La pelota iba de un lado para otro cada vez más veloz y cada vez tan fuerte, tanto que si alguien hubiera estado adentro de la mansión sin enterarse del pequeño partido hubiera pensando que habría un tiroteo en el jardín. Mas a pesar de los violentos ataques de las adversarias, ellas nunca iban a dar un pie a retroceder, eran tan orgullosas y obcecadas que hubieran preferido romperse la mano con la que empuñaban la raqueta a darle un punto a la otra.
Fate estaba algo turbada, ¿Cómo era posible que aunque ella fuera tan buena ahora estuviera a un punto de ser acorralada por esa novata? Quizás no era tan novata, se planteo la rubia, recordando que una vez Nanoha le había comentado sobre su carrera de tenista en la secundaria y a demás de eso las clases de Kendo que practicaba con su hermano también atribuían a su buena maniobrabilidad con la raqueta.
Ya habían pasado cerca de hora y media y aun se encontraban en mitad del partido tan solo llevando a Fate a la cabeza por un punto, y aunque estaban muy parejas, estuviera cansada y las gotas de sudor empezaran a notarse notablemente, esta sonrió extasiada, no muchas veces jugaba en serio pero esa pelirroja se las había arreglado para que ahora Testarossa aplicara todas sus técnicas y fuerza en el juego.
Plaff.
Fate – 3, Nanoha 3
Ambas tragaron aire como si sus pulmones repentinamente hubieran quedado secos y tras una breve pausa cambiaron de posición. Nanoha tenía que hacer algo, cada vez los contraataques venían más fuertes, era como si la rubia en vez de perder energías a través del tiempo estuviera ganándolas, sacudió su mano la cual estaba enrojecida por el esfuerzo y dio una sonrisa a medias para si misma antes de volver al partido.
"Si Onii-Chan no hubiera sido tan bruto con el entrenamiento seguramente estaría perdiendo" Pensó Nanoha y agradeció rápidamente a su hermano. El repentino saque de la ojiroja la tomo por sorpresa, otra vez había aumentado la potencia del tiro y si ella no hubiera tenido rápidos reflejos seguramente aquella pelota le hubiera golpeado en alguna parte de su cuerpo.
"Ehh, se esta poniendo agresiva" Comento con gracia la hermana de la rubia quien se mantenía expectante en el balcón de la escalera que iba para el patio. Todavía estaba molesta con Fate por no haberle dicho sobre lo del matrimonio pero en estos momentos su hermana parecía tan feliz jugando que no podía evitar mirarle y sonreír.
"Seguramente lanza esos tiros por que sabe que Nanoha podrá responderlos" Chrono hizo presencia y cuando estuvo al costado de la rubia ambos tiraron una mirada de hostilidad uno al otro, no obstante, eran tan buenos aparentando que si alguien hubiera estado al costado seguramente no lo hubiera notado.
"Ya lo sabia" Respondió apoyando el mentón en sus brazos.
Chrono mantuvo silencio por unos instantes hasta que recordó "Ahora recuerdo que cuando me pidieron el campo para jugar un partido ambas estaban mencionando una apuesta" El chico rasco su barbilla como si quisiera recordar las palabras exactas "Si Fate pierde deberá hacer lo que Nanoha pida por un día en caso contrario ella tendrá que responderle a lo que Fate pregunte" Cuando el muchazo termino de rememorar vio como Alicia parecía mas un fantasma.
La joven se mordió el dedo pulgar analizando un poco más la situación "Si le dice que le pedí que se acostara con ella…" Mentalizo la desfavorable situación, la mataría, seguramente lo haría "Si se entera que me hice pasar por ella y que dije que era novia de Nanoha…y a demás la bese frente a la tal Ginga…" El rostro de la chica se ensombreció.
"¿Pasa al…"
"¡Nanoha, Gana!" Grito Alicia echando porras a todo pulmón y deseando por su propio bien. "¡GÁNALE!"
-
"¡Por que me Perteneces!"
Capitulo VII
"Una Sonrisa"
Parte II
Cuando el contador ya estaba en su contra con una diferencia de un set Fate frunció el seño enojada, pero mas molesta estaba por los incesantes gritos de su hermana que no le permitían concentrarse, era más ¡¿Por qué estaba apoyando a su contrincante?! "Será que todavía esta molesta" Trato de excusarla sin acertar remotamente a la respuesta.
"Si estas tan distraída podré ganar rápido" Expuso la castaña lo suficientemente fuerte para captar de nuevo la atención de la otra.
La expresión de Fate era determinada, no paso mucho tiempo hasta que pudo alcanzar a la otra fémina en puntaje, ambas jadeaban de cansancio, ya había pasado tres horas desde que empezaron. "Obstinada" ambas pensaron lo mismo de la otra al notar que aunque estuvieran fatigadas ninguna regalaría aquel punto que faltaba para decidir a la vencedora.
