Muy dentro de su memoria podía escuchar una suave melodía y un gentil arrulló que hacia que todo el agobio que sentía su cuerpo se apaciguara un poco, si, aun lo podía recordar, vagamente pero lo hacia, ¿Cómo olvidar esa voz? Cerraba los ojos una vez más y embozaba una tímida sonrisa mientras repasaba una y otra vez la tonada.
Mientras su cuerpo ardía aquella vez en el infierno ella se mantenía a su costado tarareándole aquella melodía, había aprendido a apreciar mucho la compañía de Nanoha.
A los pocos días de haberse enfermado, Nanoha había confesado que en esa oportunidad no pudo negarse a hacer una pequeña llamada telefónica a su casa desde un teléfono publico y aunque ella al principio se molesto supo comprender sus sentimientos, después de todo no le había dicho donde estaba, según la ojiazul lo hizo solo para que no se preocuparan, ¿La excusa? Ella nunca la menciono, pero eso ya no importaba, Fate confiaba en ella.
Pero más que nada le agradecía que le fuese sincera.
Las semanas iban pasando y por supuesto que el pequeño oficio de Nanoha había terminado cuando volvieron a casa, no obstante, ella siguió ordenando las cosas de la rubia por voluntad propia y de vez en cuando dejaba alguna merienda en su escritorio para cuando ella volviese.
Fate sabía que aun tenía esa bobalicona sonrisa plasmada en el rostro, esta vez ella abrió los ojos y echo una rápida mirada por la ventanilla del avión. Por cuestiones de trabajo últimamente se encontraba viajando a menudo, la fabrica de algodón que había comprado ya hacia un poco mas de dos meses empezaba a moverse cada vez mejor, usualmente cuando estaba en esa pequeña oficina situada arriba de tanta maquinaria le surgía nuevas ideas y ambiciones, nunca supo lo divertido que era hacer las cosas a su antojo.
Se sentía cada vez más autosuficiente.
De su pequeño portafolios saco unas fotos, la rubia observo con satisfacción a los obreros sonriendo en la puerta de la empresa mientras Erio, un poco abochornado, sostenía un pequeño cartel diciendo 'vuelve pronto' , eso hizo que saliera una furtiva risilla de sus labios.
"¿Qué estará haciendo?" Pregunto por la castaña.
Por que me perteneces
Capitulo VIII
"Confusión"
"Eh, Nanoha" El llamado hizo que la mencionada voltease y se sonrojo al ver la picara sonrisa que le daba Shari desde el otro extremo de la cocina. "Oh que estés en la cocina preparando algo solo significa una cosa" Comento con mas gracia "Así que nuestra señorita volverá hoy"
"¿Q-Qué?" Nanoha frunció el ceño y volteo el rostro fingiendo ignorancia "Lo hacia por que me aburría, es para mi"
"¿En serio?" Apareció Lucino por detrás con igual tonta expresión de mofa "Si te pertenece supongo que no te incomodara compartir con nosotras" La castaña retrocedió al advertir el reflejo de voracidad en los ojos de ambas mujeres, por reflejo levanto el platillo que con tanto esfuerzo había hecho y se alejo algunos pasos lanzando una advertencia con la mirada.
Las mayores echaron una carcajada descomunal a costa de la avergonzada chica "Tu fuiste la primera en descubrir que a Fate-Sama le gustaba las fresas y unas horas antes de su llegada vas y le haces una tartaléela de fresas, ¡eres muy obvia!" Acuso Shari con misma pose Sherlock Colmes.
"Desde que llegaron de Kyoto noto algo diferente en nuestra señorita" Aludió Lucino dramáticamente para diversión de la chica de anteojos.
"Fate-Sama nunca había sido tan amable con nosotras" Continuo Shari siguiendo el juego mientras Nanoha cada vez se sonrojaba mas por el teatro que estaban montando. "Lucino, ¿Sabes lo que paso al día siguiente de que volvieron?" Pregunto Cogiéndole de la mano y con los ojos vidriosos de emoción.
"No lo se Shari ¿Qué paso?"
"Ojou-Sama vino un día a estos rincones de la mansión preguntando si podría prepararle un café, obviamente atendí su mandato con esmero" Nanoha giro los ojos cansada del mismo drama "¡Y…y….y…me pregunto como estaba, si me sentía cómoda trabajando aquí, nunca antes se había molestado por saber de mi!" Casi grito en sollosos.
