Nuevamente se removía inquieta sobre la cama, despertó queriendo no abrir los ojos y resopló un bufido de cansancio, había repetido ese mismo acto ya varias veces esa noche, ladeo su cabeza haciendo que su larga melena se moviera junto con ella.

Se acomodó en el tronco dejando que la sombra del frondoso árbol la cubriera, se sentía especialmente emocionada por estar con él, el cielo estaba muy despejado era un día lindo, el día de su primera cita.

- Anda Goku, el día de hoy tendremos nuestra cita –

- Yo nunca he tenido una cita, no entiendo de qué me estás hablando, tú tienes la costumbre de decir cosas raras – soltó con la mayor simpleza posible el chico de cabello alborotado

- ¡Ay! Pero que ocurrente eres – soltó mientras bajaba un poco su rostro – Una cita es cuando un hombre y una mujer se divierten en lo que más les gusta hacer – continuó – esa costumbre tan bonita se ha llevado desde la antigüedad – finalizó convencida.

Lo reflexionó un poco – ¡Divertirse en lo que más les gusta! ¡Ah! Ya sé a qué te refieres - Mencionó agradándole esa idea de "cita" que se formaba en su cabeza.

Milk seguía con la cabeza baja, sonrojada por lo que su amigo apenas se había dado cuenta, era obvio de lo que ella hablaba y agradeció que lo entendiera – si me refiero a eso – le indico como si ambos estuvieran de acuerdo.

Solo fue un instante, pero tuvo el tiempo suficiente de reaccionar para esquivar el puñetazo que Goku iba a propiciarle directo a su rostro, el grito de Milk fue estruendoso al ver como el puño de Goku se hundía en el tronco que minutos antes le servía como soporte, en ese momento su instinto reaccionó y acto seguido lanzó una patada fácil de esquivar para el chico, luego él le propinó otra que ella tampoco tardo en detener y así se enfrascaron en una pequeña batalla.

- ¡ay! Que divertido es tener una cita – gritó totalmente entusiasmado, ella no dijo nada, después de todo también se estaba divirtiendo. Tenía que admitir que no era precisamente lo que esperaba, pero al menos él estaba con ella y se le notaba feliz. Ambos lo estaban.

Se removió de nuevo sobre su cama, ¿Que acaso no iba a poder descansar en toda la noche? Bufó de nuevo, pero fue más sonoro que el anterior, ladeo su cabeza, ya se estaba cansando, siguió sin abrir los ojos, lo único que quería era descansar.

- ¿Oye Goku, Cuando crezcas un poco más vendrás a pedir mi mano verdad? – se acercó al auto donde el chico aguardaba para marcharse con sus amigos.

- Y ¿Qué me van a regalar? Preguntó ingenuamente, como esperando recompensa si hacía tal cosa.

- ¡Vamos Goku, ya los sabes? Se ruborizó y esquivó la mirada del pequeño niño para que no lo notara

- ¡No! No lo sé enserio, pero vendré de todas formas – dijo como si lo que decía fuera algo sin mucha importancia, en realidad para Goku, no tenían nada de importancia esas palabras, al menos no en ese momento.

- ¡Ay, qué vergüenza! – dijo apartando aún más su rostro y poniendo sus manos sobre este para taparse de la mirada del chico.

Él la veía intrigado, preguntándose porque tantas acciones extrañas de su parte, ya lo había dicho y lo sostenía, ella tenía la costumbre de decir y hacer cosas raras. No le tomó mayor importancia, pronto llegaron sus amigos y se subieron al auto, se despidió de ella sin imaginar el lazo que había dejado atado.

"ya basta" se recriminó por enésima vez esa noche, en esta ocasión sí que abrió los ojos, nada, no sintió absolutamente diferencia alguna, todo estaba negro a su alrededor. No tenía idea de que hora era y tampoco estaba por la labor de averiguarlo, ladeo su cabeza por quien sabe cuántas veces esa misma noche y se puso la almohada sobre su cara, tal vez así conseguía dormir un poco. "Maldito Goku" refunfuñó tratando de conseguir un alivio para su malestar, cerró los ojos e intentó fallidamente dormir.


Sus roces eran torpes y sus brazos estaban tan tensos que le dificultaban su labor de guiarlo, sin embargo logró su cometido, él desanudó las tiras de su vestido sujetadas a su cuello, claro con ayuda de sus propios dedos, Goku no la observaba, desvió la mirada hacia abajo cuando las tiras cayeron bajo los hombros de la chica.

