Diaclaimer: lo de siempre, todo pertenece a JKR y poco es de mi autoría.
Lamento montones la tardanza estoy muy cargada de trabajo, de tareas y cosas pendientes entonces no había tenido tiempo de escribir ni una palabra pero por fin acabe el cap, que por cierto quedo hecho un asco, bueno no se juzguen ustedes, las quiero. Küsses Cahmi Snape.
Chapter 15: la dura realidad
Oh por Merlín! El profesor Snape estaba allí y seguro que ahora pensaba que ella estaba loca o que era una maleducada o quién sabe qué cosa, por no haberle saludado hace unos minutos y por haber salido corriendo como si un Basilisco viniera tras de ella,- Melanie, eres una idiota solo un segundo bastaba, pero no, tu sales con estas burradas siempre- lo que Melanie no sabía era que muy en su interior Severus agradecía que ella no le haya prestado nada de atención, total quería que cuando ella se enterara de que él era su padre, lo hiciera de una buena forma, y que no lo culpara por separar a sus padres, bueno a Hermione y a ese pendejo que ella creía tener por padre.
−Adelante siéntate Harry− intervino Hermione− dices que tienes que hablar con ambos ¿de qué se trata?− habló en el momento preciso, esos dos ya tenían una guerra de miradas de los mil demonios.
Nunca le había agradado a Harry la idea de su amiga con el murciélago de las mazmorras, a pesar de eso la había apoyado en cada decisión que había tomado, lo peor era que ese bastardo parido de dragón había sido capaz de engañarla, con una zorra Mortifaga, ese condenado merecía la peor de las desgracias y ahora estaba ahí aplastándote en sus narices y con un aire de suficiencia como si nunca hubiera pasado nada, bien merecido se tenia no conocer a su hija, no saber quién es, ni que existe, −no se la merece− pensó Harry, no obstante el podía ser de gran ayuda; lo que había visto en su último sueño no era para nada tranquilizador, o su Oclumancia se había hecho menos fuerte o Marcus ayudaba al lord a volver al poder, por su parte Harry se inclinaba por la primera opción, creía que tal vez era una artimaña de ese asqueroso semi -humano, para separarlo de las personas en quien confiaba, ¡sí!, eso era, una vil artimaña por un hábil oponente, porque no había que negar que Voldemort era hábil e inteligente y siempre había sabido mover sus cartas a la perfección, después de todo Marcus había demostrado ser un fiel y buen amigo con Mione, él la había ayudado y había aceptado a Mely como hija suya.
Harry tomó asiento en un sillón a la derecha de Severus. Sin explicarse aún ¿cómo podía Hermione aceptar la presencia de ese estúpido allí?, después de todo lo ocurrido.
−Bien lo que tengo que contarles es un sueño, lo tuve hace dos días, lo que creo y ya me he resignado a pensar es que Voldemort vive aún, a pesar de nuestros esfuerzos, y que intenta jugar con mi debilitada Oclumancia.
− ¡Sí que eres burro Potter!− dijo Snape palmeándose la frente con gesto de falsa preocupación- la Oclumancia no se daña, no se debilita, es como (para que lo entiendas) andar en bicicleta, ¡no se olvida!
−en fin− intervino Harry sin poner nada de atención− simplemente me niego a creer que lo que vi sea cierto, él no es como usted Snape, el no la engañaría de esa forma ¡nunca!−lanzó de repente.
− ¡Harry! Suéltalo de una buena vez− gritó exasperada con ambos a la vez.
−Herms es que no es sencillo
−Potter es simple ya sabe, palabra tras otra se va formando una oración coherente, aunque en su caso haremos lo posible para comprender toda clase de verborrea que salga de su boca− le insultó Snape.
−Bien lo que vi, más bien al que vi fue a Marcus, él lo ayudaba, estaba ayudando a Lord Voldemort a volver al poder, pero eso no es cierto ¿verdad que no? ¿Herms?, el no puede y aquí todos sabemos quién es el único traidor –dijo Harry lanzando una mirada despectiva− Usted qué opina ¿Snape?
Tres oyentes, dos mujeres, un hombre, dos expresiones diferentes, una compartida, una de absoluta reticencia y dos de sorpresa y desasosiego; por un lado Severus escudriñaba a Harry como buscando un engaño y por el otro las dos chicas presentes se quedaron de piedra, sin saber qué hacer ni que pensar, en la esquina más alejada del despacho Melanie ahogaba su agitación, con las manos en su boca, había detenido un gemido que había pugnado por escapársele y que de seguro la habría delatado. Pero ella quería creer a su tío, su padre nunca había sido malo, tal vez había sido mortifago, pero se había arrepentido y siempre había sido tan cariñoso y tan buen padre.
Mely no era tonta, sabía que lo peor en un caso como estos era salir corriendo al primer percance, no, ella se quedaría, durante el tiempo que fuera necesario, sin importar lo que tuviera que hacer, incluso lloraría en silencio de ser estrictamente necesario.
−Si lo que dice es cierto Potter, Voldemort ha de estar muy débil y no sería capaz de hacerle creer falsas realidades, es más me atrevería a decir que puede que deje escapar alguno que otro pensamiento.
− ¡Eso no es cierto! El no hizo algo así, no el nunc... –respondió Harry.
−Solo mírate Potter ya lo defiendes como si fueras su noviecita.
−Creo que fue mala idea pedirle que se quedara profesor, ahora pienso que sería bueno que me dejara a solas con mi amiga, tengo que hablar de la seguridad de su hija y eso a usted no le incumbe, si nos permitiera un momento a solas−dijo Harry con descaro.
Severus se puso de pie y se dirigió hacia la puerta, con paso decidido y con la incrédula mirada de su amada pegada a los talones, solo a último momento cuando pasaba junto al ojiverde dio un giro sobre sus pasos y se dirigió a él con un tono mordaz y él rostro a solo centímetros del del aludido con una mueca de total desdén.
¿en serio cree Potter que yo me voy a retirar cuando la vida de ¡mi hija! está en peligro? ¿es que acaso lo cago Merlín al nacer o que le pasa?
¿se lo dijiste? – atinó a preguntar Harry con un tono de voz entre sorprendido y enojado dirigiéndose a la mujer que se hallaba frente a ellos en el sillón de cuero tras el escritorio
¿el lo sabía? – preguntó Snape que no cabía de la rabia entre la túnica que llevaba puesta.
V-eeeran y-yo…− comenzó a balbucear aunque le fue imposible terminar por la impresión.
De repente frente a sus ojos una mata enmarañada de cabello negro había surgido de la nada a medida que una tela trasparente se deslizaba por los hombros de aquella niña que la miraba en medio de unas espesas pestañas completamente bañadas en lagrimas, una niña que dada la casualidad era su hija y que aparentemente sollozaba en silencio.
−Pero ¿qué te pasa mujer?, quiero que respondas y quiero que lo hagas de una vez− intervino exasperado el pocionista…−porque si no juro que no res…
−uss-ted n-no es mi padre,¿ lo entiende? mi único y verdadero papá se llama Marcus Rickman, él si ha estado conmigo en los peores momentos, usted no es mas que una horrible y despreciable cucaracha, ¡le odio!- dijo Mely entre lagrima y lagrima
Con prontitud salió del despacho corriendo cada vez mas rápido, mientras las lagrimas brotaban de sus ojos y un gran vacío se instalaba en su interior. Corrió y corrió y con cada zancada que daba dejaba cada vez mas atrás al afligido de su padre, profesor y jefe de su casa.
