Capítulo 6
Masticaba lentamente, saboreando el dulce de miel de maple que se mezclaba con la suave harina del recién hecho hot cake, había sido un día por demás aburrido, la época de lluvias llegaba y el agua no dejaba de caer fuertemente del cielo.
Hoy era su descanso, Itachi había ido a una junta importante con Madara y Naruto debió salir al restaurante, las lluvias habían sido realmente torrenciales y una parte de la bodega se había inundado, llevaba todo el día a fuera y como Deidara no podía quedarse solo le tocó a él hacerla de niñera, para su sorpresa, y volviendo a ese pensamiento que lo mantenía un tanto entretenido, el rubio le había "consentido" por haberse quedado.
Ya no era nuevo para nadie el apego que tomó el artista para con él y el de aspecto zorruno, aun cuando el mismo lo negara, llevaban gran parte de la tarde viendo televisión cuando un comercial de supermercado anunció los panques, y tras un pequeño comentario de "hace tiempo que no como uno de esos", Deidara se puso de pie y lo llevó de la mano a la cocina solo para complacerlo, alegando claro que a el también se le antojaron.
Ahora estaba recargado en la palma de su mano, masticando lentamente un trozo del dulce pan, el rubio de daba la espalda lavando algunos trastes y tarareando una melodía despreocupadamente, Sasuke sonrió, por un momento recordó aquellos días de su niñez cuando su madre le preparaba el desayuno y esperaba con él en la cocina hasta que hubiese terminado hasta el último pedazo de comida.
Vio al artista cerrar la llave de la tarja y secar sus manos con un pequeño paño, pasó caminado junto a el tomando un trozo de pan de su plato y llevándoselo a la boca.
-si…definitivamente me quedan muy bien- comentó con sorna, posando su mano en el hombro del moreno y volviendo a la estancia- recuerda recoger cuando termines enano
Sasuke contestó con un extraño gruñido en afirmación apresurándose a terminar, si bien no eran muy "cercanos" siempre se había llevado bien con su cuñado, solían bromear sarcásticamente entre si, no tenían muchas cosas en común, Itachi era una de ellas, escuchó algunos gruñidos de molestia, que pasaron a ser pequeños gritos aumentando cada vez un poco más, no fue hasta que esos gritos tomaron un tono de pánico que se echó a correr con Deidara.
-hay por dios! Que hizo esa pobre mujer para merecer eso!
Deidara se retorcía en el sillón tratando inútilmente de levantarse ante el excesivo peso extra con el que cargaba, todo para buscar el control remoto mientras que con una mano medio tapaba sus ojos para que las terribles imágenes en la pantalla no llegaran a ellos.
Sasuke volvió su atención a la televisión horrorizándose al instante con lo transmitido, como era posible que pudieran pasar aquello? Los malditos pixeles no servían de nada, podía verse claramente como una pobre mujer daba a luz, los doctores y enfermeras le gritaba que pujara mientras la dolorida madre gritaba con fuerza sudando y llorando mientras el que parecía el padre sujetaba su mano con fuerzas con el rostro completamente blanco, en cualquier momento caería desmayado, menos mala que se encontraba en un hospital, pensó.
Los constantes gritos desesperados del rubio lo volvieron a la realidad, haciéndolo buscar el remoto por todas partes.
-apagalo, apagalooooooo!, hay por dios!
El moreno se agacho encontrando el tan preciado objeto bajo el sillón y después de levantarse y golpearse la cabeza por fin la televisión se apagó, la estancia se quedó en silencio y soltó un suspiro más tranquilo, después de ver eso quería mucho más a su madre, se levantó sobando su cabeza pero al voltear al artista este se encontraba completamente quieto, sus ojos estaban extremadamente abiertos perdidos en la negrura de la pantalla, como esperando que las "crueles" imágenes de nuevo aparecieran, su cuerpo temblaba levemente mientras sus puños se aferraban al borde de su asiento.
-Deidara? E-estas bien?- preguntó acercándose e inclinándose frente a el apoyando sus manos en las rodillas del mayor tratando de que lo notara
-y-yo…-parpadeó dando su atención al menor- mierda eso fue horrible!- soltó dramáticamente abrazando inconscientemente su abultado vientre
-tranquilo si, ya hablaste con Tsunade de eso y sabes que las cosas no serán así, vale?-el rubio asintió repetidamente intentando tranquilizarte- no puedes entrar en crisis ahora o Itachi me matará-bromeó
-yo…necesito ir al baño- el rubio se levantó con su ayuda aun algo ido, subiendo por las escaleras.
