Los días se pasan volando, y finalmente arriba el cumpleaños de Kate.

Ella se despierta y se encuentra sola en la habitación. El lado de la cama de Rick, esta frío, en señal de que hace tiempo que se levantó. Mira la hora en su teléfono. Son las nueve. Nunca suele dormir tanto, ni siquiera en fin de semana. Su estomago le recuerda que tiene hambre.

Kate se viste rápido y se dirige a la cocina.

Allí está todo desolado. Parece que está sola en casa. Pero cuando enciende la luz todos saltan al unísono de sus escondites gritando: ¡Sorpresa!

Lanie, Esposito, Ryan, Jenny, Alexis y Martha.

Kate solloza enseguida, y abraza a todos mientras le desean un feliz cumpleaños.

Percibe que la mesa está preparada para un gran desayuno. Y enseguida comienzan a cantarle Happy Birthday, mientras Rick aparece llevando un gran pastel de cumpleaños que imita caricaturescamente el rostro de Kate.

Kate solloza al mismo tiempo que se ríe. Hacía cuatro años que no festejaba su cumpleaños. Ya que en Roma no le encontraba sentido a festejar sola, ni con la gente que conoció allí. Solo festejaba cuando su padre lograba viajar.

Rick apoya la torta sobre la mesa, y se dirige a besar a Kate.

-Feliz cumpleaños, Amor.

-No puedo creer esto, Rick. Te amo, te amo tanto…

-Esto recién empieza.

Y se vuelven a besar.

Luego, todos se acomodan alrededor de la mesa, Kate en una de las cabeceras, Rick y Alexis a ambos lados de ella. Martha al lado de Alexis, y Jenny al lado de ella. Ryan en la otra cabecera. Javier al lado de Rick, y Lanie al lado de él.

Desayunan durante casi dos horas. Hay donas, bear Claw, el pastel de cumpleaños, tostadas con dulces, café, té, jugo de naranja, leche chocolatada.

Conversan de todo. Lanie y Javier cuentan sobre su luna de miel. Jenny sobre su embarazo. Martha sobre un nuevo proyecto que le salió para dirigir una obra. Alexis sobre su idea de cambiar de profesión.

Después, Lanie, Javier y Ryan se despiden porque deben ir a trabajar, ya que Gates solo le ha dado el día libre a Kate. Jenny se va con los chicos. Martha saluda a todos y se va a su cuarto a alistarse para un almuerzo con sus amigas.

Rick y Alexis ordenan y limpian todo. Kate quiere ayudar pero la obligan a quedarse sentada.

-Kate, tal vez quieras ir a darte un baño y cambiarte. Tenemos reservaciones para almorzar a la 1Am.

-No sé si podre almorzar después de todo lo que hemos comido.

-Todavía falta dos horas casi, te dará hambre.

-¿Quiénes iremos?

-Nosotros tres y tu padre con Ángela.

-Bueno, iré a prepararme.

Kate se dirige a la habitación. Al entrar se encuentra una pila de obsequios sobre la cama. Montones de cajas y cajitas envueltas con papeles coloridos y con moños.

Ella se sonríe y se acerca a los obsequios tomando uno de papel rosado con moño plateado. Es de Alexis. Kate rompe el papel y dentro de una caja encuentra una taza. Esta es sencillamente blanca y normal, pero está inscripta en letras cursivas negras: "Kate, me alegro que estés en mi vida, te quiero, Alexis".

Kate solloza. Toma otro paquete. Esta vez de color verde con moño rojo. Es de Jenny. Abre el regalo y se encuentra con un hermoso portarretratos, artesanal con una foto de Kate y Rick que les tomaron en el casamiento de Lanie y Javier.

Elige otro paquete. El celeste de moño naranja. Es de parte de Javier. Rompe el papel y se encuentra con un set de Dvd de los mejores éxitos de todos los tiempos.

Luego, toma el paquete plateado de moño azul, es de Lanie. Lo abre y se encuentra con un conjunto de ropa interior negro totalmente sexy. Kate se sonríe al imaginarse a Lanie eligiendo eso para ella. Junto al conjunto hay una nota: "Quiero fotos que prueben que lo usaste. Disfrútalo. Te quiero. Lanie".

