Hola chicas ya estoy de vuelta y lamento haberme tardado tanto, esta fue la historia que ustedes eligieron para actualizar en mi blog (pueden verlo en mi perfil) espero les guste :D
Besos
Los meses habían pasado volando las brisas de otoño se habían ido dando paso a la nieve que se amontonaba en las ventanas y afuera de las puertas del elegante campus, pero en realidad no importaba ya que las clases había terminado hacia una semana y ahora los alumnos se encontraban en sus hogares celebrando la navidad y disfrutando de unas bien merecidas vacaciones, bueno al menos los afortunados.
Renne Black por otro lado estaba sentada en la sala de su apartamento con un libro en las rodillas y la cabeza a poyada en el pecho de su novio el guapísimo Edward Cullen.
-Me gusto más la película- dijo cerrando el libro y levantándose para estirarse. – ¿tienes hambre?
Edward negó con la cabeza con el ceño fruncido, ella se encogió de hombros y se levantó.
-¿Cómo puedes decir que la película es mejor?- pregunto Edward siguiéndola a la cocina ella ya había desaparecido dentro del refrigerador.
-Simplemente el libro es demasiado… meloso en la película hay más acción además la actuación de Ewan McGregor como el Camarlengo fue verdaderamente magistral- El negó con la cabeza y lo dejo correr, ella cerro el refrié después de haberse comido casi medio paquete de salchichas y lo vio sentado todavía con cara de contradicción, mastico lo que tenía en la boca y se acercó a él sentándose en su regazo y poniendo sus brazo alrededor de su cabeza.
-no te enojes, mi amor. ¿Sí?- el, la mira a los ojos mientras siente como la ponzoña se acumula en su boca y la garganta se seca. Ella sin percatarse de esto se acerca a su oreja y le da un beso, un escalofrió más por sorpresa que por otra cosa recorre la espina de Edward mientras Renne sigue con su trabajo trazando un camino por su mandíbula hasta besarlo, un beso profundo y hambriento. Dejando de lado la sorpresa Edward le responde al beso, su autocontrol ya no es el mismo y ahora puede disfrutar más de este tipo de actividades además que el aroma de la sangre de su ángel no es tan potente como antes, el teléfono en su pantalón vibra y el gruñe contra los labios de Renne mientras pone un poco más de presión en el agarre alrededor de su cintura, pero el teléfono no se da por vencido.
Renne mete su mano en el pantalón de Edward y saca el aparato y sin separarse más de lo necesario lo apaga.
-listo nadie más nos va a molestar- lo besa de nuevo y Edward sonríe contra sus labios.
-es mi hermana, no va a rendirse hasta que le conteste, es capaz incluso de viajar hasta aquí.- él se levanta y la deposita suavemente en el suelo. –te llamo en la mañana ¿sí?
-claro nos vemos entonces- se besan de nuevo pero esta vez es algo suave más como una despedida rápida.
El sale por la puerta mientras ella regresa su atención a la comida. En su camino hasta el auto Edward vuelve a encender el aparato que al instante comienza a vibrar de nuevo.
-Hola Alice- dice con voz cansada mientras entre en el auto y pone las llaves en el contacto sin llegar a encenderlo.
"sabes que odio que me dejes colgada en el teléfono, así que no vuelvas a hacerlo Edward Cullen o yo misma iré por ti y te arrancare las piernas"
-Terminaste con tu mala imitación del padrino-silencio del otro lado de la linea- bien ahora dime ¿Por qué la insistencia en hablar conmigo?
"Sabes porque llamo Edward estamos preocupados por ti"
-No tienen porque- gruñe enojado. –no estoy haciendo nada malo.
"Edward cuando vas a entenderlo ella no va a remplazar a…"
-¿y quién dijo lo contrario? Yo no estoy remplazando nada, solo recupero el tiempo perdido- más silencio del otro lado de la linea pero esta vez era diferente, Alice no podía creer lo que estaba escuchando lo que más temía se estaba volviendo realidad.
"Hermano tu no… digo tu sabes que Renne no es…"
-no quiero volver a tener esta discusión con tigo Alice, sabes que si accedí a contestar tus llamadas era con la condición de que no tocaras el tema de Renne- y sin decir nada más le colgó.
