El frió que hacia aquella temporada fue la peor que había experimentado en mi corta vida y aunque mis huesos suplicaban por un poco de calor descubrí un sentimiento placentero al levantar el rostro y observar los millones de copos de nueve cayendo lentamente, era mágico, me preguntaba de donde vendría tanta nieve ¿De las nubes? ¿Cómo era que no se caían por el peso? , aun recuerdo con una sonrisa esas inocentes preguntas que solía cuestionarme cuando tenia apenas 6 años.
Caminaba por la terraza de mi casa y al llegar a la esquina miraba la ciudad iluminada, nunca había salido de ese edificio, mi mundo estaba restringido por aquellas cuatro paredes la cual llamaba hogar y pesar de la cantidad de personas que habitaban en ella siempre me encontré sola.
Hasta que una noche apareció ella…
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"¡Por que me perteneces!"
Capitulo 4
"Por Hayate"
Usualmente me hubiera preguntado ¿Qué haría una niña en este lugar? Pero antes que pudiera cuestionarme sobre su presencia esta me sonrió como nunca antes lo había hecho nadie.
"Me gustan tus ojos" Dijo sujetándome mis rostro. "¿Quién te los dio?"
Parpadee sin saber muy bien a que venia la extraña pregunta pero ella aguardaba mis palabras con impaciencia, lo medite un rato y respondí con lo primero que se me cruzo por la cabeza.
"Okaa-San me los dio"
"Debe ser una madre muy generosa" Sonrió divertida "¿Te gustaría ser mi amiga?"
Una pregunta tan normal, pero tan importante y la que puede cambiar tu vida en un momento, acepte más que complacida.
Mi primera Amiga.
Al cabo de unos días escuche de mi madre que constantemente vendría un importante empresario, esa persona tenia una nieta, la misma niña con la que me había cruzado anteriormente, Yagami Hayate. En esos momentos estaba rebosante de felicidad, la vería seguido por aquí.
"Fate, trátala bien"
"¡Mmm!"
Me pidió mi madre y yo asentí obediente aunque años después sabría que aquella frase tenía otros propósitos para ella. Los días fueron pasando rápido y los negocios con la familia Yagami mejoraron prósperamente aunque eso no importaba en esos momentos, el mundo de los adultos era algo ajeno para nosotras.
"Hayate…" La vi sentada de espaldas un día de primavera en el jardín, mire curiosa lo que estaba haciendo, parecía tener dificultades con algo.
"Oh, Fate-Chan" Giro y rápidamente me puso algo en la cabeza, con mi mano derecha toque lo que tenia. "Es una corona de flores, te queda muy bien" Ambas sonreímos.
En verdad era muy feliz…
Hayate fue la primera persona la cual me llamaba con ese mote de cariño, tanto mi madre como mi hermana siempre decían mi nombre a secas, pero eso era lo que lo hacia tan especial, ella era a la única a quien le permitía llamarme 'Fate-Chan'. El tiempo pasaba rápidamente y aunque nuestros familiares ya no frecuentaban a menudo ella usualmente me venia a visitar y cuando no lo hacia era yo la que iba hacia ella. Hayate fue la única razón por la que empecé a salir de aquel gran edificio, ahora Okaa-San me daba pequeños trabajos, decía que algún día tendría que hacerme cargo de todo lo que ella tenía, ya teníamos 12 años.
El tiempo pasa tan rápido, ¿no es cierto, Hayate?
Pero la felicidad siempre fluyo tan lentamente que hasta ahora me queda aquel dulce rastro.
"Mou, Fate-Chan"
Me miraste algo enfadada ¿Había hecho algo malo?
"¿Qu...Que pasa?" Pregunte consternada.
"¡Estas creciendo mas que yo!" Dijiste haciéndome ponerme de pie y calculando nuestras alturas con tu mano, reí por un momento, en efecto ya casi te llevaba una cabeza de ventaja y eso no parecía no agradarte mucho. "Mmm, Fate-Chan también esta creciendo por otros lugares"
Sonreíste picaramente mientras mirabas por todos lados, instintivamente cruce los brazos y trate de cubrirme lo mas que pude y por primera vez sentí aquel tipo de bochorno, tu solo echaste una carcajadas y de un abrazo las dos terminamos en el piso.
