Tenía un motivo más para cumplir el objetivo que se había trazado desde un inicio, iba a ganar la 23° edición del Torneo de las Artes Marciales y esperaría el premio prometido por Bulma por hacerlo. Llegó a su habitación y tal como lo supuso Krilin ya no se encontraba allí, se apresuró a darse una ducha y salió disparado al área de las preliminares.

Al llegar decidió aminorar el paso al ver a todos los luchadores fuera del recinto, no tardó mucho en localizar a sus amigos.

– Hola ¿Cómo están? – dijo sonriente frente a todos.

Krillin lo vio aparecer y no notó nada extraño, pero ¿por qué no había dormido en la habitación que compartían? – ¡vaya! Por fin apareciste – dijo con ligero resquemor en su voz, tenía pensado charlar sobre muchas cosas con su amigo de infancia en honor al largo tiempo que habían estado separados – ¿se puede saber en donde pasaste la noche? Pensé que ya no vendrías – su intención no era incomodarlo, pues no pensaba que se tratara de algo malo.

Se quedó de una pieza, no tenía la más mínima idea de lo que iba a decir, no había pensado en eso, no creyó que nadie fuera a cuestionarle algo, sintió una mirada inquisitiva ansiosa de su respuesta y pudo observar de soslayo a Yamcha quien se encontraba justo a su lado, iba a decir algo cuando uno de los organizadores pidió a los luchadores inscritos que pasen al gimnasio donde iniciarían los primeros combates.

"Vaya que suerte" pensó para sí mientras veía a los demás luchadores acatar el llamado.

– Dígame maestro Roshi, ¿usaremos los trajes de siempre? – preguntó haciendo caso omiso al anterior cuestionamiento de su amigo.

– Pero que estás diciendo, ustedes ya están muy grandes para usar los trajes del maestro Roshi, ustedes deben elegir el suyo sean independientes. Ahora vayan a hacer su mayor esfuerzo.

Menos mal que se había hecho un traje como el de antes. Respiró aliviado mientras se encaminaba al gimnasio, al menos ya nadie le cuestionaba; Krilin en cambio iba más intrigado que al inicio, sus dudas acrecentaban aun sin tener un motivo en específico pero últimamente su amigo se comportaba un poco extraño. Yamcha en cambio no podía sacar de su cabeza las palabras de Krilin "¿se puede saber en donde pasaste la noche?" No es que le importara del todo, pero por algún motivo sentía que era de su incumbencia.

Goku olvidó todo lo que pasó hace unos momentos cuando divisó la figura que esperaba ver, al fin se hacía presente, mantuvieron una batalla visual durante varios minutos hasta que Picoro se dio media vuelta sonriendo triunfante, no fue el único en percatarse ya que Ten Shin Han tampoco tenía un buen presentimiento sobre ese sujeto.

– Goku, ¿ese tipo es uno de los sobrevivientes de Picoro Daimaku? – preguntó con voz preocupada al decirlo.

– Por favor no le vayas a decir a nadie, si todos se enteran de que él es Picoro, se haría un gran escándalo – pidió Goku sabiendo las consecuencias de la sola mención de ese nombre; no pudo seguir con sus conclusiones ya que una pequeña palmada sobre su hombro lo distrajo.

– ¿Eh? – Giró su rostro y se encontró a una joven pelinegra que lo saludaba sonrientemente, pestañeó un par de veces confundido mientras la observaba allí parada, no contestó el saludo, no porque no quisiera sino porque estuvo meditando sobre su rostro que se le hacía un poco familiar, no logró recordarla pero su actitud le pareció tierna al verla sonreír de esa manera.

– Mmm… oye ¿quién eres tú? – preguntó intrigado pues le parecía que ya había visto a la chica no hace mucho tiempo; pudo notar como repentinamente su sonrisa se desfiguraba poco a poco haciéndolo retroceder un par de pasos, se empezaba a arrepentir de haberle preguntado.

– ¡TONTO! – el grito fue tan estruendoso que el gimnasio entero tembló por el chillido de la mujer, Goku calló al suelo asustado mientras veía a la pelinegra apretar sus puños con fuerza.

