Notasdeautora: Grax x sus review y alerts ;D espero que les guste el siguiente cap nxn
Disculpen de verdad la tardanza XD como siempre hay imprevistos de por medio, pero bueno ya he vuelto ;D Libre al fin! XD juro prenderle fuego a la uni... dejando eso de lado.
Espero que el cap no este tan horriblemente vomitivo Dx
Advertencias: Ooc claramente por el contexto de la historia.
El Príncipe y el mendigo
by
Zutte-chan
II
"El ave enjaulada"
Un silencio incomodo se hizo presente en el lugar, ninguno de los dos se atrevían a soltar palabra alguna.
De pronto Sion agarró las sabanas y cobijas que tenía cerca y se cubrió con ellas. La rata le miró completamente desconcertado y al momento se encontró ahogando una carcajada, se esperaba de todo menos eso. Se acercó con algo de sigilo a unos pasos de la cama.
- ¿Acaso tienes complejo de ermitaño? - más el bulto de sabanas no se movía. Miró fijamente allí por unos minutos casi perdiendo la paciencia. Por un momento pensó que se había topado con un ángel pero después sacudió esa ilusión de su cabeza para darle cabida a un mocoso mimado y tímido - Se nota que después de todo su Majestad es un cobarde – dijo fríamente viendo el bulto.
Sion se había quedado bajo las sabanas, no sabía que hacer o decir, casi se había olvidado de respirar. De pronto un leve sonido desconocido lo sacó de sus pensamientos, un chillido.
"Chrip, Chrip"
Pudo ver un pequeño ratón negro escabulléndose entre las blancas sabanas que le miraba fijamente mientras movía su nariz y bigotes como examinándole. En seguida se quitó las sabanas de encima.
Nezumi observó como Sion se descubría mientras tenía al pequeño ratón en la palma de sus manos y lo miraba fascinado tratando de acariciarlo.
- No es divertido si no se asusta – dijo algo decepcionado - ¿No se supone que deberías gritar despavorido y pedir auxilio? - dijo burlón. Había soltado al pequeño a propósito entre las sábanas para hacerle salir y ver su reacción aterrada, siempre funcionaba con aquellos idiotas vanidosos.
- ¿Es tuyo? - preguntó emocionado ignorando las preguntas de Nezumi.
- Puede decirse que sí. Siempre me ha seguido - dijo un tanto extrañado por su reacción. Cualquier persona normal gritaría de horror de ver un ratón, se reprendió mentalmente, ¿por qué le respondía si él le había ignorado?
- Es lindo...- ¿quién en su sano juicio decía que un ratón era lindo?, ahora se encontraba acariciándolo, parecía que toda su atención estaba puesta en el pequeño animal, siendo algo descortés se aclaró la garganta para llamar su atención.
Entonces el albino volteó a verlo algo avergonzado.
- Disculpa, lo de hace un momento...- dijo apenado dejando el ratoncito libre - Esto...Yo soy Sion, es un placer conocerte, ¿Nezumi? - dijo algo dudoso al pronunciar su nombre. Le extendió su mano.
- Sé quien eres, y no es para mi un placer conocerte, sólo me obligaron - dijo apartando la mano del joven.
- Ya veo... - dijo bajando su rostro algo entristecido - No tienes porque estar obligado a estar con alguien si no quieres...puedes irte si lo deseas – bajó su cabeza algo deprimido. Por la repentina emoción de que alguien le visitara había olvidado cuales podrían ser sus motivos para estar allí, además quién le visitaría por gusto?
- Créeme que ya lo hubiera hecho si lo hubiera querido - dijo mientras el otro le miraba confundido.
- ¿Y por qué...?-
- Simplemente tengo algo de curiosidad, me parece increíble tener la oportunidad de ver al príncipe heredero del reino frente a mi, cuando muchos hablan de tu desaparición o de tu posible muerte, ciertamente tus padres son un "caso especial" - Sion lo miró con un deje de tristeza en su rostro.
- Yo... lo siento... Todos en el reino deben creer que no soy alguien digno del trono, sólo estoy aquí sin hacer nada, soy un inútil... ni siquiera puedo aparecerme en público - apretó las sabanas.
Nezumi lo miró fríamente e hizo un gesto despreocupado con sus manos- Vaya que eres lamentable. Haz nacido rodeado de lujos pero sólo eres un niñito mimado que no puede salir de su propia jaula - miraba todo lo que componía la habitación.
