Después de un largo tiempo volví, eh?. Si hay alguien leyendo, por favor DEJEN REVIEWS! :D. Los adoro

Capítulo 3


Me costaba asumir el hecho de que la chica que me gusta y un bobo iban a salir, así que fui a la cafetería, me serví un poco de comida e intenté relajarme. No duró mucho hasta que alguien se sentó frente a mi. Ilusionado de que sea Mary, levanté la vista.

— Hola. — me saludó Bruno.

— Hola, Bru. — le sonreí de medio lado. — ¿Ya viste eso?. — le señalé con la cabeza a la parejita.

— Sí. — rodó los ojos. — Ese chico es un imbécil.

— Somos dos que pensamos lo mismo...

Volví a clavar la vista en ellos y vi cómo se acercaban lentamente, de a muy poco...La sangre se me acumuló en la cabeza, las manos me temblaban. Miré mi bandeja de comida, que pedía a gritos "Tírame sobre Johnny...". La tomé, me puse de pie y me tropecé con alguien, tirando mi comida sobre él. Al menos logré distraerlos y estuve satisfecho.

— ¿Por qué no te fijas por dónde vas?. — me gritó Jack. Lo miré con los ojos abiertos. Francamente, no sabía como disculparme.

— Lo siento...en serio.

— Claro, cómo no. Lo hiciste a propósito, bomaricón. — me empujó, dirigiéndose al baño para limpiarse. Le volví a dirigir una mirada a la pareja y estaban totalmente separados, hablando. Sonreí satisfecho con mi resultado.


Esa noche, me senté en la puerta de mi cabaña, esperando a que Johnny pase a buscar a mi amada. Lo vi salir de su casita.

— Hola, Nick. — me sonrió. Yo no le respondí y esperé a que tocara la puerta. Mary salió y tenía un short que me volvió loco, y una remera blanca, sencilla.

— ¿Qué haces ahí, Ni?. — me preguntó.

— Tomo aire... — mentí. — De hecho iba a dar una vuelta.

Me puse de pie y salí junto a ellos, pero los dos por distintos lados. Volteé y me escondí detrás de un árbol, dispuesto a seguirlos. En un momento llegamos a la zona donde estaban estacionados los tres jeeps del parque. Para que no me vieran, me metí en la caja o zona de carga descubierta. Me llevé una sorpresa grande al ver que ellos se subían el la parte delantera, es decir, la cubierta. ¿Qué harían en un jeep?. ¿No estaba prohibido sacar autos de noche?. Johnny pisó el acelerador y me resbalé. Mi sorpresa fue aún mayor al ver que estaban entrando en un recinto de dinosaurios. Eso estaba más que prohibido. Sobre todo, me asusté, porque podría aparecer cualquier dinosaurio, y yo aquí al descubierto...

— ¿Estamos en recinto de carnívoros?. — preguntó asustada Mary. Ahí comprendí que la cita no le estaba gustando.

— No... — dijo algo dudoso. — De todos modos tranquila, que este jeep es más rápido que cualquier dinosaurio.

Seguimos avanzando hasta llegar a la orilla de un lago, donde los árboles se abrían y daban paso a una hermosa luna plateada, que brillaba en los ojos de Mary. Me enamoré más que nunca. Ahí mismo, comenzaron a comer sándwiches y a "manosearse". Mi estómago rugía e intenté callarlo.

— ¿Oíste eso?. — preguntó él, refiriéndose a mi rudiosa panza. Me la apreté para que dejara de hacer ruido, pero esto sólo provocó que siguiera sonando. Un siseo bastante característico tapó mis sonidos.

— Yo oí eso. — levantó la cabeza ella. Me apreté contra la pared con mi elástico cuerpo para que no me vieran. Unos arbustos se movían. — Corre. — susurró. — Pisa el acelerador...

Johnny le hizo caso, y apenas lo hizo una banda de tres raptores comenzaron a perseguirnos. Rogué a dios que no se subieran a la cabina o estaría muerto. Uno de ellos comenzó a acercarse más y más. Lo miré a los ojos e intenté entablar alguna conección.

— A..í...u...no. — escuché con interferencias. Entre el movimiento, y la avanzada mente del raptor, se me hacía totalmente imposible. Me concentré más. Mi cabeza echaba humo. Me di por vencido al notar que se colgaba de la cabina, preparado para subirse.

— No... — susurré. El auto comenzó a subir una colina, y estaba tan inclinado que comencé a resbalarme hacia las fauces del raptor. Me sostuve a las paredes con mi vida, pero era inútil. Era como si el abismo te absorbiera. Me solté de las paredes y quedamos cara a cara. Abrió su boca e intentó desfigurar totalmente mi cara, pero sólo consiguió hacerme un enorme tajo de la sien a la mejilla derecha. Johnny giró hacia la derecha de manera repentina y entonces el dinosaurio cayó. Noté como el rostro de los tres se desfiguraba a uno sorprendido y huían en dirección contraria.

