Capítulo 7

Se llevó otra palomita cubierta de picante a la boca mientras su vista volvía a la derecha una vez más, los gritos no disminuían pero parecía que por fin se había acostumbrado a tal escándalo, la aguda voz del rubio lo hizo virar a la izquierda, de nuevo, otra palomita, como si de un juego de tenis se tratase su cello giraba de un lado a otro sin perder la atención en su entretenimiento.

El teléfono sonó y él estaba muy lejos, vio al par esperando que hiciesen una pausa pero el aparato seguía sonando, resignado se puso como pudo de pie y dejando el bol de palomitas sobre la mesa salió en dirección al constante sonido, apenas presionó el botón de respuesta la voz de su amigo jashinista lo recibió a todo pulmón.

Tomo asiento en una de las sillas del comedor girándola para seguir disfrutando del espectáculo y golpeándose mentalmente por haber dejado las palomitas tan lejos de él, no se volvería a levantar, era demasiado esfuerzo.

-porque demonios se oye tanto ruido?- Hidan preguntó molesto, apenas y podía escuchar a su rubio amigo

-Sasuke y Naruto- contestó con simpleza, suspirando con cansancio

-joder…que esos malditos enanos no se cansan de pelear?

-jaja pero si tu…-se burló observando como la discusión tomaba rumbos más acalorados

-si serás…oye rubia, salgamos a hacer algo, estoy aburrido

-y yo que culpa tengo?

-ya… no jodas, aunque sea por un café o algo, Kaku no está y no sé qué hacer

-no se…-dudó- Itachi no está y no debería de salir estas semanas- se escuchó un agudo crujido cuando un florero chocó contra el piso

-y es mejor estar ahí mientras esos dos bastados destrozan tu casa?

-al menos me divierto cuando Ita los regaña…hoo!-Naruto dio una bofetada a Sasuke

-que…que paso?

-hoo mierda!-Sasuke acorralo al rubio contra la pared

-que? Rubia que pasa?-pregunto alarmado mientras escuchaba a su amigo quejarse y maldecir

Naruto se resistió pero en un movimiento inesperado el moreno lo tiró en la alfombra posicionándose sobre el, lo gritos no dejaban de escucharse ahora acompañados de forcejeos y golpes que pasaron a ser roces, caricias, besos, Deidara no podía creerlo, sus ojos estaban abiertos a mas no poder.

-mierda! Se van a coger frente a mi!-escuchó una exclamación de sorpresa al otro lado de la línea- te veo en el parque en 5 minutos idiota y más te vale darte prisa!- y sin mas cortó la llamada saliendo a toda prisa de su hogar.

Hidan no dejaba de reír, tan fuerte que incluso algunos transeúntes voltearon a verlo a el y a su compañero, ambos caminaban lentamente por el parque, no tenía mucho que se habían encontrado pero el rubio no tardo en jalarlo y obligarlo a que se moviera, necesitaba distraerse, nota mental: "ver a Naruto y Sasuke pelear acababa de perder por completo toda gracia".

-deja de burlarte, no tienes idea de lo traumatizante que es-se quejó deteniendo sus pasos y mirando al alvino con reproche, suspiro alejando suavemente algunos mechones de cabello sobre su rostro-mierda…

-lo siento joder, pero no pensé que esos enanos fueran tan am… así jajaja-notó el semblante agotado de su amigo- quieres sentarte rubia?- tomó su mano sin esperar respuesta sentándolo en una pequeña banca junto al sendero.

-rayos, ahora como volveré?, no quiero entrar y verlos follando en medio de mi sala

Hidan sonrió desparramando su cuerpo en la banca, las lluvias habían cedido un poco en esos días pero el frio era terrible, se mantuvieron unos minutos en silencio tan solo viendo la vida pasar frente a sus ojos, Deidara suspiró echando su cabeza hacia atrás mientras frotaba sus brazos con insistencia en un intento de mantener el calor.

-mierda rubia, debiste traer algo más para taparte, está helando- le reprendió el alvino deshaciéndose de su bufanda y pasándola por el cuello de su amigo.

-gracias-tiritó- pero hacer eso implicaba regresar a mi habitación y ambos sabemos que eso no iba a ocurrir…mierda hace frio!

-espera aquí vale?- le sonrió mientras se ponía de pie y se alejaba un par de pasos- iré por un par de cafés ya vuelvo

El rubio lo vio alejarse tan solo unos metros a una pequeña cafetería que estaba cruzando la calle, podía ver perfectamente las acciones del más alto, guiñó un ojo con molestia al sentir un pequeño pero intenso golpe en su vientre.

