Epilogo
-¡mierda! – exclamo un albino en medio de una habitación
La habitación estaba rodeada de piezas de madera por todos lados y entre ellas se encontraba el albino con un par de herramientas en la mano, miraba las piezas y trataba de lograr encajar una con otra sin lograr que la estructura que intentaba armar tomara siquiera forma. Exaltado, se levanto del piso, seco su sudor con su mano y miro todas las piezas a su alrededor, harto. Miro a la ventana, pudo divisar que en el árbol que daba a su ventana, en aquella rama que veía, un nido con un par de pájaros y sus huevos, rio para dentro suyo. Miro hacia la cocina, desesperado y cansado, se dirigió hacia aquel lugar y abrió la heladera, saco un poco de jugo y tomo un sorbo de la botella.
-¡Soul! Existen los vasos…- dijo una rubia-ceniza sentada en la mesa de la cocina, con una notebook en frente de ella, tecleando concentrada, ni siquiera se había dado vuelta a retarlo al albino
-Si... si…- dijo el albino volviendo a la habitación del desastre.
Se volvió a sentar en medio de las piezas de madera, se tiro prácticamente sobre el suelo -¡auch!- grito sentarse sobre una pieza punzante, alejo la pieza de su trasero y volvió a mirar todas las piezas, se despeino como solía hacerlo cuando pensaba, miraba tratando de armar la estructura en su mente, pero no lo lograba. Pronto escucho como la mujer se levantaba de su lugar, miro cuidadosamente por la puerta sin que esta lo notara, y vio que se retiraba al baño. En ese momento una idea invadió su cabeza, salió de la habitación y camino hacia la mesa en cuclillas para que la chica no notara que estaba allí, luego vio el bolso que estaba reposado en la mesa y lo tomo inmediatamente, luego busco dentro de él insaciablemente hasta encontrar un par de papeles, los saco y se sentó en el piso, y busco entre ellos tirando los que no le servían, una vez que encontró lo que buscaba se paro para ir a la habitación, pero cuando se dio vuelta encontró a una rubia-ceniza enojada mirándolo firmemente.
-¿Qué es eso?- pregunto
-¡Maka! – Escondió el papel inmediatamente - ¡nada!-
La chica se le acerco y le quito el papel de detrás de él
-¿Qué es esta nada?- pregunto alzando una ceja – ¿acaso Soul Evans no puede hacerlo sin ayuda?- dijo burlándose
-¡Si puedo!- le reclamo
-¿Acaso no dijiste que no necesitabas las instrucciones porque eras demasiado inteligente para necesitarlas?- se le burlo nuevamente
-Solo me parece que falta una pieza…-
-Pues arréglatela solito, porque no te las daré- se le burlo
-tu…- dijo enojado el albino
-No intentes nada…. Acuérdate…- dijo señalando su estomago, el cual estaba bastante hinchado.
-Bien…- dijo resignado el albino - ¡YA VERAS QUE ARMARE LA CUNA SIN NECESIDAD DE LAS INSTRUCCIONES!
-Eso dijiste antes…- dijo Maka
El albino suspiro y volvió a la habitación quejándose, la chica se sentó costosamente en la silla frente a la computadora.
-¡Mierda!- se escucho que exclamo el albino
La chica rio levemente, se levanto tomo el papel y fue a la habitación, se paro frente a él y le puso el papel frente. El albino la miro confundido y luego miro el papel, lo tomo y lo dejo a un lado
-No lo necesito…- dijo
-Pues apúrate en armar la cuna, que no quiero que nuestro hijo duerma en el suelo…- dijo Maka sonriéndole
-Si…- solo contesto Soul
Les agradezco a todos los que me enviaron Rebiews y me inspiraron a seguir esta historia
Fin...
