Sábado por la mañana, Rick se despierta y nota que se encuentra solo en la cama, y por la temperatura fría de las sabanas, Kate se levantó hace tiempo.

Se despereza, se vuelve a colocar la ropa interior y la camiseta que están tirados por el piso debido a la noche anterior, y sale de la habitación.

En la cocina, la cafetera está caliente. Se sirve una taza de café y se dirige al piso de arriba en busca de Kate.

Enseguida la encuentra en el cuarto de invitados probándose los vestidos que ha traído para la boda.

-Me desperté y no estabas…

-Te veías lindo durmiendo y yo me desvelar temprano.

-¿Qué haces?

-Estamos a exactamente una semana de la boda, Rick. Tengo que definir qué voy a vestir. ¿Qué te parece este?

Kate lleva puesto un vestido strapless de raso, color salmón, apenas pasando la rodilla, ajustado al cuerpo.

-Te queda increíble, pero no me convence el color.

Kate se mira una vez más al espejo y luego se quita el vestido, y se prueba otro. Esta vez, un vestido color cobre de seda, ajustado en el torso, suelo en la falda.

-¿Este?

-Me agrada. ¿Qué piensas tú?

-No, no me convence. Tal vez deba ir a comprarme uno nuevo.

-Pruébate el verde.

Kate toma de la cama un vestido de seda satinada color verde esmeralda, strapless, escote corazón, ajustado al cuerpo, apenas por encima de las rodillas, con un delicado fruncido en la parte del torso. Se lo prueba y se observa al espejo.

-Kate, pienso que este es tu vestido. Te queda asombroso y el color es muy lindo.

-¿Tú crees?

-Definitivamente.

-Bien, usaré este.

Kate guarda todos los vestidos en fundas y luego vuelve a vestirse con su camisola de dormir.

-¿Quieres que le eche un vistazo a la herida de la frente?

Rick asiente y se acomoda sobre la cama.

Kate se para delante de él, le quita la venda, a modo de vincha, de la cabeza. La herida esta perfecta, apenas una línea rosada del largo de un dedo pequeño le ha quedado.

-Parece que ha cicatrizado perfectamente.

-Espero que desaparezca para el día de la boda.

-Si no lo hace te maquillare, de todos modos, te queda linda.

Kate le besa la herida. Rick la toma por la cintura haciéndola sentar sobre él. Ella pasa uno de sus brazos por detrás de Rick para sostenerse.

-¿Qué quieres hacer el día de hoy?

-Estaba pensando ir a comprar el regalo de bodas. No hicieron lista de obsequios, así que toca ir a comprar lo que queramos.

-¿Quieres que compremos el regalo juntos, Kate?

-Me encantaría, pero los dos ponemos dinero, Rick.

-Como tú quieras.

Kate se levanta de la falda de Rick y se encamina hacia la puerta.

-Bien, iré a darme un baño y luego podemos ir de compras y almorzar fuera.

-¿Quieres compañía?

Ella se sonríe.

-¿Por qué no? Tú necesitas un baño también después de todo. Dos por uno.

El se sonríe y la sigue.

Una vez escaleras abajo, en la habitación, mientras se llena la tina para darse un relajante baño de inmersión espumante, Kate y Rick no pueden evitar comenzar a besarse y mimarse, han estado demasiado tiempo separados.

-Rick… Es mejor que nos detengamos… Rick… va a rebalsar la bañera…

Él le da un último beso en el cuello.

-Bien, vayamos al baño antes de que inunde el apartamento.

Ingresan al baño, efectivamente la tina ya está llena y la espuma desborda de ella.

Kate se quita la camisola y la ropa interior.

-Si te enseñas así delante mío no voy a poder contenerme, Kate.

-No voy bañarme vestida, Rick. Contrólate.

Ella le sonríe provocativamente mientras ingresa en la tina y se relaja contra una de las puntas.

Rick intenta contener un gemido, y luego se quita la ropa e ingresa a la bañera sentándose opuestamente a ella.

-Por dios, esto se siente increíblemente bien.