Nanoha sintió que ya estaba al limite, la respiración se le hacia cada vez mas difícil y las piernas se movían como si tuvieran kilos de mas en cada una de ellas, sin embargo sabia que la rubia debería estarla pasando exactamente igual.
Un punto mas…
Solo uno…
Para desgracia suya era a la joven de ojos borgoña a la quien le tocaba sacar, el cuerpo de su contrincante se tenso esperando la fuerte embestida que recibiría en unos cuantos segundos, Fate lanzo la pelota al aire y se inclino un poco para pegarle con la mano derecha tan fuerte como podía, tan pronto como la pelota salio del lado de la cancha esta salio corriendo hacia delante para esperar la respuesta de Nanoha quien cuando recibió dicho impacto en unos leves segundos sintió como su cuerpo perdió equilibrio cayéndose para atrás.
Fate se distrajo viéndola por unos momentos pero después advirtió que la pelota había salido volando pasando sobre ella, corrió lo mas rápido posible pero se dio cuenta que no iba a tener tiempo para tomar una posición para golpearla.
"¡Piensa, piensa, piensa…!" En un momento desesperado lo único que vino a su cabeza fue pegarle a la pelota entre las piernas y de espaldas a la red, un movimiento bastante dificultoso y que solamente la había visto en algunas revistas de tenis y aunque le atino, cayó al piso, levanto rápido el rostro viendo con asombro como Nanoha, en lo que le cabía la fuerza, se tiraba hacia la red en un intento de corresponderle al golpe.
La pelota que había pasado al terreno de la pelirroja rozando la red apenas fue a parar a la punta de su raqueta quien salto de nuevo y se deslizo suavemente hacia la parte de Fate. Nanoha quien prácticamente tenía la cara enterrada en el suelo se giro sobre si misma para ver donde había parado el punto y al notar como la pelota se movía a penas al otro lado una gran sonrisa se plasmo en su rostro.
"Yo…gane" Proclamó en un hilo de voz la lastimada Nanoha.
"Ella…ganó" Volvió a repetir Alicia aun sin salir de su asombro, giro a ver al muchacho quien parecía igual de sorprendido con ella y pregunto de nuevo para cerciorarse "¿Ella… ganó, verdad?" El chico asintió despacio aun mirando a ambas chicas tiradas en el suelo.
Fate quien a duras penas podía moverse, se las arreglo para sentarse detrás de la red junto a la ganadora. Aun sintiéndose decepcionada consigo misma suspiro resignada y tiro su cuerpo al piso mirando al cielo justo como Nanoha lo estaba haciendo. "En verdad me haz sorprendido, ganaste" Admitió su derrota.
Miraron como una nube pasaba lentamente, la respiración se tranquilizaba un poco más "¿Esa fue 'la gran willy'(1) , verdad? No esperaba que hiciera eso, realmente eres muy cabezota"
"Lo soy" Admitió la rubia con una tranquila sonrisa "Pero tú también lo eres, mira como te a quedado la cara" Encaro divertida a la otra quien tenia barro y raspones en todo el rostro por su ultimo movimiento. Nanoha se trato de limpiar rápidamente aunque en el intento lo único que consiguió fue ensuciarse mas, Fate hecho una pequeña risilla siendo seguida por la otra.
Por primera vez sus corazones se apaciguaron.
Disfrutando de un pequeño momento en sus vidas.
Unas risas sinceras que…
Las vincularon un poco más.
-
En la noche, Nanoha se quedo mirando por el balcón y pausadamente se formo una gran sonrisa en el rostro, al escuchar como la puerta del estudio de abría, volteo a ver a Alicia quien la quedo mirando con interrogante expresión, la pelirroja le hizo una señal con la mano para que se acercara y cuando la tubo lo suficiente esta lanzo una mirada al campo de tenis donde había tenido su enfrentamiento aquella mañana, la rubia poso sus orbes en su hermana quien a pesar de ser mas de media noche todavía estaba practicando.
"Nunca le gusto perder" Comento "Estoy segura que en estos momentos debe estar muy cansada pero debe ser frustrante que tu misma ayudante te gane en algo en lo que tu pensabas que eras excelente" Le quiño el ojo divertida a Nanoha "Fate siempre se exige demasiado por que no soporta depender de alguien"
"Nadie puede vivir completamente aislado de los demás"
Alicia asintió despacio "Hace algunos días te pregunte si te agradaba mi hermana, lo cual tu respondiste que si" la ojiazul movió la cabeza en afirmación "Yo te debo una disculpa"
Nanoha se sorprendió al advertir un cierto dejo de culpabilidad en ella, meneo la cabeza sin saber muy bien de por que venían esas disculpas, la rubia hizo una pequeña mueca de tristeza la cual logro perturbarla aun más.