Ella siguió guiándolo por donde quería, sin soltar las manos de Goku, las condujo hacia sus pechos, él puso un poco de resistencia nuevamente y por primera vez desde que todo inició la vio a los ojos directamente, le pareció aún más hermosa ante la poca luz, se sintió más tranquilo cuando ella le sonrió y él devolvió el gesto.

Estuvo más seguro de lo que quería gracias a ella, poco a poco, sintió como le soltaba las manos para dejarlo hacer, se sintió inseguro y titubeó, pero no fue por mucho al sentir como los dedos de Bulma se deslizaban sobre su pecho haciéndole sentir miles de sensaciones agradables, se supo libre de acariciarla y aun sabiéndolo dudaba un poco, solo tenía las palmas de sus manos sobre los pechos de su amiga, el chico le apretó un poco los senos en un acto involuntario al sentir como ella lamía su cuello, buscando el lóbulo de su oreja.

- Tócame – le susurró al oído queriendo incitar a Goku, irguió su pecho para que este pudiera hacer lo que le pedía, éste contuvo la respiración mientras cerraba sus ojos y no lo pensó más, sujetó firmemente los pechos de Bulma, uno con cada mano, lo hacía suave, con delicadeza o temor, no sabía cuál de las dos, pero sea cual sea, se sentía muy bien la sensación.

Lo incitó a más acercándole su pecho al rostro, no le observó oponer resistencia y eso le gustó.

No sabía, era su instinto el que lo guiaba, quito una mano para dejar el pezón expuesto y abrir su boca, escuchó el gemido leve que su amiga soltó y eso solo lo estimuló a continuar, Bulma cerró los ojos, su pasividad la volvía loca, su amigo le estaba dando más placer del que podía imaginar.

Bajo sus manos a la cremallera del pantalón, Goku dio un pequeño salto ante este tacto separándose un poco, ella le sonrió y se levantó del sillón donde estaban tendiéndole la mano, el chico la tomó y se dejó guiar por ella, hacia la cama.


No se sentía para nada bien, desde hace unos días no lograba conciliar muy bien el sueño, pero por alguna razón, esta vez, no lograba descansar para nada, hizo caso omiso a sus pensamientos, se levantó y fue por un poco de agua, se sentó a la orilla de la cama donde anteriormente permanecía acostado, estaba cansado emocionalmente, no tenía ganas de meditar que era lo que le pasaba, pero era inevitable, dejó el vaso vacío en la mesita al lado de su cama y se acostó. Sin saberlo, su reacción fue como la de Milk, queriendo olvidarse de todo y al fin poder dormir, se puso la almohada encima de su cara y ladeó su cabeza cerrando los ojos, fue un inútil intento.

- ¿Hola amigos? – dijo en estado casi de shock ante Bulma y sus amigos.

- ¡Yamsha! Que alegría verte – hace no más de un día que lo conocía y se sentía profundamente atraída hacia él.

- Que coincidencia, verdad, ¿qué están haciendo por aquí? – aún no sabía como lograba articular bien las palabras estando en presencia de ella, la vio abalanzarse al auto con determinación, tirando a su amigo Puar hacia atrás como si no quisiera que nada los separara, sentía que iba a salir disparado del auto al ver la cercanía que se había generado.

- Nada, pero creo que llegaste muy a tiempo, me salvaste la vida… ¿podrías llevarme? – la vio guiñándole el ojo con un comportamiento tan desinhibido que logró asustarle, más a él, a él, que no se le acercaba a ninguna mujer, tenía que hacerlo con una sin pudor como ésta.

- Sería un gran placer para mi – dijo aún intimidado por el comportamiento de la chica, no tuvo más remedio que hacer lo que le decía y aunque no lo externara en su interior le agradaba ese comportamiento.

Volvió a ladear su cuerpo mientras se tomaba con ambas manos la cabeza, ese era la segunda o tercera ocasión que la veía, pero era la primera en la que se había atrevido a hablarle y no precisamente por caballeroso, en ese momento también se sentía fascinado por pedir un deseo a las esferas del dragón.

- Las esferas del dragón - no pudo evitar reír ante el recuerdo que vino a su mente, pensó en ese momento en que creyó que las esferas se encontraban sobre esa cama, le pareció extraño pero no le tomó importancia, como pudo ser tan tonto, al sentirlas se extrañó por la textura tan suave, casi se desmaya al ver que lo que sus manos habían presionado no eran ningunas esferas sino los pechos de Bulma.

