lo que más pesaba para Severus; llevándose una desilusión cuando el ignoro su comentario.
Hermione removió un poco su desayuno sin ser capaz de engullir nada, y entonces se puso de pie y se aventuro a la salida sin notar siquiera que alguien la seguía. Cuando por fin estuvo en un aula vacía en donde nadie podía verla ni escucharla se dispuso a desahogar su frustración y ¿por qué no? Tal vez llorar un poco, pero antes de que las lagrimas se desbordaran de sus bellos ojos caramelo escucho una voz a sus espaldas.
-¿en verdad piensas que soy un cobarde?- Inquirió Severus.
-a pues no lo sé,- dijo en tono sarcástico- desde que llegue me ignoras y estoy casi segura que no serias capaz de sostener una conversación completa en la que no haya un gruñido por tu parte conmigo, por el simple hecho de que no soportas el miedo que te provoco.
-tú no me das miedo- respondió con sorna.
-a ¿no?, déjame ver, porque será que no me convence, ah ya tu insistencia en ignorarme y evitarme ¿tendrán que ver en algo?- pregunto con ironía.
-pruébame- la instó.
-¿quieres decir que hablaremos ahora?
- no aquí tu me trataste de cobarde y para demostrarte que no lo soy-aclaró- nos vemos en Hogsmade, en las tres escobas mañana a las once ¿estaría bien?
-¿me estas invitando a salir?
-no, simplemente quiero saber si eres tan tonta como para ir-dijo con media sonrisa sarcástica-claro que te estoy invitando, hermi… señora Granger.- su cuerpo se tenso al percibir la naturalidad con la que la estaba tratando y trato de corregirse.
-porque no me sorprende que uses el sarcasmo, Severus- hizo sonar ese nombre más de lo necesario para connotar que ella si lo llamaba por su nombre.- a las once esta perfecto.
-bien adiós.
-adiós Severus- sonrió con un sonrisa hermosa mientras el salía a paso apresurado, con la satisfacción a flor de piel, porque lo había logrado ahora no solo tendría que gritarle la verdad para ver si la captaba podría decírsela de buena forma y tal vez arreglar algo entre ellos.
OooOooO
Severus caminaba ensimismado en su felicidad no cabía en la idea de que saldría con Hermione, estaba tan contento que repartía puntos a los estudiantes que estaban en los pasillos (exceptuando a los Gryfindor, no era para tanto) cuando de pronto, vino a su cabeza la imagen vívida de una chiquilla llorando abrazada de su gato color plata, y todo se vino abajo, no podría asistir, no, no lo haría.
Era sábado en la mañana y Hermione caminaba con la alegría a flor de piel, llevaba un vestido gris ceñido al cuerpo, una capa de invierno negra muy elegante, unas medias y zapatillas negras y una bonita boina que hacia resplandecer su cabello rizado, al llegar a Hogsmade decidió que o mejor era ir directamente a las tres escobas así que allí se dirigió.
…las once….
…las doce….
…la una….
No me lo puedo creer ese estúpido me dejo esperando- pensaba mientras iba ya por el quinto vaso de whiskey de fuego.
-alguna otra cosa señorita- intervino el camarero amablemente.
- no muchas gracias, mmm espere deme la cuenta por favor.
Apenas se puso de pie noto el efecto del alcohol en su cuerpo, caminaba un poco zigzagueante y su cabeza dolía y cada cinco pasos daba tumbos. Sin saber bien como, llego a Hogwarts y utilizando un hechizo desilusionador (para que los estudiantes no vieran en el estado en que venía) se dirigió directamente a las mazmorras al despacho de Snape.
-finite incantatem- se oyó decir con palabras arrastradas.
Se paro frente a una gran puerta de madera oscura y toco con más de la fuerza necesaria, con un suspiro Snape se puso en pie y se dirigió a abrir la puerta, sabiendo quien era la que tocaba con tanta desesperación.
-adelante- dijo Con voz profunda y calma.
Severus vio como una hermosa mujer entraba en su despacho bañada en lágrimas y completamente borracha. Al momento de entrar Hermione se lanzó contra su pecho con golpes de resentimiento, tal y como alguna vez lo hizo su hija con Potter pero esta vez el rencor era real, no era un juego y lo único que logró hacer para que se detuviera fue abrazarla fuertemente, estrecharla contra su cuerpo consolándola, percibiendo ese rico aroma a canela y vainilla, ese aroma del que estuvo enamorado, pero a quien lograba engañar, aun estaba enamorado de él, aun amaba a esa mujer a la que ahora estrechaba contra su cuerpo.
Lo siento se que esta corto, pero voy a actualizar pronto. Gracias a las que dejan reviews. Dejen mas jajaja.