Alicia miro de reojo su confusión "Primeramente debo aclararte que usualmente no voy a esos eventos donde te encontré por primera vez, lo tuyo fue mera casualidad" Hizo una pausa "La razón por la que me disculpo es por que el motivo por la cual te traje fue por que pensé que de cierto modo podrías servir para hacerle compañía a Fate"
"Eso ya me lo habías dicho"
"No, no hablo de eso" Aclaro "Pensé por unos momentos que podrías servir como reemplazo de Hayate"
La ojiazul frunció el seño dando entender su enojo.
"Nadie puede reemplazar a alguien que fue tan importante en la vida de uno" Aclaro Nanoha con pesadez bajando un tanto la cabeza.
"Mi hermana, quien sufrió mas por la perdida de Hayate es la que esta mas conciente de eso, fue algo que no me di cuenta, ¿debo parecer una persona horrible, no es así?"
"No pareces, lo eres" Afirmo la chica sacando la lengua, Alicia abrió los ojos por el pequeño juego y luego sonrió un tanto "Sin embargo eres especial para Fate-Chan así que tendré consideración"
"Gracias" Los ojos borgoña la miraron con picardía por unos segundos "Y dime ¿Qué piensas de ella?" Pregunto con curiosidad aunque Nanoha se dio cuenta que tendría que tener cuidado con los interrogatorios de dicha joven pues siempre vendrían intenciones de segundo plano.
Lo pensó por unos instantes. "Pienso que…" La rubia la miro expectante lo cual hizo que la otra se pusiera un poco nerviosa por la agudeza de esos orbes borgoña.
Por unos segundos pensó que la persona quien estaba frente a ella no era más que Fate.
"Hey, estoy esperando" Nanoha salio de su trance y se paso la mano por la cara algo consternada, se pregunto así misma por que se le dificultaba tanto tan sencilla pregunta.
"No importa" Le corto, la chica la miro más que extraña perdida interés pero advirtió que el rostro de Alicia yacía una suave expresión de satisfacción
¿Se perdió de algo?
"Espera…" Trato de detenerla cuando vio que se iba.
"Desde un principio me diste la impresión que eras una persona que no poseía pensamiento maliciosos, eres igual de tonta que Fate" Dijo dándole una tierna sonrisa a Nanoha "Por eso me gustas, se que no tengo derecho de pedirte nada pero…cuida de mi hermana, por favor" susurro finalmente.
El ruido de sus pasos de hicieron cada vez mas lejanos y Nanoha quien se había quedado mirando la puerta volvió a ponerse en la misma posición frente al balcón, sus pupilas siguieron la silueta de la cansada deportista quien con una toalla en su cabeza marchaba casi tambaleante por el jardín.
-
El día siguiente llego y sus sentidos se fueron despertando poco a poco hasta girar en la cama para observar a la persona con quien compartía el cuarto, abrió mas los ojos cuando no la vio a su costado, se levanto y miro por todos lados hasta que sus oídos se percataron de un ruido bastante familia, Nanoha se apoyo en sus codos para alzar la mirada y vio a Fate trabajando en el computador mientras miraba uno que otros papeles en su escritorio.
Maldición, ¿acaso esa chica no descansaba nunca?
La castaña parpadeo al ver como cruzaba las piernas lentamente mientras acomodaba uno de sus mechones dorados detrás de su oreja, inconcientemente mordió su labio inferior y la miro con tal fervor que podía imaginarse la suave textura de esa oreja. Le vinieron deseos de rozar ese lóbulo hasta aprisionarlos entre sus labios.
Sus pupilas se dilataron al darse cuenta de lo que estaba pensando.
La piel se le erizó.
"¿Qu...Que estas pensando Nyahaha" Se reprocho así misma dándose en pequeño toque en la cabeza.
Trato de desviar la mirada pero el incontrolable deseo que se apodero de ella, eventualmente la llamo a curiosear un poco más por su figura.
Desde sus largas y delgadas piernas, pasando sus ojos por la estrecha cintura y perfecto vientre que cargaba con toda su belleza, Nanoha trago saliva sonoramente, vio como Fate recurría nuevamente al vicio del tabaco, aspirando para luego expulsar delicadamente el humo entre sus labios.
Quedo prácticamente hipnotizada, siendo la primera vez que no le molestaba el hecho de verla fumar. "¿Qué pasa?" Se pregunto perturbada.
"Ya estas despierta" La escucho decir sacándola de sus pensamientos, Fate la miro algo preocupada "¿Te sientes mal?" Dejo lo que estaba haciendo acercándose un poco más.
Nanoha negó con la cabeza confundida. "No"
"Estas roja" Expuso la rubia.
"Uhmp, es solo que esta mañana hace calor" Contesto aun un poco perturbada.