- Lo sé, pero debido a mi enfermedad no puedo salir del castillo - soltó un suspiro - Mi cabello… antes era castaño al igual que mis ojos, y ésta marca apareció con la enfermedad - se señaló a sí mismo. Nezumi pudo notar claramente desde que entró que aquello era parte de la enfermedad - No puedo hacer muchos esfuerzos, es lo que me han dicho los doctores, según ellos salir supondría un peligro pasa mi, pero me gustaría mucho poder ver el exterior -miró por hacia gran ventanal frente a ellos.
- No hay nada interesante que ver allá afuera - dijo severamente - Afuera lo que hay es un caos disfrazado de paz, un teatro para los ignorantes- el peliblanco le miró sorprendido -Pero tampoco he venido a atormentarte con eso, no creo que esos problemas le convengan a un mocoso como su Majestad - Sion frunció un poco el ceño e iba a decir algo pero se quedó viendo las acciones de Nezumi.
La rata de sentó agarró una silla que tenía cerca y la rodó hasta quedar cerca de Sion, apoyándose contra el espaldar de esta, tomó un libro que el chico hasta hace un momento estaba leyendo y lo miró burlonamente.
- El Príncipe Feliz... que ironía - rió sarcásticamente.
- Es un buen libro, ¿lo has leído? – le siguió el hilo.
- Sí, pero no es mucho de mi agrado, prefiero leer Macbeth - devolvió el libro a las manos de Sion.
- Esto... ¿haz leído muchos libros? -
- Se puede decir que sí - sonrió apoyando la cara contra el espaldar de la silla - Pero no tengo una colección tan grande como la que tienes aquí - señaló la estantería repleta de libros - Se puede decir que sé de todo un poco - ¡maldición! ¿Qué estaba haciendo? ¿Por qué le hablaba de sí mismo? Lo que menos había querido era interactuar con él, sólo quería largarse de una vez, entonces ¿por qué no lo hacía?
- Puedes leerlos si quieres, aunque esto no es nada comparado a la biblioteca del castillo, hay miles de libros allí... - dijo emocionado y Nezumi sonrió levemente - Disculpa Nezumi, pero por qué estás aquí? -trató de ser cuidadoso con sus palabras pero era algo que le inquietaba.
- ¿Quieres la verdad o la mentira? - cerró sus ojos un momento.
¿La verdad o la mentira? no entendían muy bien a que se refería, pero estaba seguro de algo...
- Obviamente quiero la verdad... - dijo inocentemente.
- Todos siempre la quieren, pero podría mentirte descaradamente y no te darías cuenta - hizo un gesto negativo con sus manos.
- Eso lo sé, pero...quisiera saber cuál es el motivo por el cual estás aquí? Dijiste que estabas por obligación -
- Quizás no te guste saberlo – mostró una cara muy seria.
Sion por un momento se sintió intimidado pero trató de hacerle frente - No importa, quiero saber! -
Soltó una gran bocanada de aire con algo de molestia, decidió responder con la verdad para ver el impacto en su rostro - Vine a robar las joyas de tu madre para ganar dinero, feliz Majestad? - Sion le miró desconcertado por unos segundos - Si no has entendido, soy un ladrón -
- Lo entendí muy bien con lo que dijiste... pero no me has respondido por completo...-
- Vaya que eres perceptivo - suspiró - Pues me han impuesto como penitencia hacer de tu niñera de momento, pero terminé cumpliendo por curiosidad como te dije -
- Oh... ya veo - sonrió - Sé que no debería alegrarme por algo como eso, pero me alegra mucho que alguien venga a verme, aunque no lo parezca - dijo con melancolía - Mis únicos amigos son los libros y Safu, así que no sé muy bien como tratar con otras personas -
- De verdad que eres deprimente, pero ni pienses que acepté porque quería ser tu amigo, como ya te dije fue un capricho de mi parte aceptar esa propuesta y ya he satisfecho mi curiosidad- se levantó bruscamente de la silla caminando hacia el ventanal que estaba entreabierto - Bueno Majestad, yo me largo - anunció sonriendo maliciosamente para abrir la ventana por completo.
Sion se quedó estático con la boca abierta. Se levantó apresuradamente de la cama enredándose las piernas entre las sabanas cayendo de boca al suelo.
