Disclaimer: todo le pertenece a J.k.R y yo no vivo de esta historia, no gano ni un cuarto de galeón, ni medio euro ni nada con ella.
Chapter 12: celos de padre
Melanie caminaba de la mano de su novio, hace ya dos días que Tom le había pedido que lo fueran y ella acepto porque el realmente le gustaba, además Thomas se había mostrado protector en cuanto se dio cuenta del peligro que corría su amiga y eso la hacía sentir como una damisela en aprietos con un apuesto príncipe que la salvara de todo peligro, Tom la acompañaba a todas partes y nunca la descuidaba por ningún motivo, cargaba su mochila como todo un caballero y esa mañana se habían dado su primer beso.
…..Flash back….
Terminaron su clase de transformaciones y Cami, Kate y Jake, tuvieron que dirigirse deprisa a yo no sé qué parte (sospechoso ya que siempre iban todos juntos a todas partes), Tom la tomo de la mano y entrecruzaron sus dedos era una imagen bella dos chiquillos tiernamente enamorados.
-¿quieres dar un paseo?-la invito Tom- me parece buena idea ir junto al lago.
-si claro el clima esta perfecto para un paseo junto al lago, vamos- lo jalo emocionada, con una sonrisa de inocencia. Eso era casi una mentira pero que mas daba la nieve era muy romántica y no habían tenido tiempo a solas desde que se habían vuelto novios.
Caminaron así de la mano entre copos de nieve, hasta que llagaron a la orilla del lago que en esa época estaba congelado y obviamente mágicamente cercado por los peligros que representaba, pero eso no le quitaba la belleza, los arboles a su alrededor estaban completamente cubiertos de blanca nieve y la superficie estaba pulida a la perfección, era como un gran espejo que reflejaba las montañas y es bosque blanquecino en toda su extensión.
-Es hermoso- señalo Mel.
- sí lo es, al igual que tu, eres tan bonita Mely.
- gracias- dijo Mel que de repente se había puesto del color de un tomate, y mordía su labio inferior (un habito heredado de su madre).
-Mely yo te quiero mucho y no quiero que nada te pase, yo voy a cuidar de ti, yo daría mi vida por ti Mel.- dijo acariciando la mejilla sonrojada de Melanie.
-y yo daría la mía por ti, Tom.
- te quiero- dijo acercándose lentamente a Melanie, quien respiraba agitada por el temor a lo desconocido, era su primer beso y no sabía cómo hacerlo.
-y yo a ti.
Y entonces la unión se llevo a cabo en un tierno roce, uno inocente, con mucho amor, fue corto pero hermoso y una corriente lo recorrió a ambos de pies a cabeza, fue magia.
…fin del flash back….
Ahora tenían clase de pociones y como en cada una de esas clases Melanie estaba dichosa, se le facilitaba y la apasionaba un montón, Tom la abrazaba en un abrazo paternal pero lleno de amor y se dirigían al aula. Al llegar se sentaron en la mesa de siempre la más cercana al profesor, Tom acerco la silla de Mely al escritorio como buen caballero y colgó la mochila de ella en el espaldar para luego hacer lo mismo con la suya y sentarse el igualmente. Rápidamente se fue llenando el aula de pociones y puntual como siempre llego el profesor Snape, quien anoto en el pizarrón la receta de la poción que iban a realizar en parejas con un simple movimiento de varita. La poción era la más difícil que habían realizado, no imposible para ella ni para Tom que también era bueno en pociones, pero era difícil y no había que negarlo. La clase transcurrió sin novedades, exceptuando una, el profesor le dirigía una sonrisa cada vez que la miraba, ¿sonreía? ¿Qué estudiante en su sano juicio, había visto sonreír al murciélago de las mazmorras alguna vez en su vida?
-Tal vez estoy cansada- pensaba Mely- pero aun hay algo que no tiene explicación, si sus sonrisas son producto de mi imaginación, entonces cual es la explicación para que me haya dado la palabra cada vez que he alzado la mano ¿hoy?, a mí a su estudiante más detestada, incluso más que los Gryfindor, sabiendo que llevo aquí dos meses y jamás me ha dado la palabra.- eso estaba meditando, mientras buscaba un gran tarro de alas de duendecillo en el armario de ingredientes, y esa misma fue la razón de que no viera el banquillo que la hizo tropezar.
Al caer el frasco de vidrio se hizo añicos dejando volar las alas que escaparon, Melanie calló arrodillada desfavorablemente sobre los miles de pedacitos de vidrio que se incrustaron uno a uno en su piel. Snape y Thomas se dirigieron rápidamente a su ubicación, llagando primero Tom que estaba más cerca.
-amor ¿te encuentras bien?- pregunto en tono preocupado su novio.
- emmm algo así pero me duele mucho Tom.
Amor ¿Qué? Pero ¿con quien cree que habla ese jovencito?, ella es mi princesita y ningún tonto chiquillo es su amor- los celos de padre pensaban por él, Severus no soportaba que ese niño la tratara así, para el era un pervertido al igual que cualquiera que se acercara a ella, sin acordarse siquiera que tenían la misma edad.-yo me encargo, señor Mcfire – escupió alzando en vilo a la chiquilla que sangraba en cantidades alarmantes.
