Alrededor de las diez de la mañana, Rick golpea en el cuarto de Kate, llevando una bandeja con el desayuno y el libro que ella estaba leyendo.
-Entra, Rick.
Él entra y apoya la bandeja sobre la mesa de al lado de la cama.
-Buenos días. ¿Dormiste bien?
-Buenos días… Si, dormí bien, aunque no mucho.
-Imagino. Te debes haber acostado alrededor de las seis de la mañana.
-Seis y media. ¿Cómo sabes?
-Por cuanto avanzaste en el libro, te leíste más de 180 páginas.
Ella se sonríe.
-Es realmente interesante.
-Por eso te lo traje. Consérvalo, así lo lees. Y aquí tienes el desayuno.
-¿Tu no desayunas?
-Me levante más temprano y tome algo.
-Me hubieras despertado.
-Kate, necesitabas dormir… ¿Quieres que te haga compañía mientras desayunas?
Ella asiente.
Kate se coloca en una posición más sentada y coloca la bandeja del desayuno sobre sus piernas.
Él titubea un instante, pero luego se recuesta al lado de Kate para hacerle compañía, y apoya el libro entre los dos.
Luego de unos instantes en silencio, el toma el libro nuevamente en sus manos.
-¿Quieres que te lea?
-Si no te importa…
-Me encantaría.
Ella se sonríe.
El abre el libro en la página donde ella se quedo y comienza a leer en voz alta. Kate continúa desayunando.
-"(…) Hans vio cómo Sophie se alejaba del todo. Y supo que lo único que podía hacer era perder la compostura. En un arrebato de imprudencia, estando como estaban a simple vista del pasillo (…). Sophie. Escucha. Créeme. Llevo viajando mucho tiempo y nunca, nunca… Confió en ti. Confió. Y más que eso. (…) Es que, dijo Sophie, me gustaría estar segura de que eres sincero conmigo, eso es todo. Hans comprobó que ella había decidido quedarse. La soltó muy despacio y suspiro. Yo también creo en la sinceridad, dijo. Pero a veces ser sincero consiste también en callar. El amor, por ejemplo…" ¿Continuo?
-Por favor.
-"Sophie dio un respingo al escuchar esa frase y se miro los brazos, como pensando qué hacer con ellos. Enseguida vio que Hans había pasado de nuevo a la teoría y sintió una mezcla de alivio y decepción….Por ejemplo, continúo él, que es el estado de máxima confianza entre dos personas, se ha construido sobre una falsedad. Las personas que se aman, aunque a lo largo de sus vidas hayan mentido o crecido entre silencios, se supone que de pronto deben amar al otro sin esa parte autentica de lo que son. (…) Por eso te pregunto, Sophie, ¿no sería profundamente sincero amar desde ese punto de partida? Nunca nadie, susurro ella, me había dicho esas cosas del amor. Y yo nunca, susurro él, había encontrado a nadie que quisiera escucharlas"·
Rick continúa leyendo por casi una hora. Deteniéndose en algunos momentos para tomar agua. Cada vez ambos se han ido acomodando más en la cama, hasta quedar casi cabeza con cabeza sobre la almohada. Luego Kate toma el libro y continúa leyendo.
-"(…) Hans le enviaba un billete llamándola `señorita, señorita´, y Sophie le contestaba encabezando el suyo con `Estimado tonto´. Él firmaba sus cartas `Con el debido respeto, su futuro raptor´, y ella se despedía escribiendo `Hasta nunca, en mi casa, a las siete´. Él le mandaba un peine dentro de un sobre y una nota que decía: Para que mi recuerdo ronde siempre en tu cabeza. Ella acusaba recibo obsequiándole un bucle de su cabello envuelto en papel de algodón con la replica: Para que compruebes el éxito de tu deseo".
Después de unas cuantas páginas, Rick vuelve a tomar el libro.
-"(…) Se dijeron esto y lo otro, pero todavía no se habían hablado. No, por lo menos, hasta que Sophie se levanto y dijo: Elsa me espera a las siete en la plaza del Mercado. Está viendo a una amiga. ¿Aprovechamos el tiempo? ¿O vamos a quedarnos toda la tarde conversando?" ¿Quieres que siga?
