Todo su entorno se detuvo en ese momento, su corazón empezó a latir fuertemente y un extraño calor envolvió su cuerpo, por un momento no se movió ni un milímetro intentando descifrar lo que pasaba, pero al sentir la delicada mano de Bulma posarse suavemente en su pecho, se activo un impulso desconocido en él e instintivamente atrajo hacia sí el cuerpo de la mujer que lo besaba tan tierna y dulcemente, jamás había sentido nada como eso era una exquisita sensación aunque el placer le duró muy poco.
Bulma reaccionó de repente lo que estaba haciendo y se separo de golpe de su amigo, pero al ver el rostro desorientado y extrañamente triste de su amigo se sintió mal "¿Qué demonios me está pasando?"
– Yo… lo siento Goku – dijo agachando un poco el rostro, en realidad necesitaba pensar todo lo que hizo – no quise incomodarte – prosiguió aun con su rostro inclinado hacia abajo.
– Yo, creo que debo ir a entrenar – dijo un poco confundido, el era quien más enredos tenía en su cabeza y se sintió extraño con solo pensar que Bulma pudiese estar arrepentida de lo que hizo.
– Tienes razón, creo que yo iré a descansar a mi habitación, Goku... podrías bajarme – preguntó apenada y con un poco de color en las mejillas.
– Sí, claro – contestó acercándose un poco más a la peliazul y rodeando su estrecha cintura con ambas manos la atrajo de nuevo hacia sí, y de nuevo tuvo esa extraña sensación de calor interno al sentir el contacto del cuerpo de Bulma.
La peliazul tuvo que rodear con sus manos el cuello del chico para poder sostenerse, éste levantó sus piernas para poder acomodarla en sus brazos, lentamente Goku se elevó en el aire mientras observaba el delicado cuerpo de la hermosa chica que se acomodaba en su pecho suavemente. Lo más despacio que pudo el chico descendió de la azotea del edifico, para así poder impregnarse por más tiempo de la calidez del cuerpo de Bulma, al tocar el suelo Goku observó a la mujer que descansaba en sus brazos "es tan delicada", se dijo a si mismo mientras esbozaba una pequeña sonrisa.
Bulma que había permanecido en un total encanto desde que se sintió de nuevo en brazos de Goku, por fin abrió los ojos, sólo para encontrarse con la dulce sonrisa de su amigo, al sentir los fuertes brazos de él rodeándola de nuevo, sintió esa extraña debilidad en su cuerpo que la había hecho caer ante sus encantos tan repentinamente, y ahora la única forma en que su cuerpo pudo reaccionar fue recostando su cabeza en su duro pecho. Deslizó sus manos en forma de caricia por el cuello de su amigo, mientras este tensaba levemente su cuerpo, las manos de Bulma hicieron parada en su pecho.
– Goku – dijo la chica lo más suave que pudo – creo que se hace tarde – volvió a decir con las manos aún puestas en el pecho de Goku.
– Dis… discúlpame - contestó un poco apenado y agachando la cabeza, al darse cuenta que desde que tocó tierra no la había bajado de su fuerte abrazo – creo que iré a entrenar con los chicos.
– Gracias – su voz era suave y su mirada demostraba que no quería irse de ahí, pero necesitaba pensar las cosas que habían pasado, todo fue muy rápido apenas ahora volvía a ver a su amigo luego de tres años y lo primero que hacía era confundirlo con sus actitudes y de paso confundirse ella misma; cómo era posible que estando tan dolida como lo estaba por lo de Yamcha, apenas y haya reparado en que él existía y que aún era su novio, pero ¿porqué con Yamcha no se sentía así? De verdad necesitaba pensar mejor sobre lo que sentía en ese momento – creo… creo que iré a descansar un momento – volvió a decir mientras daba unos cuantos pasos atrás – regresaré a mi habitación – y dicho esto giró ciento ochenta grados para caminar en dirección contraria a su amigo.
– Espera - la detuvo cuando ella había emprendido su camino hacia el hotel – yo... bueno ¿no te quedaste con hambre? – pregunto no sabiendo exactamente como pedirle ir a comer de nuevo, además aún le intrigaba el misterioso comportamiento que Bulma había tenido, sabía que algo le pasaba la conocía bastante bien.
