Y el tiempo pasoooo y yo no publicabaaaaa
lo siento pero es que ando de arriba a abajo y no podia venir a subir capi pero ahora les dare dos de new ok
BSS
Atte: La octava muñeca: Monzy
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Una linda rubia se encontraba terminado la rehabilitacion de un atractivo joven y se disponia a irse a su dormitorio.
- Listo, ahora solo necesito que por las noches, ejercites los músculos, sin forzarlos, día con día, iras recuperando la fuerza completamente y todo como si nada.
- Perfecto Lovegood...
- Puedes llamarme Luna, de hecho seria mejor si así lo hicieras. No me gusta el formalismo, es antipersonal.
- Lo intentare - dijo secamente el joven al lo que Luna contesto con una enorme sonrisa
- Eso es un gran comienzo siendo tú, y no podría llegar en mejores circunstancias. ¿Qué harás cuando estés completamente bien?
Luna trato de hacer casual aquel interrogatorio, pero le salio bastante mal. Draco se dio cuenta inmediatamente de que algo no terminaba de encajar en quella pregunta tan fuera de lugar.
- ¿Por qué la pregunta?
- Bueno, porque puedes hacer muchas cosas, ahora que estas con nosotros, puedes... literalmente estar con nosotros.
- Explícate...
- Tú sabes, unirte en serio para combatirlo
El rubio inhalo profundo antes de reponderle a Luna, no habia pensado en esa posibilidad, y basicamente habia sidpo porque no tenia el mas minimo interes en ser marinoneta de nadie.
- Definitivamente no, no escape de los mortios para venir a enredarme con otro pastor...
- No hay punto de comparación y lo sabes, además aquí podrías ganar muchas cosas - dijo la rubia mientras consultaba un reloj morado que saco de su bolsillo.
- ¿Que podría ganar? - dijo el chico en voz alta justo en el momento en que una voz femenina se escuchaba en la sala.
- ¡Draco!
- Voy en un momento... - respondió el joven mientras se vestía y tomaba unas muletas que Luna le llevara.
La chica termino de llenar su maletín y ayudaba al chico a bajar las escaleras. Una picara sonrisa se formo en su pálido rostro y acerco su boca al oído de su paciente.
- ¿Draco eh? Piénsalo... hay mucho por ganar...
Y después de dejarlo sobre el sillon, le dio un gran abrazo a Hermione y un sonoro beso.
- Hasta mañana - dijo guiñándole un ojo
Draco tardo un poco mas de tiempo para salir de su estupor. Luna era sin duda una de las mujeres mas extrañas que el hubiera conocido, pero le agradaba, le simpatizaba mucho porque no le tenia odio, ni miedo, ni nada similar, para ella solo era un chico mas, y eso era lo que el tanto anhelaba.
- ¡Draco! Ponme algo de atención ¿quieres?
- Si claro...
- Estas como ido, ¿Qué te pasa?
- Nada... solo pensaba
-¿Hay algo mas importante para ti que los deberes?
- Para todo el mundo lo hay, excepto tu, por supuesto - respondió divertido el chico, había logrado que ella se enfadara.
- Ja... muy gracioso y ¿en que malgastas mi tiempo, si se puede saber?
- En probabilidades...
Hermione lo miro sin entender una sola palabra. Definitivamente aquel día Draco estaba muy raro.
- ¿Estas bien?
- Si, necesito tomar una decisión y será mejor que sea ahora. Dile a Ellis que necesito hablarle, ahora mismo.
- Oye, yo no soy tu sir...
- Hazlo, es importante. - dijo mirándola a los ojos
Hermione sintió que aquellas orbes metálicas la quemaban por dentro y asintiendo salio de la Torre.
Busco por todos lados hasta que vio un chico pelirrojo sentado a la sombra de un árbol y se encamino hacia el.
- Hola chicos - saludo amablemente, sorprendiéndolos a mitad de una sesión de besos.
- Hola Herms... ¿Qué pasa?
- Vine por Ellis, Draco quiere verte linda, dice que es urgente.
- ¿Le paso algo? - pregunto la chica de cabello rizado con el alma en un hilo.
- No tranquila, esta perfecto, solo quiere hablarte, a solas... - añadió al ver que Ron también se levantaba para ir tras ella.
La chica se despidió con un fugaz beso y se encamino a su encuentro con el rubio dejando a ambos amigos con la mirada perdida.
- ¿Sabes que quiere Malfoy?
- Ni idea...
Y era verdad, no tenia la más remota pista de lo que sucedería en aquella torre y de cómo eso marcaría su destino. En aquel momento Draco estaba decidiendo sus lealtades, el había llegado a Hogwarts con el propósito de usar a sus enemigos y derrotar al Señor Tenebroso. En aquel momento no le interesaba si media Orden caía, si mataban a Potter, alas comadrejas o a Granger, pero ahora todo había cambiado.
Y el plan tendría que cambiar también.
- Yo tomare el camino que tu me digas Draco. - dijo firmemente _Ellis
- ¿Estas consciente de lo que te pido? Es muy arriesgado...
- Lo se, pero no voy a perder todo lo que tengo ahora, no sin luchar por ello...
- Eso queria escuchar... Tienes agallas, aunque no me extraña, lo tienes en la sangre - dijo abrazandola
- Lo tenemos...
Draco sonrio ante aquella aseveracion, y asintio. La decision estaba tomada.
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