A los pocos segundos se escuchó como azotaban una puerta, Sasuke se dejó caer el en sillón echando la cabeza hacia atrás para ver el techo, escuchó algunos pasos en la planta alta durante varios minutos, Deidara debía seguir nervioso, el sonido de su móvil llamó su atención.
-Teme!-le gritaron al otro lado de la línea
-Dobe! no grites me dejaras sordo!- le regañó separando un poco la bocina de su oído
-lo siento, oye la lluvia está terrible!, ero-senin dice que no es seguro salir, incluso escuche que muchos lugares se inundaron!
-lo se, lo escuché hace un rato en las noticias…entonces? Te quedaras con tu abuelo?
-aaaaaa, no quisiera, odio las tormentas, pero supongo que no tengo opción-suspiró con pesadez- regresaré mañana en cuanto pueda vale?
-ok, es mejor que no te arriesgues solo no causes problemas a Jiraiya-se burló
-claro que no teme!... bueno cuidas bien a Dei, nos vemos mañana, bye bye!
El moreno no tuvo tiempo de contestar cuando la llamada había sido cortada, estaba por dejar el aparato sobre la mesilla frente a él cuándo de nueva cuenta sonó.
…
Deidara caminaba de un lado a otro, no podía sacar esas horribles imágenes de su cabeza aun cuando sabía que eso era bilógicamente imposible que le sucediera a él, él tendría una pacífica y anestesiada cesárea, sin dolor y completamente drogado, sí, eso era lo que deseaba más que nada en el mundo, un parto programado en el que no tuviera conciencia de absolutamente nada de lo que ocurriera hasta el momento en que tuviera a su pequeño "bicho"* entre sus brazos.
Frotó sus manos con insistencia y agitó los hombros repetidas veces como desestresándose, miró por la ventana molesto al ver que la lluvia no parecía ceder, sin más se adentró en el cuarto de baño dispuesto a prepararse para una cálida ducha, después iría a dormir, no había nada mejor que hacer después de todo y necesitaba descansar.
No era bueno para eso, el dejar su mente en blanco y relajarse no era lo suyo, siempre tenía algo por lo que preocuparse, si no era porque Itachi debía ir a trabajar era porque Sasuke debía ir o porque Naruto debía volver a restaurante, odiaba admitirlo pero no podía evitar querer a los tres ahí, con él, no por las atenciones que le daban o los esfuerzos que hacían para que todo lo que estaba pasando le fuera más llevadero, pero tan solo los gritos, las peleas entre los dos menores con Itachi interviniendo y siendo accidentalmente golpeado en más de una ocasión…no podía más que sentirse en su hogar.
Suspiró sintiendo el vapor de la bañera esparcirse, con algo de trabajo salió de ahí y terminó de asearse, caminó hasta estar sentado en su cama mirando por la ventana mientras secaba su largo cabello, escucho dos Teques a la puerta y después el rechinido de esta abrirse lentamente, se volvió encontrando al moreno levemente asomado por esta.
-Puedo pasar?-preguntó quedamente adentrándose en la alcoba ante el cabeceo afirmativo del mayor- hablaron…el dobe y mi hermano- tomo asiento frente al artista- dicen que la tormenta bloqueó algunas avenidas y es más seguro no salir, Naruto se quedará con su abuelo y mi aniki con Madara
-ya veo…-sabía que era lo mejor pero no pudo evitar entristecerse un poco- está bien- se acomodó para poder recostarse- es tarde, necesitas algo antes de que me duerma?
-claro que no, descansa- se encaminó a la puerta- buenas noches rubia
-buenas noches enano
La noche no pudo parecer más larga, los relámpagos hacían eco en las pareces, el granizo chocaba con fuerza en el tejado provocando un molesto golpeteo, eran cerca de las 10 cuando Sasuke por fin se decidió a subir a su alcoba, había intentado de todo para no aburrirse y que la señal del cable se cortara "inexplicablemente" no ayudaba en nada, por fin se preparó para seguir los pasos del artista, un trueno más, una vuelta incomoda sobre las sabanas, si atención se perdió en los números rojos del reloj junto a su almohada, bufó molesto, no tenía nada de sueño, otro relámpago, la brillante luz azulada ilumino por completo la habitación y un fuerte chasquido retumbó en la casa, el destello rojizo de su despertador desapareció, por fin la energía eléctrica había cedido ante las fuerzas de la naturaleza.