– De verdad ¿quién eres… quién eres tú? – su nueva pregunta la hizo alejarse completamente furiosa – pero ¿qué le pasa? – se levantó confundido mientras sus amigos trataban de indagar sobre la chica, Krilin se acercó a reprocharle por lo linda que era, en ese momento pensó en Bulma, la pelinegra no le pareció tan linda como su amigo le decía.

– Fue por ella que dormiste fuera anoche ¿verdad? – cuestionó con voz queda creyendo acertar en la actitud que su amigo había tomado.

Goku observo disimuladamente a Yamcha y decidió sonreírle a Krillin, su silencio bastó para que la anterior pregunta de su amigo quedara confirmada, agradeció mentalmente a esa mujer por haber aparecido, la observó nuevamente sin parecer muy obvio, se le notaba muy enojada pero aún no lograba recordarla, tampoco era que le importara mucho.

– ¿En dónde la conociste Goku? – el aludido volvió su rostro hacia el dueño de esa voz.

El tono con el que Yamcha le cuestionó era más tranquilo, no obstante sintió un poco de nerviosismo recorrer su cuerpo, nunca ha sabido mentir, estaba seguro que la conocía pero aún no lograba recordar en donde la había visto antes.

– Su rostro se me hace familiar.

"familiar" estrechó un poco sus ojos al pensarlo "¿Entonces él también la conocía?", tenía la necesidad de preguntarle para averiguar por fin quien era, pero nuevamente un golpe de suerte; otro de los organizadores llamó a los peleadores a reunirse al centro del gimnasio para darles las instrucciones que debían seguir durante los combates.

Se acercaron dejando el tema por ahora, con suerte Yamcha creería que él había salido con esa mujer que no recordaba; el organizador daba las instrucciones sin ser demasiado escuchado, sintió la mirada de alguien sobre sus hombros y no se equivocó, la chica que antes le había gritado parecía estarlo observando con mucha molestia, su mirada era clara y podía leerse resentimiento en ella, esquivó sus ojos al no entender la actitud de esa mujer.

Logró divisar entre todos los luchadores al hijo de Picoro Daimaku, se mantenía apoyado de brazos cruzados en la pared con esa mirada misteriosa e indescifrable, dejó de observarlo solo cuando lo llamaron para tomar el número que le correspondería en las preliminares.

– "Escúchame Chaos" habló telequinéticamente Ten Shin Han, "haz todo lo posible para que no nos toque juntos" – su compañero asintió – "acomódalos en bloques diferentes, quiero ver que pasa" – sus ojos se desviaron a Picoro al decir esas palabras, se sentía muy intrigado por lo que pudiera estar planeando ese sujeto.

– De acuerdo – confirmó Chaoz a quien no le fue muy difícil realizar lo que Ten le pidió, sus poderes de psicoquinesia funcionaron bien para tal acto dando el resultado esperado; ninguno de los amigos pelearían entre sí en las preliminares, lo pudieron confirmar luego de buscarse en el listado publicado en la cartelera.

– Eso quiere decir que estamos en diferentes bloques – dijo krilin al no creer su suerte mientras leía el listado – no pelearemos entre amigos en las preliminares – confirmó.

– ¡Que bueno verdad! – secundó Goku.

– Somos muy afortunados – siguió Krilin revisando detenidamente la cartelera con los resultados publicados.

Los combate no tardaron en comenzar, las preliminares se realizaban sin mayor inconveniente y al parecer todos pasarían la primera fase del torneo sin mayor problema, la joven de cabello negro que momentos atrás le había gritado no peleaba nada mal, derrotaba a sus oponentes sin mayor inconveniente, la observaba con curiosidad creía haberla visto no hace mucho pero no podía asegurarlo, se percató de la mirada de la chica sobre él siempre con ese rostro serio, frunció el ceño mientras la veía darse la vuelta aún mas molesta si era posible, no quería tomarle importancia, pero se sentía por algún motivo intrigado por esa mujer.