"No digas ese tipo de cosas, es vergonzoso" Reproche aun un poco dolida por el golpe.
"Tengo un secreto que no se lo he dicho a nadie" Confesaste apoyándote con las manos para mirarme fijamente. "Tu eres la única que puede escucharlo" Terminaste de decir con una linda sonrisa.
"¿Qué es?" Pregunte ansiosa de saber el único secreto que solo seria confiado a mí.
"Te quiero"
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Nunca le dije eso a nadie por que se suponía que era un secreto aunque no sabia por que lo era para ella. Alicia constantemente venia a jugar y a pesar de pasar el tiempo con nosotras la relación que tenia yo con Hayate era especial, mi corazón se fue envolviendo pausadamente de un sentimiento calido que no había sentido antes, sentía ansias, nerviosismo, miedo, pero era feliz simplemente estando como ahora.
Nunca fui a una escuela, Okaa-San siempre opto por contratar profesores privados, de vez en cuando se quejaba por el tiempo que pasaba con Hayate y las comparaciones con mi hermana mayor se hicieron presentes con mas insistencia, ella era un modelo a seguir, lo que Okaa-San siempre había deseado, Alicia no solo era muy lista, también era hábil, yo sin embargo no me interesaba ese tipo de cosas, a menudo me preguntaba como se sentiría simplemente ir a una escuela normal, pasar todo el día con amigas, ir a pasear los fin de semanas…sonaba muy divertido.
"¿Pasa algo, Fate-Chan?"
Me preguntaste un día cuando fui a visitarte, apartaste el libro que tenias en mano.
"Siempre te a gustado mucho leer, ¿verdad?" Ella sonrió calidamente y se hecho en la misma cama donde me encontraba.
"Me gusta mucho" Quedamos mirando el techo "Las historias que hay en los libros… son fascinantes, a veces me gustaría vivir una de esas historias. Tener aventuras, discusiones, viajes, romances…"
"¿Romances?" Corte mirándola sorprendida.
Curvaste tus labios en una sonrisa sin mucho entusiasmo "Ya sabes, encontrar a alguien que te guste, tener situaciones difíciles pero que al final siempre te quedes con la persona quien ames, eso es lo que lees muchas veces en una buena novela"
"Mmm…" Volví a mirar el techo pensando en tus palabras.
"Aunque sabes, es difícil para mi, me han dicho que dentro de unos años me comprometerán con alguien que ni siquiera conozco" Sus ojos me miraron con tal tristeza que mi cuerpo se estremeció y mis palabras de aliento se quedaron a la mitad de su camino. Obligarte a hacer algo así era algo despreciable. "Bueno, no se puede hacer nada…"
"Yo… ¡Tu no deberías hacer las cosas simplemente para complacer a los demás!" Me levante molesta y sentí sus manos sujetar las mías con gentileza, sonriendo me miraste con aquellos pesarosos ojos.
"Quien sabe, quizás pueda resultar una buena persona, un chico serio pero de buen corazón, jaja" Reíste pensando que esto podría ser parte de la historia que siempre quisiste pero para mi esto carecía de gracia alguna, me molestaba… me irritaba demasiado aquella idea. "¿Por qué pones esa cara?"
"Por que somos amigas quiero que seas feliz" Sujetaste mi rostro obligándome a mirarte y con una amplia sonrisa dijiste.
"Te quiero Fate-Chan"
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"Fate-Chan" Llamaste sosteniendo algo en la mano, mire curiosa y al abrirlo me enseñaste un cigarro, te volví a observar algo confundida. "Es de mi abuelo, siempre fuma esta marca de cigarro"
"¿y?" Seguía sin entender.
"Siempre pensé que se veía muy bien con el cigarro en la boca, el dice que le ayuda a relajarse cuando esta muy tenso"
"Cohiba… Behike" Leí el nombre impreso con cuidado. "Parece muy fuerte" analice.
"¿Qué tan fuerte puede ser? A demás ya tenemos 14 años, supongo que puedo con algo así" A veces pensaba que Hayate podría ser una mala influencia pero en esos tiempos cada cosa que hacíamos nos daba risa, las cosas que probábamos e intentábamos tan solo eran experiencias que con el paso del tiempo se volvían gratos recuerdos para nosotras.