"Eso es verdad, el frió corazón de nuestra señorita empezó a latir" Exclamo la otra "Pero eso no es todo, recuerda que después de eso hizo algo inesperado" Amabas asintieron.
"¡Nos dio vacaciones!" Gritaron de júbilo las dos.
"Exageradas"
"¡Yo no he tenido vacaciones en dos años!" Confeso Shari totalmente conmovida.
"Testarossa-Sama realmente no sabe lo que es el derecho laboral, pero no podemos hacer nada puesto que nuestros sueldos dependen de ella ¡y ni hablar con imaginar pedirle algo!"
"Seria como pedirle un favor al mismo diablo" La castaña sonrió torciendo los labios y se imagino la cara de Precia al escuchar tal afirmación.
Lucino soltó un suspiro "Si no fuera por Alicia-Sama…"
Su amiga siguió el gesto anterior "Aun recuerdo la primera vez que me hizo suya, su respiración, su aroma, sus palabras, a veces fría, a veces gentil conmigo…si no fuera por ella ya hubiese dejado este trabajo" Shari se estremeció abochornada al recordarlo mientras la ojiazul hacia un gesto de desagrado.
"¿Fría?, pensé que era una maldita coqueta con todos…disculpa…todas"
Ambas encogieron los hombros y sus rostros se contrajeron como su tuvieron algo asido en la boca "A veces…Alicia-Sama puede ser muy extraña" Finalmente concluyo la de cabellos violetas.
"Se escucha rumores entre la servidumbre" La joven de cabellos marrones hablo como si de una historia de terror se tratase "Dicen que últimamente desaparece por días y cuando regresa se mantiene encerrada en su habitación"
"Ha pasado en ciertas ocasiones, cuando ambas estábamos…" Nanoha tosió interrumpiendo la frase, en verdad no quería escuchar esa parte, Shari con las mejillas mas rosadas comprendió el mensaje y obvio ciertas partes "A veces es muy…brusca y fría" La chica se descubrió un poco el hombro mostrando un doloroso hematoma que aun tenía huellas de la dentadura de la rubia. "Ella en la mañana se disculpo por ello, en verdad parecía arrepentida"
"Pero aun así la seguimos amando…aunque tu sabes, solo seamos las simples sirvientas" Comento su compañera disfrazando tristeza.
Nanoha se volteo algo pensativa.
Ya había pasado varios meses y nunca se había percatado de nada, Alicia para ella siempre había sido la misma burlesca, cínica, calculadora y desvergonzada chica que había conocido desde un principio.
Aunque admitió dos cosas, la primera era que siempre sospecho que ocultaba celosamente algo y la segunda, Alicia Testarossa ama incondicionalmente a su hermana.
Escucho risas "Me pregunto su Fate-Sama será tan habilidosa en la cama como su hermana" Ante el comentario el cuerpo de Nanoha se tenso por completo.
"No lo se, quizás deberíamos comprobarlo"
"¡Shari!" Como el rayo la castaña volteo y con un amasador las apunto en símbolo de advertencia, las sirvientas se abrazaron con miedo casi juraron ver un endemoniado brillo en los ojos de la chica, sabían desde hace tiempo que Nanoha era una persona muy gentil, sin embargo al molestarse podía ser casi irreconocible, optaron por no tentar su suerte y dejaron de un lado las bromas.
"Pero en serio Nanoha, si sigues consintiéndola con dulces puede que tenga que comprar ropa de una talla mas grande jaja"
"Fate-Chan no sube de peso por mas que coma" Respondió sombría, las chicas callaron unos segundos mirándose directamente a los ojos.
"¡Que envidia!" Alcanzaron a pensar en unísono.
"¡Se puede saber que diablos andan haciendo, ustedes inútiles!" Las tres despegaron del suelo de un brinco y voltearon al ver a la señora de la casa en la puerta con clara furia en su rostro, Nanoha no sabia por que había venido hasta ahí hasta que vio la pequeña lucecita, que advertía cuando Precia requería de algo, prenderse y apagarse en la pared de la cocina ¿Desde hace cuanto que estaba tintineando?
La mas alta se acerco a ellas como quien lleva el diablo y las féminas no podían estar mas pálidas, mas sin embargo los ojos de ella solo se posaron en Nanoha con un aborrecimiento que la golpeo violentamente, la castaña retrocedió un paso pero no aparto sus ojos de los de Precia demostrando que no le tenia miedo.