Del otro lado de la linea Alice estaba en Shock tenía el teléfono pegado a la oreja aun.
-¿Qué ocurre Alice? ¿Qué te dijo?- pregunto una preocupada Esme a su lado. -¿va a regresar?
-No, al contrario.
-Habla claro Alice por favor- exigió una molesta Rose
-Edward está mal, eso es lo que quiero decir, cree que la hija de… Bella –aun le costaba decir el nombre de su mejor amiga en voz alta- y Jacob es una reencarnación de ella y que esto es como una segunda oportunidad.
-Lo sabía tantos años de abstinencia tenían que pasarle factura algún día.- dijo Emmett negando con la cabeza.
-Emmett por favor esto no es una broma- dijo con severidad Esme y este callo.
-Hay que hacer algo, esto puede crear conflictos con la tribu y una guerra en este momento no es una opción-Dijo Jasper después de unos segundos de silencio e hizo un movimiento instintivo para quedar más cerca de Alice.
-Alice ¿Edward ya le confeso a Renne lo que es? –pregunto Carlisle que había estado callado hasta ese momento
Alice negó con la cabeza.
-Bien no tenemos que preocuparnos por eso, ¿Podrías seguir llamándolo? No lo presiones solo convéncelo de que no se lo diga aun.
Alice volvió a asentir.
-es lo único que podemos hacer por ahora, Jasper tiene razón y si nos movemos demasiado rápido podríamos atraer la atención de la manada que por lo que deduzco aún no saben nada.
La familia entera estuvo de acuerdo cada uno preocupado por un motivo diferente pero todos sintiendo pena por Edward al mismo tiempo y preguntándose que habrían hecho ellos si se encontraban en esa posición.
Mientras a kilómetros de allí Renne había terminado de comer, había metido el libro de Ángeles y demonios en una caja bajo su cama donde tenía más libros (regalos de Edward) y había puesto la película del mismo título, su discusión anterior con su novio le había despertado las ganas de volver a ver la película.
Y mientras miraba como el caos de desataba en las calles del vaticano su criterio anterior se reforzaba, en definitiva le gustaba más la pelicula.
El teléfono sobre la mesita de noche sonó y ella un con la vista fija en la pantalla lo tomo sin ver el indicador.
-¿Alo?
-Renne no puedes perderte esto- el sonido de una fiesta al fondo la hizo sonreír y desviar su atención.
-Mason, armaste una fiesta sin mi pedazo de idiota. Sabes que eso es ilegal.
La risa cantarina de su amigo al otro lado de la linea, la hizo sonreír mientras entraba a su habitación y buscaba en su armario algo que ponerse.
-entonces deslízate hasta aquí preciosa, esta fiesta necesita de su reina.
-claro ¿Dónde es?
-lado norte del campus, solo sigue la música y cuando veas a Loretta en bikini con medio cuerpo fuera de la ventana llegaste.
Soltó una carcajada mientras terminaba de ponerse los pantalones ajustados, ya tenía la blusa y la chaqueta puestas.
-¿Loretta empezó sin mí? Bien estoy ahí dentro de 10 minutos.
Colgó y se puso las botas de tacón que eran sus favoritas metió todo en su bolso y bajo a la sala corriendo tomo sus llaves y el teléfono apago la televisión y justo entonces lo pensó ¿debía llamar a Edward y pedirle que la acompañara? Se lo pensó unos minutos con el teléfono en una mano y las llaves del auto en la otra. Nah seguramente le diría que no como las otras 50 veces que lo había invitado.
Salió de la casa con un fuerte portazo y con una gran sonrisa e la cara, la casa se quedó en silencio cuando el sonido del auto se perdió en la noche, las tuberías crujían mientras la calefacción hacia un sonido raro. El teléfono que Renne había dejado sobre la mesita de café junto a la puerta empezó a sonar, una… dos… tres…
"Llamaste a la casa de Violeta y Renne en este momento no podemos contestarte porque estamos en clase o en el caso de Viv vagando por ahí… hey… en fin deja tu mensaje después del tono" BIP
Renne mi amor lamento llamarte tan tarde pero tenemos noticias geniales que contarte llámanos en cuanto puedas por favor, te amos princesa besos.
Con otro bip la cinta dejo de grabar mientras un pequeño botón rojo parpadeaba en la oscuridad.
