Hola chicas lamento haberme tardado tanto pero este fic me tiene sudadno la gota gorda :S pero no desesperen que esto no acaba aqui . les recuerdo mi blog que esta en mi perfil para que leean las biograifas de los personajes y vean las fotos.
besos
Charlie
Renne POV
Toda la semana había estado recibiendo todo tipo de regalos desde rosas rojas hasta libros y cd con melodías en piano, había iniciado una investigación sobre mi admirador secreto a base de esto pero nadie parecía tocar el piano en todo el campus.
Los detalles eran muy bonitos pero en realidad a mí no me gustaba ese tipo de música y las novelas románticas se me hacían un tanto repetitivas, yo era muy poco para la lectura mi afición era el cine aun así prefería las viejas novelas de misterio donde la protagonista no era una delicada damisela sino una guerrera.
-esto estaba en el buzón- me dijo Violet, mi compañera de casa el lunes por la mañana, había dejado un pequeño paquete sobre la mesa.
-gracias Viv- dije bostezando y abriendo el paquete con pereza, que quedó reducida a cenizas en cuanto vi la elegante invitación dentro, no estaba impresa, pero la letra dentro era tan estilizada que parecía una invitación para ver a la Reina.
Adentro daba las indicaciones para llegar a un campo algo alejado del campus donde supuestamente me esperaba una cena romántica, patrocinada por mi admirador secreto.
-conozco esa letras- exclamo Violet quien se había parado detrás de mí y leía la invitación igual de sorprendida que yo. –oh por Dios es la letra de Edward Cullen.
-¿Edward Cullen? El inadaptado social que parece modelo de jeans. – dije mirándola de manera sugerente, ella rio escandalosamente.
-en efecto el mismo, wow Renn eres tan afortunada, el mega bombón de Edward Cullen es tu admirador secreto.
-hmmm ya veremos si le quito lo antisocial- dije viendo la invitación y pensando en el estudiante misterioso de mi clase de química.
La mentada cita romántica estaba programada para el viernes por la noche y no sé si era porque yo estaba más alerta pero me pareció notar los penetrantes ojos amarillos de Edward Cullen sobre mí en más de una ocasión.
Edward POV
Había ignorado todas las advertencias de Alice, ella no sabía cómo yo lo que le gustaba a mi ángel, solo había tomado una de sus ideas y la cena romántica estaba fijada para el viernes, al fin recuperaría a mi alma gemela y no podía creerlo, como un monstro como yo podía llegar a tener una segunda oportunidad.
La sema previa a nuestra cita note como mi ángel estaba más atento a mí, sus pensamientos eran un tanto confusos y en un volumen muy bajo me hizo recordar a Charlie, y me regocije internamente al saber que por lo menos esta vez mi ángel no era una muda mental como ella solía llamarse a sí misma.
…
Finalmente la cita llego, todo estaba listo para cena romántica. El, la esperaba parado junto a la mesa con un elegante traje negro, ella por otro lado caminaba por la acera, sus pasos haciendo eco en la calle. Llevaba un pantalón que se apretaba a su cuerpo de una manera imposible delineando sus exóticas curvas, una blusa blanca con un escote discreto pero provocador y una chaqueta verde, todo a juego con sus tacones de vértigo color café los cuales portaba con una elegancia heredada de su madre.
El al verla acercarse no pudo más que sobresaltarse y gruñir por lo bajo, era perfecta como siempre, pero había una sensualidad que él no recordaba pero que le encanto.
Ella no había podido evitar una sonrisa cuando lo vio parado esperándola, el eran malditamente guapo, sonrió, con una sonrisa lobuna.
-buenas noches admirador secreto- su voz sonó baja, ella sabía quién era y lo que provocaba así que no desaprovecho la oportunidad.
-buenas noches bella señorita- respondió el, su cara, sus movimientos y sus pensamientos lo habían dejado pasmado pero no por algo tenía más de ciento cincuenta años, ella ni siquiera pareció notar como sus ojos se oscurecían, ni el gruñido que hizo temblar sus labios, labios que moría por fundirse en los suyos una vez más como la última fatídica vez.
-me encantaría conocer la identidad del chico que se encuentra en las sombras- dijo con voz divertida mientras se acercaba más a donde él se encontraba.
El simplemente dio un paso al frente con una sonrisa torcida, le encantaba esa nueva actitud por parte de su ángel. –Edward Cullen a sus pies señorita.
Todo era un juego para ambos, ella creyéndolo un casanova y el pensando que todo esto era su forma de aligerar la tensión por el tiempo transcurrido.
Pronto él estaba apartando la silla para que ella tomara asiento, para luego sentarse frente a ella con una sonrisa imborrable en los pálidos labios.
-¿tocas el piano?- pregunto ella después de percatarse de la suave música del fondo.
-así es, la canción que estaba en el primer disco, la compuse especialmente para ti.- Renne sonrió recordando las notas de la canción era como una canción de cuna pero había cierto aire de pena, remordimiento y felicidad Todo al mismo tiempo.
La cena ya está sobre la mesa, y mientras ella saboreaba los deliciosos raviolis el fingía comer perdido completamente en sus hermosos ojos chocolate.
Lamentablemente la noche pasó demasiado rápido y ambos aun envueltos en el hechizo que solo la reina Mab pudo haber dejado sobre ellos, confundiendo y obsesionando. Se fundieron en un necesitado y apasionado beso, antes de que con una última sonrisa ella entrara en su casa.
