Disclaimer: el que ya se saben de memoria todo de JKR y nada mío solo la idea y pues no escribo con ánimo de lucro, solo lo hago por diversión.
Este capítulo es bien emotivo, me encanto escribirlo es mi favorito, perdón por la demora, etc, etc… no dilato más las cosas porque deben querer leerlo de una vez. Espero les guste.
cahmi snape û._û
Chapter 16: tienes que escucharme!
─ Eres un estúpido Harry─ dijo una Hermione conmocionada mientras lo golpeaba incontrolablemente en el pecho.
─ Y yo como carajos iba a saber que ella estaría escuchando, yo mismo la vi desaparecer por el pasillo.
─ Tu lo sabías, tu sabias que Severus era su padre y aun así tuviste el descaro de pedirle que se marchara, siendo que le incumbía mucho más a él que a ti. ─ justo en este momento fue que lo notó, Severus no había explotado como debería, y entonces lo vio, parecía estar en shock, se había quedado de piedra y ahora yacía recostado en una pared del despacho con la vista perdida en algún lugar de sus pensamientos. ─Sev yo lo… no te preocupes yo se que ella entenderá─ decía tranquilizadoramente mientras se acercaba a él.
─no me toques ─dijo fríamente─ saliendo de su ensimismamiento.
─ Espera Severus a ¿dónde vas? ─ alcanzó a preguntar antes de que éste desapareciera por el quicio de la puerta─ todo es tu maldita culpa Potter, tenias que venir y arruinarlo todo
─ Pero Hermione el te engaño y ahora que quiero defenderte tu…
─ no mientas Harry, tu no lo tratas así por mí, tu lo haces por ti, en venganza por todos los años en que él fue tu profesor y en los que no le caías para nada bien y aunque no lo quieras aceptar te duele que él estuviera enamorado de tu madre. Pero sabes algo Harry debes soltarlo y superarte, madura por favor; dejaste de ser el niño que vivió, hace mucho tiempo ¡entiéndelo! Eres un hombre ¿que no lo ves? ─ soltó con palabras atropelladas─ ¡lárgate de una buena vez Harry!
─per…
─ Ahgggg! ─ después de ese alarido de su amiga decidió dejarlo por ese día, pero tendría que pedir posada a la profesora McGonagall.
…
─Mely ábreme, sabes que puedes contar conmigo amor.
Para colmo de males, entra a la sala común y encuentra a ese insoportable niñato hormonado tratando de "amor" a su princesita.
─ ¡Apártate Mcfire! ─ gruñó mientras avanzaba.
─Pero profesor, usted no puede entrar ahí─ repusó Tom haciéndole frente.
─Claro que puedo y ¡lo haré!, no por nada soy el jefe de Slytherin, apártate de una buena vez.
─No señor, discúlpeme, pero usted no puede irrumpir en el cuarto de mi novia, por muy profesor o jefe de casa que sea.
─ ¡Escúchame y escúchame con atención! ─dijo el pocionista tomándolo por el cuello de la camisa, casi alzándolo del suelo─ tu no vas a impedirme que entre en esa habitación, a menos que quieras desear no haber nacido, durante el resto de toda tu jodida vida y son cien puntos menos para Slytherin. ¡Te iras de aquí! ─ ordenó─ a no ser que quieras echar a perder los esfuerzos de mi hija, que es la única que vale la pena y gana puntos para su casa.─ finalizó exasperado, sin notar siquiera que había hablado de Mely como hija suya.
─ no me importa toda mi jodida existencia, profesor, me importa ella y no hay cantidad suficiente de puntos en el mundo que usted pueda restarme, para que yo me acobarde y la deje botada, ¿entiende? , así que lo mejor es que se acostumbre a mi presencia ó bien pueda señor─ contestó haciendo un gesto con las manos indicándole la salida.
No había que negar que el chico tenía valor ó bien era realmente estúpido; ni siquiera Longbottom lo había cuestionado en sus peores días de imbecilidad, con todo y su valor Gryfindor, y ahora venia un don nadie "soy lo suficiente bueno para estar con Melanie Snape" y se le enfrentaba de esa manera. Aunque lo hiciera por su hija y su seguridad, obviamente él no le haría daño y además no estaba de humor como para otorgar el beneficio de la duda a aquel moscorrofio.
─Eres un insolente y des…
─ ¡Ya basta! ─ el grito quebrado de Melanie retumbó por toda la sala común; ninguno de los dos había visto que la puerta junto a la cual discutían se había abierto de repente. Pero inmediatamente, Severus soltó el cuello del uniforme de Thomas y se giró para verla a los ojos.
Fue una mirada tan cargada de sentimientos a pesar de su corta duración.
─Estoy aquí para tí amor─ dijo Tom acercándose a ella.
─Solo vete Thomas, estaré bien, en serio y adelante profesor─ aceptó apartándose de quicio de la puerta.
