Un suave ronroneo me despertó, la calida iluminación del sol traspasaban las cortinas, mire el reloj que estaba cerca de mi cama y me di cuenta que tan solo eran las siete de la mañana, había dormido bien aunque mi cuerpo todavía se encontraba algo cansado por la entretenida diversión nocturna, sonreí a medias volteándome a ver quien tenia a mi costado, pase mis dedos por su descubierta espalda y dedique mas atención en las zonas donde había dejado mi huella.
La contemple algunos minutos, nunca me cansaba de esto, ellas decían detestarlo pero a la misma vez no podían resistirse a mi, verdadera ironía. Te retorciste y pase mi mano por su suave cuello desnudo.
Eran tiernas.
Sumisas.
Muñecas útiles que satisfacían cualquiera de mis deseos.
"Ojou-Sama…" Me llamaste todavía somnolienta, hasta después de haber compartido toda la noche conmigo siempre eran tan respetuosas, por que sabían cual era su lugar en esta casa.
"Voy a salir, si te necesito te llamare luego" Anuncie poniéndome de piel y metiéndome a la ducha, sabia que al salir ya no la encontrarías ahí, pero estaba bien, después de todo ya no necesitaba mas de ella.
"Por que me perteneces"
Capitulo II
Tentaciones
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No pude ocultar mi sorpresa cuando la vi ahí, te veías tan pálida, tan frágil. Pero tenía que actuar como siempre, Okaa-San era muy perspicaz y cualquier acción equivocada podía ser considerada debilidad por parte de nosotras.
Pero no mi hermana.
Ella seguía de frente como siempre sin siquiera observar a tu alrededor, era algo que siempre había admirado de ella, pero a la misma vez me llenaba de tristeza verla de esa manera, tan carente de sentimientos. ¿Cuándo había empezado a darle igual las demás personas?
¿Pero de que estoy hablando? si yo soy peor que ella.
Por que yo las utilizo, las desecho y me olvido de ellas.
Sin embargo no negaba que cuando la vi a Nanoha en aquel estrado tuve fuertes deseos de poseerla, no me importaba el dinero que tuviera que gastar, por que ella me recodaba tanto a ti, Fate. Acomode los papeles en mano y hablamos sobre negocios, cuando me di cuenta aquella chica que yacía en el suelo se levanto casi tambaleando y salio de nuestra vista, eso era, escapa, corre, ten pánico y mira la crueldad de este mundo.
"¿Podrías revisas estos papeles?" Pediste a Okaa-san haciéndole alcanzar los documentos, te observo desinteresada pero igual le hecho una mirada, giraba una y otra vez la copa de licor que había recogido del escritorio, tus ojos se movían de arriba abajo analizando sin mucha emoción lo que le mostrabas.
"Deberíamos presionarlos un poco mas" Sugeriste firmemente "Si ve bien en la parte inferior ellos exigen algo que nos producirá desventaja en el acuerdo que hablaremos en la siguiente reunión"
"No había notado esto, sin duda tienes buen ojo para este tipo de cosas, Fate" Halagaste, algo muy acostumbrado cuando eso implicaba ganancias para la familia Testarossa.
"No te preocupes Okaa-san, ideare algo para invertir la situación, como siempre lo hacemos" Confirme yo terminado el tema, ella me miro complacida y dejo de lado los papeles en el escritorio.
"Por cierto Alicia, haz echo compras muy interesantes"
"Ciertamente, me llamo la atención su edad" Conteste moderando mis palabras. "Aunque en realidad ya no es mía" Advertí mostrando una descarada sonrisa a mi hermana quien me miraba distante sin decir palabra alguna.
"Uhmm…" Escuche un ronroneo de tus labios bastante interesada, te acercaste a Fate y jugaste con sus cabellos, los tocabas y los entrelazabas entre tus dedos pero ella nunca perdió la compostura aunque sabia que sentía nervios. "Es bueno que tu hermana se decidiera a tener algo de diversión, en realidad el tema me estaba preocupando, después de todo fue desafortunado lo que paso en ese entonces"
No era necesario mencionarlo, Sin embargo parecía que tenías algo de placer al hacerle recordar aquel momento. Quizás fue por ello que mi hermana empezó a fumar, tal vez por eso su actitud era la que era ahora, no, no era tan solo una supocisión mía, sabia que era un echo, por que eras mi hermana menor, mi gemela y te conocía mejor que nadie aunque no compartieras todo lo que sentías o pensaras conmigo.