Kate agarra otro paquete. Envoltorio dorado con moño verde. Es de Martha. Dentro hay una caja de joyería muy antigua, y dentro de esta una gargantilla dorada con zafiros incrustados. Luce costosa, y antigua. Una pequeña tarjetita dice: "Era de mi abuela, luego de mi madre, después fue mío y ahora te lo obsequio a ti. Bienvenida a la familia. Con cariño, Martha".

Kate no puede creer todos los obsequios que ha recibido. Toma otro paquete. Bastante grande. Celeste con moño azul. Es de Ryan. Le obsequia un whisky irlandés con un juego de vasos.

Finalmente quedan solo dos paquetes. Ambos pequeños. Los dos de Rick. Uno de envoltorio dorado con moño rojo, y el otro rojo con moño dorado. Kate toma el primero y se encuentra con una caja en forma de casita y al abrirla un juego de tres llaves, dos grandes y una pequeña, sujetas a un llavero de pata de conejo blanca. En una nota se lee: "Kate… Era hora que tengas estas tres llaves. La del apartamento, la de los Hamptons y la de mi corazón. Te amo. Rick."· Kate se sonríe y solloza. Luego toma el último obsequio. Lo abre y se encuentra con una sortija de oro blanco que tiene tres diamantes azulinos incrustados. Y tiene grabada por dentro la fecha de cumpleaños. En una nota dice: "Se que es un poco cobarde hacer esto de este modo, pero me daba miedo hacerlo en persona porque no podría soportar una respuesta negativa… Te amo con todo mi corazón, Kate, ¿me harías el honor de ser mi prometida?".

Kate se sonríe y solloza. Se coloca el anillo.

-Ya puedes pasar Rick.

Enseguida la puerta se abre y Rick ingresa temerosamente a la habitación.

-¿Cómo sabias que estaba aquí?

-Conociéndote como te conozco, sabía que no podrías evitar perderte este momento aunque sea oyendo detrás de una puerta.

El se sonríe.

Ella se sonríe, se acerca a él y lo abraza fuertemente pasando sus dos brazos por detrás del cuello de él.

-Los honores son todos suyos, Mister.

Rick se separa del abrazo para mirarla a los ojos.

-¿De verdad?

-Por supuesto que sí. Pero espero que cuando me pidas casamiento lo hagas cara a cara.

-Oh, claro que si, así será.

Se besan dulcemente.

-Bueno, será mejor que ahora si me aliste para ir a almorzar.

Una hora después, Rick, Alexis y Kate están listos. Y salen rumbo al restaurante.

Al llegar, son conducidos a la mesa que Rick reservó, donde esperan Jim, Ángela y su sobrino de veinticinco años, Terry, un joven apuesto de cabello castaño de corte desaliñado y ojos verdes.

-Feliz cumpleaños, Katie.

-Gracias papi.

-Que alegría volver a verlos. Feliz cumpleaños, querida.

-Gracias, Ángela.

-Les presento a Alexis, mi hija. Alexis, ya conoces a Jim, ella es Ángela y él joven es…

-Oh, que despistada de mi parte. Él es Terry, mi sobrino. Lo he invitado a acompañarnos porque llego anoche de Londres y se está quedando con nosotros.

Todos saludan a Terry, quien ha posado sus ojos en Alexis y no puede dejar de mirarla, haciéndola sonrojar.

Toman asiento en una mesa redonda. Kate en medio de Rick y su padre. Ángela en medio de Jim y Terry. Y Alexis entre Terry y su padre.

Cada uno ordena su comida. Jim y Rick eligen un vino. Los dos más jóvenes piden gaseosas.

Jim le da a su hija un paquete floreado con un moño rojo.

-Este obsequio es de parte de los tres, Katie.

Kate se sonríe y abre el regalo encontrándose con un hermoso reloj pulsera color plata.

-Es hermoso. Gracias a los tres.

-Era hora, paradójicamente, que cambiaras de reloj, hija. Dejar atrás esa carcacha mía.

-A mí me gusta tu reloj viejo, pero este es hermoso.