Tras vestirse se sorprendió al darse cuenta que la joven aun seguía ensimismada en su trabajo, tanta era la concentración que la fémina de ojos color cielo se paro detrás sin que ella lo notase, ojeo con curiosidad la mesa que estaba inundada de tazas de café y papeles, esta frunció el ceño mosqueada "Lo había ordenado anoche" Renegó para ella, en eso, uno de los papeles le causo interés, sin pedir permiso lo tomo entre sus manos leyéndolo minuciosamente.
"¿Vas a hacer que esta fabrica cierre?" Pregunto dudosa haciendo que Fate volteara.
"Tengo que, el dueño pidió un préstamo que no a podido regresar, Okaa-San va a vender ese terreno y así cubrir la deuda"
"Pe...pero ¡No puedes hacer eso, yo conozco ese sitio, hay muchas personas trabajando ahí, las vas a dejar en la calle!" Reprocho esmeradamente, Fate cogió el documento que tenia en sus manos para volverlo a poner en su lugar.
"Si el dueño no supo como administrar su dinero ese no es mi problema" La aludida volteo la mirada molesta
"¡Eres tan fría!"
"Es mi trabajo, Nanoha"
"Lo se" Nanoha trato de tranquilizarse "Es solo que… pensar que el trabajo de tantas personas depende una firma…"
"Estos son los negocios de mi madre, yo solamente hago lo que ella decide, esta fuera de mis manos" La rubia aspiro profundo para calmarse y luego arreglo el papeleo esparcido por doquier.
Los ojos azules miraron los borgoñas con tristeza causando culpabilidad en la chica "Podrías…" Nanoha la sostuvo de la manga de la chaqueta "Comprarla" Fate parpadeo varias veces confundida por la extraña petición.
"¿Perdón?" Pregunto de nuevo.
"Si el dueño no puede administrarla estoy segura que tu si" La mencionada hecho una risilla como si de un chiste se tratase aunque viendo el rostro serio de la otra fue suficiente para que callara.
"Yo solo ayudo a Okaa-San con su empresa, nunca me intereso poseer nada, a demás ¿que te hace creer que compraría una sucia fabrica en mal estado? Mis bolsillos no tienen tanto dinero, se necesita inversión Nanoha y prestamos" Expuso la joven.
"Entonces hazlo" Ordeno la pelirroja.
"¿Cómo?"
"Que lo hagas, ¿acaso lo has olvidado?" Reto la memoria de Fate "Por un día" Puntualizo "Tu vas a tener que hacer lo que yo quiera, ese fue el trato ¿acaso no eres una mujer de palabra?"
La rubia sentía como se le bajaba la presión.
No era como si lo hubiese olvidado, sin embargo ¿Cómo esperarse que le pidiese algo como eso?, la ojiroja quedo con la garganta seca, pronto su rostro fue enrojeciéndose de la rabia y lanzando un bufido de enojo se movió incomoda en su silla. Nanoha trato de no reírse, ciertamente cuando Fate se fastidiaba ponía un rostro bastante gracioso.
"¡Lo haré!" Nanoha dio un pequeño brinco de alegría y prácticamente abrazo a la rubia quien se abochorno un tanto por la muestra de afecto "Pero te advierto algo, que yo la compre eso no significa que estará abierta, lo haré siempre y cuando sepa que vale la pena"
"¡Umhp, Uhmp! Entonces vamos ahora a verla" Propuso enérgicamente aun aferrándose al cuello de la muchacha.
"¿Ah…ahora?" Nanoha asintió de nuevo. "¿Es una orden o una petición?" Pregunto sonriente contagiándose por el entusiasmo de la ojiazul.
"Es una orden" Se separo de ella dando un pequeño salto "Después de todo me perteneces…por un día Nyahaha"
-
No había pasado tanto tiempo desde que salieron de la mansión Harlaown y Nanoha se veía realmente excitada por la pequeña salida de hoy día, para suerte suya su rubia amiga no había hecho tantos problemas como había pensado, solo unos pequeños percances cuando le dijo que tendría que ponerse otras ropas pues ir por las calles cubierta de prendas de diseñador era bastante tentador para cualquier ladrón.
Fate se encontró reacia a probarse muchas otras prendas pero tras su insistencia se había terminado, a regaña dientes, por vestir algo mas sencillo, la falda negra que llevaba acentuaban sus piernas color leche, la playera amarilla con escote V hacía juego con sus hebras color oro y la chaqueta negra realmente le daba estilo.
¡La maldita rubia se veía endemoniadamente bien!
Nanoha sabía que seguro tendría una bobalicona sonrisa en su rostro.
Había descubierto algo mas, a Fate le gustaba mucho el negro.
Y el color si que le sentaba, había un perfecto contraste con su clara piel y el color de sus cabellos.
El subterráneo estaba completamente repleto de personas y para sorpresa de la castaña parecía que a Fate no le molestaba, más bien la encontró curiosa mirando por todos lados, Nanoha tuvo que cogerle de la mano para que los enormes grupos de personas no terminaran por separarlas.