"No la he tocado ni lo voy a hacer" Declaraste firme. "¿No hay forma de que la deje? Me estorba"
"De ninguna manera" Exclame "Sabes perfectamente que si ella habla podríamos tener problemas, tenemos mucho poder pero a la misma vez tenemos muchas personas que nos quieren ver en lo mas bajo"
"Tan solo úsala y tirala, ¿Cuál es el problema?" Pregunto nuestra madre como si quisieras hacerle entender algo elemental a una persona.
"Le pediré que por favor no vuelva a hacer lo que pretendía hacer" Abrí mis ojos estupefacta, ¿acaso estabas echando la cara por ella? Y no solo lo hacías con cualquier persona sino lo hacías en frente de Okaa-san.
"¿Acaso no quieres que toque a tu juguete?" Cuestionaste cínicamente pero a la misma vez con cierta irritabilidad en tus palabras, te mire atentamente deseando que no dijeras más pero tenias aquella mirada desafiante en tus ojos. "¿No me digas que sientes compasión por algo tan insignificante? En verdad eres débil, Fate"
"No es que sea débil, es Okaa-San la que no tiene autocontrol" Acusaste en voz baja pero lo suficientemente alto para que pudiéramos escucharte. "También…no es bueno para usted que siga consumiendo eso, no la hace pensar con claridad"
Finalmente lo habías dicho y por unos segundo pensé que no sabias en lo que te estabas metiendo, mire con pánico a nuestra madre que abrió sus encolerizados ojos inyectados de sangre.
Por que nadie le faltaba le habla así a Precia Testarossa ni su propia hija.
Temblé cuando de repente alzo la mano con que agarraba la copa de cristal y la arrojo fuertemente hacia tu cara, en un rápido movimiento defensivo te cubriste el rostro con tu mano, pero el cristal reventó producientote varias cortadas, diste un pequeño gritillo de dolor.
"¡Eres una insolente ¿Cómo te atreves a decirme que es lo que debo o no debo hacer?!" Te agarro del cuello de la camisa y de un fuerte bofetada en el rostro hizo que cayeras al suelo.
"¡Okaa-San!" Llame la atención poniéndome frente a mi hermana para que no siguiera lastimándola, pero ella avanzaba como si lo único que viera fuera a su otra hija tirada en el suelo, entonces me percate del familiar olor a droga en tus ropas "¡Okaa-San!" Grite mas fuerte haciendo que pararas.
"¡Yo puedo hacer lo que quiera, soy Precia Testarossa ahora salgan de mi vista!" Ordenaste y obedientemente acate tus deseos ayudado a Fate a ponerse de pie.
Ni bien salimos te fuiste caminando de prisa, te seguí observando como te agarrabas la mano herida, tus ojos estaban furiosos y sin embargo no pronunciaste ninguna palabra como era lo acostumbrado. Era la primera vez que te veía enfrentarte a ella de esa manera, pero ciertamente no era la primera vez que veía como te golpeaba aunque esta vez quizás se le había pasado un poco la mano.
"Fate" Paraste y te recrimine con la mirada lo que habías hecho.
"Quiero estar sola" Me pediste suavemente emprendiendo tu camino nuevamente, sabia que te sentías frustrada y en esos momentos lo único que podía hacer era mirarte, en verdad me sentía impotente.
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Salí de la habitación hacia el estudio para revisar algunos papeles como era de acostumbrado, no tome desayuno pero a través de la ventaba veía como tu comías algo por la mañana, tu mano izquierda difícilmente podía sostener algo, pero por lo visto aquella chica había hecho lo que le pedí.
Sonreí tranquila por unos momentos.
Definitivamente fui generosa, ella nunca se imaginaria lo que le hubiera pasado si es que no hubiera intervenido en aquella subasta, el mundo es cruel y corrupto, nadie hubiera tenido compasión de ella pero eso era algo que Nanoha no quería entender.
Era ya el medio día y mi estomago ya empezaba a exigir algo de comida, cansada me estire en mi asiento y gire en mi entorno para ver por la ventana, estaba aburrida así que dejando todo de lado emprendí marcha a buscar algo de comer hasta que unos ruidos captaron mi atención, sin darme cuenta me vi parada frente a la puerta de mi hermana.