Una pequeña sonrisa se dibujo en los labios de la chica al adivinar casi de inmediato las intenciones que tenía – no te preocupes – intentó tranquilizar los nervios del joven – tengo hambre estaré en mi habitación lista dentro de un par de horas para ir a comer por ahí ¿Qué dices?
Goku solo asintió con una leve sonrisa al saberse más aliviado ya que su amiga le había hecho más fácil el trabajo.
– Solo espero que no vayas a olvidarlo por estar entrenando – dijo con un poco de resentimiento en su voz al recordar a cierta persona que la había abandonado por el mismo motivo.
– Claro que no me olvidaría de algo así Bulma – dijo con un poco de reproche por pensar algo así de él.
– Bueno, entonces ¡hasta la cena! – dijo mientras juguetonamente le guiñaba un ojo y hacia un ademán de despedida. Lo único que quería era darse una relajante ducha y descansar un poco hasta que volviera a encontrarse con el chico que en un abrir y cerrar de ojos había puesto sus pensamientos de cabeza.
Al retirarse un poco más, lo único que hizo fue dejar escapar un pequeño suspiro mientras la observaba retirarse, dio media vuelta y al igual que la peliazul comenzó a caminar a paso lento dispuesto a tranquilizarse y despejar las interrogantes que continuamente taladraban su cabeza, decidió mejor concentrarse en su entrenamiento, sin embargo una pequeña chispa destellante se veía en sus ojos, saber que volvería a estar con ella más tarde lo hacía sentir bien, no entendía muy bien que había cambiado desde que la volvió a ver, estaba acostumbrado a su presencia, prácticamente cuando eran niños pasaban todo eltiempo juntos, hasta vivió por un período en la Corporación capsula, pero ahora su cercanía lo trastornaba de manera extraña se sentía contento de estar con ella pero también sentía un extraño sentimiento de calor, querer estar más cerca de ella como hace un momento cuando… recordó de pronto su reciente beso con Bulma, Goku rozó levemente su dedo índice y corazón sobre sus labios, su beso había sido tan dulce y suave "fue tan agradable" repitió sonriente.
– Ya era hora – dijo una voz muy conocida por él – pensé que ya no irías a entrenar – prosiguió el chico de larga cabellera negra – ¿en dónde te habías metido Goku? – siguió interrogando a su compañero mientras fallaba en notar lo nervioso que había puesto a su amigo.
– ¿Eh?, bueno yo... fui a...
– Ya sé que te fuiste a comer con Bulma – aseveró un poco extrañado del nerviosismo que de repente presentó Goku – ya veo – dijo mientras se apoyaba en un árbol y agachaba un poco su ensombrecido rostro.
– Como sa…
– sabes necesito hablar con ella – interrumpió de golpe – ¿no te mencionó nada? Preguntó encarando de nuevo su mirada, ansioso de saber si Bulma se había desahogado con él, era completamente ajeno al reciente encuentro de la pareja.
Goku usó toda su fuerza de voluntad para no verse nervioso mientras le mantenía la mirada, no sabía a qué venía tanta preguntadera, realmente no le gustaba nada, "Y si nos vio, no, no puede ser".
– ¿Goku? – Preguntó un poco extrañado de que no contestara a su pregunta – ¿estás bien?
– Sí, lo que pasa es que ahora que lo mencionas Bulma casi no comió nada y me pareció también verla muy pensativa – le contestó recordando a su amiga un poco ida mientras comían, además ella no le había comentado nada de lo que tenía.
– ¿Te dijo que le pasaba? – preguntó interesado.
Negó con su cabeza ante la pregunta – No, solo dijo que las tardes lluviosas y opacas la ponían un poco triste – mencionó lo que la peliazul le había dicho – ¿por qué preguntas, tú sabes que le sucede? – cuestionó esta vez Goku acercándose a Yamcha.
– No, es por eso que voy a buscarla – mintió – en estos momentos iré a ver si se encuentra en el hotel, ¿sabes si está ahí?
– No, soltó de golpe el chico sorprendiéndose así mismo – solo dijo que quería despejarse un poco, no se hacia donde fue – mintió, por alguna extraña razón, realmente no quería que se vieran.
