La poca luz del restaurante y la quietud de las personas presentes, creaba una atmósfera perfecta para disfrutar de lo que quedaba de tarde, Bulma había logrado distraerse un poco y se encontraba muy bien en compañía de Goku, aunque éste no se percatara de ese pequeño detalle.

– ¿En qué pensabas Bulma? – preguntó con la clara intención de querer ayudar a su amiga.

La pregunta tomó por sorpresa a la joven quién aún no se sentía capaz de hablar del tema, aún se sentía muy dolida.

– No es nada, es solo que los días lluviosos y opacos me ponen triste – respondió lo más convincente que pudo.

– Te he extrañado – dijo Goku con total naturalidad – El maestro Karin tiene en su torre unas vasijas con agua en las cuales puedes ver a tus seres queridos, ¡no es grandioso! – prosiguió el chico mientras tomaba un poco de agua y observaba a Bulma atorzonares con su ensalada – ¿estás bien? – preguntó un poco preocupado, mientras le acercaba su vaso para que bebiera algo.

– Sí, estoy bien, es solo que… tú ¿me has extrañado? – preguntó de nuevo como no creyendo lo que su amigo le decía.

– ¿Tú no? – manifestó haciendo un pequeño puchero.

– Claro Goku, si te he extrañado, es más cuando iba a Kame House a visitar a Krilin siempre nos poníamos a hablar de todas las aventuras que pasamos juntos, además de recordarte cada vez que te veía en alguna foto – argumentó un poco más calmada luego del sorpresivo comentario de su amigo – sin embargo me extraña, pensé que con tu arduo entrenamiento no habías tenido tiempo de pensar en mí, digo en todos – rectificó las últimas palabras apresuradamente – realmente todos te hemos extrañado – dijo muy convencida.

Vaya que la tomó por sorpresa, jamás pensó que él la hubiese extrañado, ella había pensado en Goku muchas veces, pero no creyó que él también lo hiciera y mucho menos que la haya estado observando con las vasijas de… en fin, Goku era tan impredecible a veces, tan ingenuo y listo a la vez, sin duda era una extraña combinación en una misma persona. Lo observaba de soslayo, no quería verlo a los ojos fijamente, no sabía porque el anterior comentario del chico la había descolocado tanto, "Qué estará pensando" se cuestionó interiormente mientras curioseaba como su amigo devoraba la comida que le quedaba, lejos estaba de saber que los pensamientos del chico no estaban tan distanciados de los suyos.

Goku tenía muchas dudas dando vueltas en su cabeza, él siempre se había preocupado por ella y le gustaba su compañía pero ahora era un poco diferente, Bulma en sí había cambiado un poco, notó entonces que era una mujer muy bella, siempre lo había sido pero al principio para él era como cualquier otra mujer, claro, cuando se dio cuenta que ella era una mujer.

Se despertó luego de sentir los primeros rayos de sol golpear directamente su rostro, se levantó mientras refregaba sus ojos para ver mejor por la fuerte luz, su amiga se veía cómoda sobre la cama la cual le había negado utilizar para pasar la noche, se sorprendió un poco al verla dormir tan desordenada; decidió que podría utilizar la suave cama antes que ella despertara así que apoyó su cabeza entre las piernas de la chica siendo el único espacio en donde su pequeño cuerpo cabía.

Estuvo menos de dos segundos recostado en esa posición antes de sentirse un poco extraño, no era como recordaba sentir con su abuelo, se levantó examinándola un poco y golpeó la zona que llamó su atención ¿qué podría ser distinto?, se percató que no solo lucía diferente también se sentía diferente, siguiendo su curiosidad quitó las bragas que cubrían la intimidad la joven chica, lo único que recordaba luego de verla era su respiración agitada y el grito de sorpresa que dio despertando a todos en ese bosque.

En ese entonces solamente tenía 11 años y ella 15, se sonrojó un poco ante ese recuerdo y agachó un poco su rostro para evitar ser descubierto; las cosas habían cambiado mucho ahora y al ir creciendo se empezó a dar cuenta de nuevas sensaciones y emociones, ya no era el mismo chico de antes, claro que la ingenuidad era una característica innata, pero ahora sabía diferenciar a un hombre y a una mujer a simple vista y por supuesto también sabía diferenciar a las mujeres bonitas, y es ahora que se daba cuenta, Bulma su amiga, era diferente: un lindo cabello turquesa, dos expresivos ojos celestes como el océano, piel blanca que suponía también debía ser suave y sus labios ahora con un tono rosa, "una hermosa mujer", pensó para sí, que su carácter era como de mil demonios juntos era cierto pero solo cuando la enfadaban, sin embargo su belleza lo compensaba todo "¿cómo sería si la volviera a ver?", sus pensamientos vagaron un poco más de lo que quería sin que él lo notase pero fue inevitable, una extraña sensación recorrió su cuerpo, al sentirlo se sobresaltó un poco tratando de no llamar la atención de Bulma, no sabía que había sido eso y solo atinó a beber un poco del agua que tenía en la mesa, "¿Qué había sido eso?", quiso dejar esos pensamientos de lado para calmarse un poco de su extraña y sensación.

