El sábado se hace presente. Día de la boda entre Lanie y Javier.
Kate se despierta antes de las nueve de la mañana, prepara el desayuno y luego despierta a Rick y a Alexis.
-¿Alexis, te parece si mudo mi vestido, zapatos y demás a tu cuarto y nos vestimos juntas? Así podemos ayudarnos con el maquillaje y peinado.
Alexis se sonríe.
-Me parece genial.
-¿Y yo me vestiré solo?
-Por supuesto que sí, Rick.
-Nosotras te daremos los toques finales. No te preocupes, papi.
Después de desayunar, Rick sé hacer cargo de ordenar y lavar todo, mientras Kate y Alexis llevan las cosas hacia arriba.
Rick tarda cuarenta minutos entre bañarse y cambiarse. Luego comienza a deambular por el apartamento.
Las chicas tardan mucho más. En los cuarenta minutos de Rick, ellas solo llegan a bañarse y secarse el cabello.
Mientras Rick espera impaciente en el living, Martha arriba intentando entrar sigilosamente, usando unas gafas oscuras. Pero Rick la sorprende.
-¡Madre! Era hora de que dieras señales de vida. Pensé que solo fuiste a tomar el té con las chicas. Ayer a la tarde.
-Se prolongo un poco más de lo esperado. Nos encontramos con unos… amigos. Y termine quedándome en la casa de Inés Riverside, tu sabes, mi amiga del spa.
-Alexis y Kate están vistiéndose. Espero. Ve a cambiarte, madre.
-Antes de venir pase por la peluquería, solo debo ponerme el vestido y maquillarme.
Martha desaparece escaleras arriba.
Entretanto, en el cuarto de Alexis, ambas ya tienen sus vestidos puestos. Alexis el strapless color bronce, y Kate el strapless de seda satinada, escote corazón, color verde esmeralda. Kate luce unos zapatos stilettos negros, mientras Alexis lleva los zapatos que Kate le prestó, del mismo color que el vestido.
Kate ya esta lista. Se ha maquillado y se ha armado algunas ondas en el cabello.
Alexis está sentada frente al tocador mirando por el espejo, mientras Kate la maquilla y peina.
-Sabes, nunca hice esto con mi mamá.
Kate se sonríe.
-Estoy segura que a ella le encantaría compartir estas cosas contigo, Alexis.
-No lo creas, Kate. Mi mamá es… no es mala, pero no es realmente una mamá… cuando estoy con ella es mas como una amiga. No hablamos de cosas importantes, no compartimos este tipo de cosas. Solo vamos de shopping y a fiestas. Es como si eso fuera lo único que sabe hacer. Agradezco haber tenido siempre a mi papá a mi lado, con él si puedo hablar, nos divertimos… él siempre ha cumplido un poco el rol de mamá y papá al mismo tiempo.
-Rick es realmente un gran papá. Yo amo a mi padre, pero desde que sucedió lo de mi mamá, la que ha tenido que cumplir varios roles en mi casa soy yo. Mi padre casi no podía mantenerse en pie. Y añoro los momentos como este que compartí con mi madre. Me agrada poder estar haciendo esto contigo, Alexis.
-A mi también.
-Kate… ¿Puedo preguntarte dos cosas? Si no quieres no me respondes.
Kate asiente, mientras termina de ajustarle a Alexis el peinado en alto que le ha realizado.
-¿Tu y mi padre van a casarse? ¿Van a tener hijos?
Kate la mira sorprendida.
-Alexis… yo…
-No debes responderme, Kate, es solo curiosidad…
-Es que en verdad no es algo que hemos hablado con Rick.
-¿Pero tú quieres?
-Eventualmente supongo que sí. Si tu papá quiere casarse… y respecto a los hijos… no sé si él desee… no lo sé…
-Más allá de mi papá, ¿Qué deseas tú, Kate?
-Me encantaría ser madre algún día.
-Y serás una madre estupenda.
-¿Tu estarías de acuerdo? Con que tu papá y yo nos casemos, y tengamos hijos.