– Bueno de todas formas iré a ver – dijo pasando al lado de Goku mientras colocaba una mano sobre su hombro – por cierto los chicos te esperan para entrenar – dijo al momento de soltar su hombro y continuar su camino hacia el hotel decidido a explicarle todo a su novia.
El cielo empezaba a teñirse en un azul oscuro mientras decenas de aves diurnas revoloteaban buscando sus hogares en lo alto de los árboles, el camino hacia el área de entrenamiento era estrecho, a su alrededor parecía haber un pequeño bosque, con tantos árboles rodeando el apenas iluminado camino enladrillado, Goku alzó su vista al cielo como buscando respuestas a sus enredados pensamientos, de repente al ver a Yamcha sintió un sudor frio empezar a recorrerle por todo el cuerpo, se puso helado de solo pensar que él sabía algo y por un breve momento se sintió culpable, pero un breve recuerdo borró toda culpa de su agobiado ser.
– A propósito ¿y Yamcha, a caso no estaba contigo?
– Ash! Dijo que iba a entrenar sólo, y me dejó plantada.
En ese momento la imagen de una muy enfadada Bulma vino a la mente de Goku, recordó como en ese momento sus facciones se volvieron más duras y su entrecejo se frunció brevemente "así que era eso, están enfadados" concluyó finalmente, mientras una leve sonrisa se escapaba inconscientemente de sus labios. Pero aún ante su nuevo descubrimiento todavía no entendía porque le había mentido al aún novio de Bulma, ella claramente le dijo que iría a su habitación y sin embargo lo negó cuando su amigo se lo preguntó. "y si se reconcilian" esa sospecha turbó la mente de Goku, la idea estaba lejos de ser descabellada, claramente recordaba que cuando él era más chico, la pareja se la pasaba discutiendo casi a diario por pequeñeces sin sentido, pero la gran mayoría de veces sus discusiones terminaban con un tierno beso, pensar en eso le revolvió el estómago y una leve mueca de disgusto adorno su rostro, esta vez no quería que todo terminara bien entre el par además de ser así de seguro Bulma ya no querría cenar con él, sino con Yamcha "definitivamente no" reconoció decidido, estaba seguro que hubiese regresado a la habitación de Bulma usando toda la velocidad de su vuelo con tal de llegar antes que su novio y evitar cualquier contacto, ni siquiera hubiese sabido que decir pero algo se le hubiese ocurrido en ese momento, sin embargo su intento se vio coartado cuando una voz conocida se hizo notar, estaba tan ensimismado en sus pensamientos que falló en percibir la presencia de Krilin frente a él.
– ¿Goku? – preguntó mientras veía a su amigo lejos del mundo real y haciendo un movimiento de retirada – ¿qué no venías a entrenar? – eso sí era raro, él amaba las peleas.
– Claro que no – dijo mientras reparaba en su alrededor, ya no habían árboles y el estrecho camino por el que recordaba haber ido se había acabado, frente a él se encontraba el área de entrenamiento, un cabaña lo suficientemente espaciosa para albergar a la mayoría de los participantes que quisieran entrenar ahí, volvió a fijarse en Krilin, le dio un poco de gracia ver las facciones de su amigo, parecía tener un completo signo de interrogación en su amplia frente.
– ¿Te sientes bien? – preguntó amablemente.
"¿Qué si me siento bien" pensó cambiando su rostro a uno serio y con un leve frunce en el ceño, "todos parecen estar en otro mundo ¿y me pregunta a mí que si estoy bien?", volvió a recalcar aún más molesto – no es nada – dijo al fin relajando un poco sus facciones – es solo que parecías perdido vamos a entrar – dijo luego de girarse y señalar el área para practicas, "definitivamente algo pasa aquí" intuyó Krilin al recordar ver la misma cara de bobo en Yamcha, decidió mejor cambiar el rumbo de las cosas y distraer a su amigo de otra forma - ¿oye?, ¿es duro el entrenamiento con Kamisama? – finalizó esperando que eso fuera suficiente para sacar a Goku del mundo lejano en el que estaba.