Las cosas habían cambiado demasiado desde aquel entonces, de su ser antes tímido no quedaba ni la sombra, fue algo que Bulma le había ayudado a superar, ahora su recuerdo no lo dejaba descansar no quería perderla y sentía que cada vez ella se alejaba más de él. Su recuerdo divertido se volvió de pronto melancólico, suspiró queriendo descansar sin de nuevo tener éxito.


Él no necesitó ahora dejarse guiar, se sentía más seguro a cada instante que pasaba, bajó sin mucho esfuerzo el vestido de Bulma, percatándose con sorpresa que su amiga no llevaba bragas, ella disfrutó de ver al joven apenado y ruborizado, lo empujó suavemente para que quedara totalmente acostado sobre la cama, y ella hizo lo mismo a su lado, observó el rostro de su amigo que ahora estaba quieto, por primera vez lo veía desnudo, sin contar las veces en que aún era un niño.

Le sonrió acariciando suavemente su pecho, se acercó a su rostro levantándose un poco de la cama posó sus labios suavemente sobre los de él, besó con suaves roses su rostro y cuello, él no sabía muy bien cómo reaccionar, se dio cuenta sin darle mucha importancia, le gustaba su pasividad.

- acaríciame – le habló de nuevo en tono insinuante rozando con sus labios los propios de él, Goku sintió un cosquilleo ante el llamado y vio como ella se posicionaba sobre él, pudo ver su cuerpo perfectamente, sus senos llamaron aun más su atención al sentirlos tan cerca, - por favor – estaba rogándole para sentir sus manos sobre su cuerpo – por favor – repitió, echó su cabeza hacia atrás cuando sintió las manos de Goku acariciar de nuevo sus senos.

No tenía mucho conocimiento de cómo actuar, pero en ese momento ya no utilizaba mucho su razón, poco a poco su instinto iba cobrando fuerza y era lo que le impulsaba a actuar, masajeaba suave y delicadamente los senos de su amiga, levantó un poco su espalda para rozarlos con su lengua como ya lo había hecho, escuchó un gemido de parte de ella, y pudo confirmar que eso le gustaba tano como a él, así que continuó sintiendo como ella se empezaba a mover sobre su miembro, le gusto esa sensación y no pudo evitar gemir en ese instante también.

Bulma le escuchó y sonrió satisfecha al saber que lo que hacía deba resultado - te gusta – le susurró un tanto agitada mientras acercaba su pecho al de él, iba a decir algo pero lo detuvo con un rose de sus labios, lo vio sonreír y supo su respuesta, quería ser delicada y que su amigo disfrutara tanto como ella la experiencia, las manos del chico comenzaron a acariciar sus piernas mientras se acomodaba un poco presionando su miembro en la intimidad de su amiga, vio como Goku la observaba un poco agitado, sabía qué hacer y fue él quien finalizó la labor empujando las caderas de Bulma sobre su erecto miembro.

Las sensaciones fueron inmediatas para ambos, Bulma inició un suave movimiento de caderas que el chico agradeció, cerró los ojos y se dejó llevar por las sensaciones que le causaba su amiga, desde ese momento su instinto pudo más y en un momento de cordura, se percató que era él quien se encontraba sobre ella embistiéndola fuertemente, el tiempo que restaba de la noche fue demasiado corto para los dos.


Abrió los ojos resignado, quizás era aún de madrugada, no lo sabía ni le importaba, pero ya no quería seguir allí acostado tratando de dormir en vano, se desperezó y levantó de la cama sin mucho ánimo, tal vez un poco de ejercicio matutino le ayudaría a relajarse, después de todo, las preliminares del Torneo de las Artes Marciales iniciaban ese día.

Buscó en la cajón al lado de su cama y tomó el traje de Kame Sennin, sonrió, sorprendería a todos al ser el único en portarlo.

Lo dejó sobre la cama mientras meditaba un poco, de verdad esperaba hacer un mejor papel esta vez durante el torneo, sería complicado teniendo un rival como Goku. Pensar en eso lo desanimó aún más, se sentiría un fracasado nuevamente si no lograba tener un poco de protagonismo en este torneo, no quería aceptarlo ni en sus pensamientos, pero esperaba no enfrentarse con sus amigos en especial con Goku.

Había realizado ese viaje para volverse más fuerte, sacrificó todo, incluso su relación con Bulma prendía de un hilo, no tenía mucho sentido que su esfuerzo hubiese sido en vano, debía poner todo su empeño y no solo eso, debía ganar el torneo, era un hombre muy fuerte.