"Te-Tes-Testarossa-Sa-Sama ¿en que podemos ayudarla?" Precia volteo rápidamente la mirada hacia Shari quien del susto no pudo evitar echar un pequeño gemido ahogado.
"¡Lo sabrían si hicieran lo que deben en vez de estar haciendo el ridículo y desperdiciando el tiempo!" Soltó como asido.
"¡Lo sentimos!" Respondieron amabas chicas haciendo una reverencia.
"ineptas…" Los ojos de Nanoha se llenaron de ira contenida al escucharle otra vez insultarlas de esa manera, más por el bien de sus amigas sostuvo silencio, enojarla más solo empeoraría las cosas. "¿Qué es esto?" Abrió los ojos de par en par cuando vio a Precia alzar en una de sus manos la tartaléela que había hecho.
"¡Deja eso!" La ojiazul trato de alcanzarla, no obstante en un rápido reflejo la mujer le atajo el movimiento atrapando su muñeca.
Una sonrisa torcida se expandió por su rostro al ver el desesperación de ella "Esta bien" Respondió haciendo que el plato se deslizara entre sus dedos, Nanoha observo con tristeza como su esfuerzo quedaba reducido en el piso, Precia rió con ganas al notar su amargura "Escúchame mocosa" Advirtió enfatizando la ultima palabra "Eres la diversión de mis hijas pero eso no te da derecho a poder hacer todo lo que quieras, mas te vale que dejes de jugar a la casita" Nanoha trato de no gritar de dolor cuando sintió sus uñas clavarse en su mano pero al tratar de soltarse hizo que Precia de un fuerte empujón la golpease con el estante que estaba detrás de ella.
Lucino con horror las miro a amabas y sin pensarlo ayudo a la chica al advertir que por el golpe estaba a punto de perder el equilibrio. La siniestra mujer volteo para retirarse y cuando ya no se escucho sus pisadas Shari le sujeto la cara a Nanoha con ambas manos y esta pudo ver lo consternada que estaba.
"¿Estas loca? ¡Lo hubieses dejado como estaba! ¿Te a golpeado muy fuerte?"
Nanoha negó calmadamente "No es nada, no es la primera vez que pasa"
"¡¿Co-Como?!" Pregunto perpleja.
"Siempre aprovecha cuando Fate-Chan esta fuera" Comento acomodándose un poco la ropa y Lucino se percato que le temblaban las manos. "Pero hay cosas peores…"
x
Cuando la rubia llego a su habitación y miro con agrado su ordenado cuarto, dio unos pasos y paso el dedo por la superficie de su escritorio, alzo las cejas al notar lo pulcro que estaba, el desorden de papeles que había dejado hace días atrás en estos momentos se encontraban acomodados en un costado. Seguramente las mucamas no eran autoras de eso, no, solo una persona sabia acomodar sus archivos como a ella le gustaba.
"Bienvenida a casa, Fate-Chan" La mencionada volteo y sintió el molesto dolor en su pecho nuevamente. Nanoha solo le dedico una suave sonrisa mientras en sus manos se encontraba la usual merienda, ella miro algo extrañada lo que traía en manos.
"¿Un Sándwich?" Era toda una novedad que ella no la recibiera con alguna cosa dulce, la castaña siempre había tenido una afición por la repostería, pero hoy era diferente, miro con más atención sus movimientos hasta que acomodo una taza de café en la mesa y pudo percibir tristeza escondida en sus ojos.
"¿Decepcionada?" Fate negó con la cabeza rápidamente "Estaba ayudando a Shari con algo, se me paso el tiempo Nyahaha"
Ninguna de las dos sabía como ser una buena mentirosa.
Fate detestaba las mentiras y Nanoha hacerlas.
Pero algunas veces eran necesarias para no preocupar a la otra.
"¿Qué te paso en la mano?" Pregunto después de notar las marcas que trataba de ocultar.
La ojiazul mostro una sonrisa nerviosa "¿Esto? Me las hice esta mañana Nyahaha soy un poco torpe"
La rubia dejo la taza de café y tomo su palma entre las suyas, examinando de forma sosegada, Nanoha alzo las cejas y su corazón empezó a bombear con mas fuerza cuando su mano fue besada suavemente. Fate le devolvió una mirada fría que la paralizo al instante.
No entendía por que la miraba de esa forma.