Esa fue la primera vez que fume y resulto ser una de las peores ideas que habíamos tenido, tosí hasta que mis pulmones dolieron y prometí desde ese entonces que jamás volvería a poner un tabaco en mi boca, no obstante ella pareció acostumbrarse a la sensación del cigarro, me pregunto si eso lo podría mantener en secreto y acepte nuevamente.
"Eres muy amable Fate-Chan, por eso me gustas"
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"No me gusta el olor a cigarro" Me queje una vez cuando quedamos en su habitación tomando algo de te, Hayate me miro algo atontada y aspiro el aroma de sus ropas, parecía que el fumar se le había hecho algo rutinario para ella.
"¿Huelo a tabaco?" Pregunto inocente y asentí con enfado. Quedo pensando un rato. "Esta bien…" Se paro de la silla y lentamente fue caminando hacia la ventana desabrochándose la camisa que llevaba puesta.
"¡¿Qu...Que haces?!" Pregunte al ver como arrojaba sus prendas por la ventana y quedando en paños menores ella otra vez me sonrió con más picardía de lo acostumbrado.
"Ya que no te gusta que fume no lo haré cuando estés aquí, así que trata de venir mas seguido"
"¡Lo haré, Lo haré, pero ponte algo de ropa!" Pedí mirando hacia una esquina de la habitación.
"¿Tan mal me veo sin ellas?" Te escuche preguntar algo dolida.
"No, no es eso solo que…" Las palabras se quedaron a mitad de mi garganta, mi corazón empezó a latir fuertemente y sentía que la sangre me bombeaba hasta las puntas de las orejas.
"Mírame" Mis ojos se abrieron de par en par por tu petición, mi cabeza me decía que no tenia por que sentirme avergonzada por algo como eso, después de todo ambas éramos chicas sin embargo mi cuello se negaba a girarse, cerré los ojos con fuerza y con lentitud y esfuerzo gire hacia ella.
"Ya te estoy mirando, ahora ponte ropa, no puedes andar por ahí tirando lo que vistes" Reprendí, como de costumbre escuche sus risas de nuevo y apoyándose en la cama se ponía la mano al estomago como si eso detuviera un poco el dolor que causaba tanta gracia. "¿De que te ríes tanto?"
"No me rió de ti, sino de mi misma" Su rostro se ensombreció de repente "¿Acaso no puedo ser mas ridícula?"
Me acerque unos pasos hacia ella y le mire algo preocupada "No creo que seas ridícula…" Opine sin saber a que iba toda esta conversación tan repentina, sus ojos se entristecieron ¿Por qué tanta amargura en tu mirar, Hayate? ¿Era algo que no podías decirme?
"No solo eres amable sino también muy buena amiga, todo de ti me gusta…Fate-Chan"
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En verdad me considero tan insensible y estupida cuando recuerdo tantos momentos en que me dijiste lo mismo, sin embargo por que soy estupida jamás quise darme cuenta de lo que tenía al frente mió ni mirar más allá de las bonitas palabras que me decías. Jamás me esforcé en conocerte más de lo que me dejabas ver, una vez mas me culpo por eso y te pido perdón, Hayate.
Me siento tan miserable y vacía…
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"¡AH, te estoy diciendo que duele!" Retire mi mano de golpe y ella me miro enojada.
"! Lo estoy haciendo lo mejor que puedo pero si tan solo dejaras de usar esa mano para tus juegos de tenis quizás no se abrirían ¡" Como podía discutir con tal lógica.
En verdad había sido bastante descuidada, a pesar de que mi mano derecha se estaba curando muy bien y que había pasado algunos días desde que me produje las heridas no era muy inteligente someterla a tanta presión, cuando me daba cuenta de que tan fuerte terminaba goleando la pelota con la raqueta ya era demasiado tarde, las vendas que tenia empezaban a teñirse de rojo.
"Soy diestra no zurda" Conteste, girando el rostro, hasta a mi misma me sorprendía lo terca que podía llegar a ser y por eso ella apretó el algodón lleno de alcohol en mis hendidas "AH"
"Hoy día tienes que asistir a una fiesta, reunión, cena…lo que sea, que la organiza no se quien" Arqueé la ceja algo incomoda de la forma como lo estaba diciendo, quizás sea muy pronto pero debería aprenderse el nombre de las personas especialmente si ese es parte de su trabajo.
"¿Acaso no me puedes dar una información precisa?"