-Claro que si, Rick, parece que se viene la parte más interesante.
-Por eso lo pregunto, tal vez prefieras leerla sola. No sé, por ahí es raro que yo te la lea.
Ella se sonríe.
-¿Te da pudor, Castle?
-Por supuesto que no.
-Entonces continúa.
-Bien. Continuo. "Se soltó el pelo igual que se libera un dique. El agua llego a Hans, trago saliva. Sin decir nada, entorno los postigos y encendió unas velas. Solo entonces se besaron, comieron las palabras en la boca del otro. Se palparon rodeando lo que ardía. Mas que acariciar, las manos largas de Sophie leían. Sophie notó que Hans se esforzaba por no ser brusco y sintió ternura: a ella no le hacía ninguna falta la delicadeza. (…) Empezaron a desvestirse con absoluta torpeza, como pasa cuando no se finge. Se levanto el aroma no necesariamente limpio de las pieles. El deseo se abrió en forma de válvula. (…) Cada imperfección que se descubrían los volvía más posibles, más deseables el uno al otro. (…) Sophie estaba desnuda. Hans pudo ver su cuerpo entero después de tantas paciencias, tantos desvíos. Y le ocurrió algo extraño. En vez de ser capaz, como cien noches había imaginado, de detenerse en cada pliegue (…) Hans se cegó por exceso de visión. (…) En un momento del vaivén, que ya no era suave ni cuidadoso, Hans giro la cabeza (…) Se quedo mirando de perfil, tratando de reconocerse en las figuras parciales del espejo, asombrándose de que aquel torso desnudo que aferraba una cadera fuera él, y que aquella espalda vuelta con las manos hundidas en el colchón fuese Sophie. (…) Al final de todo, o al principio de lo nuevo, se hizo un silencio rítmico. Entrelazados igual que un garabato, con medio cuerpo fuera del catre, Hans y Sophie tuvieron una poderosa sensación de inminencia. Ambos esperaron callados, convencidos de que el otro susurraría la verdad (…) Hans se sentía dividido pero extrañamente armónico: tenía necesidad de hablar y el silencio lo colmaba. En esa contradicción se notaba la paz, como si dos corrientes opuestas tirasen de sus brazos y él pudiera flotar. Ella tampoco hablaba. (…)" Mejor dejémoslo aquí. Empieza otra parte del libro y además creo que ya fue demasiado.
Rick cierra el libro y lo deja en la mesa. Se siente incomodo. Luego de haber leído esa escena intima entre los personajes, en voz alta, su corazón se ha acelerado, y su respiración no se queda atrás. Sus pupilas están dilatadas y todo su ser hace eco del deseo que está sintiendo en ese momento. A Kate le pasa lo mismo.
Ninguno atina a moverse, ni tampoco a decir nada por miedo a dar un paso en falso.
Unos segundos después, Rick gira a mirarla, Kate nota eso y gira a mirarlo también, quedando apenas a milímetros uno del otro. Mirándose a los ojos, y alternando con sus bocas, como hacía mucho no se miraban.
-Intenso… el libro digo…
-Bastante.
Rick no puede resistirlo más y la besa con vehemencia. Kate, bajando todas sus guardias, se deja llevar y se aferra al cabello de él atrayéndolo más hacia ella.
Luego de unos intensos minutos, donde ya había comenzando a acariciarse además de besarse, ella interrumpe todo.
-Creo que es mejor que nos detengamos aquí, Rick.
-Kate… Hace cuatro años que… Pensé que ambos queríamos…
-Y así es. Pero necesito antes hablar con Alex.
Rick le da un último beso, esta vez más dulce y suave. Y luego se levanta de la cama y le extiende una mano.
-¿Vamos? Prometí llevarte. Y juro que te espero en el coche.
Ella se sonríe y acepta la mano mientras se levanta de la cama.
-Voy a vestirme. Te espero abajo.
Ella lo besa en la mejilla.
El se va.
Kate se viste con lo poco que tiene en su bolso, se maquilla un poco y desciende las escaleras. Rick ya está allí listo, aguardando por ella.
Nota: Espero no haberlos molestado demasiado con mis citas de libro. "El viajero del siglo" es un libro que me gusto mucho y quise incluirlo. Se los recomiendo.