"¿Será que es la primera vez que viaja en uno de estos?"
Si eso era cierto no le hubiera extrañado, parecía como si ciertas cosas bastantes comunes le resultaran ajenas. Fate había pasado casi la mayoría de su vida entre personas que no precisamente eran amigos, ni mucho menos personas de su agrado, la palabra 'normal' no tenía el mismo significado para ella.
Todo esto era una sensación nueva, anormal, esa era la palabra que la rubia emplearía para describir esto.
¿Dónde había quedado su lujoso transporte y chofer?
Paso la mano por su vestimenta ¿Era esta la forma como cualquier chica de su edad vestiría?
El material era ordinario para su gusto pero eran cómodas.
Así debería sentirse tener una vida sencilla y normal.
Tomaron un descanso después de salir del subterráneo, sentándose un momento en una de las banquetas de un pequeño parque Nanoha la sorprendió sacando una caja de la bolsa que tan celosamente había estado cuidado en todo el camino.
"Venga Fate-Chan, di 'Ah'" Dijo acercándole algo blanco. Sus mejillas se tornaron rosas, ella sabia comer por si sola ¿por que le daba en la boca? No obstante le resultaba difícil negarse ante aquella tierna expresión en la cara de la ojiazul.
Pero en verdad le gustaba, le agradaba que ella la tratase tan familiar.
Se sentía relajada, animada, hubiera jurado que podría recorrer todo Kyoto si Nanoha estuviera ahí, por que ella hacia las cosas mas divertidas.
"Cheese Cake" Identifico al saborear lo que tenia en la boca. Tiramisu, Tartaletas y galletas de múltiples sabores y colores maravillaron el paladar de la chica de ojos borgoña, mas no supo cuando ella había tenido tiempo para haber comprado todo eso.
"¿Te gusta?" Su sonrisa se amplio mas cuando recibió una afirmación "Me alegra, tenia que no me hayan salido bien Nyahaha"
Fate paso pesadamente lo que estaba comiendo, entonces, ¿era ella la que había preparado todo eso? Miro desconcertada el dulce que tenia en manos, notaba esfuerzo en todo lo que había probado, algo que sentía que no merecía.
"En verdad se te da muy bien esto" Lentamente se metió otro pedazo a la boca "Esta delicioso"
"Gr…gracias, en verdad tenia pensado darte la noche anterior tras verte entrenar tan duro pero llegaste tan cansada…"
"¿En serio?"
Nanoha se sonrojo abochornada por el cumplido y rió nerviosa "mi familia tiene una cafetería y hacen ellos mismos los dulces" Explico y para sorpresa suya encontró que estaba siendo escuchada esta vez, se removió un poco cohibida al advertir la total atención que Fate le estaba brindando.
Ella siguió hablando y hablando.
Sobre su familia, su vida de instituto, los chicos que le habían gustado en ese tiempo.
Era como contárselo todo a una vieja amiga.
Y disfrutaba el interés que tenia la rubia en lo que decía.
-
"Muy bien, aquí estamos" Ambas ojearon la fachada del edificio, lo encontraron tan tétrico que dudaba que estuviese en funcionamiento, mas sin embargo tal teoría fue rechazada al ver algunas personas saliendo de ahí.
"¿Estas esperando a alguien Nee-Chan?" Fate volteo para encontrarse con un niño que no debería pasar de los 8 años, su corazón sintió pararse al sentir la miseria con la que las miraba, ella y Nanoha negaron con la cabeza y se pusieron a la altura del pequeño simplemente a esperar a que todos salieran.
El patrón que mostraban los trabajadores era casi igual que aquel niño, no había ni un solo individuo que reflejara felicidad en su expresión y sus rostros se concentraban en el frió suelo como si fueran a encontrar algo mas interesante en cualquier momento.
"Se ven muy desanimados hoy, ¿verdad?" Señalo Nanoha apoyándose contra la pared.
"No es solo hoy, Nee-Chan" El niño de raro color de cabellos movió la cabeza turbado "Cuando se enteraron que iban a cerrar la fabrica muchos se desesperaron, mi padre trabaja ahí, es la única fuente de dinero para mi familia"
La castaña no pudo evitar notar surgir un poco de angustia en la mirada de Fate, no obstante la escena fue interrumpida por un pequeño gruñido. Ambas chicas miraron al pequeño quien se sujetaba fuertemente el estomago, algo abochornado miro hacia el suelo.
"Venga, me a dado algo de hambre ese gruñido tuyo" Dijo buscando algún puesto cercano para comer "Te invito a comer algo" Señalo Nanoha al notar un pequeño puestillo de comida al terminar la cuadra. Los ojos azules del pequeño se iluminaron por un instante. ¿No te molesta verdad Fate-Chan?" La aludida negó suavemente y le tendió la mano al menor con una amable sonrisa.
"Lo siento" Se disculpo.