Curiosamente pegue mi oreja a la madera y escuche de todo, golpes, insultos, maldiciones, tuve que cubrir mi boca para no echar una carcajada. Me pregunte si tú estarías tan hambrienta como yo pues conociendo a mi otra mitad seguramente te abría dejado a tu suerte.
Hasta a mi a veces me costaba trabajo entender el comportamiento de mi hermana, una noche se le ocurre contestarle a Okaa-San y al día siguiente tratas a la persona a la cual defendiste con suma indiferencia. Escuche sus pasos detenerse y decidí abrir la puerta, cuando te vi diste un pequeño salto hacia atrás ¿Acaso pretendías salir de la habitación de nuevo?
"Buenas Tardes Na-no-ha" Cante su nombre santurronamente.
"¿Qué quieres?"
"¿Tan temprano y ya estas a la defensiva?" No pude controlar mi sorna y por la cara que puso sentí que era capaz de tirarme y golpearme en cualquier momento, me divertía viendo su expresión y aunque mis palabras le produjeran ira a tal punto de atacarme no era como si tampoco pudiera defenderme.
"No estoy de humor para tu ironía, si vienes a dejarme ir esta bien sino déjame tranquila" Advertiste dándome la espalda.
"No he podido tomar desayuno" Comente "Comamos algo juntas"
"¿Por que debería ir contigo?" Cuestionaste exasperada, me acerque a ti y susurrándote cruelmente te respondí.
"Para que tengas fuerzas al defenderte a la próxima vez que alguien quiera abusar de ti" Alzaste tu mano derecha para tirarme una bofetada pero antes que pudiera darme la detuve con mi mano, estabas mas débil de lo que pensaba.
"Eres una… ¡O-Oye! ¡Suéltame!" Te cogí entre mis brazos y te lleve cargada, las mucamas miraban atónitas la pequeña escena, después de todo no todos los días veías a Alicia Testarossa cargar a una encolerizada mujer que pataleaba y gritaba como si su vida dependiera de eso.
"Ojou-Sama…"
"Voy a comer con ella en el jardín" Dije y rápidamente las sirvientas emprendieron marcha rápidamente hacia la cocina. Con dificultad Salí al jardín y de golpe te solté en el pasto.
"Eres una bruta" Te quejaste poniéndote la mano en la espalda.
"Tu querías que te soltara, ¿verdad?" Solté con burla sentándome en la silla.
Pareció que entendiste que era inútil decir algo y volteaste a observar a los alrededores, como si nunca hubieras visto un jardín tan grande, veía que te tranquilizabas al notar la variedad de rosas y flores que estaban adecuadamente posicionadas por los alrededores y tus ojos se detuvieron en la pileta del centro algo fascinada.
A lo lejos podías observar toda la ciudad, te acercaste al filo del jardín que estaba contorneado solamente con una franja de vidrio, miraste hacia abajo y algo asustada retrocediste.
El viento corría suavemente pero lo suficientemente fuerte para hacer que tu cabello volara por los aires, mire con malicia tu cuello como si de un vampiro sediento se tratase, corromper a una inocente flor hacia que mis hormonas se alborotaran, pero por alguna razón que hasta ahora nunca pude explicar sentía cierto respeto hacia tu persona.
La comida vino y con un gesto con la mano invite a Nanoha a sentarse, esta escéptica avanzo hacia la mesa.
"Si crees que tiene algo puedo comerme tu parte" Dije tratando que se soltara un poco mas, todavía mal humorada tomo asiento y miro de nuevo los alimentos, al cabo de unos minutos se atrevió a dar el primer bocado. "Por cierto, hiciste un buen trabajo con los vendajes, gracias, si hay algo que quieras…." Abriste la boca para pedir algo "Menos que te deje ir…" Te corte y la cerraste de nuevo "Puedes pedírmelo" Concluí mientras seguía almorzando.
"No me vas a dejar ¿verdad?" Interpelaste cabizbaja.
"Seria un problema para nuestra familia dejarte ir" Asegure con franqueza "Será mejor que te acostumbres o tendré que matarte" Ambas nos miramos fijamente y te diste cuenta que mis palabras carecían de cualquier broma.
"¿Ma…matar?"