-Si me lo hubieras preguntado un par de días atrás te hubiera ladrado al responderte, pero ahora estoy más convencida que nunca. Tu eres la mejor para mi padre y me pondría muy contenta que se casaran y agrandaran la familia.
Kate se sonríe y abraza a Alexis.
-No sabes lo que significa para mí tener tu aprobación, Alexis.
-No vayas a llorar, Kate. Se te correrá el maquillaje.
Al instante golpean la puerta de la habitación, y enseguida Martha asoma la cabeza.
-¿Están listas, queridas?
-Sí, abuela. Estamos listas.
-Bueno, entonces vayámonos de una vez. Tu padre está por empezar a caminar por los techos.
Las tres mujeres descienden la escalera. Rick se sonríe al verlas y las sorprende tomándoles una fotografía. Luego se van.
A las doce en punto arriban a la iglesia. Ryan y Jenny ya están allí. Al igual que varios oficiales, las novatas y novatos, Gates, y familiares de ambos prometidos.
Todos toman asiento y doce y media comienza la ceremonia.
Lanie, con su vestido blanco, camina sonriente hacia el altar del brazo de su tío Tom. En el altar, aguarda tan sonriente como nervioso, Javier. Los padrinos son Ryan y Laura, la hermana de Lanie.
Lanie ya le ha dicho a Kate que hubiera deseado que ella fuese su madrina, pero su hermana nunca le hubiera perdonado no ser elegida. Kate lo entendió y le dijo que sería su madrina en secreto.
Instantes luego, Lanie y Javier son declarados marido y mujer y se besan. Salen de la iglesia y Lanie arroja el ramo.
Todas las mujeres solteras se pelean por atraparlo, pero el ramo cae justo en la cabeza de Kate, la cual ni siquiera intentaba agarrarlo. Alexis le sonríe debido a la charla que habían tenido. Y Rick le sonríe, tomándolo como señal del destino.
Después todos parten hacia la fiesta. La cual se realiza en un salón cerca de allí.
La fiesta dura hasta las dos de la mañana. Hora en la que Kate, Rick, Alexis y Martha parten hacia al apartamento exhaustos de tanto bailar, comer y beber.
Al llegar, Martha y Alexis se despiden y se van a dormir.
Rick y Kate se van hacia su habitación.
Kate coloca el ramo en un florero. Y luego procede a sacarse el vestido y ponerse el pijama.
Rick se saca la ropa y se acuesta en calzoncillos, mientras observa a Kate cambiarse.
-Me gustó asistir a la boda… fue como esperanzador ver que no todos los matrimonios son como fueron los míos.
-¿Y cómo fueron los tuyos?
-Patéticos.
-Bueno, tal vez alguna vez, tengas una nueva oportunidad.
Rick se sonríe.
-Espero. Ya que dicen que la tercera es la vencida.
Kate se sonríe.
Enseguida ella se acuesta junto a él, apoyando la cabeza en su pecho.
-Rick… ¿A ti te gustaría tener más hijos?
-¿Quieres que tengamos hijos?
-Es solo una pregunta… hipotética digamos… ¿te gustaría?
-Por supuesto que sí. Pero me gustaría que si eso sucede sea realmente como debe ser. Formar una familia. Mamá, papá e hijos.
-A mí también me gustaría eso.
Kate se sonríe.
-Kate… ¿Crees que mañana… es decir, hoy, cuando nos despertemos o sino por la tarde, podemos ir algún sitio a conversar?
-Sí, pero… ¿Sucede algo?
-No o si, no lo sé, pero hay algo que debo contarte.
Kate levanta la cabeza para mirarlo a los ojos.
-¿Algo malo?
-No lo sé.
-Me asustas, Rick.
-No te asustes. Lo hablaremos mañana, ¿sí? Ahora es mejor que descansemos.
-Bueno… Que duermas bien.
-Tú también.
Se dan un dulce beso en los labios y luego se acomodan para dormir.
Aunque ambos tardan en conciliar el sueño.
Rick preocupado de cómo tomara Kate lo que él debe decirle y cuál será la decisión que acabe tomando. Kate, preocupada por no saber qué es lo que Rick tiene que decirle y si debe alarmarse o no.