Ella me miro seria "Es a las 7 de la noche"
"Tu también iras" Ella asintió y siguió mirando cuidadosamente mi mano.
"Prométeme que tendrás cuidado con esta mano" Fruncí el seño, mas que pedírmelo ¿me lo estaba ordenando? Di un bufido de molestia, era bastante gracioso ver como había crecido su autoestima estos últimos días de tal modo que creía poder hablarme como quisiera, ciertamente hasta…
"AH" Otra vez presionaba el algodón con fuerza en mi lastimada mano "¡Lo estas haciendo a propósito!"
"Si no quieres que te duela cuida de ti un poco mas"
"¡¿Y a ti que diablos te importa?!" Me empezaba a exasperar.
"¡¿Quién crees que te esta curando una y otra vez esas cortadas?!" Levanto su voz a mi mismo nivel o mas y se empino para encararme, trague saliva y mire de reojo mis manos, algunas marcas ya habían desaparecido pero otras se ocultaban detrás de vendas muy bien puestas.
"Tra…tratare de no usarla" Quería decirle 'lo siento' pero mi orgullo impedía muchas veces decir lo que en verdad sentía. Ella no respondió pero la vi sonreír, muy pocas veces lo había hecho, no, seguramente era la primera vez que observaba esa expresión en su rostro, en aquel instante y repentinamente pensé que se vería muy bien si siempre pudiera ella sonreír de ese modo.
"Listo" Anuncio guardando el alcohol y las vendas, observe mi mano una y otra vez, suspire y estire mi brazo para sacar una cajetilla de cigarro que tenia en mi mesa de noche, ¿Cuántos fumaba al día? Ni siquiera llevaba la cuenta, prendí el encendedor pero antes que este pudiera tocar la punta del cigarro aquella chica me lo quito de la boca.
"¿Pero que diablos…?"
"Me molesta el olor"
"Yo puedo fumar cuando quiera, ¿Por qué debería importarme lo que a ti te molesta o no?" Pregunte exasperada por la repentina insolencia de aquella molesta chica y esta en mi cara partió en dos lo que me había quitado hace unos segundos. "Escúchame bien no se quien te crees pero…"
"La mayor parte del tiempo la paso contigo y siempre hueles a tabaco" Se quejo.
"¡Eres una molestia!" Le grite y de unas cuantas zancadas me aproxime a la primera ventana que vi y como por un impulso me quite las ropas que llevaba puesta de golpe y las arroje muy lejos, ni siquiera me intereso si alguna prenda le caía en la cabeza de algún peatón. "¡¿Contenta?!"
Ella quedo parada con la boca abierta y como si un repentino rayo me hubiera golpeado en la cabeza me di cuenta que estaba parada frente a ella semi-desnuda y ni siquiera pude mantenerme molesta en esa situación, sin querer había hecho exactamente lo que hizo Hayate en aquella ocasión, ¿acaso se trataba de una especie de dejá vù?
Su rostro se me vino a la cabeza por unos segundos.
"Tú….siempre que te veo parece que estas triste por algo" Comento en voz baja y algo… ¿melancólica? No, ¿ella que iba a saber de mi?, ¿Por qué se tendría que preocupar por alguien como yo?
"Ya…cállate" Mas que una orden fue una petición.
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Para la noche ya me encontraba parada en un enorme salón de un casino situado a varios metros del hotel, observe minuciosamente cada rincón y a cada persona que se encontraba dentro, desde empresarios hasta políticos japoneses muy bien conocidos. En las paredes se encontraban varios retratos autografiados por personas famosas que habían pisado el lugar entre ellas hubo tan solo una la cual llamo mi atención, el dueño del establecimiento sonreía emocionado al estrechar la mano de un muy importante inversionista y político militar, mas al fondo se podía ver a la nieta de aquella persona la cual deduje que no habría tenido mas de 10 años en aquella época.