– Si, la verdad es que Kamisama y Mr. Popo son muy estrictos a la hora de entrenar y creo que gracias a sus exigencias me he vuelto muy fuerte – dijo con total alegría y una enorme sonrisa.
"Perfecto" se dijo Krilin a sí mismo viendo que su objetivo había dado resultado – bueno, entonces ¡demuéstralo! – lo retó poniéndose en posición de combate cuando al fin habían entrado al área de entreno.
– Prepárate – lo igualó Goku posicionándose para pelear, olvidó completamente su anterior intención de llegar a la peliazul.
Una suave y fresca brisa que soplaba levemente aumentó el espíritu guerreo de los chicos, incitándolos a enajenarse en el excitante sabor de la batalla, mientras que la misma brisa que soplaba con tranquilidad, fracasaba penosamente en aminorar los pensamientos que tenían sumida a Bulma en una torturosa lucha por encontrar la sensatez en sus desmesurados pensamientos, ni siquiera la refrescante ducha que había tomado pudo calmar a sus inquietos pensamientos, por más que quería no podía sacarse a Goku de la cabeza, parecía una inexperta jovencita excitada por su primera cita.
Goku se había convertido en un joven sumamente atractivo y no podía negar la atracción que el chico producía en ella desde que lo vio llegar al torneo, pero lo más inquietante era si él pensaba igual, no lo sabía; había correspondido a su beso pero pudo ser la confusión del momento o tal vez no supo cómo reaccionar, la duda la carcomía por dentro, en estos momentos era capaz de tirar por la borda su relación con Yamcha, era cierto que lo quería, pero no podía negar que las sensaciones que le producía Goku escasamente las sentía con su novio. Tenía que averiguar qué era lo que su amigo sentía, tenía que saber si él sentía atracción hacia ella y esta noche iba a averiguarlo, se le acercaría un poco más de lo debido pero sólo para examinar cuidadosamente sus reacciones, ella siempre ha sido una mujer decidida le gustaba coquetear con los chicos y ponerlos nerviosos, sin propasarse por supuesto, eso era algo que solo Yamcha tenía el gusto de conocer.
Aun siendo así, había algo extraño que le ocurría con su amigo, desconocía la razón por la que su cuerpo le pedía a gritos que su acercamiento con Goku no fuera solo coquetería, eso la asustó. El sólo pensar en su cuerpo siendo sutilmente acariciado por las inexpertas manos de Goku, desnudándola tierna y torpemente a la vez, en sus suaves labios que… suaves labios que por primera vez habían besado, Bulma sintió un pequeño morbo al pensar en todo lo que podría enseñarle a Goku sobre nuevos placeres que seguramente le encantaría conocer "YA BASTA" se auto regañó haciendo que la cordura volviera a tomar posesión de ella – será mejor que regrese a la regadera – se dijo en voz alta mientras caminaba de nuevo a la ducha.
Sin imaginarse los acalorados pensamientos que su novia tenía no precisamente con él, Yamcha caminaba sigilosamente y en notable estado de nerviosismo por el corredor del hotel en dirección a la habitación de Bulma, al estar a escasos metros de la puerta notó una leve luz que escapaba por la parte inferior de ésta, Bulma estaba ahí y una nueva sensación de nerviosismo se apoderó de su cuerpo haciéndolo tiritar levemente "cálmate Yamcha es tu novia" se animaba para tomar un poco de valor, acortó la distancia con la puerta y cautelosamente tomo la perilla de ésta, para su buena suerte Bulma había dejado la puerta sin llave, Yamcha abrió poco a poco dando una ojeada a su interior, con paso lento pero seguro se introdujo a la habitación de su novia cerrando precavidamente la puerta tras él evitando cualquier ruido posible.
Se quedó quieto un momento observando su alrededor, luego un leve sonido despertó sus sentidos, agua, era la regadera, ese sonido llamó intensamente su atención sabiendo quien estaría bajo el agua, Bulma estaba tomando una ducha, una amplia y lujuriosa sonrisa adornó su rostro.
– Perfecto – dijo casi en un susurro y visiblemente seducido ante la idea del cuerpo de su novia bajo la regadera, condujo sus pasos hacia el cuarto de baño tomando con cautela la perilla de la puerta.
...
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