El jueves por la mañana, Kate y Rick parten hacia una escena del crimen luego de que una de las novatas, Samara Evans, les avisara que un caso se había presentado.
Allí, en un basural, la policía científica trabaja buscando evidencia, mientras Evans y Spencer indagan a algunos testigos.
Lanie esta arrodillada frente a una bolsa de residuos que evidentemente contiene el cuerpo. Por su cara puede apreciarse que algo la ha disturbado, aun siendo que Lanie ve cadáveres casi todos sus días.
-Lanie, ¿Qué tenemos?
-Debo advertirte Beckett, este caso no será… agradable, por ponerlo de algún modo.
Kate mira a su amiga algo confundida, y luego mira a Castle quien lleva la misma expresión en su rostro.
-Bien…
-Se trata de una niña. Diría que entre sus siete y diez años de edad...
El rostro de Kate y Rick se empalidece en un instante.
-No voy a extraerla de la bolsa aquí, lo hare en el laboratorio. La victima aparentemente lleva puesto algún tipo de disfraz, está atada de pies y manos. Es caucásica, cabello rubio ondulado y largo, ojos verdes.
-¿Se sabe la causa de… muerte?
-Por lo poco que pude ver, lo más probable es que haya sido de un balazo a corta distancia en el pecho.
-Bien, Lanie, gracias, nos vemos luego en el laboratorio.
Lanie asiente.
Kate y Rick caminan cabizbajos hacia donde las novatas se encuentran.
Ambas le sonríen a Rick, inapropiadamente para la situación.
-Chicas, no lo tomen a mal, pero estamos trabajando aquí y alguien ha muerto, sería mejor que… guardaran cierta compostura.
-Lo sentimos, Rick.
Kate las mira seriamente.
-Perdón… Lo sentimos, Castle.
Rick asiente.
-¿Alguna novedad, Spencer?
-Hablamos con varios testigos… no del crimen en sí mismo, sino vecinos del lugar, y algunos indigentes que suelen hurgar la basura aquí. Sabemos quién puede ser la víctima.
-¿Y no se les ocurrió decírmelo antes?
-Cuando datos tan contundentes se presentan deben ir inmediatamente Beckett. ¿Entienden?
Ambas novatas asienten.
-Posiblemente la victima sea Vanesa Guzmán. Una niña de nueve años que lleva desaparecida cerca de quince días. Vive aquí cerca.
-No fue reportada. Pero los vecinos conocen al padre y sabían que la nena estaba desaparecida.
-Bien, ustedes regresen a la comisaria, Castle y yo iremos a ver al padre de esta niña, si resulta que Vanesa es la víctima, sabremos por donde partir.
Luego de varias horas, Kate y Rick regresan a la comisaria habiendo confirmado a la víctima y habiendo validado la causa de muerte.
Al entrar a la sala de descanso en busca de café, se encuentran con Alexis.
-¡Alexis! ¿Qué estas haciendo aquí?
-Vine a buscarte, papá.
-¿Ha sucedido algo? Estoy en medio de un caso.
-No, ella está en medio de un caso, tú puedes dejar de jugar al policía por un día, y salir con tu hija.
-Pero Alexis…
-…Rick, ella tiene razón, deberías ir. Vayan a pasear, disfruten el día.
Alexis mira a Kate espantada.
-No se suponía que respondieras aso.
-¿Y que se suponía que debía responder, Alexis?
-Deberías haberte… no lo sé… enojado. Gritado.
-Ya te he dicho que puedo ser paciente. Y hemos aclarado que esto no es una obra de teatro o una telenovela. Además, no voy a tornar esto en una competición. Deseas pasar tiempo con tu padre. Me parece estupendo. Pero no lo hagas solo para sentir que estas ganándome una batalla, porque no es así. Por el simple hecho, Alexis, de que no hay ninguna batalla entre nosotras. Solo la que tú misma quieres inventarte.
Alexis atina a irse de allí corriendo, pero antes de salir por la puerta se gira mirando a su padre.
-Veo que han incorporado gente nueva en la comisaria. Recién me cruce con tres hermosas chicas, y todas parecen estar deslumbradas contigo, papá. En una de esas te consigues una persona mejor.