"No te disculpes por tener hambre" Menciono calidamente la rubia. "¿Tu nombre?"
"Erio…Erio Mondial"
Erio quien todavía no podía tocar el piso con los pies al estar sentado los movía inquieto al sentir el agradable aroma de la comida casi hecha, Fate no pudo evitar sonreír todo el tiempo por la ternura que expedía el chico. "Es como si todos los niños tuvieran esa expresión" Pensó ella recordando ciertos rasgos similares en su hermana y Hayate cuando eran mas jóvenes.
"Ehh, así que Fate-Chan tiene debilidad por los pequeños" Intervino la castaña en tono bromista peñiscándole un poco la mejilla.
"Creo que…un poco" Admitió con divertida expresión. Los tres pares de ojos observaron cuando un gran tazón de sopa fue puesto en frente de ellos.
"¡Itadakimasu!" Tanto Nanoha como Erio cogieron los palillos y los partieron, Fate miro el alimento y de nuevo sus ojos pasaron a ellos.
Por un momento sintió el mundo dar vueltas.
Abrio los ojos lo mas que pudo para luego restregárselos con la manga de su chaqueta.
"Fate Nee-Chan ¿No tienes hambre?" Pregunto al ver que la mayor todavía no empezaba.
"Ahaha Prefiero los cubiertos" Mintió y él parecía no entender muy bien la situación.
"¿Acaso eres extranjera?" Curioseó al notar que en verdad la chica no poseía rasgos netamente japoneses aunque aquella pregunta hizo que el orgullo de Fate se viera insultado. "No es tan difícil, di 'AH'" Exclamo cogiendo un poco con los palillos.
Nanoha se tapo la boca con esfuerzo para no reírse de Fate quien había quedado en ridículo. Por supuesto que la rubia se negó y se digno a comer por cuenta propia. "Ah ¿ves Eriko-Kun?, Fate-Chan aprendió a usar palillos en tiempo record"
"¡Si se usarlos!" Bravo irritada "¡Solo dije que es mas fácil comer con cubiertos!"
"Nyahaha"
"¡Erio!" Llamo un hombre mayor quien se encontraba con un grupo de trabajadores, al acercarse el dueño del puesto coloco mas sillas alrededor, ambas féminas se encontraron un poco cohibidas por estar rodeadas de fornidos hombres que tenían el hedor de haber estado trabajando por horas. "¿Hey y esas dos lindas chicas? ¿Son tus novias?" Bromeo este dándole pequeñas palmaditas en la espalda.
"!No, te equivocas papá!" Todos se echaron a reír. "Me han invitado a comer algo" Contestó el ojiazul, el mayor dejo de reír y su rostro se torno serio.
"Lamento si mi hijo a causado problemas" Se disculpo volteando a ambas. "Vamos, discúlpate" Agarro la cabeza del niño para inclinarla.
"No es una molestia señor, nos hizo compañía y es un niño de lo mas educado, nosotras fuimos quien insistimos" Excuso Fate "Pero dígame Mondial-San, si usted y sus amigos son tan infelices trabajando aquí ¿Por qué se quedan?" El señor recrimino a su hijo pues sospechaba que había estado hablando de más con esas chicas quien a pesar de parecer buenas personas eran extrañas al fin y al cabo.
Todos se sentaron, parecían casi muertos después de todo el día de trabajo pero aun así la rubia percibió algo, esas personas estaban reacias a abandonar el trabajo que tan duramente habían mantenido.
Pasaron un rato hablando, aunque a primera vista esos hombres, quizás sea por su altura o por sus músculos, resultaran intimidantes no eran mas que simples trabajadores, Fate se puso a pensar unos momentos y se dio cuenta que nunca había hablado en verdad con las personas que trabajaban para ella, uno podría aprender mucho si tan solo se dedicara a escuchar.
"¡Ese imbecil de Scrya!" Bravo uno de los trabajadores golpeando la mesa con un vaso de licor. "Es un inepto con el dinero, tampoco sabe hacer buenos negocios con los proveedores"
"Esta es una fabrica de textiles ¿verdad?"
"Y una de las mejores" Se escucho decir por ahí.
"¿Entonces por que no se venden sus productos?" Interrogo.
"!No es culpa nuestra, las maquinas son extremadamente viejas, bajan la calidad del producto!"
"Le dijimos a ese idiota que invirtiera el dinero que pidió prestado en nueva maquinara pero solo dijo que no era suficiente y opto por empléalo en otra cosa" Los demás murmuraron enfadados.
"Parecen buenos trabajadores, estoy segura que podrían conseguir mejores empleos"
"Usted no entiende Nee-San" Intervino Mondial "Los que estamos aquí presentes le tenemos un aprecio a este lugar, antes de que el antiguo dueño se lo vendiera a ese sujeto era un buen lugar para trabajar, simplemente me niego a la idea de irme y dejar las cosas como están"
"Entiendo" Repuso Fate poniéndose de pie "Ya es tarde, tenemos que irnos"
Los presentes gimotearon, alguno de ellos ya se encontraban un tanto mateados "Nyahaha, a sido un gusto conocerlos, espero que todo mejore" Se despidió de los chicos con una mano corriendo hacia la rubia quien ya se encontraba a algunos pasos mas adelante.