Nezumi que se había quedado a observar su reacción, se carcajeó viendo como el muchacho se deshacía de las sabanas y le miraba totalmente preocupado desde el suelo.
- Espera...por favor no te vayas...- pidió desde su lugar.
- No tengo tiempo para perderlo jugando al té, Majestad - dijo con una expresión burlona.
- Por favor... quédate un rato más-
- ¿Por qué debería hacerlo? ¿Por qué eres el futuro Rey? -
- No...- Sion bajó su cabeza algo lastimado por sus comentarios.
- Eres un mocoso caprichoso, Majestad - cerró la ventana con una sonrisa, acercándose a Sion quien le miraba sin comprender - No me iré, pero con una condición -
- ¿Cuál?- dijo rápidamente sin pensar.
- Vaya, no pensé que estuviera tan desesperado... - se agachó a su altura - Me dejarás leer toda esa colección de la que tanto alardeas - vio el rostro del otro iluminarse incluso parecía emocionado y le iba a responder de manera previsible pero antes de que lo hiciera Nezumi posó uno de sus dedos sobre sus labios callándolo - Pero sólo será hasta que termine de hacerlo...-
- ¡Acepto! - dijo Sion emocionado.
- Vaya que eres muy simple - rió - Bueno Majestad, ¿piensa pasarse la vida en el suelo? - dice burlón viendo que Sion no se había movido.
- Por favor no me digas así... -
- ¡Jajaja! eres un mocoso exigente Majestad - se levantó extendiéndole su mano para ayudarle a levantarse el albino hizo un ademán de agarrarla pero éste la retiró rápidamente.
Nezumi era una persona muy extraña, muy diferente a las personas que había tenido la oportunidad de conocer. Tenía a su amiga Safu quien estaba pendiente de los modales en todo momento, una chica bastante rigurosa en lo que comportamiento y reglas se trataba. Estaba su madre una persona cariñosa y atenta, y su padre quien era comprensivo y justo. Siendo así las personas que lo rodeaban eran muy amables. Pero en ese momento que había estado con Nezumi en su habitación, había roto todos sus esquemas. No era amable, tampoco malvado, había algo en él que no podía descifrar. Cuando se había dispuesto a tomar su mano pensando que sería el primer acto amable de su parte simplemente la había retirado, él seguía con esa expresión burlona en su rostro, como haciéndole saber que no le ayudaría.
- Deberías saber que afuera nadie te tenderá la mano sin querer algo a cambio, debes de ser capaz de hacer las cosas por ti mismo, incluso allá afuera hay personas en peor estado que tu. Te lo digo para que lo sepas, no soy un caballerito con modales y etiqueta así que no esperes que te ayude-
Sion lo miró pensativo, su voz sonaba con un tono venenoso, él nunca había considerado que su desgracia fuera algo tan grande o algo con lo cual justificarse.
Comprendiendo lo que Nezumi le decía, se trató de poner en pie por sí mismo. Un silbido lo sorprendió.
- Pensé que te quedarías autocompadeciendote toda la vida -
- No soy una persona a la que le gusta hacer ese tipo de cosas. Sé que no parezco muy fuerte, pero debo serlo ya que algún día tendré que gobernar -
- Vaya que eres optimista, y yo pensaba que eras un mocoso que se escondía debajo de las sábanas hace un momento, nada mal- rió con fuerza, Sion se sonrojó avergonzado.
- Por favor no menciones eso... - dijo apenado.
- Pide mucho Majestad y das poco - hizo un gesto exagerado con las manos.
De pronto un sonido seco hizo que ambos se mantuvieran en silencio. Alguien tocaba la puerta.
- Adelante - ordenó Sion.
- Buenos días Joven príncipe - saludó cortésmente un hombre de cabellos rubios y lentes - Vengo ha hacer la revisi...- se quedó callado al fijarse que el príncipe no se encontraba sólo en su habitación - Oh disculpe no sabía que tenía visitas -
- ¿Eh?- recordó que Nezumi estaba ahí - Sí, señor Rashi, él es...-
- Soy el caballero de su Majestad - se presentó inesperadamente, captando la atención de ambos.
- Oh...bueno- rió con algo de gracia y se ajustó los lentes - Espero que no le moleste esperar afuera, tengo que realizar algunos exámenes de rutina al príncipe - Nezumi hizo un gesto desinteresado y salió de la habitación.