Lo observaba mientras le veía sonreír cruelmente, no podía mostrar debilidad ante su maestro, la lluvia arreciaba mientras seguía levitando haciendo esfuerzos sobrehumanos por no caer, cerró sus ojos con fuerza para tratar de no sentir dolor pero las múltiples heridas en su cuerpo se negaban a ayudarle en la labor.

- ¡Concéntrate!

Oyó gritar a su también maestro Tao Pai Pai y abrió nuevamente sus ojos, atrás de éste se encontraba Ten Shin Han vencido y sin fuerzas, tenían prohibido intervenir mientras él o el maestro Tsuru estuvieran entrenando a cualquiera de los dos.

Sus ojos se nublaban producto de la debilidad, Tao Pai Pai se encargó de hacer desfallecer al pequeño Chaoz, antes de que éste callera por su propia cuenta.

Lo reconoció en ese instante y todo su pequeño cuerpo comenzó a temblar, era él, Tao Pai Pai, pero… ¿cómo?, antes de poder reaccionar un certero ataque lo derribó haciéndole caer al suelo junto con su solideo mientras se perdía en la inconsciencia.

El grito de Ten fue tan alto que todos se aglomeraron hacia dónde éste corría, abrazó el cuerpo de su amigo inconsciente mientras observaba a su agresor.

– ¿Está bien? – preguntó Goku al observar a Chaoz en el suelo.

Ni siquiera le escuchó, su sorpresa fue devastadora al saber quién había herido a Chaoz, no podía ser posible, él estaba muerto.

– Y eso que no lo hice con todas mis fuerzas – se mofó de la expresión de su ex discípulo – ¿cómo has estado Ten Shin Han? Y tú también – dijo observando a quien casi lograba matarlo – creo que tu nombre es Goku.

– ¡Tao Pai Pai! – voceó impresionado mientras recorría con su vista el atuendo ya conocido del sujeto frente a él, "killyou" eran las palabras que adornaban su uniforme, fue precisamente eso lo que pensó que había hecho con él hace algún tiempo.

– Pero… ¿no estaba muerto? – cuestionó su ex discípulo sorprendido de verlo frente a él.

– ¡No estés diciendo tonterías!, como crees que alguien como yo se va a morir tan fácil; pero eso si, estuve a punto de morir, me llevó mucho tiempo para poder restablecerme.

– ¿Goku, quién diablos es ese hombre? – preguntó Krilin luego de observar como Ten Shin Han y Goku parecían conocerlo.

– Él es Tao Pai Pai, ¡es un asesino! – aseguró para aclarar a sus amigos – y también parece ser que él es el hermano menor del maestro Tsuru.

– ¿qué estás diciendo Goku? – cuestionó Yamcha igual de intrigado.

– Eso significa que él es el superior de Ten Shin Han y Chaoz si es que no me equivoco – no creyó que estuviese vivo aún, habría jurado que estaba muerto.

– Creí que habías explotado junto con esa bomba – le inquirió para saber como es que estaba vivo. Pudo notar en su voz la sed de venganza que tenía contra él.

– Gracias a ti, gasté mis ahorros para sobrevivir como un robot humano, por haber hecho eso te aseguro que vas a pagar muy caro – soltó con voz rasposa mientras lo observaba fijamente – ni se te ocurra perder en las preliminares, mi objetivo no es ganar el primer lugar – sonrió de medio lado ante esa aclaración – lo que yo realmente quiero es acabar contigo.

La mirada del aludido se angostó ante tal afirmación, no es que le preocupara, Tao Pai Pai ya no suponía ningún peligro para él.

– Y tu también Ten Shin Han, escuché que ahora estas con Kame Sennin – pausó mientras endurecía sus facciones – ¡eres un traidor! – afirmó con rencor al recordar lo que su hermano Tsuru le había contado.

– Eso no quiere decir que esté con Kame Sennin solamente – dijo Ten bajando la mirada a su anterior mentor – desde un principio supe que estaba en el camino equivocado.

– Es mejor que estés preparado – con esas palabras confirmaba su venganza por haberlo traicionarlo a él y a su hermano.

– Pelearé contigo y también lo haré por Chaoz – aseguró mientras estrechaba en su pecho a su pequeño amigo.