"Tus manos tienen un olor muy agradable…dulce…"
x-
Su habitación siempre se había mantenido a oscuras, si, no quería ver nada, no tenia ganas de escuchar nada, un tímido rayo de sol que se colaba entre sus cortinas de ceda iluminaban a penas una línea recta de su desolada alcoba.
Se arrincono en una esquina de su cama y abrazo sus piernas como si fueran sus únicas amigas, mientras su cabeza era una caja de Pandora que jamás debería ser abierta, abrió los ojos enormemente mientras una gama de pensamientos y deseos le inundaban, la hacían odiarse, estremecerse y ahogarse en su propia tristeza.
Ella era una persona triste, lo había aceptado desde hace tiempo.
¿Te arrepientes?
"¿Por que debería hacerlo?"
Estas pálida y asustada, ¿Qué pasa, no era lo que estabas buscando desde hace años?
"Lo que estaba buscando…" Repitió débilmente, su mente le estaba haciendo jugarretas, meneó la cabeza varias veces hasta que sus ojos dieron con una pequeña posesión que yacía frente a ella.
Te has traído ese pequeño recuerdo ¿Por qué?
"Para recordar…lo que él hizo, lo que yo hice…" Sostuvo en la palma de su mano un anillo de oro, lo volteo y observo con sus ojos muertos las letras que estaban grabadas.
J.S.
¡Para recordar lo que el bastardo hizo!
"Para recordar lo que ese bastardo les hizo…." Repitió con rencor.
Hace 3 años
Después de recibir esa llamada de Hayate dejaste lo que estabas haciendo, ¿lo recuerdas? Chorno estaba contigo esa noche, por suerte ya tenia licencia de conducir.
"Pronto llegaremos" Menciono él tratando de tranquilizarte.
Pero tú no querías creerle.
Fate y tú eran gemelas, tenían un lazo especial y algo en ti te decía que no debías calmarte. Ellas habían ido a una fiesta de esas que se dan una vez al año y tú rechazaste la oferta para quedarte con el chico.
Si no te hubieras quedado con él…
"Quiero llegar lo mas pronto posible, rápido…rápido" La voz te temblaba.
'Ven rápido, se ha ido con un tipo que decía ser amigo de tu madre'
Eso había dicho Hayate. Al llegar viste a un hombre salir rápidamente del edificio, juraste verle los ojos por unos instantes, familiares, muy familiares, pero en ese momento la memoria de la cual estabas orgullosa te fallo, cuando bajaste del auto ya había desaparecido, el corazón te dio un vuelco al escuchar disparos.
"¡¿Qué fue eso? Vamos!" Chrono se adelanto primero dejándote ahí plantada.
Estabas aterrada, no querías entrar por que en ese instante pensaste lo peor.
Cobarde. Te ordenaste mover después de juntar el suficiente valor, ¡Tu hermana te necesitaba!, pero hasta en eso eres una inútil, Te gritaste mientras corrías lo más rápido que tus piernas te lo permitían.
¿En tu mente estabas conciente, verdad? Sabias que estabas marchando a tu locura.
"¡Hayate!" Escuchaste el grito del chico, tan agudo como un cuchillo afilado y tan desesperado como nunca antes lo habías escuchado.
Tu amiga estaba tirada a los pies de los escalones, el cuello roto al igual que otras extremidades, la garganta se te seco al instante, tus ojos deberían estarte jugando mal, hace unos cuantos minutos la habías escuchado por teléfono y ahora se encontraba inerte en el suelo.
Quisiste gritar, querías llorar y sostenerla entre tus brazos.
Esto debe ser una broma, pensaste.
En tu rostro apareció una triste sonrisa "Debes estar bromeando" Le dijiste pensando que en cualquier momento se podría levantar "Hey…" Por fin tus lágrimas corrieron por tus mejillas, tu cuerpo tembló y tus ojos se ensombrecieron.
Rabia, como nunca te imaginaste sentir.
En un instante viste su expresión, sus ojos muertos color azul cielo mirando hacia un punto, ese punto era tu hermana. "Fate…" La miraste arrodillada apuntando con un arma con sus manos temblorosas, su rostro cubierto por sus mechones tratando de ocultar su agonía. "¡Fate!"
Subiste los escalones y paraste para ver el cuerpo de un hombre que yacía tirado en el piso, de varios disparos en el pecho y uno en la cabeza le había quitado la vida, lo supiste, ella lo había matado.
¿Pero que mierda había pasado?
Te preguntaste una y otra vez con desesperación.