Giro sobre la cama en completa oscuridad, en verdad no tenía sueño, una corriente fría recorrió su cuerpo y se acurrucó intentando mantener algo de calor, hacía frío, el ambiente estaba húmedo y ahora no había luz, incluso el estruendo lo había asustado un poco…¿y si también despertó a Deidara?...¿y si el chasquido de la pastilla eléctrica lo asusto?, que tal que se hubiese parado hace unos minutos, justo cuando la luz se fue, Deidara pudo caer y lastimarse opacándose el sonido por la lluvia.
Completamente alarmado por sus suposiciones salió dela cama de un salto, recorrió el pasillo hasta llegara a la habitación de su cuñado, estaba por tocar la puerta pero pensó en lo tarde que era, con el mayor sigilo que pudo giró la perilla asomando la cabeza.
Para su sorpresa el mayor esta de costado mirando justamente hacia la puerta cubierto por un más de cobijas, el ojiazul parpadeó un poco al verlo.
-yo…-entonces pensó en lo tonto que fue-am…la luz se fue, pensé que necesitarías algo
Deidara lo miró unos segundos, sus atención se paseó por la oscura habitación, era de noche, tarde, era cierto que no había luz, pero porque la necesitaría si se suponía que debía estar dormido, sonrió sintiendo "ternura" por la acción del menor y sin decir nada levantó las cobijas indicándole mudamente que se acercara, el Uchiha dudo un momento pero sin más le siguió recostándose junto a el, ambos boca arriba tan solo observando el techo y las sombras que los truenos formaban en el.
Era una escena un tanto extraña, pasaban los minutos y ninguno parecía poder dormir, se movían un poco y suspiraban de vez en cuando pero no mas, hasta que Deidara soltó un gruñido de molestia y Sasuke lo recordó, rápidamente se puso de pié adentrándose al baño, el rubio lo siguió con la mirada sin preocuparse, escuchó algunos golpes de puertas y el agua correr de la llave en el lavamanos, lo que estuviese haciendo debía ser complicado sin luz, cerró los ojos un momento esperando que algo de sueño le llegase de la nada.
Pareció mucho tiempo, sonrió imperceptiblemente al sentir que la inconciencia por fin lo alcanzaba pero un repentino y cálido peso sobre su vientre lo hizo abrir su ojos algo asustado.
-tranquilo soy yo
Deidara levantó un poco la cabeza, notando como el moreno colocaba sobre él una compresa de agua tibia y acomodaba un par de almohadas a sus costados como creando un pequeño fuerte en torno a su cuerpo, lo miro confundido.
-Itachi…él dijo que esto te ayudaba a dormir cuando estabas preocupado- se explicó sin ser consciente de lo considerado de sus acciones
El artista le vio acomodar con esmero la tela sobre él, procurando que no quedara un solo hueco por el que entrara alguna corriente de aire, tocó el plástico midiendo que la temperatura no disminuyera demasiado y tras suspirar en alivio volvió a recostarse junto al mayor, en verdad que había sido inconsciente, Deidara sonrió ante el instintivo gesto, estiró su mano hasta toparse con la de Sasuke y la jaló para colocarla sobre su abultado estomago justo a un lado del plástico de agua, el moreno se irguió un poco confundido pero el rubio mantenía los ojos cerrados.
-esto también me ayuda- justificó sonriendo- solo duérmete si?, mi bicho te lo agradecerá
-pensé que Itachi te dijo que no lo llamaras así
-es mío…-bostezó-…y le puedo decir como quiera
El Uchiha sonrió siguiéndole el juego, después de todo parecía que ahora si estaba un poco cansado.
…
No podía creerlo ahora si había sol, todo el maldito día de ayer lloviendo a cantaros, la noche un completo caos, incluso un par de horas antes de salir, seguía lloviendo y por fin, ahora que pensaba llegara a su casa y acurrucarse cómodamente con su rubio el maldito sol salía como burlándose de él.
Hacia tanto que no pasaba una noche tan mala como esa, jamás volvería a hacer caso a Madara y sus estúpidos "ven Itachi-san compartamos mi cama, así no tendremos frio", estúpido Tobi y sus estúpidas ideas con su estúpida cama y su estúpida incapacidad para dormir quieto, aun sentía las patadas en sus piernas y golpes en su cuerpo, al menos había despertado en el suelo y no bajo su hiperactivo familiar.
Estaba a unos pasos de la entrada de su casa cuando por el camino contrario venía su cuñado en igual o peores condiciones que el, hasta podía pasar como su hermano perdido por la profundas ojeras con las que se cargaba.