– Estaré esperándote – respondió seguro de sí mismo mientras bajaba de la plataforma.

Su sorpresa ni siquiera le permitía moverse, sintió una mano sobre su hombro haciéndole sentir más reconfortado, haber visto a su maestro después de creerlo muerto fue impresionante, dejó que los asistentes del torneo se llevaran a Chaoz a un hospital cercano, mientras trataba de recuperarse.

– Tú podrás con él, no tienes de que preocuparte – afirmó Goku confiado en la fuerza de Ten – seguramente Chaoz se dejó intimidar, pero a ti no te pasará igual.

– Gracias Goku – estaba seguro que sus fuerzas ahora no se comparaban con las de su antiguo maestro, pero no era eso lo que le perturbaba, jamás pensó que llegara a tener ese grado de rivalidad con sus antiguos mentores, Tao Pai Pai fue quien se empeñó en convertirlo en un gran guerrero, pensar en combatir contra él era inconcebible.

– Tu podrás vengar lo que ese sujeto le hizo a Chaoz – continuó animando Yamcha.

– Gracias, no te preocupes lo venceré – dijo con apagada voz mientras salía del gimnasio.

– Ten… – Krilin sintió una mano sobre su hombro y observó a Goku, al parecer era mejor dejar solo a su amigo en estos momentos.


– Se recuperará pronto – las palabras de la peliazul alentaron a Lunch que se encontraba bastante consternada por lo sucedo a Chaoz, ésta le sonrió y salieron de la habitación.

Roshi esperaba afuera del hospital Papaya con los demás muchachos, aún no podía creer que Tao Pai Pai estuviese vivo.

– Así es – explicaba Krilin – al parecer Goku no logró matarlo en esa ocasión y ahora busca venganza de Ten y Chaoz – terminó de relatar al maestro Roshi.

– Ten Shin Han debe cuidarse de Tao Pai Pai, él lo ha entrenado y conoce muy bien su estilo de pelea.

– No debe preocuparse maestro – Parecía ser que solo Goku se daba cuenta que ahora Ten Shin Han era mucho más fuerte que su antiguo mentor – Tao Pai Pai no será rival para él – confirmo con calma voz.

– ¡Hola Chicos!

Como si su cuello fuese un resorte, su cabeza se elevó hacia el conocido timbre de voz de su amiga, la última vez que la vio estaba cubierta con la sabana que los cubrió la noche anterior, esbozó una pequeña sonrisa al recordarlo sin embargo se vio obligado a ocultarla al ver a Yamcha correr a su lado.

– Bulma, linda, ¿Cómo estás? –se acercó sin imaginarse lo que su reacción causaba, debía hablar con ella y era todo lo que él sabía.

– Maestro iré a descansar un momento – los ojos de Goku no se despegaron de Bulma mientras mencionaba esas palabras – el torneo comenzará mañana y creo que lo mejor será relajarse – atípicamente su voz no sonó enérgica como era usual, desvió su vista de la peliazul y caminó sin rumbo alguno.

La mirada de Bulma seguía fijamente el camino que dejaba su amigo hasta que lo vio desaparecer en la lejanía, le hubiera gustado ir tras él y detenerlo pero no podía hacer eso, escuchó de nuevo como el chico frente a ella la llamaba y le sonrió con una tristeza que Yamcha no fue capaza de percibir.

– Vamos por un helado, ¿te apetece? – dijo mientras tomaba su mano y la acercaba a él, asintió sin mucho ánimo pero era consiente que debía aclarar las cosas con su novio.

Todo el camino oía sin realmente escuchar como Yamcha hablaba de las preliminares y los combates que tuvo que afrontar, se sentaron bajo la sombra de una colorida sombrilla en una pequeña mesa a la orilla de la acera y fue hasta entonces que se centró en su realidad ¿Qué iba a hacer?

– He sido un tonto, lo sé –tomó las manos de su novia mientras confesaba sus sentimientos – nunca he querido hacerte daño, jamás he actuado con intención de molestarte, sinceramente creí que al verme estarías alegre tal como yo lo estuve… pero no fue así, aún ahora siento que incluso llega a molestarte mi presencia.