Esquivaste de un salto el cadáver y subiste al encuentro de tu preciada hermana que al escuchar su nombre saliendo de tus labios te apunto con el arma que estaba sujetando.
Paraste en seco ¿Acaso te iba a matar?
No, a ti no, se puso el arma debajo del mentón y te miro como si deseara morir.
"No…"
Mas lagrimas cayeron por tus mejillas y por primera vez sentiste lo que era el terror en su máxima expresión, cualquier cosa pero a tu hermana no. Fate jalo del gatillo y tu grito desesperado retumbo en todo el lugar, más el arma ya no tenia municiones.
Ella jalaba una y otra vez el gatillo teniendo esperanzas en que alguna bala la aliviara de tal dolor y mientras mas lo hacia su llanto se pronunciaba mas, desesperación, terror, aberración.
La abrazaste con fuerza mientras ella trataba de alejarse de ti, pusiste más presión como si se te fuera a escapar de las manos en cualquier momento, no importaba cuanto tratase, cuando te golpease o te arañase, tú no la ibas a soltar.
"¡No me toques! ¡No me toques!"
Casi pierdes lo más preciado que tenias.
En tan solo una noche…
"Ya estoy aquí, todo va a salir bien" Querías decir la maldita frase pero no pudiste, las palabras se hacían un nudo en la garganta, mas lo que solamente pudiste hacer era llorar con ella y abrazarla con fuerza.
"Hayate…" Sentiste que dejaba de forcejear.
"¿Fate?" Llamaste alterada cuando sus brazos se cayeron pero después de unos segundos observaste que solo se había desmayado.
Aprovechando la momentánea calma la observaste, giraste su rostro para cerciorarte que no estuviera herida, bajaste hasta su cuello y descubriste mordidas y moretones. Abriste los ojos con horror y tus ojos se dieron cuenta de la rasgada vestimenta de tu hermana.
En ese momento te lo imaginaste ¿Verdad?
"Alicia ¿Cómo se encuentra Fate?"
"¡Chrono llama al hospital!"
Ordenaste tras descubrir sangre entre sus piernas.
x-
"Dime, ¿desde hace cuanto apareciste en mi cabeza?"
No lo recuerdo, Fate dejo de hablar tras lo ocurrido cerca de tres meses, quizás tu soledad hizo que apareciera.
"Debo estar loca…hablando conmigo misma" Sonreíste sin gracia alguna y miraste unos pomos llenos de pastillas sobre tu escritorio.
Después de eso la búsqueda de ese bastardo se convirtió en tu obsesión ¿Qué se siente? Matar a alguien…
La pequeña risilla que apareció se convirtió en una risa desquiciada, se tomo unos minutos para calmarse "Se siente…" Volvió a tratar de opacar su carcajada "¡Se siente tan bien!"
….
"Me pregunte varias noches ¿Quién fue? ¿Quién fue? ¡¿Quién fue?! ¡¿Cómo lo puedo encontrar?! ¡¿Cómo lo puedo matar?!" Grito con demencia mientras se abrazaba a si misma y miraba un punto fijo como si estuviera recordando algo divertido. "Me demore tres años….¡tres malditos años en encontrar a ese infeliz!"
Tres años aparentando…eres la perfecta actriz, la perfecta farsante, por que hasta engañaste a tu otra mitad.
"Me volví muy sociable desde ese entonces, no se me pasaba ninguna fiesta, reunión o evento social sin asistir, Okaa-San estaba muy orgullosa, pero lo único que tenia en mi cabeza mientras hablaba con algún extraño era 'Sácale información'"
Todas las ratas se protegen así mismas pero no hay que olvidar que al fin y al cabo son solo basura, ofreciendo algo más, engañándoles sutilmente no hay nada que no puedas saber
"Eso es, me tomo tres años, mi obsesión ha acabado"
¿Estas feliz?
"No puedo estar mas feliz"
¿Entonces… por que lloras?
Alicia abrió los ojos sin comprender lo que le estaban diciendo hasta que su mano toco su mejilla, estaba húmeda, ella apretó con furia los dientes y se limpio la cara rápidamente.
Había encontrado a individuo que tanto había odiado.
Cabo con él de la peor forma que pudo imaginar.
Y aun así no estaba satisfecha.
¿Por qué?
"¿Por qué?"
Alguien viene.