"Nos vemos Fate Nee-Chan, Nanoha Nee-Chan" Se despidió Erio sacudiendo la mano eufóricamente. Las mencionadas giraron un tanto devolviéndole el gesto con la mano.
-
"Nyahaha han sido agradables" Repuso Nanoha pasándose la mano por la nuca, Fate afirmo un poco decaída pero ella pensó que quizás se debía al largo día que habían tenido, el sol se empezaba a ocultar así que miro su reloj, las 6:40 pm, abrió un poco los ojos sorprendida, habían pasado mucho tiempo hablando con aquellos hombres. "El tren de regreso aun pasa a las 7:30 pm, tenemos tiempo"
Fate paro en seco y vio como empezaba a restregarse la mano por los ojos, Nanoha no lo había notado hasta ese entonces observo que el rostro de ella se encontraba mas pálido de lo normal. "No pasa nada" Dijo al percatarse de la extraña expresión de esos ojos azules.
Su vista se empezó a nublar nuevamente.
"¿Cómo que no pasa nada?" Pregunto nerviosa y puso la frente contra la de ella. Fate estaba ardiendo, no era posible que hubiera sucedido tan rápido, Nanoha estaba casi segura que la rubia había estado sintiéndose mal desde hacia ya un buen rato, pero nunca se lo dijo. "Fate…"
El mundo giro ante los ojos borgoña y el llamado de Nanoha se escuchaba cada vez mas lejos, la otra chica la sostuvo rápidamente al advertir el cuerpo de la rubia desvanecerse poco a poco.
"¡Fate!"
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Fate abrió los ojos y se levanto pesadamente, miro hacia ambos costados pasando sus orbes hacia los muros extremadamente recargados de retratos, esta retrocedió unos cuantos pasos asustada al notar el contenido de las imágenes.
Personas muertas.
La habitación se oscureció repentinamente y las risas de unos niños se escucharon por todas partes, miro por todos lados y desesperada abrió la puerta mas cercana que encontró, pero paro en seco cuando miro que el siguiente lugar no tenia piso, en su lugar un profundo hoyo negro se encontraba, Fate trago saliva y sintió como las gotas de sudor empezaban a bajar por su frente.
Ese lugar no tenía lógica.
Volvió a retroceder con miedo a la caída y al mirar de nuevo la habitación hecho un pequeño grito ahogado observando sangre caer de los retratos. Hubiera jurado que esas personas muertas la miraban fijamente.
"Fate…"
Sintió el corazón latir desenfrenadamente, sus piernas temblaban mientras algo le obligaba a seguir viendo la lugrube decoración. Unos ojos amarillentos se abrieron en el techo de la habitación, sádicos, burlescos, arrogantes, el cuerpo de Fate tembló echándose para atrás hasta que su pie pudo sentir de nuevo el gran vació que yacía atrás de ella.
"Fate…"
Algo la aprisiono del cuello, una sombra, un demonio sonriente, la suma de sus miedos, apretó tan fuerte que sintió como el aire se le iba de los pulmones, podía sentir su respiración en su oreja y unas pequeñas risillas familiares. '¿Dime…tienes miedo?' Aquella presencia jalo hacia atrás haciéndola caer, todo se volvió oscuro y el miedo y la desesperación se apodero de ella.
"¿Qué pasa Fate-Chan?, parece que has tenido un mal sueño"
Fate abrió lentamente los ojos, se encontraba parada frente a una enorme ventana que se extendía hasta donde la vista podía. Ella vio a la persona que estaba frente a ella, trato de hablar pero sentía como las palabras se atoraban en su garganta, tras ver el esfuerzo la chica frente a ella sonrió y solo presiono su dedo índice contra sus labios callándola.
"Veo que te la has pasado bien, me alegro que vuelvas a sonreír como lo hacías para mi"
"Hayate…"
"Tu sabes Fate-Chan, cuando una persona esta sumida en ver solo lo que quiere puede ignorar muchas cosas buenas que están a su alrededor" Ella meneo la cabeza dándole la espalda "Yo estoy bien, no te preocupes tanto"
"Yo…" Su voz le temblaba y apretó los puños para darse animo "Gracias, por todo"
"De nada, de nada" Respondió tratando de guardar su emotividad "Ahora vete antes que ella venga"
"¿Ella?" Se atrevió a preguntar.
"Si, ella" Reitero Hayate señalando el gran ventanal, Fate volteo y sus ojos se abrieron de par en par al advertir una enorme mano viniendo a toda velocidad y el rostro de Precia asomarse por lo mas alto, las ventanas estallaron y la gran extremidad se estrelló contra el piso haciendo que se rompiera.