Estrujó sus manos entre las suyas sin saber que decir, sabía que su novio no le mentía sin embargo la última vez que hablaron terminaron discutiendo y luego se rindió en los brazos de Goku ¿Qué podía decirle?, lo observó fijamente y sintió culpa, ¿y si todo era cierto?, ¿si jamás fue su intención dejarla tanto tiempo sola?, volvió a bajar sus ojos mientras los sentía arder, no quería sentirse culpable pero era inevitable.

Una furtiva lágrima escapó de los cristalinos ojos de Bulma para caer sobre el dorso de la mano de su acompañante, sorprendido levantó el rostro de su novia para observar como luchaba por retener las demás lágrimas que demandaban salir. Bulma lloraba y no sabía muy bien el porqué, no se esperaba esa reacción así que se levantó y se arrodilló frente a ella para besar sus manos, pudo sentir como se sorprendió ante tal acto y aprovechó a secar unas cuantas lágrimas que habían logrado escapar, besó tiernamente sus blancas mejillas mientras le susurraba tranquilizarse y que todo estaba bien.

Pese a que las palabras de Yamcha eran reconfortantes, ella sabía que nada estaba bien, no quería llorar, no quería sentirse mal, todo lo que había pasado fue porque ella así lo decidió y podría decir que empujó a Goku para que fuera participe junto con ella en lo que deseaba, no, no podía negar algo que deseó y seguía deseando con todo su ser. Observó entonces los ojos de su novio y vio lo que no ha podido ver en los de nadie más: amor.

Como acto reflejó se abrazó a su joven novio sin importarle que este estuviera arrodillado frente a ella haciéndole perder un poco el equilibrio, Yamcha la sujetó de los hombros mientras se levantaba junto a ella.

– Perdóname – su voz fue menos que un susurro pero lo suficientemente audible para el chico que la sostenía.

– Cálmate por favor – pidió sin entender sus disculpas – creo que debes descansar – le indicó mientras separaba pequeños mechones de cabello azul de su enrojecido rostro.

Bulma asintió aún sin observarlo, dolía el saberse incapaz de decir las palabras que su llanto fue capaz de expresar, estaba arrepentida y debía hablar con Goku, debía decirle que no podía repetirse lo que había pasado entre ellos, por mucho que ella quisiese amaba a su novio y si bien él no dijo mucho para resarcirse del daño que le había causado su lejanía, sus palabras fueron suficientes para comprender lo sincero que era con ella, al menos así lo había sentido ahora que estaba mucho más tranquila que antes.

Caminó con él en absoluto silencio, sus sollozos habían desaparecido pero aún respiraba con un poco de dificultad.

– Gracias – dijo mientras besaba suavemente los labios de su novio – quiero descansar, prometo que hablaremos más tarde, por favor discúlpame – se encerró en su habitación sin esperar respuesta, sabía que es lo que tenía que hacer para sentirse mejor ante esa situación.


"Acaríciame" volvió a escuchar la suave e incitante voz de la peliazul dentro de su cabeza, había intentado de mil maneras sacarse esas palabras de su mente pero no podía, aún escuchaba a Bulma invitándole a algo que no podía ser. Luego de caminar sin rumbo por un rato decidió regresar al hotel, necesitaba aclarar sus pensamientos, se duchó tardando un poco más de lo esperado y se atavió utilizando solamente un pantalón, decidió acostarse para ahondar es sus pensamientos.

No quería interferir en la relación que sabía que su amiga mantenía con Yamcha pero cuando lo vio correr al lado de la peliazul hace algunos momentos supo que no había esperanza para nada más que él pudiese esperar, estaba desilusionado, ella le atraía enormemente, la noche anterior había podido comprobar lo hermosa que era, pero la realidad es que ella no era para él, quizá esa mujer de cabello negro tenía razón, suspiró con fastidio al recordarla, eso era algo más que también le inquietaba.