— ¿Huyen?. — dijimos los tres al unísono, mirando hacia atrás. Cuando volvimos a concentrarnos en nuestro camino, nos acercábamos cada vez más a un enorme carnívoro y entrometía su hocico en un cadáver. El joven paleontólogo pisó los frenos y quedamos a pocos metros de él. Abrió su boca y gruñó bastante fuerte. Volvimos sobre nuestros pasos, y ahora huíamos de un T-Rex.

— ¿No era que aquí había herbívoros?. — preguntó Mary, furiosa.

— Me confundí. Lo siento.

Me pegué demasiado a la pared para que no me devorara, pero recordé que la mirada del Tiranosaurio responde al movimiento. Me quedé estático y cerré los ojos. Con su trompa, golpeó la parte trasera del jeep, haciéndole una abolladura y rajando los vidrios. Increíblemente, logramos salir nuevamente del recinto y estacionar el jeep. La pareja salió exhausta, respirando agitada, mientras mi corazón latía tan rápido como los aleteos de un colibrí. Los observé.

— Nunca más. — sentenció él. — No digas nada.

— No tardarán mucho en enterarse. Y echarán a alguno.

— Por si llegan a echarnos... — se interrumpió Johnny, tomando a Mary por el rostro y apoderándose de sus labios con furor. Esa escena me dio tanta tristeza, desilución, asco...muchas cosas. Y lo peor es que ella respondió al beso. Cerré los ojos, chocando mi cabeza contra el jeep y fracasando en mi misión


— ¿Te rasuraste y te cortaste?. — me preguntó Bruno al día siguiente.

— No, me lo hizo un raptor.

— Buena broma... — rió. Se quedó serio al ver que yo no me reía. — ¿En serio?.

— Sí...seguí a la parejita en su cita, e ilegalmente tomaron un jeep y entraron como si nada al recinto.

— ¿En serio?. Dios. Te van a matar.

— Chicos. — dijo serio John. — Acompáñenme.

Tuvimos miedo. Lo seguimos hasta un círculo de científicos, donde también estaba mi familia, alrededor del jeep destrozado. Me pasé la mano por la cara y vi como Hannah y Mary se daban miradas cómplices, y con Johnny se tomaban fuertemente de la mano.

— ¿Eres responsable de esto?. — me preguntó.

— No. — respondí inocentemente.

— Lo dudo. — me enfrentó Jack.

— Esto lo hizo un T-Rex. — dijo de manera expera Tom. — Y este arañazo de aquí, lo hizo un raptor. Al igual que este agujero.

— ¿Atraviesa el metal?. Increíble. — observó Bruno.

— Ahora solo nos quedan dos jeep... — seguía quejándose John.

— Pero...¿cómo es posible, si los raptores y el Tiranosaurio ni siquiera están en el mismo recinto?. — opinó Ellie.

— Buen punto. — la señaló Sarah.

— Los raptores están invadiendo los recintos. Debemos detenerlos antes de que entren a este lado. — dijo Alan, serio como siempre.

— ¡Ahora eso no me importa!. — gritó John, rojo como un tomate. — ¡Quiero saber quién hizo esto, que le saco una falta!. — se hizo un silencio sepulcral, y noté como Mary se ponía nerviosa. Me daba lástima, y recordé que yo haría todo por ella. — ¡Ahora!.

— Fui yo. — me sacrifiqué, levantando la mano. Bruno me miró como si hubiese dicho una blasfemia, Mary me dedicó una mirada sorprendida y codeó a su pareja. Hannah le hizo cara de "Yo que sé". Jack sonrió de manera victoriosa.

— Me decepcionas, Nicholas. Pensé que eras diferente. Pero eres bastante despistado. — me dijo seriamente, y yo agaché la cabeza. — Te sacaré una falta. Te quedan dos. Y si te quedas sin faltas...adiós. Y le daré tu cargo a Jack.

— ¿¡QUÉ!. — le grité. — ¿¡A Jack!. ¿Es chiste o qué?.

— Es el único en quien confío ahora. — pasó por mi lado, seguido por los demás. Algunos no me decían nada, otros me maldecían por lo bajo.

— Ni... — me dijo Mary. — Yo...

— Ya sé que fuiste tú. — le sonreí. — Pero grábate esto en la cabeza. Yo haría todo por ti.

Abrió la boca, a punto de decir algo y pasó por mi lado, sin decir nada. Miré a Hannah y se me ocurrió una idea.

— ¿Eres muy amiga de Mary?. — le pregunté.

— Se podría decir que es mi mejor amiga. ¿Por qué?.

— Necesito que me hagas un gran favor. — le supliqué con las manos juntas.

— ¿Y qué conseguiría a cambio?. — alzó la ceja.

Lo pensé bastante, pero se me ocurrió algo que le encantaría, y yo sé que a otra persona también.

— Una cita con Bruno...

En su cara se dibujó una enorme sonrisa ilusionada y asintió rápidamente.

— Dime.

Chan chan. qué le habrá pedido? Descúbranlo en el próximo capi!