"Estoy segura que te habrás criado en una familia risueña y con la moral muy alta pero haz de entender que en mi mundo no hay nada de eso, aquí si alguien hace algo es por que desea obtener algo a cambio, si alguien se mete en su camino harán todo lo posible por apartarlo, eso incluye extorsionar, amenazar, sobornar y hasta acecinar" Tome un sorbo de te.
"Entonces….supongo que has acecinado a varias personas" Curioseaste mirando la mesa con algo de lo que parecía… ¿Tristeza?
"No, tengo privilegios por ser hija de Testarossa pero no me toca tomar ese tipo de decisiones…aunque si puedo enviar a golpear ja-ja-ja" Fui honesta. "También han tratado de matarme en diferentes ocasiones" Recordé mirando al cielo.
"¿Y ella?"
"¿Ella?" Pregunte al principio sin entender "Oh, Fate…" Se me formo una extraña mezcla de sentimientos en mi estomago y trate de sonreír lo mas que pude aunque supe por la mirada de ella que lanzaba no fui tan convincente. "Pues…una vez"
"¿Una vez?"
"Por cierto" Corte la conversación, te estabas metiendo en asuntos privados del cual no quería hablar "No me has dicho lo que quieres"
Ella parecía pensarlo muy bien y mientras esperaba observe a mi hermana salir, esta nos observo y tras de ella salieron dos hombres que al parecer conversaban por teléfono, sonreí traviesa al reconocer a ambos sujetos ¿Eran de la casa de los Harlawon, cierto? Observe detalladamente sus expresiones, parecían bastante nerviosos y atormentados.
Les dijiste algo y con una reverencia se retiraron, avanzaste a mí mientras desabrochabas el primer botón de tu blusa y suspirabas cansada pero satisfecha.
"Siéntate, justo estábamos almorzando" Invite. Fate miro seria a mi compañía como si de un intruso se tratase pero al final se digno a hacer lo que le pedí. "¿Como estuvo la…negociación?"
"A favor"
"Muy bien, supongo que podremos relajarnos un poco, ya veremos que hace Harlaown al respecto" Encogí mis hombros despreocupada. Tu solo afirmaste y pase mi atención por tu mejilla, te habías puesto un parche para que nadie notara la contusión que de seguro se había formado, al menos ya no estaba hinchado.
"Estoy bien, ya no duele" Mencionaste de repente.
"Si…claro" Conteste escéptica, comimos hasta el que silencio se volvió algo incomodo, la presencia de mi hermana ciertamente era intimidante, Nanoha no levanto la cara en todo el rato aunque peculiarmente descubrí la mirada de Fate voltearse hacia ella de vez en cuando.
"¿Podría…llamar a mi familia?" Abrí la boca para negarme ante su repentina petición pero ella muy apresuradamente agrego "Solo para decirles que estoy bien y que no los veré en un tiempo…prometo que…solo será eso"
"En verdad pides mucho yo…"
"Esta bien" Tanto Nanoha como yo nos volteamos a verte totalmente incrédulas, parecías bastante serena y segura de lo que decías pero me temía que si volvías a hacer algo innecesario nuestra madre te haría algo peor de lo que sucedió la noche pasada, por que ese era el tipo de persona que era ella.
"Fate no creo que sea buena idea…a demás…"
"Toma, mi numero esta bloqueado así que no se van a percatar de donde estas llamando" Estiraste la mano ofreciéndole tu celular.
"¡Oye!" Llame la atención "¡Okaa-San se va a enfadar ¿Quieres que te deje peor la cara?!"
"No se va a enterar si esto queda entre nosotras" Analizaste sumamente tranquila "A demás tu no soportas sus malditos llantos en la noche" Me senté pesadamente en la silla y pase mi mano por la cara pensando en sus palabras, ciertamente tenia razón pero si algo pasaba no me gustaría que nadie te hicieran daño, al fin y al cabo la vida de aquella chica no se comparaba con la tuya.
Di mi aprobación con la mano y Nanoha se paro a un lado para marcar el numero, Fate, estabas siendo demasiado amable con ella ¿Por qué?
"¿Te agrada?" Pregunte al fin y al cabo de unos minutos mientras te dedicabas a escuchar la conversación de aquella chica, asegurándote de que no dijera nada que nos perjudicara.
"¿Eh?" Me miraste con sorpresa por la pregunta.