Debes entenderlo, no es para ti – seguía explicándole con tono suave mientras lo veía confuso en sus pensamientos, él ni siquiera sabía lo que quería y tan aturdido como estaba era fácil de convencer. Lo observó cabizbajo seguramente dando vuelta a sus ideas – lo mejor es dejarlo todo como está, no puedes hacer como si no pasa nada mientras ves una relación destruirse frente a tus ojos – se acercó más a él segura de si misma – menos si tú eres el culpable – finalizó

Movió su vista a la mujer frente a él; no la conocía, o si lo hacía no la recordaba, todo lo que su mente evocaba de ella era el enojado rostro que había mantenido en las preliminares cuando lo observaba, ¿por qué se le aparecía de repente hablando de cosas que nadie más debía saber? – ¿quién eres? – cuestionó frunciendo el ceño ante la imprevista conversación que ella había generado. No obtuvo respuesta, la vio sonriendo como no recordaba haberla visto antes; no estaba seguro de que quería o quién era así que suspiró resignado y como no podía hacer otra cosa, siguió su camino.

¿Acaso debía renunciar?, los sentimientos en su pecho se agolparon en un instante "… no puedes hacer como si no pasa nada mientras ves una relación destruirse frente a tus ojos, menos si tú eres el culpable." ¿Sería él el causante de hacer infeliz a alguien?, por más que quisiera a su amiga no podía hacerle eso a Yamcha, el chico parecía emocionarse igual que él cuando estaba con ella, aún no estaba seguro de lo que ella le hacía sentir, se emocionaba al verla, le agradaba su compañía, le gustaba hablar de cualquier cosa y desde la noche anterior tenia también la extraña necesidad de querer acariciarla como lo había hecho ya una vez.

"Tócame" de nuevo la voz de Bulma susurraba en su interior, cerró fuertemente los ojos tratando de ignorar las sensaciones que esas palabras le causaban a su cuerpo, sin embargo la imagen de la peliazul se hizo presente en su mente, por puro reflejo condujo su mano sobre el eje de placer que sentía empezar crecer entre sus piernas, no pudo más que relajarse al sentir el place que su propio tacto lograba causarle.


Aunque sus pasos sonaran firmes mientras se dirigía a la habitación sus piernas le temblaban, luego de un tiempo indefinido ensayando nuevamente su discurso frente a la puerta de su amigo decidió tocar. Por mucho que le doliera tomar esa decisión no podía engañar a Goku, ella quería a Yamcha y pese a los problemas y discusiones cotidianas sentía que era feliz a su lado, suspiró mientras intentaba nuevamente obtener respuesta del otro lado de la puerta.

Se sentó en la cama de golpe tratando de tranquilizarse y respirar con calma luego de escuchar que tocaban a la puerta, se ruborizó un poco luego de observarse y reparar en lo que hacía, al parecer sus deseos primitivos había jugado con él haciéndole divagar en sus deseos más internos, escuchó nuevamente golpes en la puerta que lo obligaron a desviar su vista a ésta, sabía de quien se trataba y no podía precipitarse a abrirle en ese estado; respiró pausadamente por unos segundos y se puso de pie sintiéndose más relajado.

Sostuvo el pomo de la puerta por unos instantes antes de girarla por completo, no se percató hasta ese momento que estaba sudando copiosamente.

– ¿Puedo pasar? – su voz queda se impregnaba de nerviosismo mientras observaba a Goku frente a ella.

No contesto, solo giró su cuerpo haciendo el espacio suficiente para dejar entrar a Bulma.

Lo observó un poco extrañada, parecía agitado pero no le tomó importancia. Ese era el momento que había estado ensayando desde que le dijo a Yamcha que iría a descansar, había repetido cientos de veces las palabras en su cabeza pero al observarlo detenidamente frente a frente y con el dorso desnudo ante ella, las palabras no pudieron escapar de su boca. Escuchó el leve golpe de la puerta al cerrarse haciéndola sentirse acorralada.

El vestido que adornaba su cuerpo era de tono lila, un poco más largo y menos entallado que el negro de la noche anterior, se veía hermosa no importaba como estuviera vestida; había dispuesto decirle que él no quería dañar a nadie, mucho menos a ella y que no podían estar juntos sabiendo que alguien más sufriría por ello; sin embargo sus pensamientos se quedaron en eso siendo incapaz de pronunciar palabra alguna.