-hey! Tranquilo bicho yo también tengo frio

Respiró pausadamente esperando a que la molestia pasara pero un nuevo golpe lo hizo doblarse un poco, entonces el pánico lo invadió, si bien sabía que aún faltaban un par de meses para la fecha promedio del parto no pudo evitar ponerse nervioso, trabajosamente se puso de pie pero sus piernas se doblaron haciéndolo caer, frente a el su amigo volvía con dos vasos en las manos pero mirando hacia atrás como si hubiese olvidado algo.

-Hidan!-le gritó pero el otro tan solo apresuro más el paso sin mirarlo, completamente distraído- Hidan! Maldita sea!

-ya voy ya voy, joder rubia no tienes por qué gritar- rezongó aun de espaldas- oye creo que en la tienda de al lado estaba…

No fue capaz de terminar, Deidara estaba de rodillas en el piso sosteniéndose de la orilla de la banca con los ojos acuosos y temblando levemente, aventó el par de vasos y se arrojó en su ayuda.

-mierda! Que pasa rubia?, estas bien?

-te parece que estoy bien?-chilló jalando al otro del cuello de su abrigo

-ok, ok! Tranquilo, donde te duele?

-n-no se…no es como dolor…es raro…- contesto confundido y asustado

-bien…quieres vallamos al hospital?

Deidara se lo pensó unos segundos, temía ese momento, temía enormemente pisar el hospital de nuevo pero tras una nueva molestia asintió repetidamente, lo que sucediera después de eso se lo dejaba al tiempo.

Estaba molido, completamente agotado, parecía que su trabajo aumentaba y aún cundo estaba de vuelta relativamente temprano, lo ajetreado del día lo tenía cansado tanto física como mentalmente, no había cruzado el porche cuando notó el silencio, un muy sospechoso silencio, no era que lo deseara pero para cuando llegaba un sin fin de gritos, risas o insultos inundaban la calle, pero no había nada.

Con cansancio se decidió a entrar, con el rutinario "ya vine" cruzó la puerta buscando con la mirada, en la cocina, nadie, paso a la estancia y nadie aunque notó restos de cerámica en el suelo y el tapete central algo movido, estaba por subir las escaleras cuando vio a su hermano y a su rubio cuñado bajar por estas, sonriendo y dando muestras de cariño fugaces con caricias y besos, de no ser porque estaba muy cansado Itachi habría vomitado ahí mismo ante la escena y no porque fuera eso o por que estuviese en contra, es decir, el mismo adoraba a su artista, sino por el apocalíptico y drástico cambio de humores que tenían siempre ese par, era más de esperar encontrarlos golpeándose que eso.

Carraspeó un poco para llamar su atención notando que conforme más miraba a su alrededor más desastre había, no solo la alfombra o la cerámica, algunas sillas se veían en el suelo, un cuadro que antes colgaba del muro ahora reposaba a sus pies.

-quiero pensar que fue un terremoto y no alguna de sus obscenidades- soltó con ironía mientras se tiraba en uno de los sillones-… y Dei? Como paso el día?

Ante la pregunta los dos menores se miraron asustados, hacía horas que no veían al rubio y de no ser por Itachi ni lo habrían notado, el mayor temió el ver sus reacciones

-pregunte por Deidara- repitió entre molesto y preocupado mientras se ponía de pie frente a ambos- en donde esta?

-n-no esta en su habitación?- dijo dudoso el menor

-em… si! Debe estar descansando, eso!- secundó Sasuke, comenzando a subir por las escaleras-yo…iré a ver si necesita algo

-no puedo creer que no sepan donde esta Deidara!- gritó molesto el Uchiha dando vueltas- se supone que está a su cuidado, con que confianza me iré a trabajar si no cumplen con su parte?- Sasuke bajo corriendo asustado al no encontrar a su cuñado, Itachi captó el mensaje tan solo estuvo frente a el- no! Saben que? Es mi culpa!, no es su responsabilidad, es mía y jamás debí aceptar su ayuda!- los menores se veían angustiados, sin saber cómo responder- es mi culpa! Mierda!, no debería estar afuera con este clima y a estas alturas de su embarazo….

Itachi caminaba en círculos murmurando y hablando más para si, estaba cansado y su estado no le permitía pensar con claridad, se dirigió de nueva cuenta a la entrada cuando su móvil sonó, sin ver el número contestó.

-qué?...espera!...si, tranquilo Hidan, que?...- Sasuke y Naruto solo observaban, mientras el mayor se colocaba su abrigo y tomaba las llaves de su auto- en dónde están?...ok, hace cuanto que paso?...tranquilo voy en camino vale?, muchas gracias por todo, nos vemos en un minuto.

-aniki?...que…?-la voz de Itachi lo cortó

-Deidara está en el hospital con Hidan

-nosotros vamos contigo!- se apresuró el rubio

-No!- los otros saltaron un poco- ustedes se quedan a limpiar… ya hicieron suficiente por hoy

Sin pensar mucho en lo que hacía se volvió cerrando la puerta al salir, ya habría tiempo para arreglar las cosas con ese par, condujo deprisa llegando en tiempo record a la clínica, bajó corriendo encontrando a unos pasos a Hidan sentado en la pequeña sala de esperas.