Luego, les traen la comida. Y almuerzan hablando de todo un poco.

Mientras Alexis y Terry se conocen un poco. Dándose cuenta que tienen mucho en común. El estudia actuación en Londres. Su madre, hermana menor de Ángela, es actriz. Su padre es director de teatro. Le gusta la música y viajar. Es único hijo de padres separados. Vive con su padre y la nueva mujer de este, en Londres, y cada tanto viaja a Estados Unidos a estar con su madre, la cual vive con su nuevo esposo en Nueva York.

Luego de almorzar brindan por el cumpleaños de Kate, comen el postre, y se despiden. Antes de esto, Alexis y Terry intercambian teléfonos y direcciones de mail.

De vuelta al apartamento, en el camino dejan a Alexis en casa de una amiga, y Kate y Rick se dirigen a preparar sus bolsos para ir a terminar el fin de semana en los Hamptons.

A las cuatro de la tarde parten hacia la casa playera en la Ferrari roja.

Una vez en los Hamptons, dejan los bolsos en la habitación, se colocan sus trajes de baño y se dirigen a la playa a aprovechar los últimos rayos de sol.

Kate se tira a tomar sol. Rick se sienta a su lado a jugar con su teléfono.

-Kate…

Ella abre los ojos.

-¿Eres feliz?

-¿Qué pregunta es esa, Rick? Claro que sí.

-Es que deseo que seas feliz.

Ella se sonríe, y se pone de lado para mirarlo mejor.

-¿Tu eres feliz?

-Muy feliz.

-Rick… No sé realmente que me paso hace cuatro años, me lo cuestiono día a día, y me reprocho a mí misma. Esto es realmente felicidad para mí. Estar contigo. Con Alexis y Martha. Con mi padre y los chicos. Trabajar y disfrutar del día a día. No dudes que soy feliz. Me conoces, no soy una persona que haga lo que no quiere hacer, si estoy aquí es porque quiero estar.

Rick se inclina para besarla.

Luego de un rato, Kate se recuesta boca abajo. Rick se acuesta a su lado, boca arriba, y no deja de observarla.

-No me mires, Rick. Es raro.

-No estoy mirándote.

-Si lo estas. Siento tu mirada posada en mí.

El se sonríe. Ella abre los ojos encontrándolo a él tentadoramente cerca de suyo.

-Estoy aburrido.

Ella se sonríe.

-¿Qué puedo hacer para divertirte?

-Ven al agua conmigo.

-Debe estar helada.

-Vamos, Kate, yo te abrazo.

El se pone de pie extendiéndole una mano. Ella se ríe y luego se pone de pie ayudándose con la mano de él.

Corren hacia el mar e ingresan chocándose contra las olas.

-¡Por dios! Esta muy frío.

Rick abraza a Kate por detrás.

-¿Un chapuzón y vamos a la casa?

-Bien, dale.

Se tiran al agua al mismo tiempo. Y luego Kate sale corriendo del frío que tiene. Rick la persigue. Ambos se tiran a sacarse al sol.

Luego, una vez secos, pero cubiertos de arena, entran en la casa a darse un baño.

Rick prepara la bañera con espuma, agua tibia y sales. Y ambos disfrutan de un baño, juntos. Tan solo relajándose, uno en cada punta de la bañera.

-Rick…

-Dime.

-He querido decirte algo desde hace unos días pero no me he animado.

Rick la mira con cara de preocupación.

-No es nada malo. Creo. Tampoco algo certero.

-Cuéntame, Kate.

-Es que… siempre fui muy regular, y debería haberme venido el periodo hace ya dos semanas, y no me vino.

Rick cambia su rostro enseguida. Se le ilumina la cara y se sonríe.

-Me estás diciendo que… ¿Estas embarazada?

-No, te estoy diciendo que tengo un atraso. Y que hay una probabilidad de que este embarazada. Nosotros nos cuidamos siempre, Rick, pero jamás tuve un atraso.

-¿Quieres que vaya a comprar una prueba de embarazo?

-En realidad… Traje una. Quería que la hagamos juntos.

Rick atina a levantarse de la bañera. Rick lo detiene de un brazo.