Ninguno se percató de la repentina cercanía que se había generado entre ambos cuerpos hasta que sus respiraciones chocaron sobre el rostro del otro, nadie pensaba claramente y Goku se sentía perturbado teniendo muy presentes sus anteriores pensamientos y sensaciones, la cercanía actual no le ayudaba en nada y Bulma no hacía ningún intento por moverse tampoco. Lo único que sabía era que la necesitaba como ayer ¿Por qué tenía que ser malo lo que se sentía tan bien?, su piel, su cabello, sus ojos, su cuerpo, su carácter, su inteligencia… susurró su nombre mientras le acariciaba el cuello y la acercaba hacia él.

No podía moverse y no quería hacerlo, cerró sus ojos sintiendo la respiración de Goku sobre su cuello, sabía lo que debía hacer, ¿por qué no podía?, inclinó hacia atrás su cabeza al sentir los tibios labios de su amigo sobre su cuello. ¿Cuándo cambiaron las cosas?, ayer era ella quien lo inducía a acercársele cuando él ni siquiera la veía a los ojos.

Escúchame, yo amo a Yamcha – repetía frente al espejo – no, así no – sacudió su cabeza y lo repitió una vez más. Debía haber una forma para hacerle saber a su amigo que lo anterior había sido un error y que no podía repetirse, respiró profundo convenciéndose de lo que debía decir, convenciéndose así misma de sus palabras…

Abrió los ojos y se abrazó a la espalda de Goku escondiendo su rostro sobre su cuello, se sentía avergonzada no podía decirle eso, no podía mentirle, lo quería demasiado pese a sus intentos por convencerse de lo contrario, desde antes de conocer a su actual novio incluso lo había querido, la diferencia ahora es que ese cariño había evolucionado generándole nuevas sensaciones ¿sería igual para él?

– ¿Goku? – Ambos se encontraban abrazados en medio de la habitación respirando sobre el cuello del otro, el chico la separó de su hombro solo lo suficiente para observar fijamente sus celestes ojos.

– ¿Qué sientes cuando estas con migo? – supuso que era la mejor forma de preguntar, debía saber si todo esto valía la pena.

Desvió su vista hacia la ventana, los rayos de sol empezaban a ser más débiles a medida que caía la tarde, la sintió tensarse y la observó fijamente de nuevo sin encontrar palabras que describieran sus sentimientos – no lo sé – susurró sujetando las manos de Bulma – se siente bien estar a tu lado, no sé que es pero solo quiero que estés con migo…

– ¿Por qué te fuiste ahora cuando salí del hospital? – casi podía jurar que tenía la respuesta, pero necesitaba estar segura.

– Perdóname… la verdad no lo entiendo solo vi a Yamcha correr a tu lado y eso me hizo sentir mal, se le notaba feliz de verte y… – hizo una pausa soltando sus manos – me molestó verlo así, perdóname Bulma no sé que me pasa – al decir lo último se giro hacia la ventana y se adentró más en la habitación.

Lo siguió y tomó una de sus manos desde atrás – te quiero – musitó contra su oído mientras lo abrazaba por la espalda, sintió un peso menos al decir esas palabras, algo estaba mal aquí ¿Por qué sentía tanta felicidad con Goku?, ¿amaba a Yamcha?, ¿era el mismo sentimiento que tenía con Goku?, su cabeza iba a explotar.

"¿me quiere?" – ¿tu sientes lo mismo que yo al estar con migo? – preguntó por curiosidad ante sus palabras.

Sonrió sobre la espalda de su amigo, – todo lo que me has dicho es exactamente lo que yo siento, es por eso que sé que te quiero… y que tu me quieres también – confirmó sonriente pegada a su espalda.

¿Qué debía hacer?, ¿Qué era lo correcto en estos casos? – pero… ¿Yamcha también te quiere verdad? – cuestionó al recordar al aún novio de Bulma – ¿sientes por él lo mismo que por mí? – tal vez no conociera mucho de sentimientos y relaciones amorosas, pero no había que ser un genio para saber cuando se estaba creando un conflicto entre tres.