Sonrió con una mueca de desilusión.

"Es bueno ser positivo, pero es mejor ser realista" pensó mientras se tiraba de nuevo sobre la cama, de repente sus ganas de un ejercicio matutino se esfumaron.

Por fin había llegado el día, aún estaba en cama y con poco ánimo, lamentaba no haber podido dormir toda la noche, pero no importaba, a partir hoy, todo cambiaría, es como empezar una nueva vida, no quería pensar en lo que había pasado antes, se enfocaría en el futuro, en Goku, él era para ella y ella para él, al menos de eso se quería autoconvencer.

Deseaba enfrentarlo y echarle en cara lo mucho que lo había estado esperando, gritarle por ser un inconsciente, por prometer ir a pedir su mano y no cumplir se sintió como una estúpida al verse rechazada, porque para ella, él la había rechazado al no cumplir su promesa, se sintió realizada cuando su padre le dijo que Goku si llegaría, debía estar muy seguro pues empezó a preparar la celebración para la boda, ella misma estaba ilusionada, fue una estúpida, quizá debió haberlo previsto, en vez de una boda lo que sucedió fue un horrible combate en su aldea; aun así lo perdonó y él juró que volvería para la boda.

- ¡Idiota! – salió de la cama aún más molesta de lo que estaba, el tonto ni siquiera sabía el significado de palabras como boda o matrimonio – ni siquiera sabías que yo era una mujer – le recriminó al espacio vacío sabiendo que él no le escuchaba.

- Tú debes ser Milk – escuchó que alguien le gritó desde arriba.

- ¡Eh! Sí, así me llamo, eres la segunda persona que me reconoce en este día… ¡AH! Ya se ¿tú también estás enamorado de mí? – eso suponía luego de que no hace mucho otro chico muy guapo le dijera que le gustaba, luego de haberla golpeado.

- ¿Yo? - preguntó sin entender, ignoró su comentario - Oye dime ¿tú eres la hija de Ox Satan? – debía cerciorarse que era ella.

- Así es, ¿no me digas que tú conoces a mi padre? – preguntó intrigada.

- ¡Claro que conozco a tu papá!, él me pidió que lo ayudara a buscar al buen Roshi para que lo ayude con su castillo.

- ¿En serio? No puedo creerlo – cada vez se ilusionaba más con él.

- Bueno quiero que subas a mi nube voladora y yo te llevaré. - Le dijo haciéndole un poco de espació y como si le ofreciera la cosa más normal del mundo.

- Oye, ¿crees que podré subir en un algodón de dulce como tú? – preguntó viendo extrañada e medio en que se transportaba.

- Hum, bueno creo que sí podrás, bueno si tienes la mente limpia. – mencionó dubitativo.

- Entonces sí puedo, mi mente está limpia como el agua que utilizamos para beber - Subió sosteniéndose de la cola del chico, sin prestar atención al grito que este dio al sentirse debilitado. – Oye, que es lo ¿qué te pasa? – preguntó cuando lo vio caer al suelo.

- ¡No debes colgarte de mí cola niña! Perderé todo mi fantástico poder si algo le pasa a mi cola – dio mientras sobaba su extremidad.

- Un momento ¿Por qué tienes cola? – preguntó prestando atención a ese detalle.

- Todavía no lo sé – replicó sin de verdad saberlo y emprendiendo el camino.

Iba prácticamente colgada de la nube intentando sostenerse bien y cuando ya lo había logrado algo la sorprendió al sentir unos golpes en su parte íntima.

- ¿Eres diferente de los niños verdad? ¡Eres una niña! - dijo como si hubiese hecho un gran descubrimiento y con la mayor naturalidad del mundo.

Ni siquiera sintió cuando ya lo había tirado de la nube - Me ofendiste – fue lo único que pudo replicar, como se le ocurría tocarla y de esa manera, era un idiota, ella era un chica muy delicada.

Se sobó su cabeza molesto – No puedo creer que te hayas enfadado tanto, ¿no entiendo? - Dijo al haberse recuperado, solamente quería cerciorarse de lo que suponía, no entendía el escándalo.

Todavía se atrevía a preguntarle - ¡Eres un tonto! Lo que hiciste fue horrible – dijo gritando, sin embargo reflexionó un poco, a lo mejor él sí estaba enamorado de ella, eso le cambió el ánimo, quizás no fue tan malo." Realmente me agrada¨" pensó aceptando el hecho.

