El domingo se despiertan todos tarde, apenas antes de que el mediodía se haga presente. Kate nunca antes había dormido tanto, pero se siente confortable entre los brazos de Rick, y él abrazándola.

-Creo que ya es tiempo de salir de la cama, Rick.

-Un poquito más.

-Llevas diciendo eso desde hace quince minutos.

-¿Qué apuro tienes? Hoy es domingo. Y además Gates dijo que podíamos tomarnos el día libre hoy.

-Tengo hambre.

-Bueno, está bien, levantémonos… pero tú cocinas.

-No tengo ningún problema.

Kate y Rick se levantan de la cama, se asean en el baño al mismo momento, y luego se dirigen a la cocina. Donde se encuentran con Alexis hablando por teléfono.

Rick se sienta en el desayunador y apoya la cabeza sobre sus brazos. Mientras Kate contempla el refrigerador en búsqueda de algo para cocinar.

-Rick… ¿Deseas desayunar o preparo el almuerzo directamente?

-Almuerzo.

Alexis corta la llamada.

-Hola papi, hola Kate.

-Hola, Alexis. ¿Cómo dormiste?

-Bien, gracias.

-¿Comes con nosotros?

-No. En realidad acabo de arreglar con un amigo para ir a comer y al cine.

-¿Qué amigo?

-¿Recuerdas a Joel?

Rick niega con la cabeza.

-Compartió algunas clases conmigo durante la secundaria. Me lo cruce en la calle el otro día y hoy me llamo.

-Bueno, espero que la pasen genial, Alexis. ¿Martha está?

-No, la abuela salió temprano. Dijo algo de un club de teatro. Yo ya me voy. Los veo después. Bye.

Alexis se va.

-Bueno, seremos nosotros dos entonces… ¿Qué quieres comer, Rick?

-A ti.

-Estoy hablando enserio…

-Yo también.

Kate se acerca a él y le da un beso en los labios.

-Vamos, Rick, por favor, dime que preparo. Luego tal vez el postre sea lo que tú deseas.

Él le sonríe.

-Me convenciste… Mm.. Podrías preparar pastas. ¿Qué dices?

-Me parece bien.

Kate pasa casi cuarenta minutos preparando el almuerzo mientras Rick dormita sobre el desayunador.

Luego, ella alista la mesa, y ambos se sientan a comer.

-Esto esta riquísimo, Kate.

Ella le sonríe.

-¿Me contaras que es eso que debes decirme que me mencionaste anoche?

-Luego. Te invito un helado después de comer y hablamos, ¿sí?

-No me agrada que seas tan misterioso.

-No es misterio, Kate, solo reparo. Es un tema que quiero hablarlo bien, que podamos entendernos.

-Me dejas preocupada.

-No lo estés… lo resolveremos…

Terminan de comer, Rick ordena y limpia todo. Luego ambos se cambian y salen a dar un paseo, mientras saborean unos helados.

-Bueno, ahora sí, Rick, cuéntame.

-¿Recuerdas que el otro día tuve una reunión con la editorial y demás?

Ella asiente.

-Bien, ellos me ofrecieron realizar un nuevo libro, o saga si la historia lo permite, sobre una serie de personajes que ellos me darían. Sería una historia de amor que acontece en Inglaterra.

-¿Y eso es malo? Porque a mí me parece genial, Rick. No es lo que sueles escribir pero creo estaría bueno el cambio…

-…Ellos quieren que escriba desde Inglaterra.

-¡Oh! ¿Sí o sí?

Rick asiente.

-¿Y qué les has contestado?

-Tengo que responderles esta semana.

-¿Y qué les dirás?

-Kate… no voy a negar que la oferta es tentadora, pero para mí, en este momento de mi vida, lo nuestro esta primero.

-No puedo pedirte que declines la oferta por mí, Rick… pero yo ya me asenté nuevamente aquí, no deseo irme…

-Lo sé. Y jamás te pediría eso.

-Rick, más allá de todo, tú puedes ser egoísta e ir tras esa oferta. No voy a enojarme. Yo lo hice, no podría culparte si tu lo hicieras.

-No voy a hacer eso.

-¿Entonces?

-Les diré que no. Seguramente Paula y Gina no estarán del todo contentas, pero ellas lo comprenderán. Algo más surgirá para que escriba. O puedo intentar encontrar una historia nueva.

-Me siento mal por esto… me siento culpable.

-No, Kate, yo soy quien elige. Pero antes de decir nada quería hablarlo contigo.

-Te amo, Rick.

-Yo te amo a ti.

Se besan. Y poco a poco emprenden la vuelta al apartamento.

-Rick… ¿Crees que un fin de semana podríamos irnos a tu casa en los Hamptons? ¿Aun la tienes, verdad?

-Claro que la tengo. Me encantaría que vayamos.

-Genial. ¿Te parece dentro de dos fines de semanas partiendo de hoy?

-Tu cumpleaños.

-¿Lo sabes?

-Kate, por dios santo, cómo no voy a saberlo… ¿Quieres invitar a tu padre?

-No. Tal vez podríamos organizar una comida en el apartamento con todos, y luego irnos nosotros solos. ¿Qué piensas?

-Voy a tenerte todo un fin de semana para mí solo en los Hamptons, ¿Qué quieres que piense? Pienso que es asombroso.

Ella se sonríe.

Entran en el apartamento y se desploman los dos en el sofá del living.

-Creo que ninguno de los dos estamos acostumbrados a acostarnos tan tarde. Estoy destruida.

-Ya quedaron lejos mis épocas de trasnochar.

-Podríamos dormir una siesta.

-No acostumbro a hacerlo, pero creo que esta vez podría. Aunque antes podríamos…

Él no llega a terminar la frase porque Kate lo besa pasionalmente. Y besándose se dirigen al dormitorio.

Allí, ella se recuesta sobre la cama, él la ayuda a desvestirse, y luego se desviste él. Rick la acaricia y besa por todo el cuerpo haciéndola gemir de placer.

Sus respiraciones muestran el desenfreno que los conduce. Enseguida, Kate se las ingenia para girar quedando encima de él. Se posiciona en el lugar indicado y comienza a menearse sensualmente sobre Rick. Él no puede disimular el placer que siente, pero desea que todo aquello dure un poquito más, por lo cual vuelve a posicionarse arriba tonando él el control.

Minutos después, ambos llegan al clímax al mismo tiempo, como la mayoría de las veces.

Se recuestan abrazados, mientras intentan menguar sus respiraciones y latidos.

Nota: No fue mi mejor capitulo, estoy un poco falta de inspiración, intentare escribir algo mejor en el próximo.