"No...Mamá, es…estoy bien, papá y tu no tienes por que preocuparse…si, lo se, no…no podré llamarte a menudo, si…te digo que estoy bien e tenido un…percance, no podré volver…a casa por…un tiempo" Se escuchaba la voz de Nanoha debilitarse con cada palabra que decía y sus labios se contraían aguantando las lagrimas que querían salir de sus ojos.
Fate quien tranquilamente estaba tomando un sorbo de te le hizo un gesto con la mano a la chica para que terminara rápidamente la conversación, esta la miro con dolidos ojos pero aun así le obedeció.
Click.
"Alicia…" Llamaste "Okaa-San quiere que vayamos a una reunión la próxima semana, antes de la junta con los Harlaowns" Advertiste dejando de un lado tu bebida. "Debemos aprovechar para entablar negocios con las personas que estarán ahí"
"Oh-Ho, ¿así que Okaa-San intenta mover las piezas?" Cuestione algo aburrida "¿Dónde será?"
"Kobe y después a Kyoto, ahí será la reunión con Harlaown"
"Muy bien" Menee la cabeza de un lado para otro un poco aturdida por la agenda. "Nanoha, ¿Quieres venir?"
"¿Qué?" Exclamo mi gemela.
"No…no creo que sea buena idea" Tartamudeaste nerviosa.
"¿Prefieres quedarte a solas con nuestra madre?, Seguro que harán bonitos recuerdos" Conteste burlonamente y tu mirada se ensombreció, sabia que había tocado nuevamente un punto que todavía te dolía y parecía que Fate había captado la idea ya que esta se quedo observando la mesa unos segundos y después se acomodo en su sitio.
"No estoy de humor para ser niñera" Suspiraste cansada pero a la misma vez accediendo.
"Hagamos un trato" Propuse divertida "Serás nuestra secretaria personal por los días que vendrás con nosotras, te pagare 250, 000 por cada día"
"¿250,000?" Preguntaste sin creerlo y reaccionaste de inmediato "Podría pagar mi deuda contigo…"
"Al parecer la captaste, aunque seria mas sencillo si hubieras aceptado la primera oferta realmente generosa que te hice en un principio" Fate nos miro entre algo irritada y desconcertada pues no podía entender de que estábamos hablando.
"Yo…no puedo hacer eso" Me respondiste nuevamente lo mismo, aunque presentía que no lo decías con la misma fuerza que en un principio, más bien parecías un poco abochornada al recordar nuevamente mi petición.
"Ojou-Sama" Shari, una de nuestras principales criadas se acerco con un enorme arreglo de flores y una pequeña caja, mis cejar se curvaron y tomando la carta que venia entre las perfumadas flores sonreí cansada de este tipo de regalos.
"¿De nuevo ella?"
"¿Ella?" Pregunto curiosa Nanoha
"Como te decía anteriormente Na-no-ha" Frunciste el ceño de nuevo, obviamente no te gustaba como pronunciaba tu nombre "Este mundo es corrupto, pero esta lleno de placeres y fantasías, si sabes coger las oportunidades te ira muy bien"
"Lo que pasa es que…" Mi otra mitad miro a la otra quien no había entendido lo que estaba diciendo "Alicia empezó a coquetear con una extraña mujer en una de esas reuniones de altos inversionistas, no se que habrá pasado aquella noche…" Ella me miro con reprimenda e hizo que mis ojos se rodaran hacia otro lado "Pero ahora esa…señora…siempre manda regalos cada vez que puede"
"Después descubrí que su esposo era una especie de Yakuza(*)" Recordé pasándome los dedos por la mejilla.
"¿Cuánto después lo descubriste?" Curioseaste como un lector esperando saber el final de su novela favorita.
"Pues…después de que abriera la puerta y me viera totalmente desnuda con su mujer, saco un arma y casi me mata" reí recordándolo.
"Deberías dejar de hacer eso, en verdad causaste muchos problemas, a demás aquella mujer se a obsesionado contigo desde entonces, ¿verdad?" Recomendó Fate sin mucho animo sabiendo lo testaruda que era.
Yo eche una carcajada al aire "Si, deberías leer las cartas que me manda, esta vez dice que se a divorciado, no sabes como me sube el ego"
"Eres realmente cruel" Acuso mi hermana terminando lo que restaba del te.