-es una estúpida- chismorreaba Alicia con Teodore.
-cincuenta puntos menos para SLITHERIN señorita Smith. Y señor Mcfire.
-¿dígame profesor? ¿Gusta que acompañe a mi novia?- dijo orgulloso de su relación
- está castigado, esta tarde a las seis, p-por ser poco caballero y no ayudar a su COMPAÑERA a cargar el material- denoto la palabra, carcomiéndose en su interior la rabia de que ese fulano la llamara NOVIA.- hay muchas alas que debe atrapar, al estilo muggle.- río burlón- La clase termino salgan y no dejen escapar las alas de duendecillo (que aun revoloteaban en el techo).
Tom se quedo en seco, sabia que eso le tardaría una eternidad mínimo tres horas, eran más de mil pares de alas, ese castigo iba a ser eterno.
Snape salió dando grandes zancadas, con su hija en brazos y que por un extraño motivo no lloraba, aunque sus heridas eran a simple vista muy dolorosas, ella simplemente lo miraba con odio y eso le arrugaba el corazón. Cuando estaban por llegar a la enfermería no aguanto más y le pregunto, porque lo miraba así.
-yo no soy una debilucha como usted piensa profesor, fui yo la que le dijo a Tom que traería el material, es más casi le roge para que me dejara ir y además fue mi culpa y solo mi culpa haberme caído.
Ya habían llegado y la estaba poniendo sobre una de las camas, mientras la señora Pomfrey corría de un lado a otro buscando una poción desmaterializante para que los vidrios se desvanecieran (era más fácil que sacar uno a uno, sin mencionar menos doloroso) durante toda la curación Severus estuvo presente, aun después de que Hermione llego y a pesar de eso nunca pudo borrar de su mente la mirada fría y penetrante que su hija le había enviado hacia unos minutos, cuando la medimaga estaba por cerrar las heridas, el dijo lo que ella había estado esperando.
-Melanie- ya no podía llamarla por su falso apellido, debía admitir que le dolía hacerlo.- hágame el favor de avisar a su compañero Mcfire que el castigo fue removido.
-muchas gracias Severus, yo le diré a mi novio- dijo con una sonrisa grande-espero profesor que no le moleste que lo llame por su nombre, al igual que usted lo hace conmigo- dijo sarcásticamente.- era broma profesor Snape.- dijo cuando el rostro de el se descompuso en una mueca ininteligible.
Entonces Severus le sonrió tal y como había hecho durante todo el día y luego tomo a Hermione por un brazo y la alejo de la cama de la niña, al percatarse de que ella no estaba para nada sorprendida por lo del noviazgo de su hijita con ese, con ese.
-tu sabias que tiene novio- afirmo Snape.
-naturalmente, soy su madre ¿Qué esperabas?
-y no le dices nada mujer, es una niña.
- ay Severus no vengas con celos paternos ahora, ella ni siquiera sabe que tu eres su padre- el rostro de Snape se descompuso inmediatamente.- pero que tonta soy, lo siento sev… pero no termino Severus salió de la enfermería en cuestión de un abrir y cerrar de ojos.
Al dejar a su hija en la sala común, después de lo que había sido una eternidad para ella, aunque a duras penas habían pasado unos veinte minutos, corrió a todo lo que daban sus piernas hacia el despacho de Snape, toco a la puerta y nadie respondió.
-alohomora- entro pero no había nadie, así que cerro y entro a la sala de junto, el aula de pociones.
Allí estaba Snape sentado en el piso con un tarro lleno de lo que parecían alas de duendecillo sobre su regazo.
Se acerco rápidamente y se sentó junto a él.
-son difíciles de usar las alas de duendecillo en una poción, cada vez que las intentas meter en el caldero vuelan y vuelven a salir, además siempre están intentando escapar del frasco.-Snape intervino como quien no quiere la cosa.
-Severus yo no quise…
-son muy difíciles de atrapar también tarde mucho usando mi varita, imagínate si hubiera puesto a Mcfire a hacerlo sin ella.
-lo siento, fue mi culpa.
-tengo miedo Hermione, de que Melanie no me quiera como padre ¿sabes?
-eso no va a pasar yo te voy a ayudar, serás el mejor padre que se haya visto.- lo animo Hermione, para luego abrazarlo, sintiendo como unas pequeñas lagrimas escurrían por su hombro.
Ahí está otro capítulo más, espero que les haya gustado gracias a las que siguen mi historia, y muchas más a las que dejan sus reviews, comenten porfa.
Como ya dije hace unos cuantos caps voy a escribir un Lucius Malfoy/ Ginny Weasley, es mas ya lo empecé, escribí un cap ya, les pido un favor solo si quieren, podría alguien leer ese capitulo que ya subí y decirme si le ve futuro. Es corto no se aburriran lo prometo.
Cahmi Snape°_°