…
─Discúlpeme profesor, pero si se va a quedar mirándome toda la vida! ─ inquirió sarcástica
─Melanie yo…
─ Si ese es el problema, usted solo piensa en usted mismo─ escupió con odio.
Severus Snape nunca hubiera pensado, que le dolería tanto que alguien le hablara con tanto odio como lo hacía ahora su hija, pero lo quemaba, lo cortaba, lo desgarraba a fondo esa mirada que le mandaba su pequeñita, esa niñita que debió ser su princesita, su consentida, a la que debió cargar en sus brazos, aquella que debió apretar su dedo índice en su pequeña manita cundo era una bebita, ella que debió pedirle que le leyera un cuento por las noches y que en cambio no lo encontró, que encontró a otro fulano que seguramente la complació y que así de granito en granito se gano el cariño, el amor de ella, ese cariño que Severus tanto anhelaba y que hace unos minutos había perdido por completo.
De repente Severus comenzó a llorar, a llorar como no había hecho en años, lagrimas de desesperación, de impotencia, lágrimas acumuladas, caían por sus mejillas blanquecinas y se perdían en la oscuridad de su eterno ropaje negro. Nunca lo había hecho, nunca se había abandonado a llorar por nada, nunca demostraba ese tipo de debilidad ante nadie, de pequeño no lo había hecho por el maltrato de su padre, en el colegio nunca le dio el gusto a los pendejos merodeadores, ni siquiera lloró por Lily, ni cuando creyó que Hermione lo había engañado con su amigo, ya bien, claro que había derramado una que otra lagrima y si alguna vez pensó que esos eran los mayores dolores que había tenido, ahora sabía que a este no se acercaban ni por asomo .
─Escúchame─ logró emitir en un sonido entrecortado
─ mire profesor y-yo ─ titubeó.
ya no estaba tan segura de estar en la razón, no por nada su madre no había dicho nada para desmentirlo en el despacho y si de algo estaba segura, ella y posiblemente cada persona que conocía a Snape, era que él era un hueso duro de roer, por Merlín, era el profesor más temible del colegio, probablemente del mundo entero y muchos hasta afirmarían que no poseía sentimiento alguno; y ahora ese mismo tan temido profesor, estaba allí parado frente a ella hecho un mar de lagrimas y por alguna extraña razón eso la hacía sentir con la urgencia de abrazarlo, pero no lo haría, no señor él la había abandonado, él no había querido verla crecer, él no la había querido, él la había arrojado a su suerte, a ella y a su madre. No se merecía consuelo alguno.
− ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué profesor? ¿Por qué me abandonó? Usted era mi padre y no me quiso, me despreció− en ese momento se abandonó a llorar también ella− se que Marcus no es mi padre, pero como si lo fuera, sabe algo, puede que tengan muchas cosas en común ustedes dos, tal vez ambos fueron mortifagos pero si estoy segura de algo es que él es mejor persona que usted, usted es despreciable. –su voz se quebró en esa última frase.
verdaderamente se sentía engañada y dolida, no solo se lo habían ocultado, en cambio habían inventado un padre al que había querido demasiado y que ahora no era más que un engaño, un hombre que la había cuidado hasta sus once años y que nunca iba a ser más que eso, porque entre ellos no había nada, simples recuerdos, no había conexión de ningún tipo, ni de sangre ni de nada, ahora él estaba lejos y por lo que había oído unos momentos antes de él, sería casi improbable que la dejaran verlo de nuevo, porque según ellos él la había utilizado para revivir al que tiempo atrás había aterrorizado al mundo entero en compañía de otros tantos como Marcus o como Severus, buenos o malos ¿acaso eso importaba ya?, no ya no, estaba realmente confundida, tal vez su padre si fuera el malo, pero exactamente a ¿Quién se refería usando la palabra padre?, ¿al que posiblemente la cuido y la quiso para aprovecharse de su inocencia y la de su madre y así ganarse la confianza y el respeto del lord? Ó ¿al que la dejo a su suerte y que nunca se preocupo siquiera por conocerla?, es mas estaba casi segura de que por eso la odiaba cuando llegó al colegio, porque le recordaba su pasado, sus errores; en todo caso ¿por qué la había querido después? Porque por lo menos eso era lo que le parecía a ella y tal vez lo que más la lastimaba, era el hecho de separarse de él, porque de algún modo en estos últimos días se había convertido en su amigo, y era tan parecido a ella, compartían muchos gustos en común y podría pasar horas conversando con él, en realidad le había aprendido a querer.
− ¡Tienes que escucharme!, por favor− rogó Severus. – Melanie te juro, que yo no sabía que era tu padre, de haberlo sabido hubiera sido el hombre más feliz, yo no hubiera sido capaz de abandonarte− dijo acercándose a ella y tomando su rostro entre las manos, limpiando las lagrimas de la chiquilla con sus pulgares. Melanie, nos engañaron a tu madre y a mi, alguien quiso separarnos y lo logro, pero daría lo que fuera por haber estado contigo todos estos años, y daría aún mas porque me dejaras compartir contigo los que quedan.