-No ahora, Rick. Luego lo hacemos.

Ambos se quedan unos instantes más allí, cada uno inmiscuido en sus propios pensamientos. Luego, salen de la bañera. Se duchan. Y se visten ya en sus pijamas. Kate se ha puesto la ropa interior que Lanie le regalo.

-¿Qué quieres cenar?

-Algo liviano por favor. Nunca he comido tanto como hoy.

-Preparare unas ensaladas con pollo riquísimas.

-Me parece bien… Rick, creo que me olvidado el cepillo de cabello, ¿tienes uno?

-En mi bolso.

Kate abre el bolso de Rick para buscar el cepillo, pero al abrirlo y revolver un poco se encuentra con una pequeña cajita roja. La abre descubriendo dos anillos de compromiso. Uno compuesto de dos argollas doradas entrelazadas, y otro sencillamente dorado de una sola argolla. Están grabados por dentro: K&R.

-Rick… ¿Qué es esto?

-No se suponía que lo veas aun… como antes no fui de frente para darte el anillo, quería… deseaba hacerlo de nuevo, cara a cara.

Ella se sonríe y se le llenan los ojos de lágrimas, mientras le estira una mano a Rick en señal de que proceda.

El se sonríe. Toma la cajita en sus manos, extrae el anillo entrelazado.

-Kate Beckett… ¿Te casarías conmigo?

-Sin dudarlo.

Él le coloca el anillo. Ella toma el otro anillo y se lo coloca a él. Luego lo besa apasionadamente.

-¿Qué te parece atrasar un poco la cena?

-¿Y por qué haríamos eso?

-Porque te falto darme un regalo.

-¿Ah sí? ¿Y que es ese regalo?

-Hacerme el amor como nunca antes.

El se sonríe.

-Tienes razón, había olvidado ese regalo.

Rick comienza a besarla, mientras le saca la camisola que lleva puesta y se encuentra con la nueva ropa interior.

-¿Y esto? No sabía que te gustaban los conjuntos tan provocativos, Kate. Estas muy… sexy.

-Fue un regalo.

-Déjame adivinar… ¿Lanie?

-Quién mas podría ser.

-Se lo agradeceré luego.

Kate se sonríe. Y enseñándole los moños a ambos lados de la ropa interior, lleva una de las manos de Rick hacia sus caderas.

-Debes desenvolverme, Rick.

-Pensé que el regalo era para ti.

-Es para ambos.

Rick desata ambos moños suavemente con la boca, mientras la besa, dejando caer su ropa interior. Luego le desabrocha el sostén. Comienza a besarla y acariciarla. Kate lo ayuda a sacarse el pijama, y se dejan caer sobre la cama.

Pasan más de media hora amándose, después, vuelven a vestirse y se dirigen a la cocina.

Mientras Rick cocina, Kate responde mensajes de saludo por su cumpleaños.

Luego, comen las ensaladas y se acuestan en el living a mirar una de las películas de la colección que Javier le regalo.

En un momento, Kate se levanta.

-Pon stop por un momento, Rick. Debo ir al baño.

Rick detiene la película.

-Kate… ¿Qué te parece si hacemos la prueba ahora?

-¿Seguro?

El asiente.

-Bien, buscare la prueba en mi bolso.

Kate se dirige a la habitación, busca la prueba e ingresa al baño. Rick la aguarda fuera.

Ella hace la prueba y luego sale a esperar junto a Rick, dejando el test sobre una mesita.

Minutos después, ambos se acercan a mirar el resultado.

-¿Y? ¿Eso qué significa?

-Significa positivo. Estoy embarazada... No puedo creerlo.

Kate se sienta sobre la cama con los ojos sollozos. Rick sonriente toma asiento junto a ella y la toma de la mano.

-¿Qué sucede, Kate? ¿No era lo que esperabas?

-Claro que sí… Ahora me doy cuenta que esto es lo que estuve esperando toda mi vida. Vamos a ser una familia, Rick.

-Ya lo somos.

Rick la abraza y luego se dan un beso dulce y cálido.

-Te amo, Kate.

-Te amo, Rick.

Fin