"Hayate…"
Sonreí con nostalgia y me quede contemplándola unos cuantos minutos, alce mi muñeca y dejando ver el reloj que llevaba puesto, era las 7:30 de la noche y al notar como todo el mundo juntaba como animales enjaulados solo me hacia pensar que el autor de esta pequeña "fiesta" planeaba algún otro tipo de entretenimiento. Y como si hubiera predicho el futuro, de un gran portón apareció el General de las fuerzas armadas japonesas, Regius. Gaiz
"¿Quién es ese hombre?" Nanoha se puso a mi costado y ambas echamos una mirada a las personas quienes se acercaban a saludar al robusto personaje. "Me parece haberlo visto antes"
"Seguro que si" Afirme "Siempre le gusta salir en televisión u algún otro medio de comunicación dando discursos políticos"
"Uhm, Ya lo recuerdo, ¿es ese sujeto que para causando polémica con sus temas bélicos? "Asentí "la ultima vez exigió una mayor parte del presupuesto nacional para comprar armas de guerra pues aludió que posiblemente China podría empezar una guerra con nosotros" Termino dando una pequeña sonrisa de lado como si estuviera hablando de algún tipo de loco de la tercera edad.
"Si es verdad… por ese tipo de cosas esta perdiendo credibilidad últimamente" Nanoha dio un pequeño sonido de afirmación.
Aquel polémico personaje nos invito a todos a pasar a la siguiente sala que escuchando algunos rumores que circulaban a mis costados se decía que había estado cerrada por mucho tiempo, sentía el brazo de Nanoha pegarse al mió, miraba con desconfianza el ambiente y no la culpaba, en el centro había un gran arena vacía, pase unos instantes echando un ojo a dentro y nos dirigimos a una de las mesas que se encontraban a los alrededores, en esos momentos lo único que me pregunte era donde se encontraba mi hermana, se suponía que también iba a venir.
"Fate" Pare enseguida y voltee.
"Okaa-San…" Me lleve una sorpresa al encontrarla ahí y ciertamente no la había visto antes de ingresar al salón ¿acaso habría estado aquí desde antes? Me hizo una señal para que me sentara a su costado y así lo hice siendo seguida por una descontenta chica quien miraba con rencor a mi madre.
En verdad el lugar se había tornado algo desagradable, recordé que a aquel general le gustaba disfrutar mucho de las luchas no importaba que tal ilegal y sucias podrían ser todo lo que aquí ocurriera se mantendría en estas cuatro paredes, por que las ratas se protegen así mismas. Después de un discurso de bienvenida llegaron sirvientas trayendo licor y aperitivos para luego dar paso al espectáculo principal de la noche.
No me sorprendió lo que estaba ocurriendo, dos jóvenes que no habrán sido mayores que yo se pararon en el centro de la arena y pasaron los ojos a través de todas aquellas personas que los miraban riéndose y gritándoles cosas. Quizás ni ellos mismos sabían exactamente por que estaban ahí ni que era lo que debían hacer.
"Ne, Fate, deberías relajarte un poco mas" La escuche decir mientras se llevaba a la boca un sorbo del vino que le habían servido "Tu hermana parece no estar tan tensa como tu" Parpadee unos segundos y mis ojos siguieron el trayecto que su dedo apuntaba, justo delante mió estaba mi hermana conversando con dos hombres de lo mas tranquila en una de las mesas del extremo opuesto a nosotras.
Okaa-San empezó a reír con ironía.
"Ciertamente es extraño ¿no te parece Fate?" Continuo "A pesar de que ambas sean gemelas las dos son muy diferentes, deberías tomar su ejemplo" Seguí mirando como aquellos chicos se golpeaban mutuamente, uno de ellos le propino quizás sin querer un izquierdazo al otro rompiéndole la nariz. "También… no entiendo por que traes a tu mascota a todos lados"
"¡Yo no...!"
"Silencio" Ordene mirándola de reojo sabiendo perfectamente lo que estaba pensando decir. "No te permito que le alces la voz a mi madre" Nanoha me miro enfurecida recriminándome con los ojos.
Okaa-San rió ahora mas fuerte "Solo la traigo conmigo por que me puede ser útil, no es por otra cosa, a demás, ya que esta aquí tiene que hacer algo de provecho" Concluí sin mirar a la aludida.
"No confíes en nadie por que solo te llegaran a lastimar.
Todos son unas ratas oportunistas que buscan algo de ti.
Antes de que ellos te utilicen hazlo tu primero.
Eso siempre tenlo en la cabeza, Fate."