Ahora ya no tenía nada que lo retuviera, se podría largar de allí sin ningún problema.
- Rikiga, ¿estás seguro de eso que hiciste? No conozco ese a ese joven por lo que no puedo juzgarle, pero dejarlo con Sion me preocupa -
- Oh vamos Karan, nuestro hijo vive aquí aislado, tengo fe de que pueda abdicar al trono por eso debe relacionarse con todo tipo de personas, no puede vivir pensando que todos son buenos. Además como ya te dije aquel muchacho no parece ser tan malo. Lo que me preocupa es que en el Reino nuestra influencia no sea suficiente - dijo esto último casi en un susurro.
- Bien Sion, ya terminamos. Sigue la medicación al pie de la letra como siempre - Rashi se despidió con una sonrisa amable, posando una mano sobre el hombro del albino, quien sonrió y asintió enérgicamente.
Sion dejó la receta en una mesa. Se había terminado de arreglar sus ropas, ahora que lo pensaba Nezumi debía estar fuera.
Salió a prisa viendo el gran pasillo desolado.
-¿Nezumi? - llamó, pero nadie le respondió. Decidió comenzar a buscarlo en las áreas cercanas a su habitación pero ningún rastro de Nezumi.
Volvió a llamarle y suspiró algo desanimado. Se había ido.
Aquel pasillo era tan frío y solitario, de pronto se dio cuenta que sus pies estaban fríos, había salido de la habitación sin zapatos, se sintió tonto en medio de aquel pasillo.
Nezumi no tenía porque quedarse a esperarle, él era un idiota iluso en creer que alguien quisiera estar cerca de él, además ya había dicho que tenía obligaciones con las cuales cumplir y el no era nadie para involucrarse en su vida, además de querer involucrarlo en la suya de una manera tan egoísta.
Regresó a su habitación para quizás retomar la lectura detenida, entonces un chillido lo sacó de sus pensamientos.
Pudo divisar perfectamente el pequeño ratón negro sobre la mesa, soltando de su boca un pequeño papel, Sion trató de tocarle de nuevo pero el ratoncito se escabulló bajando la mesa y en un instante salir por la ventana abierta, salió casi por inercia a seguirle pero ya había desaparecido.
Volvió su vista rápidamente al papel que el ratoncito había dejado antes de huir. Aquel papel doblado rápidamente lo abrió descubriendo el mensaje en su interior.
"Lo siento Majestad hay cosas que hacer, pero no se deprima.
Tengo cierto interés por tal colección que me ha ofrecido leer, así que regresaré."
Una letra pulcra y con una buena caligrafía. Sion simplemente sonrió, se sentía algo aliviado no sabía porque. Sentía una curiosidad innegable por saber más acerca de Nezumi.
Notas Finales:
Y bien? que les pareció, Dx awwn estoy algo atrasada.
Bueno al fin he terminado con trote de la uni y tengo tiempito libre Dx pero a cambio de qué? de un sacrificio horrible, la entrega de mi proyecto fue horrible temo por mi vida DX
;D Bueno me ha venido la inspi de volada por verme el cap de 6 del manga de no.6 en español, esta en submanga ;D tenía como q meses esperando verlo traducido aunque ya lo había leído en la novela el manga es aceptable. Spoiler (Sion trata de seducir a un tipo gordo o,o)
Hablando de mangas ha vuelto legal drug mejor dicho, drug & drop de CLamp, sinceramente amo esta obra de clamp, no por el shonen-ai que se transpira, si no por lo elegante de sus mangas XD (así los considero) no sé pero la felicidad me invade cuando leo este manga, Kazahaya es tan kawai y Rikuo super sexy, no sé pero me gustan mas este par que Watanuki y Doumeki / vivo rezando x q le hagan una adaptación como Dios manda a ese manga al anime D Dejando la imbecibilidad.
Ojala les haya gustado el cap / sé que esta medio raro pero ya me estoy medio acomodando dentro de la cabeza las piezas del puzzle, y haciendo hincapie en los puzzle: ¡He visto la trolleada del año! Creí que Hoshino Katsura era ya lo suficientemente troll haciendo caps de Johnny y Chaozi pero hay alguien que le rebasa en este mundo; D (vayan a ver mawaru)
Sí no quieren que Hamlet, Cravat y Tsukiyo vayan a la horca, dejen review
(Me imagino una mini-horca especial para ratoncitos XDDD soy un ser depravado)