Fate se hundió de nuevo.
-
Lo primero que noto fue un ruido bastante familiar, parpadeo unas cuantas veces antes de abrir los ojos y lo próximo que vio fue las gotas caer a toda velocidad por la ventana, giro la mirada sin moverse.
No era su habitación. Fue de lo primero que se dio cuenta al tener tan solo la tenue luz de una lámpara de noche al costado. Intento moverse en vano, la cabeza le daba vueltas como si le hubieran pegado con algo así que se dejo nuevamente caer en la almohada rindiéndose ante su comodidad.
"¿Cuánto tiempo habré dormido? ¿Qué hora es?" Se pregunto cerrando los ojos nuevamente, se sentía demasiado cómoda para tan siquiera volver a pensar en levantarse, hasta que advirtió algo presionándole en el abdomen.
Fate abrió de nuevo los ojos con algo de modorra y levanto las gruesas mantas que la cubrían hasta ver que debajo de ellas había un brazo sujetándola firmemente. Al sentir movimiento el brazo la jalo mas para atrás y sintió como una calida respiración estaba cerca de su oreja.
"Fate-Chan…" La rubia se estremeció por el suave susurro y se sonrojo notablemente al sentir el rose de unos labios contra su oído, quedo estática unos segundo sintiendo un poco mas el contacto y al relajarse se atrevió a voltear con cuidado quedando cara a cara frente a la persona quien parecía haberla estado cuidado todo el tiempo.
"Nanoha…" Se le escapo su nombre y por encima del hombro de la bella durmiendo que se encontraba a su lado encontró medicinas en la mesa de noche, esa chica había salido a comprar y había desperdiciado la oportunidad de irse. No, Nanoha nunca la dejaría sola estando ella enferma, Fate lo sabia.
Con un poco de miedo aparto un poco de cabello que se encontraba esparcido por el rostro de la castaña y con las yemas de los dedos lentamente fue bajando hasta acariciar su mejilla, teniendo especial cuidado para no despertarle.
"Fate…" Escucho su nombre salir de esos labios y su nombre jamás había sonado tan bien. Miro sus labios entre abiertos y los acaricio con uno de sus dedos, sentir su parcimonia respiración hizo que la piel se le erizara, bajo su brazo hasta pararla por su cintura y de nuevo sintió como era estrujada con un poco mas de fuerza.
Se encontró notablemente nerviosa al estar tan cerca de su rostro, un poco más y sus narices podrían rozarse, sin embargo mas inquieta se puso al advertir su mirada fija en aquel lugar donde su dado se había posado algunos momentos atrás. Se pregunto a que sabían, tenia curiosidad.
Se acerco un poco mas hasta sentir su aliento deslizarse por sus labios, no obstante paro en el ultimo segundo. Con pesar en sus ojos, la rubia bajo un poco mas metiendo la cabeza debajo del cuello de Nanoha, temblando, Fate no sabia si estaba temblando por que estaba débil o por arrepentimiento de lo que estaba a punto de hacer.
"No soy como Okaa-San, prometo no hacer nada sin tu consentimiento"
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Fin del séptimo capitulo.
N/A: Hola a todos, me he demorado demasiado con este capitulo por que aparte que esta mas largo había estado algo ocupada con los exámenes, creo que hice las cosas un poco apresuradas pero me dije a mi misma 'Diablos, al grano' y aunque al principio se vio mas avances en Nanoha que en Fate creo que el final compensa un poco, yo se que algunos me querrán golpear por hacer que Fate no besara a Nanoha pero los voy a retribuir mas adelante, lo juro. Kida Luna muy sutilmente me a pedido una escena Love-Love entre ambas y yo prometí hacerlo siempre y cuando ella también lo ponga en su fic (tu sabes cual XD) así que mientras mejor ser la mía tendrá mas lujuria, besos, mordiscos, patadas y varias palabras con mucho amor, ¿vale?
A ver con las palabras 'La gran willy' es un golpe de tenis mediante el cual el jugador que lo ejecuta se encuentra de espaldas a la red, usualmente lejos de ella, y le pega a la pelota pasando la raqueta por debajo de las piernas. (Según Wikipedia XD).
Ahora pasando un poco con sus reviews, debo decir que agradezco el mensaje de Hitohira en mi anterior capitulo pero, vamos, si te enfermas me vas a hacer mal, a la próxima lleva paraguas, abrígate bien y toma muchas vitaminas. Pasando a xeonice, es muy bueno verte por aquí, la verdad me dio mucha gracia leer tu review XD como se nota que tu y Haru la pasan bien en sus charlas por el msn, en mi opinión creo que es una extenuante y placentera pelea en la cama matrimonial, solo por el hecho de que a amabas no le gusta perder.
