El bosque era un lugar frio y verde en esta parte del país, un enorme lobo color rojizo se paseaba por entre los arboles olfateando el musgo que crecía en los árboles, desde hacía muchos años era habitual verlo merodeando por allí, no era agresivo pero los habitantes de la península olimpyc prefirieron guardar sus distancias.
Nadie sospechaba siquiera la verdadera historia de este animal, que no era un animal para nada, aunque quizá y con el tiempo había perdido un poco de su humanidad. En algún momento de su vida, el gran lobo, como lo llamaban en las leyendas, tuvo un nombre, el cual no podía recordar. Había tenido un padre, pero su cara era ahora confusa en sus pensamientos. Había tenido hijos y nietos, pero sabía o no quería recordar porque pensar en ello lo hacía lloriquear de dolor, el dolor, es gracioso como la vida toma lo que nosotros esperamos que sea una solución y nos entrega una carga.
Las emociones eran más llevaderas en ese gran y peludo cuerpo pero no desaparecían por completo, porque se sentía incompleto y lo peor de todo el asunto es que su mente había bloqueado la razón, si quizá tuviera un porqué de ser o sentir lo que sentía, todo hubiera sido más fácil o al menos tendría una razón, pero no, la vida se había llevado los recuerdos dejando solo esa inmensa sensación de vacío.
Los años pasaron y la vida del gran lobo no fue más que monótona, comía simplemente porque su sentido de supervivencia no lo dejaba morir, corría solo por mantenerse en movimiento le gustaba ser arriesgado, solía meterse con animales más grandes porque había averiguado que sanaba rápido, en fin su vida siempre iba igual, pero claro las cosas siempre cambian para bien o para mal nadie lo sabe.
Así como nadie sabe porque ese soleado día de julio el gran lobo decidió por fin seguir su camino más allá de la frontera con Canadá, el calor no le gustaba, o porque sin ningún tipo de razón siguió su camino hacia las heladas tierras de Alaska.
Como dije antes nadie lo sabe, pero algo si era seguro y algo muy fuerte pasaría, porque por primera vez en doce años un sutil aroma demasiado dulce a sus fosas nasales, iban hacer que el lobo recordara algo o más bien un apellido.
Cullen…
Hola! gracias por leerme, lamento que este no sea tan largo como los testamentos que suelo escribir. XD pero tenia que contarles esto primero.
solo les dire que la vida tranquila del gran lobo se ha acabado.
besos
charlie
p.D: TEAM EDWARD! lol