−¡No mienta!
−No estoy mintiendo pequeña.
−Si lo hace, porque si no, ¿cómo explica lo mal que me trato cuando llegue al colegio?
− ¿quieres saber, por qué lo hacía? Estaba celoso Melanie, y creía que eras la hija del hombre que me había quitado todo, del hombre que se había llevado a mi mujer, del hombre que se había llevado mi todo, mis esperanzas, mis fuerzas, mi amor, mi seguridad. Y además se había llevado algo más importante que yo ni siquiera sabía, te había llevado con él. De alguna forma yo siempre había querido todo lo que él tenia en ese momento, porque yo quería ser tu padre, quería haberme casado con Hermione, quería haber tenido una familia con ustedes dos, haberlas cuidado y no podía. Cuando llegaste me recordaste todo ese dolor Melanie, me hiciste falta, me recordaste todo lo que había dejado oculto tras mi coraza de piedra y te desprecié por no ser mía por ser de él, por ser hija del que alguna vez fue mi mejor amigo, aquel que se fue con el amor de mi vida. Pero te aprendí a querer y te quise mucho más cuando me di cuenta de que no tenia porque estar celoso, porque si eras mi hija, porque te tendría por él resto de mi vida.
− ¿Me está queriendo decir que la culpable fue mi madre?
−No Melanie no te confundas, ninguno tiene la culpa alguien nos separo. Acompáñame, por favor te mostrare unos recuerdos. ¿Quieres? – la invitó Severus.
−Perdón Severus, perdóname por decirte que te odiaba, no te odio, solo trato de entender lo que sucede, es que me duele pensar que no me quisiste.
−yo te quiero mucho, hija, más que a mi vida, te quiero más que nada ni nadie, eres todo lo que me hace vivir. Y de algún modo eres la razón por la que sigo vivo, por la que no me he ido. Solo hay algo que deseo saber ¿me crees? ¿Verdad que si?
−Si te creo papá, y no quiero que repitas eso de morirte nunca mas, no ahora que por fin te conseguí, no ahora que estamos juntos como siempre debió ser.
Y se unieron en un abrazo tan paternal, que hubiera podido durar horas, días, meses, años. Sin que a ninguno le importara, porque volvían a estar juntos y esta vez iba a ser para siempre, otra vez padre e hija por siempre.
…
−adelante Mely – la invitó Severus a pasar a su despacho− ¿Por qué no te molesta que te llame así cierto?
−claro que no papá− contesto divertida, los aires entre ellos se habían calmado y ella ahora se sentía afortunada de tener a su padre cerca.
−Este es mi pensadero− dijo enseñándole un disco flotante con una serpiente tallada por todo el borde. Mientras con su varita extraía una larga hebra de pensamientos, que luego dejo caer en el centro. − vamos−continuó extendiéndole una mano.
Ella la tomó sin vacilar y juntos se adentraron en el recuerdo, paso a paso, frente a sus ojos pasaban imágenes del pasado.
Cuando Severus llegó del ministerio con un ramo de flores y vió como se iba Hermione con Marcus; cuando Hermione salió corriendo de las mazmorras hecha un mar de lágrimas, pensando que Severus la había engañado con Narcisa; hacia unos días cuando Hermione le había dicho que ella era su hija; ese momento en el que él estaba en el aula con todas la alas de duendecillo en un tarro temiendo no ser aceptado por su hija, (la cual al ver el recuerdo le dijo que se agachara y le dio un beso en la mejilla, Severus sintió morir); también le mostró el momento en el que Hermione le confesaba como la trataba Marcus cuando Mely no estaba y como Rickman se había negado a venir a cuidar a Mely cuando los llamó el director.
Por fin salieron del pensadero, y al despejarse un poco escucharon que tocaban la puerta.
−Severus se que estas ahí, ábreme, necesito que me ayudes a entrar a la sala común de Slytherin, ¿te encuentras bien Sev? –preguntó Hermione preocupada
−Perfectamente− respondió al abrir la puerta junto a Mel.
−Mamá, mamá, tenemos que estar juntos siempre, prométemelo por favor, no nos van a separar nunca más ¿verdad?
−No cariño nunca –dijo Hermione abrazándola.
−Papá ven no te quedes ahí, ¡abrazo grupal! – intervinó halándolo hacia ellas.
A lo que ambos padres rieron mientras se abrazaban.
−Las quiero− dijo alzando a Mely en sus brazos y besando a Hermione en la frente mientras entraban al despacho.
−Y nosotras a ti− respondieron al unísono
Gracias a mis lectores en especial a una que me ayuda a subir el ánimo, que ella sabe quién es. A los que dejan review gracias y a los que no anímense.
Este cap. se lo dedico a una personita que no sabe que existo o que si pero que no me presta atención, (a Severus Snape jajaja) no mentiras, pero casi. Jajaja