"Hice que firme el convenio con nosotros, al menos no puedes decir que no cumplí mi trabajo" Respondí dolida.
"¿Ósea que te acuestas con las personas por negocio?" Trataste de averiguar con algo de asco en la mirada.
"No es eso, solo que me gusta el sexo" Respondí franca.
"Eres una zorra calenturienta"
¡PUFF!
Tal acusación hizo que mi rubia hermana escupiera lo que estaba tomando y echara una carcajada, no se si habrán sido minutos o tan solo segundos pero no podía despegar mi atónita mirada de ella, sus mejillas estaban algo sonrojadas por la risa y se pasaba el dedo índice por su ojo derecho intentando quitar algunas lagrimillas que osaban asomarse.
"Eres realmente sincera ¿verdad?" Le dijo a Nanoha burlándose de mí.
Cosa que verdaderamente no me importo puesto que mis ojos tan solo se regocijaban de algo que no había visto desde hace mucho tiempo.
Y te veías tan hermosa con aquella expresión en tu rostro.
Tanto que mi estomago se revolvía y sentía un espeluznante nudo en mi garganta.
Algo que no había sentido con ninguna otra persona.
No sabias lo vacía que me hacías sentir, a pesar de tener la oportunidad de acostarme con quien quisiera para mi tan solo eran muñecos a los cuales podía utilizar a mi conveniencia, no importaba si era una simple sirvienta o la esposa de un importante hombre de negocios, el resultado siempre era igual.
Por que Alicia Testarossa tenia poder y un enorme potencial que hacia estremecer hasta a los ansíanos mas experimentados pero aun con todo eso no podía tener lo que mas deseaba.
Aunque me resistiera.
Reprimiera mis sentimientos.
Controlara mi locura.
Admitía que mi cabeza estaba totalmente adulterada por sentimientos retorcidos y aun para mí, que había cometido tantos pecados en mi corta vida, me sentía horriblemente mal al sentirlos.
"Muy bien, basta de burlarse de mi"
Mi oscura y torcida personalidad debería ocultarlas muy bien.
Con el fin de no perderte.
Tus risas fueron calmadas y te dirigiste a ella "Ven conmigo, te mostrare lo que debes saber" Ofreciste sabiendo que seguramente no tendría idea de cómo debería ayudarnos en nuestro viaje de negocios.
"De acuerdo" Acepto Nanoha dudando un poco.
¿Qué es lo que piensas de ella, Fate? No me respondiste cuando te lo pregunte.
Sabía que a ella no la veías como un simple objeto al cual podías aprovecharte, pero tampoco era alguien valiosa para ti.
La duda me carcomía lentamente.
Las observe yéndose y hubiera jurado haber doblado con rabia la cucharilla que tenia en la mano, lo admitía, era extremadamente celosa. Una parte de mi se arrepentía por haber echo que aquella chica viniera a este lugar, pero había echo algo que casi nunca mi hermana hacia.
Sonreír de la forma más genuina.
Aunque tan solo hubiera sido tan solo un pequeño momento en su vida.
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Fin del capitulo 2.
Yakuza: es el equivalente japonés del crimen organizado es una mafia japonesa que data del siglo XVII.
Autora: Bien, este fue un capitulo un tanto mas lento que el anterior, no hubo violaciones ni nada por el estilo pero quería profundizar un poco mas los pensamientos de Alicia hacia con su hermana, con esto al menos pueden sacar sus conclusiones aunque advierto desde ahora que tengo un papel muy importante para ella así que esto no es en vano, si, me retuerzo en mi cama pensando que el "que seria si…". En el próximo capitulo un poco mas de la vida de Nanoha en este nuevo mundo.
Por cierto, gracias a todos por los comentarios…
Para BPHaru, ciertamente estaba pensando lo mismo que tu aunque en serio Fate tiene sus razones para actuar como lo esta haciendo, claro que todo el problema existencial se vera después, espero que disfrutes los demás capítulos como lo hiciste con el segundo.
Xeonice: ¿Me extrañabas? XD que raro es la primera vez que alguien me lo dice desde que estoy en esta pagina, te haz ganado un lugar en mi kokoro, ojala me disculpes con lo de Sweet Home, todavía ando con el bloqueo auque ya había estado pensando en algunas cosas ¿en serio no puedo matar a Alicia?
