Era un día lluvioso uno de los muchos comunes en forks pero hoy tenía un matiz de tristeza una pequeña familia se sentaba en la sala de espera del hospital había sido una dura semana, habían sufrido un golpe muy duro al enterarse de que el cáncer de la abuela había empeorado y no había nada que se pudiera hacer más que hospitalizarla.

-¿mamá puedo ir con la abuela?- pregunto la pequeña niña de ojos marrones, por el rostro de su madre resbalaba una lagrima, los doctores no les habían dado mucha esperanza.

-si mi amor, pero si esta dormida te regresas- la pequeña se bajo de las piernas de la madre donde estaba sentada y camino muy despacio hacia la habitación de la abuela, su padre le había dicho que en el hospital no podía hacer ruido.

-mi amor, deberías de ir a ver a tu padre- le dijo la mujer viendo como la pequeña niña entraba en la habitación.

-ya fui- respondió el hombre de piel rojiza y pelo castaño que sostenía a un niño muy parecido a el, el pequeño esta recostado en su hombro se había quedado dormido. – pero no quiso hablar con migo, esta en el boque, pero por lo que pude escuchar antes de que me obligara a regresar, piensa quedarse allí al menos que mamá…- se le había formado un nudo en la garganta al pensarlo. Su mujer paso la mano por su cabello una lagrima rodaba por su mejilla.

Mientras tanto la pequeña cerraba la puerta con cuidado dándole la espalda a la cama de la abuela fue cosa de un segundo mientras la puerta hacia *click* un suspiro que era una mezcla de dolor y éxtasis asustaba a la niña que se giró para ver si a su abuelita no le pasara nada; la imagen que estaba frente a ella la confundió un hombre joven que tenía puesto una sudadera negra, aun asi unos mechones cobrizos asomaban por los bordes, estaba sobre ella y sus labios estaban unidos, era algo así como un beso pero había algo extraño, pero en un parpadeo de la pequeña el ya no estaba sin entender muy bien lo que había visto Renne se acercó a la cama de su abuela, a media que lo hacía no alcanzaba a ver, la cama era muy alta.

Como pudo se subió a la cama, su abuela estaba fría y pálida tenia los labios con pequeñas manchas de sangre y parecía que alguien la había mordido la pequeña se asustó tanto que soltó un grito que fue escuchado por todos.

Isabella Black fue una gran mujer para la tribu- decía un hombre vestido de negro, la lluvia caía sin cesar, los pequeños niños se aferraban a la falda de su madre, los cuatro se abrazaba muy juntos el dolor era visible en sus caras, el hombre del traje negro seguía hablando pero nada podía calmar el dolor, llego la hora de bajar el féretro y el ruido del llanto tomo protagonismo. Varios hombre empezaron a palear tierra; la gente se iba, dejando palabras de consolación para la familia, la última pala de tierra fue lanzada sobre la tumba mientras el aullido de un lobo desgarraba el aire.

-¿tienes hambre linda?- Renne estaba recostada en las piernas de su madre contemplando el fuego en la chimenea el pequeño Billy se había dormido hacia un rato.

-no mami quiero esperar a papá y al abuelo- la mujer beso su cabello ondulado.

-mi amor, debes entender, tu padre y la manada están haciendo lo imposible pero tu abuelito no quiere regresar-

-pero yo también estoy triste, mami y lo quiero aquí para abrazarme- la pequeña rompió a llorar, extrañaba mucho a su abuelo y no entendía porque se había ido a vivir al bosque.

La noticia de la muerte de Bella fue dada a los familiares minutos después de que la pequeña Renne encontrara a su abuela, al enterarse de la noticia Jacob había, literalmente, explotado de dolor y así transformado en un lobo rojizo corrió hacia el bosque, nunca lo había hecho pero esta vez la perdida le había dado el empujón para poder entregarse por completo a su naturaleza animal, corrió y corrió no sin antes ordenarle a la manada no seguirlo ya nada quedaba para el nada, ni siquiera sus nietos eran capaces de animarlo el solo pensar en el parecido de los ojos de Bella con los de la pequeña Renne le quemaba como acido.

Durante las semanas siguientes la búsqueda del jefe de la manada había sido inútil, no había rastro de el por ningún lado, el dolor de la perdida de sus abuelos había hecho que Renne se olvidara por completo del desconocido de la capucha, simplemente recurría a ella en sueños como vagos recuerdos, demasiado dolorosos como para atreverse a profundizar en ellos.

Los días se hicieron semanas y la vida en la push regresaba a ser la de siempre, solo que ahora la tribu tenía una nueva leyenda sobre el hombre que abandono su condición de humano a causa del dolor.


Hola gracias por leer les dejo otro cap. preguntas? entonces pulsa el boton de review xD

love charlie