Ella se tumbo en la cama fingiendo dormir mientras escuchaba llamar a la puerta, tras unos momentos en silencio alguien entro a su habitación, el cuerpo grácil se desplazo por tu alcoba hasta llegar a tu cama y sintió como se agachaba para mirar su supuesto rostro que dormía.
El corazón le dio un vuelco tras advertir una gentil mano acariciándole y acomodándole los mechones dorados. Permaneció ahí admirando el tacto hasta que una furtiva sonrisa la delato.
"¿Te desperté?"
"Desde que entraste" Mintió, mas el amor que profesaban sus ojos eran tan puros como el cristal.
"Acabo de regresar, ¿Te sentiste sola?" Pregunto Fate con una bromista sonrisa, su mano descendió hasta acariciarte la mejilla.
Cogiste esa mano "Siempre me siento sola cuando no estas, somos gemelas ¿Recuerdas? Hemos estado juntas desde antes de nacer"
"Lo seguiremos estando"
Sonreíste de felicidad "Y dime… ¿Qué tal tu viaje?"
"Tengo mucho que contarte" La mayor la jalo para que se echara a su costado y después de acomodarla en sus brazos pego su frente en la nuca de ella, se sentía el olor de sus cabellos y el calor de su cuerpo, ahora todo estaba bien.
"Por cierto ¿ya has ido a ver a Nanoha? Creo que también se sentía un poco sola"
"No me hables de ella" Alicia se sorprendió un poco al escuchar el serio tono de su voz.
"Cada vez que la veo siento que me oculta algo" finalizo tras un breve desconcertante silencio.
"Todos tienen algo que ocultar" Medito "o quizás lo que duele es que te oculte cosas especialmente a ti" El cuerpo de Fate se tenso, su hermana había acertado probablemente sin querer.
"Tenia lastimada la mano ¿sabes? Eso no fue ningún accidente"
"Quizás no quería preocuparte" Opino volviendo a llenar sus pulmones de su fragancia. "Te pones de extraño humor cuando se trata de ella, ustedes y sus peleas pre maritales…"
"¡Alicia!"
La nombrada rió despacio hundiendo más su rostro en su melena, su palma logro alcanzar el pómulo de su hermana y su carcajada se incremento al percibir el incremento de temperatura "En verdad eres muy tímida a pesar de lo fría que puedes ser, te poner nerviosa cuando hablo de ella, raro pues siempre te admire por tu temple de acero" Su mano abandono la cara de ella y bajo hasta ponerla en su pecho "Tu corazón esta latiendo desesperado diciéndome que sabes a donde quiero llegar, ¿no es así, Fate?"
"No es…no es bueno sentir esto"
"¿Qué es lo que dices?"
"No me gusta, pero no me puedo resistirme a hacerlo"
"Te entiendo" Apretó un poco mas el abrazo transmitiendo comprensión y un poco de culpabilidad acecho en ella, en verdad la comprendía perfectamente. "A veces no puedes esperar a que la otra persona lea tu mente, debes demostrar tus sentimientos a través de palabras o acciones"
"¿Alicia?" Llamo "¿Algunas vez haz querido a alguien…en serio?"
"Yo amo a alguien, pero esa persona no corresponde a mis sentimientos, me gusta otra persona pero no soy capaz de mostrar lo que siento, mis acciones dicen todo lo contrario y es por que todo lo que hago es lastimarlo"
Fate no podía imaginarse a la primera persona a la cual se refería su hermana pero podría adivinar sobre la segunda, poso su mano sobre la de ella para darle confianza y espero a que siguiera.
"El acostarse con alguien…ehm…debería ser algo especial, pero yo no siento nada"
"¿Nada?"
"Lo hago muchas veces, con diferentes personas y se siente bien en el momento pero…cuando me levanto y veo a esa persona a mi costado no puedo evitar preguntarme ¿Por qué lo hice?"
Se preguntaba lo mismo una y otra vez, ella sabia la respuesta mas era demasiado dolorosa para admitirla, quería engañarse aunque sea un poco, el momentáneo placer al menos la distraían aunque al final solo la llenaban de más soledad.
Por que su amor no era correspondido.
Ella había elegido, Fate lo había hecho.
Pero aun así, se alegraba por ella, por que el ser de su afecto había encontrado a alguien especial (aunque esta misma lo negara).
Amar es fácil, aceptarlo es lo difícil.
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Fate paseo por los pasillos, meditando.