-Sí, pero el agua caliente no está haciéndome ningún favor, Kate.

Ella le sonríe y enseguida se gira sobre la bañera para sentarse delante de él, recostándose en su pecho.

-¿Y qué tal esto, Rick?

-Se siente fantástico, pero tan fantástico que me hace daño.

Ella comienza a besarlo en los labios. Mientras él le acaricia los pechos y el abdomen.

-Tenemos que llegar a tiempo para comprar el regalo pero… creo que podemos demorarnos unos minutos así te ayudo a aliviarte.

-Me encanta esa idea, Kate.

Ella se vuelve a girar sobre la bañera bruscamente, volcando agua por fuera de la tina, y él se acomoda por encima de ella haciéndola suspirar de placer.

En menos de quince minutos la tina ya casi no tiene más agua, y el baño es un verdadero desastre, pero ningún de los dos parece notarlo.

Una vez que ambos llegan al clímax, se besan por última vez, y luego se ayudan mutuamente a lavarse el cabello y el cuerpo.

Luego, salen de la bañera, se envuelven en batas de baño, y mientras Kate acude a vestirse, maquillarse y peinarse, Rick seca el piso, se afeita y después si, se dirige a la habitación a arreglarse para salir.

Cuarenta minutos más tarde, Rick aparca su convertible rojo en el centro comercial. Pasan toda la mañana hasta el mediodía recorriendo locales sin poder ponerse de acuerdo en que comprarles a Lanie y Javier por la boda. Kate sugiere algo para la casa, Rick aconseja regalarles un viaje, luego Kate propone obsequiarles una semana en un spa, y Rick sugiere un electrodoméstico.

Al hacerse las doce y media del mediodía, deciden detenerse a comer algo liviano antes de continuar recorriendo.

-No puedo creer que no podamos acordar en nada.

-Ya acordaremos en algo, Kate.

-Me olvide de decirte… Lanie me llamo esta mañana. Nos invito a cenar esta noche. Estaba realmente muy feliz de que nos hayamos arreglado.

-Bueno no es como si nos hubiéramos peleado en verdad, solo separado.

-Lo sé. ¿Entonces qué dices, vamos a cenar con Lanie, Jenny y los chicos?

-Por supuesto que sí.

-Bien, le confirmare por mensaje.

Kate le escribe a Lanie un: "Estaremos allí esta noche".

Luego de almorzar, continúan recorriendo el centro comercial.

Y alrededor de las cinco de la tarde se van habiendo comprado dos regalos distintos, un lavavajilla último modelo y una semana todo incluido en un spa en los Hamptons.

Regresan al apartamento, pasan unas horas recostados en el living cada cual leyendo su propio libro, y luego a las siete y media se alistan y se van a cenar con los chicos al apartamento de Lanie.

En lo de Lanie, cenan apaciblemente los seis, brindando por Kate y Rick por un lado, y por la noticia que acaban de conocer acerca de que Jenny y Ryan están esperando su primer bebe.

Alrededor de la media noche, Kate y Rick regresan al apartamento, y se cambian para ir a dormir.

Rick es el primero en acostarse, mientras Kate se quita el maquillaje.

-Rick… ¿Te importaría acompañarme mañana a visitar a mi padre?

-Claro que no.

-¿Alexis y Martha estarán aquí para la boda? Quisiera verlas y poder hablar con ellas.

Kate se recuesta al lado de él.

-Sí, ellas vendrán a mitad de semana. Kate… No te he dicho pero Alexis está un poco enfadada contigo. Mi madre imagino que a esta altura ya no, ya sabes cómo es.

-Lo imagine. Hablare con ellas. ¿Ya les has dicho que estoy aquí?

-Sí, pero evadí algunos detalles. Aunque supongo que eventualmente se enteraran de todo.

-Espero que puedan perdonarme.

-Lo harán.

Kate lo besa en los labios tiernamente.

-Buenas noches, Rick.

-Que duermas bien, Kate.

Ambos apagan sus respectivos veladores y enseguida se quedan dormidos.