Y luego sin decir más, Alexis se va.
Kate solloza sin poder evitarlo y se deja caer en una silla. Rick, incrédulo de oír a su Alexis hablar así, se arrodilla frente a Kate y toma sus manos entre las suyas.
-Lo siento mucho, Kate. No sé qué es lo que le está pasando. Tal vez deba impedirle regresar a Los Ángeles, creo que no le está haciendo nada bien.
-No creo que eso sea el motivo de su comportamiento. El motivo soy yo, Rick. Pero no te preocupes, me jure a mi misma que iba a tenerle paciencia, y eso hare.
-No puedo verte así, Kate. Me duele ver que mi hija te trate de ese modo.
-Tal vez es mejor que vayas con ella, Rick.
-Pero yo quiero…
-…Te informare cada adelanto, lo prometo.
Rick asiente, se pone de pie y la besa en la mejilla, luego se retira de la comisaria.
Kate envía a todas las novatas a hacer una tarea diferente, sea o no necesaria realmente. Desea estar sola un poco.
Luego de un rato observando la pizarra, que apenas tiene escritas algunas cosas, y apenas tiene unas fotos, Kate decide ir a ver a Lanie.
Baja hasta la morgue e ingresa intentando evadir el cuerpo de la niña que yace en la mesa de autopsias.
-¡Kate! ¿Qué haces aquí? No hay nada nuevo.
-Lo sé. Pero necesito hablar con alguien, Len.
Lanie toma a Kate de la mano y la lleva al cuarto contiguo, donde toman asiento en unas butacas.
-¿Qué sucede, Kate?
-Alexis.
-¿Sigue insostenible?
-No deja de provocarme. Por ahora vengo conteniéndome, le respondo pero nada demasiado mordaz, pero no se cuanto más pueda soportarlo.
-¿Qué dice, Castle?
-Se siente mal. Lo sé. Se le nota en la mirada cada vez que se produce un altercado.
-Tal vez debas actuar de otro modo. No se… de alguna manera tentarla a que te hable, conducirla a cambiar de forma de actuar. Quizás afloje. Tu y yo sabemos que Alexis no es así.
-Veré que puedo hacer. Gracias, Lanie.
-No hay de que, corazón.
Kate pasa toda la tarde pensando en el caso y paralelamente en como reconquistar a Alexis. Pero no logra ningún avance en conquistar a Alexis, en el caso al menos logra hacerse de algunos sospechosos y algunos posibles motivos.
Por la noche, Kate regresa al apartamento. Rick ha comprado comida china para todos.
-Mmm, eso huele genial, muero de hambre.
Kate besa a Rick suavemente en los labios.
Enseguida Martha y Alexis descienden las escaleras.
-Hola, querida.
-Hola, Martha.
Todos se sientan a comer.
-He ido a retirar mi traje para la boda. Me queda asombroso.
Rick le sonríe.
-Ya veremos eso.
-¿Tu te pondrás el vestido que acordamos la otra vez?
-Sí. Creo que es el mejor.
-Lo es. ¿Madre, Alexis… ustedes ya saben que se pondrán?
-Yo me he comprado un vestido increíble en Los Ángeles. Por cierto, Richard, lo he cargado en una de tus tarjetas.
-Que considerado de tu parte, madre. ¿Y tu Alexis?
-Aun no me he comprado nada. ¿Puedes acompañarme mañana, papi?
-Lo siento, Alexis, mañana tengo un día complicado. Algunas reuniones en la editorial, luego quiero ir a la comisaria…
-¿Y tu abuela?
-Me encantaría querida, pero quede en ir a almorzar con unas amigas y no sé si llegare a tiempo para ir de compras.
Todos pueden percibir el rostro desilusionado de Alexis.
-Si quieres puedo acompañarte, Alexis. No pasara nada si me ausento unas horas del trabajo.
-Prefiero ir sola.
El resto de la cena continúa en silencio.
Rápidamente, después de comer, Martha se despide y se va a encontrar con unos colegas del teatro. Alexis saluda a su padre y se va a su habitación.
Kate y Rick acomodan la cocina, y en seguida se van a su habitación. Luego de una intima ducha juntos, se quedan dormidos en los brazos del otro.