Ajena a todo el enredo de pensamientos que tenía su amigo, ella solo se limitaba a observarlo a medias, se seguía sintiendo extraña y para colmo ahora Goku era un chico sumamente apuesto, Bulma siempre ha sido coqueta e insinuadora sin llegar a nada más, le gustaba que los chicos la observaran y más cuando su supuesto novio se fue, pero ella siempre se había mantenido fiel a los recuerdos de Yamcha, sin embargo él parecía como si no le importasen sus sentimientos, ni siquiera la había buscado para aclarar las cosas y ya se estaba cansando de ese comportamiento tan desinteresado de parte de él, ella no se merecía eso, sin embargo los recuerdos no la dejaban tranquila,

Soltó un pequeño suspiro y miró hacia la ventana, la lluvia había parado por completo y una agradable sensación a frescura se hizo presente, el nuevo clima la hizo despreocuparse un poco de los malos pensamientos que albergaban su mente.


Completamente ajeno al complejo raciocinio de la hermosa peliazul, su novio se encontraba recargado en el pequeño balcón de la habitación de su gran amigo Krilin, todos se habían reunido ahí luego de que empezara a llover y Goku junto con Bulma tomaran rumbo a quien sabe dónde.

-YAMCHA! – gritó por tercera ocasión Krilin.

– ¿Eh, que pasa? – contestó un poco alterado el chico, tan metido estaba en sus pensamientos que no escuchó a su amigo llamarlo.

– Te decía que ahora sí podremos entrenar como es debido, ¡ya paró de llover! – Dijo el calvito mientras se recargaba en el balcón de su habitación junto a Yamcha – ¿Me puedes decir que te ocurre? – preguntó el más bajito notando a su amigo un poco alejado de la realidad.

– No te preocupes, solo estaba observando el paisaje, en realidad tuvimos suerte de tener habitaciones en los pisos más altos del hotel, mi habitación también tiene una agradable vista – dijo Yamcha tratando de alejar lo más que pudiera las posibles interrogantes de su amigo, en los tres años que compartieron de entrenamiento junto a Ten y Chaoz, se habían vuelto muy unidos y confidentes, sin embargo en ese momento no se encontraba con ánimos para platicar sobre sus problema con Bulma – pero sabes tienes razón – continuó mientras daba un pequeño salto a la superficie del balcón – el clima está perfecto para un buen entrenamiento, ¿ustedes no vienen muchachos? – preguntó a Chaoz y Ten que se encontraban flotando en el aire con las piernas cruzadas meditando.

– Claro – contestó Ten dejando de lado su pose de concentración – también iba a sugerir lo mismo, ¿vienes Chaoz?

– Seguro Ten – contestó imitando el movimiento del mayor.

– Oigan muchachos – dijo Yamcha quedito – ¿qué les parece si dejamos a Lunch para que nos prepare una sabrosa comida mientras regresemos?, ¿Qué dicen? – pregunto Yamcha a sus tres compañeros.

– Buena idea – respondieron al unísono los demás.

– Muy bien – comentó Krilin – maestro Roshi ¿qué dice si nos acompaña? – preguntó al anciano.

– Si maestro acompáñenos por favor – secundó Chaoz.

– Pero que les pasa acaso quieren que deje sola e indefensa a la pobre de Lunch, puede ser muy peligroso – dijo mientras un pequeña corriente de aire entraba a la habitación haciendo ondear el largo cabello de Lunch, originándole a la chica un inevitable estornudo – pensándolo bien – dijo mientras daba unos cuantos pasos lejos de la fúrica chica – creo que será mejor que vaya con ustedes – sentenció decidido.

– Yo también iré – se apresuró a decir mientras cargaba su temible ametralladora – o acaso pensaban dejarme – dijo apuntando en dirección a los chicos y al anciano.

– Claro que puedes venir – dijeron todos temerosos mientras salían corriendo hacia el otro extremo de la habitación abrazados unos con otro y temblando de pies a cabeza – no te pensábamos dejar ¿verdad que no chicos? – dijo Ten un poco asustado.

– Por supuesto que no – afirmaron los demás.

– Muy bien, que esperamos entonces – gritó mientras apuntaba de nuevo su arma a los muchachos.

Todos salieron de la habitación como almas que lleva el diablo, seguidos muy de cerca por una temible chica de cabello dorado.


El área de entrenamiento era muy espaciosa y adecuada para los intrépidos movimientos de los muchachos, todos se encontraban concentrados menos Yamcha que estaba sumido de nuevo en sus pensamientos, estos últimos tres años había decidido entrenar y superar a Goku quien entrenaría con kami Sama, no obstante su amada novia no lo había tomado muy bien, por todos los medios intentó que lo comprendiera pero no lo logró y al final todo se tornó en una acalorada discusión que no terminó de la mejor forma, Yamcha salió de la Corporación Cápsula dando un sonoro portazo y murmurando miles de maldiciones sin siquiera despedirse de Bulma "que tonto fui" – se auto reprendió, sabía que era lógico ¿quién querría que lo dejaran solo por tres años, sea cual sea el motivo?