-Uchiha!- el alvino se puso de pie de inmediato- lo siento!, en verdad que lo siento joder! No era mi intención!

-tranquilo Hidan, porque lo sientes, que paso? –intentó calmarlo obligándolo a sentarse de nuevo

-no lo sé, solo lo invité a caminar, ya sabes Kaku no ha estado estos días y quería hacer algo- suspiró frustrado- solo estuvimos unos minutos en el parque lo juro joder! Y de la nada se sintió mal, no supe que hacer y lo traque aquí- miró al moreno con arrepentimiento, tanto, que incluso lo sorprendió.

-tranquilo no es tu culpa, vale?...te han dicho algo?- sonrió sabiendo que las cosas no estaban tan mal, si Deidara se dejó llevar al hospital seguro era porque lo que fuese que pasaba no quería que llegara a más.

-no… solo se lo llevaron y ni una maldita enfermera me ha dicho nada

En ese instante una de las puertas se abrió quedando en el marco la doctora, Tsunade estaba de pie en el umbral mirando hacia el interior del consultorio murmurando algunas cosas y sonriendo levemente, se adelantó un par de pasos hasta llegar con los dos chicos.

-Uchiha, llegaste rápido- sonrió, se volvió mirando al alvino- y tu, hiciste bien en traerlo

-cómo está?

-estará bien, solo necesita tomar uno de estos cada 6 horas- le tendió un frasco con medicamento- solo si persisten las molestas vale?

-y donde está la rubia?, lo hospitalizaron?

Tras las palabras de Hidan el rubio salió detrás de la mujer con la mirada baja y sobando con insistencia su estómago, inmediatamente Itachi se fue contra el inspeccionándolo con la mirada.

-Dei estas bien?-el otro asintió y el moreno se volvió interrogante a la doctora

-no se preocupen no fue nada grave, en algunas etapas del embarazo ocurren este tipo de contracciones, el bebé intenta acomodarse y suele presionar algunos puntos internos en el cuerpo de la "madre", algunas veces tiene mal tino y causa molestias pero pasaran en unos días- palmeó la espalda del rubio en apoyo- digamos que tu pequeño te prepara para lo que viene, solo fueron algunas leves contracciones

-leves?- Deidara alzó la mirada con los ojos llorosos hacia la de bata blanca- ya quiero verla a usted con esas "leves contracciones"!

Los tres rieron ante su reacción, al menos sabían que no había pasado nada grave, el Uchiha lo acunó en sus brazos al ver el inminente llanto que se avecinaba, tras algunas recomendaciones y una disculpa Tsunade se retiró dejándolos solos en el pasillo.

Deidara se mantenía en silenció aun en brazos de Itachi, se sentía estúpido y débil, en verdad se había asustado y solo había logrado preocupar a su pareja y Hidan, el alvino cruzó sus pensamientos y lentamente se desprendió del abrazo del moreno para acercarse a su amigo.

-lo siento mucho Hidan no era mi intención…lamento las molestias- se disculpó realmente apenado, aún recordaba los gritos que le había soltado en el parque y camino al hospital.

-jejej pero que cosas dices rubia?, no ha sido nada- la pareja sonrió y el sonido grave de tripas inundó el pasillo- am… invítame a comer y quedamos a mano- comentó un tanto apenado.

-vamos a casa- Deidara sonrió tomando de la mano a cada uno- les prepararé lo que gusten

Itachi suspiro aliviado siguiendo al par, claro que no permitiría que su compañero se esforzara, él también estaba agotado pero era en esos casos en los que debía ser fuerte y cuidar de él, así como cuidó por tantos años de su hermano…su pequeño hermano…. Estaban justo frente al automóvil cuando se detuvo de golpe con los ojos sumamente abiertos.

-Itachi?, que sucede?- preguntó curioso el artista

El moreno sonrió nervioso, en verdad que ahora sentía que había exagerado, ya tenía frente a él la imagen de su pobre ottoto acompañado de Naruto, ambos nerviosos y arrepentidos.

-creo que mejor pasamos por algo para llevar, que tal ramen y sopa de tomate?

-que les hiciste?...am…hicimos?

El rubio lo conocía y no por nada había sugerido justo esos platillos, algo le decía que el tenía "mucha" de la culpa de lo que sucedia.

Holas! Lamento mucho la demora u.u por fin cumpli con mi participación en el reto asi que pude seguir con lo que tenia pendiente wiiiiiiiiiiiii jejej, en realidad este fue un capi un tanto de relleno, necesitaba un poco de tiempo para dar aire a los capis que siguen, en compensación en el prox capi viene algo de lime, si me inspiro kisas lemon XD, gracias por leer nwn