Repentinamente recordé a mitad del espectáculo lo que mi madre una vez me dijo después de la muerte de mi mejor amiga, quizás aquellas frases fueron el agua fría que necesitaba para despertar del sueño en que vivía, la crueldad del mundo donde vivíamos había crecido sin que me diera cuenta y poco a poco empecé a formar parte de ella.
Mire nuevamente mi reloj, 9:27 de la noche.
Me hundí en mi asiento, la arena estaba salpicada por gotas de aquel líquido carmín que salía disparado según la intensidad de los golpes que ambos hombres se propinaban, mis ojos se cerraron unos momentos y al abrirlos observe mis manos manchadas de sangre, me estremecí y aspire aire.
Me repuse en segundos notando que unos ojos azules me miraban con curiosidad, Nanoha parecía estar totalmente incomoda por el ambiente y en varias ocasiones hubiera jurado que estaba a punto de pararse e irse a otro lugar con tal de no tener que estar en nuestra compañía.
El reloj marcaba las 9:42 de la noche.
Trague saliva inquieta y rasque la mesa con mis uñas, mi cabeza divagaba una y otra vez mientras recordaba lo que había pasado exactamente hace dos años. Pase mi mano por el rostro y pronto los acalorados gritos de emoción del general se volvieron un sonido sordo.
Eran las 9:56 tan solo.
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"Ne, ¿Fate-Chan el fin de semana tienes algo que hacer?" Me preguntaste un 24 de Octubre.
"Supongo que no, aunque tengo que terminar algo que Okaa-San me pidió" Te respondí un poco apenada, me miraste como si no se tratase de nada y me sonreíste como siempre lo habías hecho.
"No importa, te esperare todo lo que sea necesario, es aburrido si no estas conmigo"
"Hablas como una mimada, Hayate" Echaste una carcajada y de repente me estiraste un poco las mejillas.
"Yo solo quiero que me consientas tu"
"Mou, deja de decir esas cosas, ¿a que hora es?" Pregunte pasándome la mano por mi sonrojada mejilla.
"9 de la noche, puedes quedarte en mi casa a dormir" Propusiste y asentí "También… quiero decirte algo"
"¿Algo?" Cuestione mirándole con curiosidad ¿Qué era lo que debía esperar hasta el fin de semana?
"Es algo especial" Quiñaste el ojo dejándome mas confundida de lo que estaba.
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"Fate-San" Desperté de mi trance "Es un gusto encontrarla por aquí" Mi garganta se seco por unos instantes, incline un poco mi cabeza en forma de saludo y decidiste tomar asiento a mi costado, en verdad no deseaba compañía de ningún tipo en estos momentos pero la mirada afilada de mi madre eran como cuchillos atravesando mi cabeza, solo trata de ser amable con ella, Fate. Me dije para mi misma.
"¿Su padre se encuentra bien?" Pregunte aunque la respuesta no me podría interesar menos.
"Si, esta perfecto, gracias por preguntar" Ella jugo un poco con sus dedos "Fate-San ¿gustaría tomar algo conmigo? Seria muy agradable su compañía" Oh no, ¿tenia que? Nanoha me fulmino con la mirada, era como si de una u otra manera sus azulados ojos me dijeran 'no me dejes sola con tu madre' eran tan suplicantes que por de momento sentí algo de lastima por ella.
"Yo lo… lo siento pero…" Aquella chica me observo descontenta.
"Fate" Las tres volteamos al escuchar las palabras de mi madre "No te preocupes por dejarme sola, ve y diviértete con la señorita Nakahima estoy segura que Nanoha-San será una buena compañía" Sonreíste amable y la mencionada no podía estar mas pálida.
"¡¿En serio?! Gracias Testarossa-Sama" Sentí un jalón de su parte y mis ojos observaban los de Nanoha que cada vez se perdían de mi vista.
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Le pegue un ojo a mi reloj, 1 de la madrugada.
¿Tanto tiempo había pasado? Aquella chica llamada Ginga hablaba demasiado pero me sentí extrañamente aliviada al poder ver con claridad la mesa donde estaba Okaa-San, habíamos dejado una botella de vino en la mesa donde nos encontrábamos, tome la copa que estaba en mi mano y de un sorbo metí todo el liquido en mi boca sintiendo el divino sabor de la uva parar por mi garganta, sonreí un poco apenada.
"Lo siento Hayate, mira que tomando justamente en este día, je,…seguramente me estarías reprendiendo ahora" Hable con ella en mi cabeza sintiéndome culpable.