En ese momento él no lo vio de esa manera, pero ahora lo entendía, tenía que hablar con ella y decirle cuanto la había extrañado, era cierto que se comunicaba con ella muy seguido y le hablaba cuatro o cinco días a la semana, pero en sus últimas conversaciones volvían a discutir, Bulma le pedía incansablemente que regresara, le decía que lo extrañaba, pero él se negaba dijo que llegaría justo el día del torneo, tal como lo había hecho, luego de eso la peliazul dejó de contestar sus llamadas y lo último que escuchó de sus sensuales y tiernos labios fue un 'vete al diablo'.

Continuar pese a sus palabras fue duro para él; él que tanto la amaba, pero fue un tonto y hasta ahora se daba cuenta, "si tan solo hubiera regresado un poco antes" suspiro resignado, sin embargo lamentarse ya no servía de nada, debía buscarla y hablar con ella para hacerle entender que si hizo ese viaje fue para entrenar y no para dañarla, tenía que decirle cuanto la amaba.

Suspiro profundamente, solo una cosa había salido bien de todo esto, ahora era un poco más fuerte.

– ¿Yamcha? – dijo Krilin mientras se acercaba a su preocupado amigo – ¿de verdad te encuentras bien? – insistió el más bajo luego de haberlo observado por un buen rato sostenido en el marco de la puerta principal con la mirada perdida en el suelo.

– ¿Eh?, claro no es nada solo pensaba en lo fuerte que debe haberse vuelto Goku – volvió a mentir lo mejor que pudo.

– Si tienes razón – contestó para nada convencido de su escueta respuesta, pero si él no se sentía en libertad de contarle su problema no lo iba a presionar.

– Oigan ustedes dos ¿piensan quedarse ahí parados perdiendo el tiempo? – gritó Ten extrañado de que ambos chicos no entrenaran.

– No, claro que no en estos momentos íbamos a entrenar ¿verdad Yamcha?

– ¡Claro! – contesto con una falsa sonrisa

Una serie de puños y patadas volaban por todos lados, cada uno concentrados en sus entrenamientos o por lo menos eso parecía, porque Yamcha continuaba cavilando un discurso válido y sincero que le otorgara el perdón de su amada novia junto con la paz y serenidad que en estos momentos habían salido huyendo de su cuerpo, Un fuerte puñetazo en su estomago lo hizo recordar cuál era el escenario que lo rodeaba.

– Creo que es mejor que descanses Yamcha – ofreció Krilin con toda la amabilidad del mundo

– Creo que tienes razón, iré a descansar a mi habitación – dicho esto giró sobre su talones para emprender camino hacia el hotel.

Todo lo que Yamcha quería era encontrarse con su hermosa beldad de cabello azul, abrazarla y hacerle el amor, sonrió ante ese recuerdo, desde hace tres años que no estaba con ella, pero pensaba recompensarlo de muy buena manera, lejos estaba de imaginar que su amada novia tenía otros planes en mente.


Bulma se encontraba maravillada con la vista del sol ocultándose tras unas montaña, luego de comer Goku muy gentilmente se ofreció a llevarla a la parte más alta del lugar, la azotea de un edificio en donde supuso se llevaba el control del torneo, Bulma se encontraba cómodamente envuelta en los fuertes brazos de Goku, no supo exactamente como fue a parar en esa posición, pero a estas alturas ya no importaba mucho, lo que si sabía era que se sentía muy bien y no quería despegarse por nada del mundo de esa confortable sensación.

Al ocultarse el sol Goku no supo qué hacer, el cuerpo de Bulma era tan frágil y fino que tenía miedo de lastimarla con un mal movimiento, sin embargo fue ella quien se giró para verlo, se sintió aún más nervioso, si tenerla abrazada de espalda le producía una extraña y placentera sensación, el estar viendo esos dos ojos cristalinos como el mar, lo desubicaban por completo.

Lo observaba fijamente sin saber cómo actuar, esta sensación también era nueva para ella, el asunto de Yamcha la tenía muy dolida pero Goku se encontraba ahora con ella y no quería pensar en nada más, desde que lo vio llegar al torneo le pareció sumamente atractivo, pero ahora al estar tan cerca de él… algo extraño le ocurría, sin pensarlo mucho se dejó llevar por ese misterioso impulso que la hacía poco a poco acercar su rostro al de su amigo.

– Goku – dijo casi inaudiblemente mientras unía sus suaves labios junto a los de él. Solo importaba el ahora, tendría tiempo de pensar en lo que hacía después.


...


Agradezco que se tomen el tiempo de leer, comentar que hay algunas modificaciones leves en varios capítulos, todo debido a los errores que encontré al releer la historia.

Comentarios, sugerencias, todo es bienvenido.