Se sirvió una copa de vino que encontró en el comedor he hizo una mueca, su hermana debería tener problemas mucho mas grandes que ella y aun así siempre mantenía la calma cuando hablaban.
Se sentía una chica estupida.
Metió su mano a su bolsillo y saco la cajetilla de cigarros que siempre tenía, la miro con desprecio y con rabia lo tiro hacia la pared.
Cigarrillos, una estupida manera de recordar a alguien.
"Soy todavía una mocosa…" Apretó fuertemente los ojos, no sabia como aliviar el dolor de su hermana, no sabia como proteger a Nanoha, no sabia hacer nada, era una completa inútil.
"Fa…Fate-Sama" La nombrada volteo para ver la mitad del rostro de Shari quien entraba a la habitación con duda. Volvió a recobrar la compostura y le hizo una seña para que entrase.
"¿Qué pasa?" Pregunto seca, en verdad no estaba de ánimos para nada.
"Tengo que hablar con usted"
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"¡No la entiendo!" Refunfuño "Primero es cariñosa y después se va sin decirme una sola palabra"
Miro a través de su ventana un buen tiempo hasta que la empaño con el aliento y con el dedo empezó a escribir en el.
Fate no Baka
"Tonta, tonta, tonta" Repitió con una sonrisa burlona mientras dibujaba en el vidrio un cómico dibujo de la rubia.
"¡Nanoha!" Fate abrió la puerta de golpe y de un salto la nombrada la miro con las cejas en alto, parecía molesta y agitada. Nanoha recobro la compostura y de un ágil movimiento borro con la manga lo que había escrito de ella.
"¿Qu…que pasa?" Pregunto nerviosa al ver como la otra se acercaba decidida y le sujetaba de la muñeca.
"¡Quítate la ropa!"
La castaña abrió los ojos enormemente, ¿Había escuchado bien? Si, definitivamente.
De un brinco se soltó de ella y se puso detrás de un sofá. "¿Disculpa?"
"Te digo que te quites la ropa" Bravo irritada sin que supiera por que, pero por mas que quisiera alcanzarla la otra seguía huyendo de ella dándole varias vueltas al dichoso mueble "¡Quiero verte el cuerpo!"
Ambas guardaron silencio.
"¡Er...Eres una pervertida!" Acuso la ojiazul sonrojada y aventándole certeramente en la cara un cojín, quizás en ese momento Fate analizo un poco mejor lo que salía por su boca, pero había estado muy alterada para siquiera pensar como decir las cosas.
"¡NO!" Trato de calmarla pero hasta la ira que sentía hace unos momentos se había convertido en vergüenza. "No era lo que…agh…yo solo…." Fate se golpeo la cara con la mano "Tu cuerpo, se que mi madre ha estado lastimándote, déjame verlo….por favor" Termino la frase en un tono suplicante.
La castaña se cubrió el cuerpo con la expresión claramente intranquila y advirtió la presencia de Shari tratándose de esconderse en la puerta, casi la mata con la mirada. "¿Si lo haces que harás?" Pregunto mas calmada.
"¿Cómo?"
"¿Iras a hablar con ella? ¿Te escuchara? Seguro que no" Comento con ironía "Esa mujer esta loca, no quiero que te lastime como la ultima vez"
"¿Pero quien….? ah mi hermana" Adivino con tediosa expresión.
"No te preocupes" Trato de sonreír tomándole de las manos "Si fuera algo grave ya lo hubieras sabido"
La rubia suavizo la mirada, tanto ella como Nanoha solo buscaban proteger una a la otra "No haré nada" Prometió poniéndole esfuerzo "Ahora venga, se que duele, ¿me dejarías?" Insistió sosteniéndole el rostro en sus manos para que la viera fijamente.
Era totalmente difícil negarse cuando lo pedía de esa manera "No quiero que ellos vean" Shari volteo la mirada advirtiendo que el ajetreo había llamado la atención de la servidumbre que se encontraba cerca del lugar, todos se sobresaltaron al sentir la mirada de advertencia que la rubia les daba, sin mas todos miraron hacia otro lado y en menos de lo que imaginaba la puerta se había cerrado dejándolas a ellas en la habitación.
"Esta bien" Suspiro mas tranquilo y empezó a quitarse la ropa con cuidado.