-Itachi? Que haces afuera?- le preguntó inocentemente tratando acomodar un poco su desaliñado aspecto
-dormí en casa de Madara, la lluvia bloqueó la intersección del centro, y tú?-devolvió la pregunta mientras le invitaba a entrar
-igual, no pude salir del restaurante hasta tarde ero-senin me invitó a dormir-bostezó- consejo, jamás pero jamás aceptes una invitación suya, lo tomara como aceptación de fiesta y se pasara toda la noche bebiendo y platicando de sus viajes
Itachi rió ante el comentario dejando sus cosas en la sala, no se escuchaba ruido, si bien era temprano sabía que últimamente Deidara se levantaba por sus antojos matutinos, acompañado del menor subió las escaleras tocando un par de veces antes de entrar a su habitación.
La imagen ahí adentro era inmejorable, incuso Naruto se asomó sobré su hombro sonriendo y colgándose de brazo murmurando cosas como "tómales una foto, pooooorfas", Deidara estaba boca arriba con una mano sobre su vientre y la otra extendida sobre la almohada de junto, su cabeza ladeada parecía aspirar el aroma de la oscura cabellera de menor, ante la falta de apoyo Sasuke dormía plácidamente sobre el brazo estirado del artista completamente hecho un ovillo aun con la palma de su mano acompañando la de su cuñado sobre el abultamiento de su cuerpo.
Ambos parecían cansados y aunque algunas cobijas yacían colgando hasta el piso el espacio restante en la cama parecía tan cómodo, Itachi y Naruto se miraron por unos segundos, se quitaron los zapatos y sin hacer mucho ruido subieron al colchón tratando de acomodarse lo mejor posible en los espacios vacíos, gracias que al rubio mayor le gustaran las camas grandes y gozaran de una cómoda queen size.
Las horas pasaron rápido, aun se notaba un cielo nublado más unos cuantos rayos de sol se colaban por la ventana, Deidara sintió un poco de calor y unos pequeños golpeteos en su estómago le hicieron saber que su bicho pedía atención, abrió los ojos lentamente sintiendo su cuerpo un poco entumido, parpadeo un par de veces tratando de ubicarse una vez pudo enfocar, su cabeza se topó con la revuelta cabellera de Sasuke, arrugó un poco la nariz por las cosquillas que la cercanía le causaba e intentó alejarse un poco pero un gran peso se lo impedía, un peso mucho mayor al de su gran barriga.
Estiró su cabeza sobre las cobijas encontrando a Itachi recostado en sus piernas abrazando de una manera "contorsionada" su vientre y a Naruto desparramado con la cabeza apoyada sobre la cadera del menor de los hermanos que parecía no haberse movido mucho durante la noche ya que seguía de costado hacia el con la piernas encogidas hacia su pecho.
Guardó silencio escuchando las tranquilas respiraciones de cada uno, se sentía incómodo pero no quería deshacer eso, era demasiado…placentero, pensó que podía estar todo el día así hasta que en un movimiento descuidado el Uzumaki se giró cayendo de la cama arrastrando medio cuerpo de Sasuke con el, los reclamos no se hicieron esperar, Itachi despertó alertado ente los gritos y la tranquilidad se rompió.
Ahora miraba a los menores intentando estrangularse y a su compañero tratando de separarlos, una molestia creciente lo invadió y en un intento de que la vena que brotaba en su frente no estallara él se adelantó.
-callados!
El trió lo miro asustado, Deidara extendió ambos brazos con el ceño fruncido, pidiendo mudamente que se acercaran y aun cuando estaba muertos de miedo obedecieron, claramente ninguno fue consciente del momento en que el rubio los abrazo obligándolos a volver a la cama, se retorció tratando de tener a cada uno como un enorme muñeco de peluche junto a su cuerpo y cerró los ojos dispuesto a continuar con cómodo descanso, más les valía a ninguno moverse de donde se encontraban o sabían lo que les esperaba.
…
w haaa cielos! Este capi ni lo tenía pensado, me vino con uno de sus comentarios (tsubasa, gracias por tu coment en el capi anterior nwn), en realidad me gusto bastante, creo que el final será algo dramático asi que quiero meter un poco de humor antes de eso XD
*bicho: bueno cuando mi sobrino estaba por nacer y no sabían si seria niño o niña le decíamos bicho, asi que digamos que es un referencia un tanto personal que quise incluir, de hecho hasta la fecha es mi bicho y lo adoro con todo mi corazón! w
Gracias por leer y no olviden comentar!