"¿Fate-San, pasa algo?"
"¿Eh, no…no, solo estaba pensando en algo, mis disculpas Giga-San" Forcé un sonrisa pero sentía que en cualquier momento terminaría empujándola y saliendo de ahí.
"Solo dime Ginga" Cogió mi mano y desee que aquel sonrojo que tenia en su cara se debiera a las cantidades inconcebibles de alcohol que había ingerido. Mi atención paro a la mesa que anteriormente estaba mirando, no se que estaba pasando pero parecía que Nanoha y Okaa-San estaban discutiendo por algo, ¡mierda, no tenia tiempo para esto!
"Lo siento Ginga-San, le prometí a Takamashi-San que volveríamos temprano"
"¿Ehhh? Que se vaya sola" Se quejo tomando otra copa y sujetándome con mayor fuerza la mano. "A demás si le pasa algo ¿Qué hay con eso?" La mire seria "¡Solo es una ayudante, puedes conseguir…mejores en cualquier lado!" Asevero.
"No debería decir eso" Trate de seguir siendo amable.
"¡¿Acaso te gusta u algo así?!"
"Por supuesto que no" Cálmate Fate, Cálmate, solo esta ebria. "Es solo que…"
"¡Entonces que importa! Si se muere ¿a quien le importa?"
"…"
"¡Yo…yo solo quiero estar contigo!"
Mocosa estupida ¿sabes lo que acabas de decir? No, seguro que no por que ella nunca a sufrido la perdida de alguien importante, gente ignorante como tu deberían quedarse muda.
"Entiendo, entonces… me quedare con usted un poco mas" Mi mirada se ensombreció, que estupida eres. Te serví un poco mas de licor cosa que aceptaste gustosa, te pegaste un poco más a mí y te deje que hicieras lo que querías, observe por unos segundos a mi hermana acercándose a la mesa de Okaa-San y se lo agradecí dentro de mi.
"Ne, Fate-San, en serio me gustas mucho" Confeso planteándome un beso en la mejilla y la deje hacerlo.
"Agradezco sus sentimientos" Sentí uno de sus dedos rozar levemente por la comisura de mis labios, mi cuerpo se tenso levemente y le di dedique una sonrisa mientras le volvía a llenar la copa. "Brindemos por este maravilloso encuentro" Creo que hasta yo misma me daba nauseas.
Ambas tomamos de un solo trago el licor, ya estábamos terminando la tercera botella de vino. "Fate" Alicia se acerco a nuestra mesa, su rostro tenia una expresión de asombro al ver como dejaba que aquella mocosa se acurrucara en mi cuello. "yo…me iré con Nanoha al hotel… ¿vienes?"
"¡NO, FATE-SAN NO IRA A NINGUNA PARTE!" Me abrasaste con descaro.
"Ve con ella, yo iré después" Sugerí volviendo a sonreír a mi acompañante, esta me agradeció complacida estrujando mas su cuerpo con el mió y tan solo fueron unos instantes, quizás segundos que percibí una extraña sensación que producía mi hermana al mirar a aquella chica, era espantosa y escalofriante tanto que me sorprendió que aquella mirada fuera la de Alicia. "Estaré…bien" Termine y al volver a prestar atención a tus ojos estos ya eran los mismos.
"Ok, si no regresas antes del amanecer yo misma vendré a buscarte" Sonaste tan seria que hasta me dio gracia, verte con aquella expresión en el rostro era como mirar a un padre celoso al ver a su hija con un patán en una fiesta juvenil.
Y así ambas se fueron, sin querer me vi sorprendida observando la espalda de aquella chica de ojos azules que se iba haciendo mas pequeña mediante se iba acercando a la puerta y de pronto ella volteo a verme de igual manera mientras se iba caminando, en segundos nuestras pupilas se encontraron y sintiendo un nudo en la boca del estomago voltee el rostro, ¿Qué fue eso?
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Ya ni recuerdo como llegue al Hotel y menos como logre caerme sentada en un rincón de mi habitación, debería felicitar a esa tal Ginga Nakagima, realmente era de aguantar mucho, tuvo que pasar 2 horas mas antes de que se quedara dormida pero a diferencia de ella mis ojos no estaban para nada somnolientos, con pesadez alce mi reloj, no veía muy bien pero supe que pronto seria las 4 de la madrugada, prepare un Burdeos rojo y una copa que me temblaba en la mano, quizás había tomado demasiado pero no me sentía mal…no, definitivamente, físicamente, no me sentía mal.