Fate miro atenta cada movimiento y en ciertos momentos quedaba absorta en ellos, la pelirroja se puso de espaldas a ella mientras se quitaba la blusa, con tal lentitud que hasta se hubiera catalogado como devastadoramente sensual. Inhala, exhala, se repetía mentalmente una y otra vez, no se suponía que debiera sentirse tan incomoda, la situación no lo apremiaba.
Su debate mental pronto termino al observar varios hematomas en el frágil cuerpo de la joven, la rubia abrió enormemente los ojos al advertir que unos parecían mas recientes que otros ¿desde hace cuanto…? Ella nunca lo había notado.
"Ya…Ya casi no duele, solo esta" Señalo una que tenia en la espalda hecha por Precia esa mañana, trato de sonreír un poco para restarle importancia al asunto, ella nunca había sido de las personas que les gustaba preocupar a los demás aun si eso significara guardarse el dolor para ella misma.
Se sorprendió al sentir unos brazos rodeándolas, miro hacia el suelo algo apenada y cerro los ojos para sentir el calor de Fate detrás suyo, le gustaba tenerla cerca, se sentía segura y aliviada. ¿Pero hasta que punto estaba bien?
"Lo siento"
"No es culpa tuya"
"Si lo es"
"Nyahaha soy muy impulsiva, siempre termino metiéndome en problemas con ella"
Sabía que tal cosa no iba aliviar su culpabilidad, pero no podía soportar verla triste y menos por ella. Fate había hecho muchos cambios, algunos extraordinarios a opinión de Nanoha
¿Qué tanto podía influir ella en Fate?
Volteo lenta pero sin perder el contacto visual ¿Por qué le gustaba tanto esa chica? estudio sus ojos color inusuales, frágiles pero a la misma vez intensos, desde un principio siempre habían llamado la atención, ella sonrió, quizás ya se había contestado la pregunta.
Se había enamorado de su captor.
No era fácil aceptarlo.
Que ironía.
"Si tan solo pudiera…"
Pero ¿Qué sentía ella?
Fate alejo el rostro un poco sintiéndose algo intimidada por el poco espacio que las separaba y más aun por esos orbes azulados que brillaban extrañamente, ahora era ella la que se encontraba sujeta en sus brazos, abrió la boca para decir algo pero sintió un desierto en la garganta, "¿Qu…Que hace? Se esta acercando" Tembló ligeramente cuando sintió el rose de su dedo cerca de la comisura de sus labios.
Quedo hipnotizada unos segundos, estática.
La sangre le bombeo a la cara agresivamente.
¿Era lo que se estaba imaginando?
Para esos momentos la cabeza de la rubia era todo un caos, desasosegada, cerro los ojos fuertemente y los abrió solo para encontrarse con esos zafiros, casi podio sentir el aire caliente que circulaba por sus labios.
Todas esas emociones que había estado sintiendo pausadamente hasta el momento se mezclaron en un torbellino de sentimientos violentos, quedo abrumada.
Era demasiado para ella.
Rápidamente de un empujón se alejo, se miraron hasta que no pudo aguantar y giro la cabeza para evitarla "Vo…vo…voy a…a llamar a nu…nuestr...ro medico" Genial, solo le faltaba tartamudear en esos momentos.
Tan rápido como había llegado Fate salio de la habitación, Nanoha se sentó en el mueble aun sin comprender lo que había estado a punto de hacer "Casi…" Pensó tocándose los labios con sus dedos y mostró una sonrisa torcida "Se me ha escapado"
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Continuara…
N/A: Ahora si me disculpo, he estado en exámenes y trabajos finales todo este tiempo y a sido realmente pesado, lamento si este capitulo a estado tan bueno, espero tener mas tiempo en adelante para pensar en mas cosas, también me disculpo por las faltas de ortografía, ya había estado recibiendo algunos reviews por eso, la verdad soy muy mala en eso, apesto, y muchas veces escribo tan rápido que no me doy cuenta de algunos errores que cometo.
En cuestión con el capitulo, ahora creo que ya mas o menos se imaginaran el porque de las pesadillas y el rechazo al contacto físico que vieron desde un principio, traumas así son muy difíciles de olvidar y en casi siempre no solo afecta a una sola persona, ver a la persona que mas quieres sufrir de esa manera puede llevarnos muchas veces a descontrolarnos. Bueno mucho drama por ahora, el próximo capitulo tengo pensado ponerle un poco mas de "acción" a la relación, humor, golpes, celos, mas intentos fallidos entre otras tonterías que seguramente pensare mientras tenga licor en la mano. Nos vemos a la próxima.