Para Goku ella era una persona extraña, siguieron así su camino hasta encontrar al Maestro Roshi, al final el camino fue bastante corto, Milk estaba emocionada de estar con él.

Aunque no quería, el hecho le causaba un poco de gracia, desde que lo conoció, supo que estaban destinados a estar juntos, lo conoció de niña y aunque no lo veía mucho en ese tiempo, lo que vivió con él fue suficiente, tenía muy claro el recuerdo de la primera vez que lo vio y supo que se había enamorado de él y él de ella.


No era muy tarde y se sentía bastante cansada, abrió sus ojos sin mucho ánimo y se dio media vuelta, se sentó de repente en la cama al recordar de golpe todo lo sucedido la noche anterior, ver el cuerpo de Goku desnudo a su lado la sobresaltó pero se tranquilizó de inmediato sintiéndose tonta al extrañarse tanto, de pronto todo lo sucedido la noche anterior se acomodó en su mente, no pudo más que sonreír, volvió a acostarse esta vez abrazando a Goku.

Se despertó poco a poco mientras sentía agradables y delicadas caricias sobre su cuerpo, abrió los ojos y la vio besando su pecho, sus recuerdos también se agolparon en su cabeza al verla allí, pero esta vez era diferente, no se movió ni un ápice, las caricias que sentía le hacían rememorar todo lo vivido la noche anterior con su amiga, cerró sus ojos nuevamente mientras fingía dormir, no es que quisiera engañarla pero quería sentir por siempre esas sensaciones, lástima que sus intenciones no duraran mucho tiempo, su respiración se aceleró al sentir como su cuerpo reaccionaba gracias al tacto de ella, no pudo más y abrió los ojos, la vio sonreírle, pudo suponer que ella esperaba crear en él esa reacción.

No era lo que pretendía hacer inicialmente pero no pudo evitar sentirse tentada, "¡diablos!" se dijo a sí misma, tenía ese escultural cuerpo desnudo frente a ella, ¿cómo se suponía que debía controlarse?, muy a su pesar detuvo un poco el movimiento que realizaba sobre el centro de placer de su amigo al verlo abrir sus ojos, lo soltó por completo para acercarse a él.

- Buenos días Goku – sonrió mientras depositaba un beso en sus labios - ¿descansaste? – preguntó sabiendo que ambos habían tenido uno de los mejores descansos en mucho tiempo.

- Buenos días Bulma – correspondió abrazándola hacia sí – dormí muy bien – en realidad no hubiese querido que ella cesara en lo que le hacía, pero no podía pedirle que continuara y supuso que si se detuvo es porque ella no quería continuar.

Observó la luz a través de la ventana, estaba más claro que cuando despertó - Goku, el día de ahora son las preliminares, verdad – preguntó acariciando su cabello.

Se sentó en la cama de golpe - ¡las preliminares! - se levantó de la cama buscando su ropa – Bulma lo olvidé – dijo cogiendo lo que lograba encontrar de sus prendas.

- No te preocupes aún es temprano – le sonrió para calmarlo, no había visto el reloj pero supuso que así era – debes estar descansado.

- Él se aparecerá hoy – dijo seriamente.

No entendió a lo que se refería - ¿Él? – cuestionó.

- Bulma, debo irme – la observó aún desnuda sobre la cama, ella era irresistible, pero debía saber quién era el hijo de Picoro Daimaku y cuáles eran sus intenciones, se acercó y se atrevió a ser él quien la besara, ella no lo evitó, en realidad quería que se quedara un poco más pero no podía detenerlo era algo inútil; no sabía de quién hablaba su amigo, pera sabía que él podía con quien sea.

- Estaré allí, te veré ganar todos los combates luego de las preliminares – dijo animosamente, quería que supiera que él tenía todo su apoyo, lo observó mientras terminaba de cambiarse, ella se envolvió con la sabana que antes los cubría y se levantó para despedirse de él.

- Te veré después, ¿verdad? – sus ojos eran cristalinos, ella sabía que él quería verla de nuevo, tanto como ella lo deseaba también.

- Si ganas todos tus combates, te daré un premio – dijo guiñándole un ojo coquetamente, le besó de nuevo antes de verlo partir, jamás imaginó que quizás lo vivido la noche anterior nunca volvería a ocurrir.


...


Me disculpo enormemente por la tardanza, espero que para los que siguen esta historia, haya valido un poquito lo pena.

Agradezco a quienes dejan reviews y los que leen en el anonimato. Gracias a todos.

Un poco tarde pero Feliz 2012! ^^