La mención del chico la hacía sentir culpable, sabía que debía tomar una decisión pero no quería pensar en eso, era consiente que Goku le atraía más que Yamcha y eso hacía más fuerte el hecho de querer estar con él, aunque también adoraba su forma de ser, su inocencia en muchas cosas y la alegría que impregnaba a todos, definitivamente Goku la hacía feliz. Depositó un tierno beso sobre la espalda desnuda de su amigo mientras se hacía camino con sus manos sobre su pecho.

Se estremeció al sentirse nuevamente acariciado por las manos de Bulma, sabía que si seguía así pronto él tendría la necesidad de hacer lo mismo, no podía negar que eso le gustaba jamás había sentido tanto placer como el que su amiga le hacía sentir; cerró los ojos y respiró profundamente mientras tomaba las manos de Bulma girándose para verla – Bulma… contéstame por favor – su voz sonó suplicante mientras soltaba sus manos y la tomaba de los hombros en busca de respuestas, ahora que lograba comprender un poco lo que sentía realmente por su amiga no quería desilusionarse.

– Goku, no dudes de mí – hace unos minutos iba decidida a terminar todo lo que pudiese unirlos, pero no fue así, al parecer lo que debía terminar no se encontraba en ese lugar; ¿cómo podía querer tanto a Goku?, apoyó su cabeza en el fuerte pecho de su amigo rodeándolo con sus brazos, no quería sentirse ni un instante lejos de él, pensó que jamás podría sentirse más protegida al sentir como el chico rodeaba su cuerpo devolviendo el gesto – jamás te haría daño, sinceramente no sé que es lo que me está sucediendo, pero desde que te vi regresar de tu entrenamiento, no puedo dejar de pensar en ti.

La abrazó más al escuchar sus palabras, las cosas no estaban nada claras pero sabia que Bulma sentía como él, sonrió mientras deslizaba sus manos por la espalda de la peliazul, se giró para apoyar a Bulma sobre la pared al lado de la ventana, estaba ahora más seguro de sí, los recuerdos anteriores empezaron a surgir en mayor magnitud, podía volverse adicto a estas sensaciones; se exaltó al sentir suaves besos alrededor de su pecho, la tomó por la cintura para pegarse más a su cuerpo e inhalar su aroma, su masculinidad se pegaba en el vientre de Bulma mientras se presionaba contra ella, cada vez pensaba menos lo que hacía siendo su instinto el que se posesionaba de él, bajó con una mano la cremallera que se encontraba en un costado del vestido, haciendo que este se deslizara por su cuerpo camino al suelo.

Jadeó profundamente mientras sentía las manos de Goku recorrer su cuerpo, no se sentían temblorosas como el día anterior, no necesitaba guiarlo porque parecía saber perfectamente lo que hacía, tiró un poco del cabello del chico mientras sentía sus senos libres de opresión, las caricias y besos de su compañero comenzaban a hacer efecto en ella, deslizó una de sus manos hacia el punto de placer deseado y como respuesta sintió un mordisco en su pezón izquierdo que le hizo presionar el miembro que acariciaba.

Soltó el pezón que degustaba con su lengua y subió por su pecho dando pequeños besos hasta llegar frente a su rostro, sonrió mientras abrazaba el bello cuerpo de la mujer. Por mucho que sus pensamientos lo torturaran minutos atrás sabía que Bulma representaba algo especial para él, entendió entonces lo que significaba, solo ellos dos importaban, nada ni nadie más.


...


Agradezco siempre a quienes se toman un poco de su tiempo para leer.

Pau: Sinceramente a mí también me gusta creer que sí pasó, hubiese sido genial ver en la serie que estos personajes tuvieran algo lindo antes de los sucesos reales, yo pensé en un inicio que así sería, pero pues que le vamos a hacer. Muchas gracias por tu review.

Ya saben los comentarios, sugerencias, correcciones y lo que quieran decirme siempre son bienvenidos!