De repente escuche el tocar la puerta, mis ojos se posaron en la entrada a mi habitación pero no era esa puerta, era la que me conectaba con el cuarto del a lado, cabecee un par de veces pero al no dar respuesta Nanoha entro despacio por aquella puerta de madera.
"¿Qué haces despierta tan temprano?" Ella se sobresalto al escucharme hablar desde el rincón, obviamente por la falta de luz no me había percibido.
"Escuche unos pasos… quería asegurarme que habías llegado" Nos quedamos en silencio "Ya me vuelvo a mi habitación" sentenció girándose.
"¡Espera!" Pedí, quizás era esa noche, quizás el alcohol o el desagradable día que había tenido… "Quédate un rato conmigo"…pero deseaba su compañía más que nada.
Me miraste sorprendida pero te acercaste a mi "Tu…estas ebria ¿verdad?" Preguntaste al ver la botella de vino a mi costado, encogí mis hombros sin negarlo, ¿por que mentir si era tan evidente? "¿No haz tomado ya suficiente?"
"No… lo… se" Respondí franca, pero sabia que el entumecimiento de mis labios podría darme una buena sospecha a dar esa respuesta. "No suelo…tomar con frecuencia" aseveré.
"Oh-ho ¿Y cual es el motivo especial por el cual estamos tomando hoy?" Cuestionaste con algo de sorna en tus palabras pero con una pequeña sonrisa retándome a contestarte tus preguntas.
"Por Hayate" Agarre otra copa y se la puse en sus manos sirviéndole casi hasta el borde. "Hoy día… es su… aniversario" En mi poca lucidez sabia que mis palabras eran torpes y seguramente estaría haciendo el ridículo, pero en esos momentos no me importaba mucho la imagen que podría darle.
"¿Aniversario?"
"Mi mejor amiga…. Murió este día, justamente… "Mire de nuevo mi reloj, exactamente las 4:08 am. "Justa...mente a esta hora" Ella abrió los ojos de par en par por mis palabras "¿Por qué tan sorprendida, que crees, que solo por tener dinero mi vida es color de rosa como la tuya?" Si, definitivamente me iba a arrepentir en la mañana de lo que estaba hablando esa noche.
Pero me sentía tan melancolía, tan sola…
"Si…es decir…no, yo…" Trató de explicarse.
"Ya cállate, se muy bien el concepto que tienen las demás personas sobre mi, nada me sorprende"
"Pues…" analizaste un rato tus palabras "Tienes tiempo para hacerme cambiar de opinión, no me iré a ningún lado por ahora" La luna todavía estaba en las alturas y era la única iluminación que nos llegaba por aquellas ventanas pero lo suficientemente fuerte para darme cuenta de la sinceridad de esos ojos, esos ojos que de igual color e intensidad que los de Hayate, sacudí ligeramente la cabeza y sentí un cierto ardor en mi cara. Debía ser el licor…
"Por ahora solo quédate conmigo y bebamos el resto de la noche"
"Este bien… ¿Por Hayate?"
"Por Hayate" Ambas chocamos copas siendo solo de testigo de esta pequeña tregua aquella hermosa luna y esas cuatro paredes.
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Fin del cuarto capitulo.
N/A: Hola a todos, gracias por los reviews del ultimo capitulo, en verdad me subieron mucho los ánimos pero de ahí tengo que decir algunas cosas, primeramente…no xeonice…Precia no viola a Fate ¬¬ …diablos! Yo también leí aquel Fic PreciaxFate Rape y créanme que la ultima persona que pondría esa pareja seria yo XD lo siento si a alguno le hubiera gustado, sin embargo acepto que esta tiene mucho que ver con los problemas de ambas hermanas…bueno, se trata de Precia, ¿verdad?.
PD: Si, dime Kaon-Chan me gusta XD
Para BPHaru, si yo lo tengo presente pero no quiero cometer el error que cometí con mi otro fic que de un capitulo a otro termine enredándolas, me produce una sensación de que las cosas pasan demasiado rápido y sin un muy buena razón, así que ten paciencia xD.
